15 de enero de 2013

2013. JIGGING SIN CAMBIOS

Prosigue el jigging otoño – invernal en los comienzos de 2013. El año donde dicen que se va a empezar a ver la luz después del túnel, bien sea para bien y quedarnos algo parecidos a como estábamos, bien sea para mal y que todo se vaya al carajo definitivamente.
Maricón el último.

Seguimos pescando las tardes después del curro en piedras y caídas cercanas a casa con las mañas del jigging ligero. 10 minutos de casa al muelle, 10 minutos del muelle a la piedra.
Seguimos pegando animales de tamaño mediano en fondos de 50 a 120 metros. Un día con el “chucu chucu” otro con jigs clásicos de escaso peso.
Desde la última entrada, sobresale como acontecimiento más relevante una tarde animada por la presencia de bancos de caballa grande sobre el veril de los 100 metros. Caballas con hechuras de bonito, que se tragan un sable llegado el caso y ponen salsa a todos los garetes.


Caballas que por supuesto y como suele ocurrir, no nadan solas. Al pesqué están samas y medregales, siempre pendientes de descuidos y comportamientos que indiquen debilidad. No es raro que una caballa prendida salga ensangrentada y tan raspada en sus flancos como un motero caído.
Disfrutamos con los equipos livianos, Personalmente, con la cañita de Harry Potter (lamiglas 15 libras) y el accurate pequeñín. Con ese “equipazo”,  una sama de 8 kilos o un loquillo de 3 son diversión asegurada. Hay que clavar, eso sí, que la varita americana no es un puñal y necesita asistencia para traspasar “besos” y mandíbulas. Por lo demás, con el recogedor de aluminio bien calibrado de freno y un mínimo de pericia paciente, los animales terminan entrando en la bañera sin contratiempos.





La sama de la imagen dio 17 hermosas libras en el boga y el loquillo es fruto de las tentanciones irresistibles de un juguetito clásico de Bassday en versión 130 gramos.
En definitiva, que no renunciamos a seguir pescando ligero aún con la siempre apocalíptica amenaza del peje que un día se lo llevará todo y nos pondrá mirando a Maspalomas (por Pamplona).
De momento, que nos vayan quitando lo bailado.

1 comentario:

Y digo yo dijo...

Joé cuando sea grande quiero ser como ustedes.