29 de enero de 2012

ÚLTIMOS RETRATOS DE UN MUNDO INJUSTO

Decía Montesquieu que no hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia.

Y lo dijo hace una tonga de años.

A día de hoy, la frase no solo no es cierta sino que adquiere plena vigencia. La justicia planetaria esta planificada para el pobre o para el oponente

Tres ejemplos:

1. En España, país de caciques y puñaladas traperas, dice la “justicia” que Costa y Camps son inocentes. Aunque la verdad oficiosa demuestre escandalosamente lo contrario.

Son inocentes como Zerolo, como Soria y su hermano, como González Arroyo, como el alcalde de Mogán, como Pepe el del Madrid, como Felipe González en su día o como el yerno Iñaki y su infanta consorte dentro de un tiempo. Para los poderosos no hay justicia, ellos la compran o la fabrican a medida.

2. En España, al juez Garzón, le toca pagar el pato entero. Casi nada Baltasar. Que vale, será todo lo divo, narciso y estrellita que se quiera, pero lo único que ha hecho en los últimos años, aparte de aquella cagada de ir en las listas del PSOE es defender y tratar de reparar los agravios de una ignominiosa historia colectiva latente en demasiadas familias y en demasiados lugares. Ahí pinchó en hueso Baltasar. Esta nación y sus instituciones judiciales andan aún repletas de franquistas recalcitrantes que tiemblan cada vez que alguien quiere ordenar el desván. Que se agarre los machos porque dentro de unas semanas, igual no tiene atribuciones ni para tramitar multas de tráfico.

3. En el mundo, al estilo americano más puro, el FBI le mete mano a la red de redes. Le echa el candado a Megaupload y se convierte en la manu militari de la Ley SOPA.

Y es que se les empezaba a ir de las manos esto de Internet. No hay control, es un mundo muy libre y a base de comunicación e interacción global la gente es capaz de aprender a organizarse. Mira como se descargan y comparten cosas. Da igual que ya se pague por esas descargas con un abusivo canon digital cada vez que se compra un cachivache multimedia o que nos estafen con la ADSL más cara y lenta de Europa (en el caso de España). Da lo mismo que los que realmente se forren con todo este negocio de las descargas sean las empresas proveedoras de servicios de internet. Da igual. El asunto es controlar, reprimir, atar y que el monopolio del pirateo lo lleven directamente ellos y no un friki gordinflón de Nueva Zelanda. Las supuestas perdidas de productoras y discográficas porque la peña no se compra las 4 temporadas de Walking Dead o el último CD del hijo de Julio Iglesias - cultura rebosante por otro lado - son la disculpa perfecta para hacerse con el control de la red. Según ellos es delincuencia y hay que erradicarla.

Se empieza por ahí y se termina metiendo mano en blogs, webs, redes sociales y demás canales de expresión. Tiempo al tiempo.

¿Y por qué lo permitimos?.

Pues porque nos mantienen anestesiados con eficaces dardos tranquilizantes que siempre llevan el miedo como ingrediente compositivo fundamental.

En esta época nos paralizan con el agobiante bocinazo de la crisis, con la amenaza constante; que si nos quitan esto, que si nos quitan lo otro, que agüita con lo que viene…

Agobiados y amenazados para que la voz no se levante, para que no protestes, para que el arma más mortífera del mundo, el miedo, campe a sus anchas y nos paralice civil y socialmente.

Este es el retrato y de momento solo nos queda el expresarlo donde podamos, no callarnos.

Y por supuesto, también nos queda la naturaleza, el amor, los niños chicos, la literatura biófila, nuestros viejos, la música sentida, las islas, la pesca, los animales, el huerto, Ozil, el Barca, Guardiola, la memoria, la risa, la palabra, el Mirandés o un bocinegro al horno con papas negras de Santa Ursula y un Tanajara blanco edición limitada.

Algo es algo.

