31 de enero de 2011

MAS ACÁ DE LA MIERDA

Anoche fui a ver “Más Allá de la Vida”, la última peli de Clint Eastwood.
Acudí motivado por la simple relación Estreno – Clint Eastwood. No había visto trailers, ni leído críticas, ni nada de nada.
Pensé, si es del viejito debe ser buena.
Y me gustó, me conmovió. Durante un rato me pareció triste, por un instante tierna, me hizo pensar, sonreír levemente y emocionarme.
No se si técnicamente es perfecta o si es o no es la mejor película de Eastwood, lo que sí se es que no es una mierda, ni nada merecedor de un calificativo así.

¿Por qué digo esto último?.
Porque la palabra mierda fue protagonista en la reacción de algunos de los 4 gatos que acudieron a la última sesión de ayer noche en el Multicines. Nada más hacerse la luz y aparecer el primer título de crédito, la exclamación altisonante de un irrespetuoso y chabacano pedazo femenino de carne con ojos, fue “vaya mierda de película”, “con lo guay que empezó”.
¿Y saben por qué empezó guay?. Porque la primera escena del film es pura acción catastrofista. La ola del Tsunami tailandés barriendo un pueblo costero mientras uno de los protagonistas es zarandeado por el agua. ¡Que emocionante!, pura gasolina visual y cognitiva para el “changuerio” de turno. Seguramente a la gordita come roscas (palomitas) de camiseta ombliguera y su pandillita, algún trailer televisivo les sugirió la idea de que la cinta pudiese mezclar acción sin límites, fantasmas, ciencia ficción por un tubo y algún nuevo Rambo cuadrado repartiendo ostias mientras salva a la humanidad de los peligros del más allá.
Pero en la peli del Eastwood eso no existe. Quizás carezca de acción estupidizante y sea uno de esos lentorros y aburridos largometrajes que solo sirven para estudiar, pensar y reflexionar. Verbos todos ellos incompatibles con el 80% de las psiquis que habitan estas 7 peñas.
Y esta clarísimo que la valoración artística es algo muy subjetivo. Puede haber alguien a quien la peli le fascine y personas que juzguen que es un coñazo de primera. Lo que no es subjetivo es la falta de educación básica, de consciencia, de capacidad para darse cuenta y observar el respeto más elemental.
Porque eso si es una mierda, el mayor lastre de mierda que posee esta humanidad isleña en crisis.
Así nos va y así nos quieren.
Y lo peor es que por más que uno otee, no se ve tierra por lado alguno.
Y si a pesar de todo alguien ve en esta entrada algún atisbo de misantropía, que sepa que tampoco se equivoca.
Es lo que hay.

26 de enero de 2011

ENERO 2011. JIGGING HORRIBILIS

El primer mes del año esta resultando duro para el jigging.
Son más los días de bolo absoluto que los de algún pez que llevar a la bañera.
La temperatura del agua no se enfría y se mantiene en los 20 grados de agosto – septiembre. No se advierten bancos importantes de carnada. Ni sardina, ni longorón. Ni pardelas ni delfines que lo anuncien. La mayoría de las veces el mar parece estar muerto, vacío.
Las samas en nuestra comarca son cada vez más escasas y para pescarlas hay que garetear kilómetros de limpio hasta tropezarles el metal contra el hocico.
No hay sierras en aguas limpias, ni bicúas grandes como mal menor. Ni siquiera los bocinegros se dejan sentir en su época más querenciosa
El pez de este tiempo, el medregal sea cual sea su estampa, aparece y desaparece como por arte de magia siendo más los días de ausencia que los de presencia.
Aún así, loquillos y negritas de pequeño porte son los peces que en este tiempo de escasez nos mantienen la ilusión al 5 y hacen que nuestro ánimo de hierro no decaiga un ápice.
Hace un par de días tuvo lugar el penúltimo episodio de pesca vertical.
Tempranito, antes de que empezará a soplar el noroeste y en sintonía con el cambio de marea conseguimos tres picadas certeras que trajeron a bordo una negrita de 4 kilogramos y cuarto que se pegó en medio de una enredina y un par de loquillos dos veces kileros. Luego viento, mar y a puerto.


