31 de octubre de 2011

ASÍ NACE UN VERIL. QUE SIGA, QUE SIGA


Si el volcán que anda eructando al sur del Hierro completara la creación de un edificio que saque las narices del mar y asome los morros al sol - que parece que no -  tendremos, en escala reducida, el perfecto ejemplo de creación de una isla oceánica.
Y yo que siempre me ilusione con observar una erupción volcánica en mi tierra anfibia de crianza y apego, ahora flipo en colorines con el espectáculo que supone un proceso eruptivo surtseyano desde la corteza oceánica hasta las posibles fases aéreas de fuegos artificiales (más bien naturales) con lava incandescente, explosiones, humo y rociadas de picón a diestro y siniestro.

La ciencia esta de enhorabuena y a los científicos que tienen como job motive, el vulcanismo canario ya no deben quedarles babas que precipitar. Y eso, a pesar de toda la información que se ha perdido por equipararnos a Valladolid en lo que respecta a dotación de buques oceanográficos.

De momento, el volcán de Las Calmas - que así espero que termine llamándose y no el papafrita San Borondon que proponen algunos – parece quedarse en modo submarino con un aparato de 100 metros de altura, 700 de diámetro y 120 de cráter.


En un par de semanas y algo se ha creado un veril de consideración. Una baja profunda para peces del alto. Un nuevo veril donde jugar a policías y ladrones.

Por lo que a este que escribe respecta, y en vistas de que el episodio parece que no esta concluido, la mochila con la cámara de retratar esta tentadoramente preparada tras la puerta. Por si acaso hay nuevos eruptos y son mucho más visibles.
De una manera o de otra, como dijo el amigo “y Digo Yo” en una entrada anterior, estamos asistiendo a nuestro propio parto. Y no creo que haya nada más novelero (curioso) que verse nacer.

Por cierto, Paulino y los suyos, a poco que no se disparaten y sigan tramitando la contingencia volcánica como lo están haciendo se arrallaran un millo importante (la verdad es que el asunto tampoco tiene mucho nudo). Lo están gestionando bien, las cosas como son. Espero que sirva de precedente.

26 de octubre de 2011

FISHING TACKLE. DIVAGACIONES CONSUMISTAS

Que quede claro que soy puro consumidor. Ni tengo tienda de pesca ni me debo a nada que no sea a mi poder adquisitivo. Lo que adquiero me lo compro a toca teja y en pleno uso de mis facultades mentales (deterioradas en el caso de Jay). Por tanto, expongo mis pareceres y opiniones con total frialdad y libertad. Al fenicio que le joda que piense que de todas formas, con Jay no iba a hacerse rico. Al que le guste, que se enrolle y me regale un par de arretrancos chulos para mantener erguida la llama critica.

Crujientes de Fenicia Buena y Fenicia Nefasta Envueltos en Salsa Subrealista (Jay Style)

Acabo de pasar tres días en un campamento de montaña con algunos amigos pescadores que de vez en cuando nos reunimos en el campo alrededor de tazones de Cola Cao (una sola cucharada que hay crisis) y arroces caldosos de mero para probar material de pesca en un taller – piscina adaptado rústicamente al efecto.
De tal reunión, he sacado algunas conclusiones que venían rumiando en mi cabeza desde hace tiempo y que tras el proceso de experimentación de estos días considero certezas personales definitivas.

La Sorprendente Bondad de Algunas Cosas de Decathlon

Desde mi ignorancia comercial, me pregunto si no será que Decathlon como gran superficie  puede permitirse el lujo de comprar a fabricantes de gama media - alta grandes cantidades de un producto fijando el precio que más le conviene.
Hace un par de años se puso en evidencia que una caña de spinning que vendían con un nombre parecido a Lure Team, era una replica exacta - el mismo blank quizás - de la Dragon Express de Tenryu. Una caña roja de lubina que quitaba el sueño a pescadores franceses y cantábricos, con la única diferencia del nombre serigrafiado y unos 200 y pico euros de coste.
Ahora ocurre lo mismo con un señuelo: el Caperlan no se que de 100 gramos. Que es igual – yo creo que es el mismo - al Tail Walk de Gunz; un stickbait para atunes que es golosina para el bluefin atlántico y que en el mercado asiático cuesta un huevo y parte del otro.
En el citado simposium campestre de Cola-Cao, risas, frutos secos y Fanta Limón he visto en acción una caña de jigging del Decathlon que me ha dejado la boca abierta. Otra caña roja, una vara que se denomina jig clasic. La chica que la tenía, la alta y dulce Penélope la ha probado delante de nuestras narices en un estanque profundo amarrando a un bajo de nylon bobadillas de diferentes pesos pero nunca inferiores a 15 kilogramos. La caña en acción de pelea une la punta al mango, pero bombea sin problemas y pone  cualquier bloque a tiro de guante sin el más mínimo quejido. Yo intenté lo mismo con una Zenith japonesa muy tildada para la pesca del atún propiedad de mi amiga Carmenza y al tercer bombeo, la vara rompió inexplicablemente por encima del grip.
En Decathlon he comprado cañas de spinning por 50 euros que en un año de tralla y baqueteo amortizaron con creces el modesto precio de adquisición a base de eficacia y practicidad. Que decir de la Ilicium, y de la Daiwa Exceller.
Decathlon tiene aires de economato, se enrolla en el precio y sus marcas blancas ofrecen calidad de fenicia  buena. Buena y barata. Al loro con él.


