18 de marzo de 2011

DE LA SERIE ESTAFADORES IMPUNES: HOY, SPANAIR

Con lo tranquilo que vivía Jay de últimas, con lo bien que le estaba sentando la medicación a base de pesca tropical y la espiritualidad zen que emana del tiro con arco tradicional.
¿Por qué tuvo que llamar el relamido operador de Spanair a ofrecerle un programa de puntos con tarjeta o no se muy bien que, a media mañana de hoy?.
¿Encima recochineo?.

Es que se me había olvidado comentar la estafa sufrida en el último viaje de pesca, ese famoso de Seychelles.
Resulta que como pescador viajero, cuando uno se desplaza hasta el quinto pino con las cañas, por eggs, no queda más remedio que facturar como equipaje dos bultos; una maleta con ropa y arretrancos y un tubo en el que van las cañas. De últimas y de manera abusiva, a las compañías aéreas españolas se les ha ocurrido que había que sacar más pasta al viajero, que no vale con los altos precios del billete en muchos trayectos ni con el pésimo servicio en vuelo y la lamentable asistencia en tierra. Por si fuera poco, desde hace un año y pico cobran por la segunda maleta facturada. Unos te levantan 50 euros, otros 30, otros 25… en fin, que hay que pasar por caja y listo.
Conociendo el paño, a la hora de sacar el billete electrónico, en la web de Spanair contraté la segunda maleta pagando 25 euros por el trayecto Gran Canaria – Madrid – Gran Canaria. Al carajo pensé, lo pago y me dejo de líos. Hay gente que opta por hacerse el loco en el mostrador de facturación, aparentando desconocimiento, sorpresa o poniendo cara de pena al administrativo de turno. Al final, en la mayoría de los casos, la estrategia no merece la pena, pues el resultado no resulta ser otra cosa que  follones, discusiones y carreras de última hora.
Vuelo sin problemas a Madrid desde Gran Canaria, pero a la vuelta, cuando junto a dos compañeros que también habían pagado su segundo equipaje con antelación al viaje, me dispongo a facturar, resulta que a la chica del mostrador se le ocurre que el tubo con las cañas no es segundo bulto propiamente dicho sino equipaje especial y por tanto, lleva aparejado otro tipo de tarifa. Que me fuera a la oficina de Spanair, que pagara el nuevo precio y pidiera el reintegro de lo que había pagado por segundo equipaje. Total, que resignados y sin muchas ganas de discutir tras 24 horas de vuelo y aeropuertos, nos vamos a la oficina, pagamos el equipaje especial y cuando le pedimos al administrativo de turno, que nos devuelva el dinero de la maleta pagada hace 15 días, nos dice que de reintegro de dinero nada, que da igual que hayamos pagado por un concepto equivocado, que al parecer en Spanair lo que se da no se devuelve. O sea, tu pagas con resignación por lo que crees segundo equipaje, ellos dicen que los tubos con las cañas más que un bulto extra son equipaje especial, aunque en ningún lugar de sus normas y claúsulas quede explicitado como tal. Te hacen pagar por ello, pero no te devuelven lo que habías pagado por equivocación. Vamos el timo de la estampita en versión aeronáutica.



Evidentemente, el asunto es denunciable y lo recomendable es hacerlo y pelear porque estos abusos no se sigan cometiendo, pero en aquellos momentos, uno lo único que quería era llegar de una vez a la isla. Por eso, todo quedo en un cabreo del copón y un rifirafe de Jay con el administrativo de la ventanilla, pues el muy pollaboba, encima tuvo la ocurrencia de ponerse borde y chulito defendiendo a la empresa como si fuera uno de los herederos.

Por eso, esta mañana, cuando un relamido agente de Spanair llamó a mi teléfono móvil vendiendo con almíbar y fluida coba un trato especial, un producto maravilloso y la quinta esencia en cuestión de facilidades, calidad de servicio y programa de puntos, el que apareció en la voz impulsado como un resorte fue Jay, que en un castellano isleño feroz, pausado y sereno, desperto de su letargo anímico y convidó al relamido operador a que le dijera a Spanair que de parte de un cliente más o menos regular estafado e impotente se fuera directamente a la mierda.

Y a partir de ese maldito momento de provocación y recochineo, declaro que el loco vuelve a estar suelto y cabreado.

* Y para información de todos, les dejo la siguiente noticia.


4 comentarios:

Y digo yo dijo...

Pago por una copia de la cámara de seguridad de la oficina de Spanoir.

Pues está claro que no hacer la pertinente reclamación es un fallo mayúsculo, no te costaba más que un rato de entretenimiento durante el vuelo haber pedido una hojita y de paso hacer llegar una copia a la oficina de consumo.

Se pasan cuatro pueblos, ya lo comenté el día que quitaban el catering, teníamos que ir en plan familia dominguera con bocadillos de tortilla, clipper de fresa y a ser posible estar en asientos separados para gritar a pleno pulmón aquello de "ALERSISS COMO NO TE COMAS EL BOCADILLO TE MATO..."

Pues nada Sr Jay apuntese una falta negra, para la prtóxima le pasa el asunto al Sr Yeking ese.

juan jose dijo...

Consuélate. Al menos cuando te retiren de pescar, podrás usar tu famous tubo de cañas(plumber style) para llevar el arco, y que te sigan considerando objeto de deseo.

Has tardado tanto en escribir que me temí estabas en Omán.

Uno de Tantos dijo...

Uy que va, el GT de Omán esta repleto de cigatuera. Jeje.

Mucho lío de curro hermanito. Mucho lío.
Por cierto, el arco cabe perfectamente en mi plumber style case rod, así que menos cachondeito.
José, tienes razón, hay que denunciar siempre, pero cuando se te caen los parpados de cansancio y lo único que quieres es rendirte de sueño en tu cama, la beligerancia no sabe ni de servicios mínimos.
Eso sí, salvo bicoca o fuerza mayor, este que escribe no vuelve a volar con Spanair.

pradillo dijo...

Pues sí, los valencianos también hemos sido estafados en alguna ocasión (no recuerdo si fue easy jet o alguna de estas...) pero, qué casualidad, la pega te la suelen poner siempre a la vuelta.

Lo que tiene el equipaje deportivo ese es que te permite juntar todos los cañeros, y entre todos no sale mal de precio, aunque una vez nos pusieron pegas también por que no podían permitir que los tubos fueran enrollados con cinta americana y bridas (y eso que necesitas media hora para despegarlos luego...). En fin, para facturar no hay que ponerse en cola sin más. Hay que acechar, examinar a los "ventanillas" y escoger al que toma "olbran" para desayunar.

Que la bestia descanse en paz :)