29 de enero de 2013

ADÍOS A TROFEO PESCA

Desapareció Trofeo Pesca. Probablemente la publicación más veterana del panorama editorial hispano en lo que a pesca se refiere.
Se la llevo por delante la crisis y supongo que las nuevas formas de información y comunicación. Y es que en plena era digital, el papel y la edición convencional las pasan canutas. La ingente información referente a pesca disponible en la red a través de webs, blogs y foros, sacian cualquier curiosidad o necesidad de consulta. Por ello, en estos tiempos, mantener la relación gastos – ingresos es cosa de malabaristas y en ese sentido, las malditas matemáticas económicas son implacables. Incluso para la voluntad y el afecto.

Trofeo fue la revista que me despertó, hace más de una década, la curiosidad por la pesca con señuelos.
Me bebía intrigado los artículos sobre pesca a spinning en el mar que escribía Nicola Zingarelli y elucubraba con la posibilidad, extraña en aquel tiempo, de extrapolar aquella novedosa forma de  pescar a mis riscos y orillas.
Tras conocer a Nicola y probar el veneno de la pesca a spinning, al cabo de un par de años, el italiano me puso en contacto con el director de Trofeo, Enrique Aguado, para ver de colaborar en la revista escribiendo artículos sobre lance ligero. Desde entonces, con más o menos regularidad he venido elaborando “cosillas” referente a la pesca a lance con señuelos o al jigging desde embarcación; artículos de viajes, consideraciones sobre material y equipos, alguna paranoia personal, etc.

Probablemente Trofeo no fue la revista más vistosa ni imaginativa del mercado, ni la que hacía gala de la mejor maquetación, ni la más llamativa en la estantería del kiosco, pero a diferencia de otras nacidas con voluntad más monetaria que divulgativa, permitía leer un párrafo sin necesidad de transcribirlo a una libreta para descifrarlo como quien hace sudokus.
Cuidó siempre y quizás por inercia proveniente de un tiempo menos atropellado, de la palabra escrita y contó con la firma habitual de gentes con dos dedos de frente en el mundillo de la pesca. Gente con bagaje editorial y sabiduría en asuntos de ecología y medio ambiente. Firmas autorizadas.
Por eso, me duele especialmente el que haya clausurado Trofeo. Al margen de representar un lugar de expresión personal, sentía la revista como un oasis en medio de tanta batallita cateta e ilegible, alfombrada con retratos poli saturados de peces y mamíferos de dos patas.
Ahora, en tiempos de la gran estafa. Cuando todo se equipara, toca reinventarse e innovar para seguir estando en la brecha.
De momento, Trofeo dejo de imprimirse.
Espero que sea un paréntesis.

Pronto en pantalla: Eliminación de la Pesca Deportiva en Canarias (a ver si es verdad).

21 de enero de 2013

MOLA TIRAR EN LA CUMBRE


De tan acostumbrados a tirar en medianías, molan unos días de tiro con arco en otro ambiente que de al traste con la rutina paisajística de acebuches, lentiscos y laderas termófilas en la cota 700.
Esta vez, nuestra esporádica competición arquera en contacto directo con la naturaleza se sitúo cerca del techo insular, a 1500 metros sobre el nivel de la marea, entre pinos, codesos, cultivos de castaños y matorral de cumbres.
Fue el pasado fin de semana, en la fachada isleña que se asoma al noroeste, en el entorno del Montañón Negro, una de las últimas manifestaciones volcánicas de Gran Canaria (parece cada vez más confirmado que el último pertadazo fue el de Bandama) y por supuesto, tuvo como club anfitrión y organizador a Arcogranc – El tribunal. El veterano de Santa Brígida, experto, aunque sea a su manera y con sus entelequias, en el 3D y los recorridos de bosque.
Fue entretenido y bonito el fin de semana de arquería al aire libre. El deporte de las flechas se presta como ningún otro a mezclarse con la montaña, con la vegetación, con el bosque y con los espacios naturales, sobre todo si eliges tirar con el “cacho palo”, la munición de madera y toda la parafernalia que acompaña al tiro con arco tradicional.



La finca que acogió las dos competiciones sociales (doble recorrido a dos flechas el sábado, trofeo el “Montañón Negro” y tirada de un recorrido a una flecha el domingo por la mañana) resulta ideal para el montaje de campos de tiro con arco. Un terreno con cambios de pendiente que mezcla muy bien vegetación de diferente porte con los risquetes resultantes de la actividad eruptiva. Además, la presencia de pistas aptas para la circulación de vehículos facilita el acarreto de dianas y accesorios configurando un campo abierto y con la amplitud suficiente para salvar monotonías o sensaciones de agobio y barullo.