24 de enero de 2012

2 DE 4

Cuatro son las salidas de pesca a spinning que llevo en 2012. En dos de ellas reinó el bolo, en las otras dos sonó la flauta del peje.
Firmo desde ya que la incipiente estadística mantenga esta tendencia hasta diciembre. Tal y como están las cosas por aquí abajo y lo dura que se ha puesto la pesca a spinning desde tierra, me abono sin dudarlo a sufrir un bolo por cada peje capturado.
En este año recién estrenado llevo cuatro salidas en cuatro lugares dispares, incluyendo la metedura de pata de salir en una de ellas de la comarca y adentrarme en veriles de Mordor (en ella cayó el pejerrey).
Cuatro salidas alternando el orto y el ocaso y la compañía y ausencia de Jacobo. Cuatro salidas buscando buenas condiciones de mar y viento e intentando coincidir con las fases de luna y marea más favorables.
La última, la que contiene la segunda captura del año tuvo lugar este fin de semana. El domingo, una hora antes de amanecer, a la hora en que Drácula se pone el pijama y el hombre lobo recupera la depilación pectoral.

Fue una pesca no planificada gestada el sábado noche a partir de la concatenación de circunstancias familiares favorables.
El domingo con el canto del gallo, servidor y Jacobo ya hacían senderismo entre fincas de platanera y antiguas rasas marinas buscando la punta propicia. Un lugar de esos que tamizan humanidad indeseable a través de tres filtros básicos: el de la lejanía al vehículo, el del pateo largo y fatigoso y el de un veril anfibio de fondeo provisional con inexistente espacio para el asiento y el montaje de casetas, chiringuitos y barbacoas. O sea, que a las 11 o estas en casita o a nadar tocan. O sea, el sitio perfecto.



Empezamos a pescar con minnows. Cada cual con sus preferidos, para mi los floating; Daiwa Salt Pro, X-Rap, Molix Finder Jerk, Duel F, etc. Para Jacobo, su inseparable Halco Sorcerer azul lila y un caracortada blanco de morritos naranjas.
Anduvimos un buen rato sin novedad. El tiempo que tardo el día en despertar. Tras el primer cuarto de hora de plena luz empezó el baile. Un buen trancón sin enganche para mi y una buena bicua para Jacobo que en el momento de la varada soltó triples y se perdió entre la espuma. Luego siguieron minutos de inactividad que desembocaron en la búsqueda de peces más lejanos y profundos. Por un buen rato lanzamos bucktails de Nicasio - cada día los hace mejor el de Moldavia -, cucharones plateados del Decathlon y pequeños metales japoneses top gama. Al enésimo lance y cuando ya planeábamos la retirada, a uno de mis Shore Metal dorados, le asestan un buen morretazo en los últimos 15 metros de recogida. Cacheteo, clavo y aviso a Jacobo para que ande atento a posibles contingencias. No hace falta, hay cabezazos, carreritas y empujones, pero el pez no es superlativo ni amenaza con rotura. Ajusto el freno a la baja para evitar accidentes y bombeo con calma. Sobre el agua aparece un bonito bocinegro perfectamente clavado a un anzuelo Decoy del 6 travestido con pulpito amarillo. Muevo el peje hasta el varadero natural y con la primera olita lo pongo en seco. El boga Grip da 5 libras y algo. Quinto bocinegro de los últimos 7 meses. 2 peces de 4 salidas en 2012.

Tras las fotos, Jacobo sigue pescando. Vuelve con el caracortada blanco de morritos encarnados. Al poco canta picada. Un peje le dobla sin miramientos la Beast Master, le saca hilo y lo lleva de derecha a izquierda con fuerza y rapidez. Me pongo a la tarea de ayudar en el varado, la ola tiene su peligro y con la marea tan baja la maniobra se complica. Ya vemos al peje, es un sierra de reglamento, un animal que podría sobrepasar perfectamente los 5 Kg. Se le ve fuerte, lleva el minnow grapado al morro. Jacobo logra subirlo a la piedra, pero falta un metro más para poder agarrarlo en condiciones. Intento acercarlo tirando del bajo, pero con la primera tensión se suelta. Se queda en la piedra, inmóvil. Intento bajar a por él, pero de reojo observo un anuncio de ola que me hace correr en dirección contraria. No hay pez que valga un susto. El agua barre la repisa llevándose al bonito. Me quedo sin fotos mientras la sarna negra hace posesión de Jacobo sin miramientos.
Con el dulce del bocinegro y el agrio del sierra y la bicua, cogemos carretera y manta. Toca andar de nuevo buscando el coche lejano. Apuntada queda otra captura y un par de tiros al poste.

