20 de enero de 2011

VOCABULARIO CON DENOMINACIÓN DE ORIGEN

Yo creo que la culpa es “del internet”.
Ayer, mientras compraba unos anzuelos de jigging en una de esas tiendas de pesca tan nuestras que hacen el agosto con cada artículo que te venden, tuve que soportar la matraquilla infumable de un changuilla que haciéndose el guay, vacilaba a viva voz pregonando la pesca que supuestamente tenía previsto hacer al día siguiente.
Lo de siempre: risotadas horteras y exclamaciones chabacanas del tipo “Ñoossss flaco, mira que guapa la currica esta, loco”. “Mañana lo pegamos seguro”. “Chacho, enróllate ahí jodio y compráte esa”, “jajaja” y “jojojojo”, etc, etc.
Nada nuevo ni sorprendente. Tan molesto y ridículo como siempre, pero pan de cada día.
Lo que me llamo la atención fue la pronunciación por parte del indeseable de turno de un par de palabras que dicho con toda modestia y escasas pretensiones (no voy a reclamar derechos como Tedio Bautista), tienen denominación de origen. “Animal” referido al pez más grande posible y “arretranco” aplicado a un señuelo.
Esos dos términos y unos cuantos más, en el contexto de la pesca con señuelos, tienen una cuna clara y un origen indiscutible: 2002 – 2008 Forums de Caranx.net.


La mente pensante (a veces) que las lanzo sonoramente a la atmósfera fue en casi todos los casos (yo solo me atribuyo la de “mover el choco”) la de Felipe Cabrera; “Felipón”, “El Loco”, “Taz”. Un compi de pesca diferente, genuino y tan informal y natural como el agua de naciente. El teclado que las puso en circulación virtual y global fue - dicho con toda modestia y escasas pretensiones (no voy a reclamar derechos como Tedio Bautista) - el de este que escribe.
Eran tiempos de difusión, de abrir brecha y aprender en comunidad. Tiempos de cuatro gatos, de inocencia y siembra.
A Felipe, decir Aile Magnet DB de Duel, le resultaba tan difícil como recitar a Homero en chino, así que lo mejor era ponerle un mote al fenomenal darter japonés. Y que mejor que caracortada, al fin y al cabo, el morro del señuelo no sugiere otra cosa. De la misma manera, al Cuttle Fish de Lab, un basto jig de metal que trata de parecerse a una pota o un calamar y con el que pescábamos escolares en las noches herreñas se le coloco el apelativo de escoplo por su parecido con la herramienta.
Arretranco también tiene enjundia. En Canarias la palabra tiene unas cuantas acepciones, pero todas parten de considerar un arretranco como un mueble o un cachivache desfasado y con poco valor. Suele ser calificativo despectivo y tal vez por eso, Felipe,  superado y molesto por la cantidad de plásticos y metales que empezaban a complicar su psiquis pesquera les endosó el término de manera genérica.
Y lo mismo podemos decir de sarna, que en Canarias al menos siempre ha sido sinónimo de cenizo o mala suerte y de  “Animal” referido al pez más grande posible y la pieza definitiva.
Recuerdo cuando oí lo de animal por primera vez. Casi me parto de risa.
En su pesquero favorito, sobre su piedra favorita, Felipe se pasa horas lanzando y recogiendo sin inmutarse. Sin variar un ápice la postura ni el compás. No obstante, como buen desconfiado, siempre duda de si no será mejor irse más allá o más acá y por supuesto, nunca quita ojo a las evoluciones de los compañeros.
Hace unos años, pescando de amanecer en un veril del norte, tras ser sometidos desde la madrugada a un bolo implacable, Guillermo decide abandonar la punta y patear en busca de otras opciones. Felipe, mosqueado por el cero que se mascaba alrededor de su piedra adorada e inquieto por la posibilidad de que la movilidad de sus compañeros fuera a dar frutos expreso todos sus temores con aquello de “Mira a ver si vas a pegar el animal ahí detrás ahora”. Dejando el término animal como la palabra exacta que define al pez con el que todos soñamos. “La poderosa bestia feroz que medra en el infinito azul de las aguas” J.M.L.P dixit.
En definitiva, que cuando lean o escuchen palabras como arretranco, caracortada, animal, mover el choco, sarna o escoplo, sepan que en cierto modo están leyendo o escuchando pasajes del Génesis. Y que si hubiera que ponerle lugar y fecha, la cosa nos llevaría a la isla de Gran Canaria a comienzos de la pasada década (como pasa el tiempo).
Es lo que tiene de grande “el Internet”. La disponibilidad de información gratuita, libre, mestiza y ligera de cascos.
Me voy a pescar.
A ver si pego el animal.

4 comentarios:

Y digo yo dijo...

No olvides hacerle una "retratera" al "animal" :)

Nicola Zingarelli dijo...

Menudo vocabulario que se gastaba en aquellos felices años de inocencia, como justamente los llamas. Lo siguiente será oír: Según el Diccionario Felipón..."
Que suerte que te va a pescar, a mi hasta el Manzanares me queda remoto... :-)

ciao

Tamaragua dijo...

Esas palabras se quedaron per secula en el acervo pesqueril de todos los que pululamos por Seaspin y Caranx en aquellos comienzos. Guardo muy buen recuerdo de todos ustedes, y siempre que agarro un señuelo de la caja o se me escurre un nudo.... me acuerdo de alguno... "Coño cuantas vueltas decía aquel que le daba antes de azocar...".... "Menganito pegó una vez con uno del mismo color que este un animal de mucho cuidado...."....

Pues sí es verdad, y es lícito reivindicarlo. Estas técnicas en España, y mucha de la jerga que la rodea tienen su cuna... Y a mí también me da una extraña sensación cuando oigo a un desconocido vallisoletano soltar en un reportaje de pesca del Halibut en la desembocadura del Río San Lorenzo... ¡que tuvo un "trancón"!.... por decir un ejemplo... :)

Un Saludo y un Abrazo a todos...

Luigi.

Uno de Tantos dijo...

Pues sí, "trancón" y alguna más también están dentro de esa jerga peculiar que broto con las técnicas de pesca en cuestión.
Lo de "retratera" es 100% majorero. Ahí reconozco que soy un usuario contaminado.
Habrá que hacer un pequeño diccionario.