Es lo que toca. Aguantar, resignarse y contentarse con el privilegio que supone poder disfrutar del océano y usarlo como arma para guerrear contra la rutina de la vida diaria.
El yodo, el aire libre y la evasión son medicina natural.
Que le den al frente pesquero y sus incomprensibles cuitas.
Ya vendrán mejores tiempos.

24 de enero de 2011

IRLANDA. LUBINAS EN PELIGRO

Al parecer los gobernantes de algunos condados de Irlanda, están cediendo a las presiones de determinados lobbies, que reclaman reabrir la pesca comercial de lubina.
He pescado en Irlanda los últimos años y considero la protección de la lubina como especie deportiva algo paradigmático dentro de nuestro mundillo. Los stocks se mantienen en una salud formidable y cada vez son más los pescadores que nos acercamos a las costas de Eire para disfrutar de unos días practicando la pesca inshore. Hacemos turismo, pescamos, gastamos euros en el país y a la vuelta lo contamos a amigos que se muestran dispuestos a acompañarnos la próxima vez.
Irlanda no va a solucionar su problemática socioeconómica suprimiendo la veda de la lubina. Entre otras cosas porque  no hay mil pequeños pescadores de lubina engrosando las listas del desempleo irlandés.
Las presiones vienen por parte de armadores poderosos que en tiempos de crisis buscan abaratar costes pescando más cerca de casa.
Irlanda y sus lubinas, son un ejemplo de sostenibilidad y conservación de especies y ecosistemas.


Jonh Quinland, nuestro guía en Kerry coordina las acciones que intentan frenar y convencer a los políticos de turno.
Por él y a través del fantástico blog de Henry Gilbey, he sabido que el asunto esta de nuevo candente.
Como los zombies de la serie  “Walking Dead”, uno a uno no somos gran cosa, pero en grupo quizás podamos morderle la conciencia a los gobernantes de la verde Irlanda y que reconsideren sus tendencias.
Basta mandar un correo a esta dirección forwardplanning@wexfordcoco.ie diciendo que como pescadores deportivos, solemos visitar Irlanda atraídos por la biodiversidad de sus costas y la buena salud de las poblaciones de lubina. Que la pesca comercial sería un perjuicio para esta condición e Irlanda dejaría de atraer el interés de muchos pescadores europeos que contribuyen con su visita a diversificar la oferta turística y económica de las poblaciones locales.

Algo así, pero escrito en un ingles menos macarrónico que el mio please.

Y da igual que hayas ido a Irlanda o que en tu vida pienses hacerlo.

Y gracias en cualquier caso.

20 de enero de 2011

VOCABULARIO CON DENOMINACIÓN DE ORIGEN

Yo creo que la culpa es “del internet”.
Ayer, mientras compraba unos anzuelos de jigging en una de esas tiendas de pesca tan nuestras que hacen el agosto con cada artículo que te venden, tuve que soportar la matraquilla infumable de un changuilla que haciéndose el guay, vacilaba a viva voz pregonando la pesca que supuestamente tenía previsto hacer al día siguiente.
Lo de siempre: risotadas horteras y exclamaciones chabacanas del tipo “Ñoossss flaco, mira que guapa la currica esta, loco”. “Mañana lo pegamos seguro”. “Chacho, enróllate ahí jodio y compráte esa”, “jajaja” y “jojojojo”, etc, etc.
Nada nuevo ni sorprendente. Tan molesto y ridículo como siempre, pero pan de cada día.
Lo que me llamo la atención fue la pronunciación por parte del indeseable de turno de un par de palabras que dicho con toda modestia y escasas pretensiones (no voy a reclamar derechos como Tedio Bautista), tienen denominación de origen. “Animal” referido al pez más grande posible y “arretranco” aplicado a un señuelo.
Esos dos términos y unos cuantos más, en el contexto de la pesca con señuelos, tienen una cuna clara y un origen indiscutible: 2002 – 2008 Forums de Caranx.net.