16 de enero de 2012

EN TIERRA HOSTIL. ENCUENTROS EN LA QUINTA FASE. TE LO DIJO JAY. POR PATAS. SI NO VIERA. GENERACIÓN NINI (PESCADORA): NI EDUCACIÓN, NI RESPETO, NI DIGNIDAD. ¿Y SI TE ECHAMOS?. PESADILLA AL AMANECER (CUENTO POST NAVIDEÑO). BY CHAVALITO

Cualquier título es valido.

Lo cierto es que Jay me lo advirtió la noche antes.

“No vayas a ese sitio que planeas”.
“Mira que es tierra peligrosa, que hay individuos animales de aspecto antropomorfo que portan caña y no conocen de respeto ajeno ni derecho a la paz y soledad del prójimo”.
“¿Acaso no sabes que en ese pesquero, el “chavalitismo” de las gónadas masculinas productoras de espermatozoides y testosterona, o sea de los cojones, es pan nuestro de cada día y a borde de océano el aparato neurocerebral  de esa peña solo alcanza para que no se ahoguen?.
Mira que te la juegas, que es perfectamente posible que el machaca hubieras o algún acolito te caiga arriba como pulgón y te joda el madrugue. Valora lo saludable que resulta una hora de pesca en la soledad del amanecer, sin ruidos de civilización, sin voces. Siendo por unos minutos propietario / gestor de un minúsculo pedazo de costa. Afinando en sintonía con el medio uno de los últimos instintos naturales que te quedan, disfrutando íntimamente con la banda sonora del mar  y los colores del litoral insular cuando acontecen las primeras luces.
Déjalo, aunque un compromiso familiar te lleve al aeropuerto de madrugada, vale más que te vuelvas y busques refugio en tus piedras norteñas, broncas, aisladas y solitarias.

Total: que no hice caso al loco.
Le contesté que no fuese exagerado. Que en esa punta uno ya era multitud y que en los alrededores hay más lugares para pescar sin necesidad de que nadie se acerque a nadie. Que sería casualidad que en un día laboral entre semana escogido circunstancialmente coincidieras con el mismísimo o con alguno de sus descerebrados discípulos. Que se me ve de lejos y no creo yo que…en fin.

Dicho lo anterior, como pueden suponer,  al día siguiente:  ¡catapum!, pleno al 15, triple desde el aro contrario.

A eso de las 7 menos cuarto de la mañana, cuando en una punta del sureste gran canario un servidor esperaba pacientemente con la caña armada a que se hiciese la luz, aparece revoloteando sobre mi cabeza cual moscón leonado (los buitres tienen más clase) el mismísimo chavalito de las gónadas masculinas productoras de espermatozoides y testosterona, o sea, de los huevos, para con toda la caradura, la ignorancia y la falta de respeto del mundo, invadir mi paz de 2 metros cuadrados con sus tejemanejes pesqueros y su verborrea de red social pachanguera y disparatada.
Al verlo, miré al cielo, me acordé de Jay y su santa madre, maldije el carácter impresentable de la mayoría de humanidad que me rodea y con la sangre a temperatura de fusión de un callao de playa me mandé a mudar dejando el asunto y la sesión de spinning en manos del loco feroz.

Luego de alumbrar el pesquero desde lo alto y percatarse que había alguien en él, la pesadilla de Larra bajó el risco y se le plantó enfrente.

CHAVALITO.-buenas (probablemente con “v”) amigo, ¿a usted no le molestará que nos pongamos por aquí?.

JAY.-Pues con todos los pesqueros que hay en el X no creo que te vayas a poner precisamente donde estoy pescando yo.

CHAVALITO.- ¿Y si te echamos? (inaudito).

JAY.-No te preocupes, ya lo has hecho.

CHAVALITO.-No hombre no se vaya (probablemente con “b”), no tiene usted que irse.