La competición resultó entretenida. La participación más bien escasa, pero como esto es Canarias, lo que hay es lo que hay y al final, en arquería, uno compite más bien consigo mismo, que les den a los que no quisieron ir. Ellos se lo pierden.
20 puestos de tiro con dianas volumétricas que simulan fauna diversa dispuestos de manera aleatoria sobre el terreno, siguiendo siempre el criterio de colocación made in Arcogranc, esto es, pasándose por los mismísimos el tamaño de las zonas vitales de muchos bichos en relación a la distancia de tiro y colocando el cocodrilo siempre en una posición distinta a la de la foto.
Pero esto ya forma parte de la idiosincrasia del club. A fuerza de reiterar, uno termina asumiendo lo inadecuado como normal y llegará el día en que si no colocan la garza a 15 metros, protestaremos o impugnaremos el campeonato. ¿Por qué se montan así los recorridos?. Ni puñetera idea. Tenemos 3 o 4 teorías que van desde el desconocimiento, hasta el conocimiento expreso e interesado, pasando por la conveniencia o la absurda y ansiosa necesidad de conseguir distancias que por características de las dianas y coherencia con la normativa al respecto no se alcanzan. ¿Quién sabe?, que le pregunten a los responsables.
En cualquier caso, el recorrido era el mismo para todos y gano el mejor en todos los casos.


Y el mejor en long bow es el “patrón”. José Pulido, que a falta de que “Coki” Martín, venza su miedo escénico y entre en competición, es hoy por hoy y por mera estadística el mejor arco recto de estos andurriales en lo que a disciplina 3D se refiere. Al manager general de Pulido bows, le apasiona la modalidad y se toma a pecho lo de darle al bicho. Compite y no baja del podium. El calificativo de “mejor” no es gratuito, son matemáticas puras.
Por lo demás, buen fin de semana, agradecimientos a Arcogranc por organizar este tipo de eventos y promocionar aunque sea a su manera el 3D en Canarias y a todos los arqueros por participar y hacer número. Agradecimiento expreso a Moisés, Javier Mena y José por el buen rollo y la deportividad como compañeros de patrulla.

Más nada.
Ya contaremos la próxima.
Frente al oso o frente al parapeto.

15 de enero de 2013

2013. JIGGING SIN CAMBIOS

Prosigue el jigging otoño – invernal en los comienzos de 2013. El año donde dicen que se va a empezar a ver la luz después del túnel, bien sea para bien y quedarnos algo parecidos a como estábamos, bien sea para mal y que todo se vaya al carajo definitivamente.
Maricón el último.

Seguimos pescando las tardes después del curro en piedras y caídas cercanas a casa con las mañas del jigging ligero. 10 minutos de casa al muelle, 10 minutos del muelle a la piedra.
Seguimos pegando animales de tamaño mediano en fondos de 50 a 120 metros. Un día con el “chucu chucu” otro con jigs clásicos de escaso peso.
Desde la última entrada, sobresale como acontecimiento más relevante una tarde animada por la presencia de bancos de caballa grande sobre el veril de los 100 metros. Caballas con hechuras de bonito, que se tragan un sable llegado el caso y ponen salsa a todos los garetes.


Caballas que por supuesto y como suele ocurrir, no nadan solas. Al pesqué están samas y medregales, siempre pendientes de descuidos y comportamientos que indiquen debilidad. No es raro que una caballa prendida salga ensangrentada y tan raspada en sus flancos como un motero caído.
Disfrutamos con los equipos livianos, Personalmente, con la cañita de Harry Potter (lamiglas 15 libras) y el accurate pequeñín. Con ese “equipazo”,  una sama de 8 kilos o un loquillo de 3 son diversión asegurada. Hay que clavar, eso sí, que la varita americana no es un puñal y necesita asistencia para traspasar “besos” y mandíbulas. Por lo demás, con el recogedor de aluminio bien calibrado de freno y un mínimo de pericia paciente, los animales terminan entrando en la bañera sin contratiempos.





La sama de la imagen dio 17 hermosas libras en el boga y el loquillo es fruto de las tentanciones irresistibles de un juguetito clásico de Bassday en versión 130 gramos.
En definitiva, que no renunciamos a seguir pescando ligero aún con la siempre apocalíptica amenaza del peje que un día se lo llevará todo y nos pondrá mirando a Maspalomas (por Pamplona).
De momento, que nos vayan quitando lo bailado.