La mente pensante (a veces) que las lanzo sonoramente a la atmósfera fue en casi todos los casos (yo solo me atribuyo la de “mover el choco”) la de Felipe Cabrera; “Felipón”, “El Loco”, “Taz”. Un compi de pesca diferente, genuino y tan informal y natural como el agua de naciente. El teclado que las puso en circulación virtual y global fue - dicho con toda modestia y escasas pretensiones (no voy a reclamar derechos como Tedio Bautista) - el de este que escribe.
Eran tiempos de difusión, de abrir brecha y aprender en comunidad. Tiempos de cuatro gatos, de inocencia y siembra.
A Felipe, decir Aile Magnet DB de Duel, le resultaba tan difícil como recitar a Homero en chino, así que lo mejor era ponerle un mote al fenomenal darter japonés. Y que mejor que caracortada, al fin y al cabo, el morro del señuelo no sugiere otra cosa. De la misma manera, al Cuttle Fish de Lab, un basto jig de metal que trata de parecerse a una pota o un calamar y con el que pescábamos escolares en las noches herreñas se le coloco el apelativo de escoplo por su parecido con la herramienta.
Arretranco también tiene enjundia. En Canarias la palabra tiene unas cuantas acepciones, pero todas parten de considerar un arretranco como un mueble o un cachivache desfasado y con poco valor. Suele ser calificativo despectivo y tal vez por eso, Felipe,  superado y molesto por la cantidad de plásticos y metales que empezaban a complicar su psiquis pesquera les endosó el término de manera genérica.
Y lo mismo podemos decir de sarna, que en Canarias al menos siempre ha sido sinónimo de cenizo o mala suerte y de  “Animal” referido al pez más grande posible y la pieza definitiva.
Recuerdo cuando oí lo de animal por primera vez. Casi me parto de risa.
En su pesquero favorito, sobre su piedra favorita, Felipe se pasa horas lanzando y recogiendo sin inmutarse. Sin variar un ápice la postura ni el compás. No obstante, como buen desconfiado, siempre duda de si no será mejor irse más allá o más acá y por supuesto, nunca quita ojo a las evoluciones de los compañeros.
Hace unos años, pescando de amanecer en un veril del norte, tras ser sometidos desde la madrugada a un bolo implacable, Guillermo decide abandonar la punta y patear en busca de otras opciones. Felipe, mosqueado por el cero que se mascaba alrededor de su piedra adorada e inquieto por la posibilidad de que la movilidad de sus compañeros fuera a dar frutos expreso todos sus temores con aquello de “Mira a ver si vas a pegar el animal ahí detrás ahora”. Dejando el término animal como la palabra exacta que define al pez con el que todos soñamos. “La poderosa bestia feroz que medra en el infinito azul de las aguas” J.M.L.P dixit.
En definitiva, que cuando lean o escuchen palabras como arretranco, caracortada, animal, mover el choco, sarna o escoplo, sepan que en cierto modo están leyendo o escuchando pasajes del Génesis. Y que si hubiera que ponerle lugar y fecha, la cosa nos llevaría a la isla de Gran Canaria a comienzos de la pasada década (como pasa el tiempo).
Es lo que tiene de grande “el Internet”. La disponibilidad de información gratuita, libre, mestiza y ligera de cascos.
Me voy a pescar.
A ver si pego el animal.

13 de enero de 2011

P.E.P.P. DE LA ISLETA. LA HIPOCRESÍA, LA ESTUPIDEZ Y EL PAPEL MOJADO

Lo sabía desde hace algún tiempo y lo volví a leer en el periódico del lunes. Ahora resulta que el documento de aprobación definitiva del Plan Especial del Paisaje Protegido de la Isleta, contempla prohibir la pesca con caña desde costa. ¡Vaya por Dios! (o lo que sea) .

De repente, al lumbreras planificador de turno se le ha ocurrido que eso de la pesca desde el veril en la Isleta debe ser dañino que te cambas y ha fulminado la posibilidad de que cualquiera, ya sea un chavalito insufrible o un tipo tranquilo que lo único que busca es disfrutar en paz del mar y su tiempo libre, practique la pesca con caña en el espacio natural marino más a mano de la ciudad.


La isleta merece protección. Toda. Es un espacio único, singular y necesario. Un campo de volcanes paradigmático y un laboratorio natural que en contacto con el Atlántico inmenso y la isla grande de detrás confiere personalidad a la ciudad de Las Palmas y a toda la comarca nororiental de Gran Canaria. Pero su valor no es de ahora, por supuesto viene de antiguo y no han sido pocas las voces que historicamente han clamado por su defensa y conversación.