Y a continuación, tres metros más allá de mi flanco derecho (su discípulo de ese día quedó cuatro metros al otro lado), comenzó su ejercicio de tira y recoge, entre voces, chascarrillos y  ademanes varios.

Para cuando el primer señuelo de chavalito tocó el agua, es probable que Jay ya coronara el risco buscando el coche “alejador”. Aún la luz era escasa y cambiar de pesquero no suponía más que media decena de minutos. El loco salió de la punta como un volador  para recorrer apresuradamente los 500 metros que lo separaban del vehículo. Cuando llegó al coche, yo le esperaba dentro, cabreado como una mona y con el ánimo inflamado por tanta desfachatez y falta de principios.
Se moría de risa el chiflado cabrón. Me restregó en la conciencia el yo ya te lo había advertido, el mira que te lo dije. Me recordó descojonado la cara que puse cuando vi frente a mi al tira plomos y me dio la murga hasta un pesquero B cercano y poco frecuentado donde insistí en relajarme y practicar mi derecho a un rato de naturaleza solitaria. Por el camino, me levantó la inspiración de esta entrada. Aunque para ser sinceros, fui yo el que se la cedí gustosamente.

Y como no hay mal que por bien no venga y el barba de arriba, o lo que sea, aprieta pero no ahoga, en el rajón de los destierros - así bauticé el nuevo rincón - la fortuna me premió con una hora de entretenimiento a partir de las 8. Bicuas placando con ganas los Finder jerk  de Molix, agujas varias y un bonito pejerrey - 3,5 Kg - que no supo evitar las ruidosas provocaciones de un Chug Buck de Storm color plata.




Es lo que hay, vivimos donde vivimos y tenemos lo que nos merecemos; subdesarrollo cultural por un tubo y un excedente humano indeseable que puesto en vertical llegaría a Saturno.

En fin, en lo que a pesca respecta, esto es lo último.
A la entrada llámenla como quieran, el título múltiple concede la oportunidad.

13 de enero de 2012

EL DISCURSO DEL REY


Hay que tenerlos bien puestos para expresarse así y contar con mucha fortuna para que en la “democrática” España actual un medio público se despiste y difunda este tipo de reflexiones (aún no salgo de mi asombro).
Ahora, en estos días en los que en un intento postrero por recuperar prestigio y credibilidad, la Casa Real despelleja públicamente al yerno chanchullero. Ahora que la jauría adulona de tertulias y cotilleo lincha al presunto chorizo y ensalza los valores del Borbonato como referente de ética y honradez - como si Juan Carlos y Felipe no conocieran el percal y no fueran cómplices por omisión de los presuntos tejemanejes de Urdangarin -, suscribo, firmo y expreso un amen del tamaño del Palacio Real, ante las letras del alcalde del municipio gran canario de Aguimes, Don Antonio Morales Méndez, publicadas en el Canarias 7 el  31 de diciembre de 2011.


Cada año- y ya van 36-, al calor de la Nochebuena, el Rey de España se dirige a sus ciudadanos (que no súbditos) para leerles a través del telepronter de turno un texto, pactado con el Gobierno que toque, que no deja de ser un canto a lugares comunes, aparentemente inocentes, pero que la mayoría de las  veces esconde una profunda carga ideológica, conservadora y excluyente de las fuerzas de izquierda y nacionalistas. Como siempre,  al día siguiente los medios de comunicación dedican páginas y páginas a comentar las bonanzas de las palabras del Monarca y los partidos mayoritarios –PP y PSOE- aplauden las afirmaciones que previamente han escrito o fiscalizado las personas que ellos mismos han designado. Y es que a muchos les pone eso de ser cortesanos. Este año incluso algún periódico llegó a titular su editorial de esta manera: ¡”Una lección del Rey Juan Carlos a los políticos”! Como ven se trata de una auténtica farsa encaminada a perpetuar rutinariamente un status y un sistema (no me refiero solo a la monarquía, hablo de la democracia que es lo que realmente me preocupa) al que los españoles van poco a poco dando la espalda sin que nadie haga un análisis del por qué  y de  las terribles consecuencias que ello nos pueda acarrear. De hecho, y con respecto a este discurso navideño, los espectadores o los shares bajan cada año, habiéndose perdido en diez años más de dos millones de televidentes y casi 25 puntos de cuota de pantalla. No es casualidad entonces que la política y los políticos sean la tercera preocupación de los españoles en estos momentos y que la monarquía haya suspendido por primera vez desde 1994, año en que el CIS comenzó a realizar una encuesta sobre su valoración por parte de la ciudadanía: frente al aprobado más alto a una institución en 1997, con 6,67 puntos, en esta ocasión la monarquía sólo alcanza un 4,29 de valoración, por detrás del ejército y de los medios de comunicación. Y desde luego, dos minutos de “aplausos cerrados” de los diputados en el Congreso no significan más que la autocomplacencia, la escenificación de una casta que se retroalimenta  y que no va a cambiar por eso el sentir ciudadano.