Lamiglas Tropic Jigging 30 Libras


Miren que lo de las bovadillas da juego.
Mi amiga Xiomara, pescadora avezada y amante de los equipos ligeros y ese reto que es sacar el pez más grande con el material más liviano, también anduvo días atrás probando material y poniendo su equipo al límite. La muy exparacaidista  anduvo 3 días emperrada en hacer saltar por los aires su cañita lamiglas 30 libras amarrándole a través de un Accurate sacos de escombro de 40 kilos y midiendo a base de cachetes y rudas levas la potencia de la mediana vara americana. La caña lo subió todo. Le costo más o menos esfuerzo, pero se empleo con la misma resolución en todos los casos. Incluso en una ocasión se soltó el muerto de prueba y la línea se enredo en uno de los hierros que encofran el fondo de la pileta gigante. Hubo que emplearse a fondo para partir la línea. La caña hecha una comba ni se entero. Fenicia de la buena. Buena y barata en comparación. No lo duden.

Eres Menos Fiable que la Marca Blanca de Capitán Pirata Fishing

La fenicia horrorosa estereotipada a través de una tienda canaria dedicada a vender arretrancos de pesca y/o náutica.
Lo bueno, o mejor dicho, lo normal, es lo que tiene de marcas como Shimano, Maria, Rapala o Daiwa.
Lo malo y patético es lo concerniente a su marca blanca SX Premium o lo que viene sin etiquetar y responde al copia y pega marroquí más cretino y falto de ética. El famoso Sea Ranger o las burdas copias del Aile Magnet DB y los minnows de Yo-Zuri.
Mi amiga Marylo, mujer de pelo en pecho acostumbrada a jalar por hierros, cabos y demás parafernalia relacionada con las contingencias, compró unos alicates abre anillas en el citado comercio; unos de esos que imitan a los fashion de Fisherman o Duo, llenos de agujeritos y anodizados de colorines. El otro día cuando procedía a testar su 40 libras en el pozo anexo al alpendre de los desayunos, con una anilla entradita en metal de las que se usan para asegurar los assist deformó la punta de la herramienta como un clip de oficina.
Yo mismo, no hace mucho, compre un desanzuelador con mango de plástico y aspecto similar a unos que circulan por ahí de la marca Rapala. A la segunda salida de pesca y sin intervenir más boca que la de una bicua canija, ni más ganchos que una ancoreta de lubina, la punta reviró y partió como el extremo de un pajullo.
Las anillas abiertas se deforman, las cerradas parten. Los anzuelos de los inchikus, kabura y demás chucu – chucu, pudren al sacarlos del plástico o deshilachan el hilo al que van sujetos. Los trenzados absorben y se hinchan de agua como una toalla de playa, los triples oxidan y las copias de señuelos son cutres y deteriorables desde el primer lance. En definitiva, casi cualquier accesorio que no sea de firma patentada y reconocida termina siendo tan asquerosamente malo y apestando tanto a engañifa que definen a la empresa como una fenicia nefasta que además de vender material paupérrimo a precios altos, no tiene el más mínimo respeto ni pudor para imitar, fusilar y utilizar el prestigio y el nombre de otras marcas y productos en su beneficio. Fenicia nefasta.
Da un asco.

La foto.
Bicua reciente capturada con un Bomber del Decathlon de 20 centímetros.

12 de octubre de 2011

INACTIVO II

Escribo solamente para decirles a todos los seguidores del blog que no me he ido a vivir al Chad ni padezco depresión súbita. No me he hartado de teclear sucesos y pareceres.
Lo único que ocurre es que no tengo tiempo material de escribir cosa alguna, pues entre trabajo, hobbies y excursiones fuera de mi veril natural es imposible encontrar un mínimo de tiempo, tranquilidad y sosiego para contar las cosas que me pasan por cuerpo y alma.
La próxima semana me voy a pescar y luego, espero que el final del otoño se presente tranquilo y sedentario. Cambiarán la hora y el recogimiento en casa será mayor. Hasta entonces, me temo que esto permanecerá con la persiana bajada.

Hay que contar asuntos de arquería, campeonato de Canarias al aire libre para tramposos que prostituyen el tiro tradicional instintivo con arco recto y campeonato de España de recorrido de bosque 3D Trujillo 2011. Además, crónicas de jigging y consideraciones en torno al vulcanismo herreño, el fenomenal (a mi juicio) tratamiento científico e institucional del asunto, la pobre oratoria de Paulino Rivero (vergonzosa) y la novelera posibilidad de vivir una erupción Canaria (no submarina por supuesto) en vida y en directo.

Por lo demás, estoy ideando la manera de someterme a algún tipo de autodisciplina que mantenga el blog semanalmente actualizado. Ya veremos.
Sí, ya se que muchos pensarán: "tu mismo amigo", pero aunque pueda no parecerlo, los disparates archivados y comentados crean un compromiso personal de continuidad difícil de pasar por alto.
Más nada, eso, que permanezcan atentos a la pantalla.
Chao.