La Hipocresía.

Ahora, los planes de protección y el resto de gaitas escritas me suenan a paz romana.
Ahora, cuando las guerras ya no son lo que eran y el valor estratégico militar de la Isleta ya no tiene tanta importancia. Ahora que lo del ejercito ya no es trascendente, ahora que el muelle and company ya no pueden extraer más basalto ni destruir más paisaje so pena de que un día la excavadora asome por el Castillo de la Luz, ahora es momento de proteger y demostrar que estamos por la labor y que apreciamos la península volcánica y sus valores naturales. Cuanta falacia.
La gigantesca cantera de áridos de la foto que sigue a este párrafo, no esta en Mauritania. Esta en la Isleta, justo al lado del Roque Ceniciento. Puro espacio natural protegido. Hace un par de años los que cortan el bacalao archipiélagico desclasificaron sin cortarse un pelo todo este sector para poder seguir con el negocio. Allí también hay o mejor dicho había, caracoles fosiles, endemismos botánicos, basaltos prismáticos o estratos geológicos de alto valor educativo.


La Estupidez

¿Que perjudica al devenir de la Isleta la pesca desde costa con caña y sedal?. No se sabe, no se intuye. El transito por el espacio de un pescador es el mismo que el de un excursionista, el depositar basura tiene que ver con la educación y en tal sentido, puede ser igual de hediondo un viejo que va a sarguiar que un ciclista dominguero.
Por supuesto, que a nadie se le ocurra insinuar que a estas alturas del partido la pesca con caña es la amenaza fundamental para la conservación de las especies y la salud de los ecosistemas.
La pesca con caña desde costa, siempre fue un uso tradicional del territorio litoral isletero. Yo y otros amigos aprendimos a pescar allí, y como muchos otros acudimos con frecuencia - primero hay que asomarse y ver si no hay chavalitos - para seguir disfrutando de la pesca en un litoral tranquilo, cercano y natural.
Lo de prohibir la pesca me suena a ignorancia, disparate e imbecilidad. Es algo que nunca se entenderá ni nunca se podrá llevar a efecto. Es una estupidez que no se sostiene. La planificación territorial basada en las prohibiciones es muy fácil, es pan comido. Prohibir es sencillo. Le echamos el candado a la Isleta, Pino Santo, Juncalillo del Sur y no tendremos mejor manera de proteger, pero el reto, la verdadera planificación radica en lograr el equilibrio. Ser capaces de gestionar la recuperación y conservación del espacio a través de medidas que vertebren la compatibilidad de usos.

El Papel Mojado

Es lo que nos vuelve menos displicentes y hace que Jay, a estas alturas, no ande emboscado frente a la puerta de la Consejería de Política Territorial del desgobierno de Canarias.

Como los espacios naturales protegidos de Canarias carecen mayoritariamente de gestión. Como casi no se invierten medios en seguimiento, vigilancia y hacer cumplir de manera efectiva la normativa, como en la mayoría de los casos el documento de ordenación no es más que  papel mojado para un montonazo de situaciones, me temo que a pesar del estúpido planificador de turno, la pesca con caña desde orilla en La Isleta seguirá estando presente como lo ha estado siempre. Ya sea a viejas, a sargos, a jureles o a los sierritas “Ñosss, que guapo” del changuerio incalificable. Pese a militares, portuarios, políticos y técnicos papa frita.
Ya lo verán.