El Jefe del Estado comienza este año su texto haciendo una referencia a la crisis económica y financiera “cuyas causas complejas no son siempre fáciles de entender”. Será para él. El común de los mortales tiene absolutamente claro que a esta situación nos ha llevado la voracidad de los mercados, los sistemas financieros, el capitalismo más duro, los que se inventaron una ingeniería financiera para especular en grado sumo, para hacer correr el dinero sin control y someterlo a la especulación más opaca, para crear burbujas inmobiliarias altamente explosivas, para privatizarlo todo.
Apenas dos líneas después, se lanza a decirnos que se trata de una crisis que “está llamada seguramente a modificar hábitos y comportamientos económicos y sociales”, es decir, se trata de justificar las medidas que  realizó el Gobierno de Zapatero y está a punto de hacer el de Rajoy (si no lo ha hecho ya cuando esto salga publicado) recortando derechos sociales y laborales, propiciando “ajustes” (ahora lo quieren llamar así) que no son sino profundas tajadas al Estado de Bienestar, a lo público y a la democracia.
“Ahora hemos de reconocer con humildad cuáles han sido los comportamientos en los que, como individuos y como grupo, hayamos podido equivocarnos (…) Solo a partir de este reconocimiento, y con los mejores valores de nuestra sociedad por delante, podremos comenzar a superar la crisis. (…) No será corto ni tampoco fácil, y exigirá sacrificios”. Ahora resulta que los culpables de todo lo que estamos viviendo somos los ciudadanos y las instituciones públicas. El eterno discurso: éramos unos derrochadores, vivíamos por encima de nuestras posibilidades, las instituciones no supieron gestionar, la política no da respuestas y es preciso que la asuman personajes como Conti (Italia), Papademos (Grecia) o Luis de Guindos (España) que tienen todos la extraordinaria experiencia de haber trabajado para Goldman Sachs o Lehman Brothers (el epicentro de la crisis), y nos harán sacrificarnos hasta que los que propiciaron esta situación se sientan seguros y con las sacas llenas después de haber vaciado a los estados y sometido a sus ciudadanos desde el miedo, la incertidumbre, la pobreza y la exclusión.
Las soluciones las aportará Europa que “se encuentra en el empeño” de hacerlas realidad, con España “a la vanguardia” como hasta ahora, lo que significa santificar el Merkozy y sus políticas de “ajustes” y de créditos usureros a los países del sur para sumirnos aún más en la deuda, el déficit y los recortes, sin que se obligue a los bancos a abrir sus créditos a las familias y las pymes…  Y claro, mientras, “mucha generosidad, mucha solidaridad, hacia quienes por sus circunstancias económicas o familiares son más vulnerables. (…) Con una cifra de parados inaceptable (…) quiero rendir un hondo homenaje de agradecimiento a las familias, cuya generosidad y entrega están siendo clave para que nuestro país mantenga los actuales niveles de estabilidad social”,  todo ello sin que nuestro Jefe de Estado ose asumir, más allá de la caridad y “homenajes”, que para eso es preciso que se frenen los desahucios, que se legisle la dación en pago, que ningún parado se quede sin prestación económica, que no se recorte la sanidad pública, que no se eliminen las ayudas para emergencias sociales, que se pongan en marcha todos los mecanismos (incluida la inversión pública) que frenen la pobreza y la exclusión social de millones de personas….Pero de eso no se dice ni papa.
Y a continuación lo que todo el mundo esperaba: le preocupa la desconfianza “respecto a la credibilidad y prestigio de algunas instituciones”-entre otras la suya-. Ataca a las conductas que “no se ajustan a la legalidad o a la ética”, en clara alusión,  dicen, a su yerno Urdangarín (aunque él luego aclaró que no era así) y sanciona que “la justicia es igual para todos”, si bien lo de que la justicia es igual para todos en España está muy por ver –él mismo es intocable y  no se somete al imperio de la Ley-. Clama al cielo que hable de ética un monarca que  no ha permitido (con la complicidad del PP y el PSOE) que el presupuesto de la Casa Real se transparente ante la sociedad (aunque las presiones le hayan obligado a hacerlo parcialmente); que acepte ser inviolable y no estar sujeto a responsabilidades; que apele a la ética cuando mostrar los presupuestos de su Casa debió ser siempre una obligación. Lo realmente –nunca mejor dicho- transparente es mostrarnos, como hacen todos los diputados y otras monarquías, su declaración de bienes; que hable de ética un monarca que tiene numerosos yates, coches y motos de superlujo regalados por prebostes de las finanzas; que haga referencia a la ética cuando las revistas Forbes  y Eurobusines cifran su fortuna en 1.790 millones de euros sin que sepamos en qué negocios y con quién los ha conseguido -aunque por sus lares pululaban personajes como Valls Taberner, Prado y Colón de Carvajal, Mario Conde-, y más que nada para verificar que sus actividades inversoras no interfieren en su actividad y en sus responsabilidades (Llamazares llegó a preguntar en el Congreso al Gobierno si estaban seguros de que ningún recurso de la familia real está en paraísos fiscales); que haga una llamada a la ética cuando sabía las andanzas de su yerno desde 2006 con negocios muy pocos ejemplares. ¿Nunca se preguntó de dónde sacó los siete millones de euros con los que se compraron su yerno y su hija el palacete de Pedralbes en un barrio señorial de Barcelona?
Y finalmente la guinda: los españoles, para el Rey, han elegido a sus representantes “como resultado de la alternancia política”, lo que rubrica con una foto suya con Zapatero y Rajoy, en el espaldarazo más nítido y sonoro de toda la democracia al bipartidismo, marginando al resto de las fuerzas políticas del arco parlamentario y faltando a la obligada neutralidad del Jefe de Estado, que debe  defender por igual todas las ideologías, todas las sensibilidades. Una farsa real sin ningún género de dudas que no contribuye a que los ciudadanos valoren mejor la política y las instituciones”.