5 de enero de 2011

¿AZAR O CAUSALIDAD?. PRIMER DÍA DE JIGGING DE 2011

Les pongo en situación.
Primer embarque del nuevo año.
Mar calma, esplendida temperatura, nada de viento, luna nueva en puertas, tablas solunares favorables.
Sesión de tarde tras el curro. De 15 a 18.
Tres horitas para mover el choco en la fachada noreste de la isla de Gran Canaria.
Tres pescadores, José, Antonio y el que suscribe.
Durante una hora y media nada de nada. Garetes sobre la parte alta del relieve submarino (piedra a 90 metros) y ausencia total de ecos e incidentes.
Buscando picadas abandonamos la cresta y nos dejamos caer en las paredes y laderas circundantes. Mayor profundidad, 140 y pico metros de sonda bajo nuestros píes y una línea de carnada sospechosa a la altura de los 120.
Al poco, con la tarde avanzando hacia el crepúsculo, Antonio canta “pegao”. Comienza el baile de conjeturas sobre la naturaleza del animal que jala desde abajo y al par de minutos se confirma que es loquillo mediano lo prendido. Termina el garete y salvo una picada fallida a servidor no hay ningún otro suceso digno de mención.
En la siguiente deriva, misma historia. Llegados a un punto, el de la Angostura vuelve a fajarse con un pez mientras José y servidor asistimos al lance como meros espectadores.
Y así hasta cuatro veces en cuatro derivas sucesivas. Cuatro peces para Antonio y apenas dos tímidas picadas para mí y el compi.


Con el sol en fuga avanzada cerramos el kiosco y regresamos a puerto antes de que la noche cerrada nos alcance. Antonio nos ha dado una paliza de consideración. Nos ha metido un 4-0 memorable y ha vuelto a propiciar uno de esos momentos que convierten al jigging en la técnica de pesca de los perros verdes y los elefantes que vuelan.

¿Azar o Causalidad?

A favor del azar y en detrimento de la causalidad, advierto que usamos los mismos equipos de pesca. Mismos hilos (incluso más finos en mi caso), mismos materiales en los assist y mismos jigs con la misma coloración. Pero aún así, dudo y me planteo si realmente cabe el azar. ¿4 veces?, ¿puede ser aleatoria una repetición tan sistemática?.
Lo siento por Nassim Taleb*  pero no me lo creo.
Algo de causalidad habrá - en este caso y en función de las variables disponibles solo se me ocurre la recogida - en el hecho de que a Antonio sí y al resto no. Algo quizás inapreciable e incomprensible que hace que los peces se sientan atraídos por un señuelo y no otro. Vaya usted a saber, tal vez ligerísimas variaciones en la frecuencia vibratoria del artificial. Quien sabe si inconscientemente, Antonio levanta el dedo meñique de la mano que agarra el carrete y eso le altera la natación al Long Jig ciento y pico metros de agua más abajo. Yo que se. En cualquier caso, me cuesta creer que 4 veces seguidas, pescando a ciegas sobre el mismo agujero oceánico, sea la simple coincidencia la que gobierne un resultado pesquero tan desequilibrado. ¿O no?.
En fin, como decimos por aquí: “Que me muera si lo entiendo”.

El Apunte Halieútico

Ya saben que nos gusta remover las tripas de los depredadores que quedan para la sartén y observar que es lo que se lleva en cuanto a alimentación por esos fondos de Dios.
En el 99% de los casos (el uno por ciento restante se lo dejo a los bocinegros que comen esponjas y saquitos de engodo) peces y cefalópodos son el denominador común de estómagos y buches.
De entre los peces y en lo que respecta a los loquillos, les hemos visto digerir sardinas, caballas, chicharros, besugos, bogas, conejos, pejes sables y fulas tres colas. Ayer hubo nueva entrada y no deja de tener su punto de curiosidad.


Del buche de uno de los loquillos (peces de +/- 5 Kg) surgió una pequeña rémora en estado no muy avanzado de digestión. Una rémora que se supone vive adscrita a las lorzas de algún escualo o similar. ¿Como es que un loquillo come rémoras si estas son como ventosas pegadas a un cuerpo mayor?, pues José lanzó la idea. Tal vez, en esos mundos de batimetría centenaria, los loquillos cortejen también el nadar de los grandes escualos, buscando botín en sus restos de comida. Eventualmente, la rémora que se despega es también apreciada como alimento y engullida sin miramientos.
Que científicos somos y cuanta ni puta idea seguramente tenemos, pero a que parece lógico.
En fin, esto es lo que hubo.

* Ensayista y financiero estadounidense de origen libanés autor de “Fooled by Randomness”, obra en la que defiende la teoría de que los seres humanos tendemos a explicar lo aleatorio como si no lo fuera, subestimando el papel del azar y buscando explicaciones o justificaciones a lo sucedido incluso cuando no hay explicación alguna.