5 de enero de 2012

NAVIDADES 2011. DE LA GRAN CANARIA SECA A LA GRAN CANARIA HÚMEDA

Estas navidades he disfrutado a partes desiguales del interior de mi isla natal.
Curiosamente lo he hecho en dos espacios que no pueden ser ambientalmente más contrapuestos. Por un lado, un día antes de nochebuena, en un pateo improvisado y sobrevenido recorrí con dos buenos amigos el Macizo de Amurga. Por otro, durante la última semana me he emboscado voluntariamente en el ambiente húmedo y arbolado del corazón mismo de Gran Canaria. En las cotas superiores de la cuenca del Guiniguada. En el Barranco de la Mina.

Amurga. La Gran Canaria Seca

Amurga es la montaña del sur. Una porción triangular de la primigenia tarta Gran Canaria que merced a su naturaleza geológica y la caprichosa dinámica erosiva ha quedado individualizada del relieve circundante por las formidables cuencas de Tirajana y Fataga.


Amurga es una rampa que casi desde el nivel del mar alcanza los mil cien metros (La Garita) en unos 25 kilómetros de orientación norte sur. Un secarral, un mazacote fonolitico gigantesco sometido a 10 meses anuales de aridez, insolación y considerables oscilaciones térmicas.









El paisaje del oeste americano que los pibes señalan cuando a la altura de Juan Grande divisan riscos y cardonales desde la GC-1 es un lugar duro para la vida. Allí la vegetación las pasa canutas tres cuartas partes de  año y la fauna de más porte que un insecto  resulta tan escasa como la lluvia.
En Amurga no hay gente, no la ha habido nunca. En época aborigen, los canarios del sur subían rebaños a pastar y utilizaban sus riscos, roques y barrancos para construir observatorios astronómicos, torretas de vigilancia o santuarios de ofrenda y reunión. En épocas muy posteriores, cuando la fiebre tomatera, se cultivaron y regaron fatigosamente sus cotas más bajas. Actualmente, la actividad cinegética, el senderismo y algún ejercicio de entrenamiento militar protagonizan los únicos andares humanos por la rampa sureña. Y es que Amurga siempre ha sido el terreno de detrás, un solar de maniobras, un sitio para ir, hacer y volverse pronto. La ausencia de agua y de suelos fertiles marcan el espacio y lo vacían de cualquier cosa que no sea el rumor del alisio y tus pasos sobre el lajial ruidoso. En cualquier caso, a los que nos pueden los paisajes abiertos y exentos, Amurga nos parece bella. No me pregunten porque, pero lo cierto es que estos lugares solitarios, desérticos, rocosos, llanos, ásperos, brutos, tienen un no se que recurrente que fija atracción. El pasado día 23 de diciembre con dos amigos de postín para la guía y la interpretación, Claudio Moreno y Alex Hansen, subí a la cumbre de Amurga siguiendo la vertiente oeste de Barranco Hondo. Fue un pateo fuerte, duro. Con 16 kilómetros de ida y vuelta y 700 metros de gradual desnivel.
Lo pasamos bien, no podía ser de otra manera. Entre risas y fotografía  pusimos en común lo que sabemos (yo el que menos) de geomorfología, volcanismo, clima, vegetación, paisaje e historia. Nos asomamos a los bordes de la rampa sobre Fataga y la Caldera de Tirajana y recorrimos visualmente el fabuloso cañón pétreo de Barranco Hondo hasta su sector de cabecera.



El Barranco de la Mina. La Gran Canaria Húmeda

Entre San Mateo y Tejeda, conformando la cuenca alta del Guiniguada se encuentra el otro yo de mi navidad 2011. Con 9 grados al sol y un hilillo constante de agua como banda sonora, en el pago de la Yedra (San Mateo) se vive la otra cara  de Gran Canaria: la cara húmeda y vegetal. Entre restos del antiguo Monteverde insular y tesoros botánicos macaronesicos, en el centro de la isla orientado al norte, el paisaje inmediato al invierno se convierte en una paleta de colores que mezcla verde, marrón, amarillo, blanco, humo, teja, piedra y gris. Y aunque el bosque y la maraña vegetal no son mi ambiente existencial preferido, he de reconocer que en esta época otoño – invernal, con el alisio rebosando las vertientes, y las hojas de robles, castaños, nogales, fayas y sauces tapizando suelo y taludes, salir de la rutinaria calidez costera para vacacionar una semana en la cota 900 es un salto de calidad de cara el alma y los sentidos.





Durante los últimos días, he hecho senderismo diario por las intrincadas veredas vegetales que flanquean el barranco de la Mina, entre La Yedra y las Lagunetas. He sacado mi D90 para retratar estampas campestres y aprender a golpe de prueba – error algo más de fotografía de naturaleza. He tirado con arco en antiguos bancales de cultivo abandonados, en medio de un riachuelo con sauceda y desde el tronco centenario de un roble al tronco cincuentón de un castaño. He aguantado el tirón de nata en paseos repletos de exploración, carreras, malabarismo y juego. He recolectado nueces, castañas, bellotas, naranjas, ortigas, almendras, tunos, membrillos y jaramagos. He conversado de historia con veteranos moradores del barranco, he ayudado a limpiar cercados, cuevas y solanas, me he introducido de lleno en la gastronomía rural y he dormido como solo se hace en vacaciones, en el campo y a 8 grados con calefacción.







Sí, aunque me confiese canario de 200 cota máxima y amante de los paisajes abiertos y rocosos como Amurga, también me lo he pasado bien en el bosque.

Feliz año y mejores pescas.