19 de diciembre de 2011

ADIOS A LA DIVA DE LOS PÍES DESCALZOS

Este pasado fin de semana, abandonó este mundo en crisis Cesárea Evora, la fenomenal cantante de Mindelo, Cabo Verde.
La biófila viejita que nos emocionó con el Mornar y la melancolía propia del África portuguesa.
Una señora de sangre no azul que jamás montó empresas para desviar dinero, ni recibió trajes y joyas en concepto de dadivas. Alguien que nunca se ganó la lotería 5 veces en un año, ni necesito tirarse de un 9º piso para expiar sus robos.
Una persona normal y corriente que jamás dirigió bancos, ni mangoneó ministerios ni fue presidente de país alguno. Una artista de condición humilde que no pateaba balones de fútbol, ni salía en el Sálvame de mier…que diga de Luxe.
Una doña sin más pretensión que poner su voz al servicio de la gente y la memoria.
Una encantadora anciana que siempre cantó por salvar las calamidades de su África natal y nos transmitió sus sentimientos a través de esa música mitad samba mitad fado que de  tan criolla, tan cálida, tan dulce y tan cercana soliviantó el alma del mundo entero durante décadas.

Que nunca la olvidemos y su obra y ejemplo cundan para los restos.
Hasta siempre Cesárea Evora.

Fuente: Internet



Versión para Facebook:

"@buaaaaaa, sabéis k se murió C. Evora. Yossss que pen@aaaaa.
Me dio un nose k cuando lo escuche. El año pasado fui con Yure a verla a Vecindario y estaban guapas las canciones. Chaito. Kisssssssss.
Chacho, esTa lloviendo y hace un frío, verdad Fran. Jeje".

14 de diciembre de 2011

¿Y TU?, ¿NO ESTAS EN FACEBOOK?. DEBERÍAS DE HACERTE UN PERFIL

- ¿Para qué?, ¿para encontrarme con toda la biota humana que un día compartió conmigo el ecosistema de primaria – secundaria – universidad - primer empleo?. Gente que hace años que no veo, que en algunos casos ni me acuerdo de quienes eran porque apenas me relacione con ellos un par de ratos y que al paso de 20 años aparecerían en mi entorno actual con sus canas, su vejez, sus arrugas, su calvicie, su coleta, su aspecto juvenil y sus intactas intenciones de retomar la conversación en el mismo punto en el que se había quedado hace décadas. Por supuesto, ni uno de ellos cae en la cuenta que la vida ha dado unos cuantos giros desde entonces, que aquel mundo de antaño no es este y que las personalidades, aficiones, querencias y fobias de cada cual han mutado en función de avatares y circunstancias. Peña que me invitaría a ser su amigo, entrar en su grupo, mirar sus fotografías y retroceder mentalmente en el tiempo para volver a tener 19 años. 
No gracias. Que coñazo. 

- ¿Para qué?, ¿para colapsar fatalmente mi sistema perceptual con tanto mensaje pollaboba avisándome que Eli le desea feliz navidad a Noe y de paso la pone al día en que Manu por fin conoció a Nati y se cayeron bien?. ¿O que mi prima Dunia Isabel, Dunisa para los amigos, fotógrafo de paisajes isleños, acaba de colgar una instantánea que tomo ayer a los píes del Roque Nublo y que tras ser editada en Photoshop muestra una impactante postal de la roca entre polarizados cielos nubosos y espectaculares saturaciones de pinocha y jaras?. A MI QUE COJONES ME IMPORTA todo eso. Que la presente al Pullisher.



- ¿Para qué?, ¿para obligarme a leer un ejercicio comunicativo basado en frases mal redactadas, incompletas, incongruentes, sosas, llenas de incorrecciones, arrobas, “k” de kilos y signos de exclamación e interrogación que nada tienen que ver con las reglas del castellano escrito?. Lenguaje basura que haría berrinchar desde el más allá o el más acá a Cervantes, Galdos, Delibes o cualquier otro maestro de la lengua más fascinante del mundo. No gracias, preferiría ver “la Gala”. 

- ¿Facebook?, ¿para qué?, ¿para participar de su interesado carácter social y su pastoreo de masas destinado a crear rebaños teledirigidos a un narcotizante entretenimiento de cotilleos y chorradas que le permita al sistema seguir sableándonos los derechos, la libertad y la dignidad individual al tiempo que poco a poco nos reduce a meros esclavos productores - consumistas (¡Toma ya!). No gracias. Que le den al Facebook.

Que le den. Sin lubricante ni prolegómenos pre-coitales.
Que le den, a ser posible con saña, chifladura y gula.

Me quedo con mi blog y sus botellas con mensaje.
Y me consta que Jay opina lo mismo.
Y Mubarak.
Y Gadafi.

11 de diciembre de 2011

CARA DE RAJOY POSANDO EN BERMUDAS (EN AMADORES)

La bronca de Jay:

“A ver Uno de Tantos, batata mío, es necesario que sepas, que si te levantas a las 5 y media de la mañana para pegar unos lances a treinta kilómetros de casa, en un veril difícil de andar, con viento frio y relente que muerde. Si encima por razones varias de tu dinámica vital actual no son muchas las oportunidades para hacer spinning de amanecer, sería conveniente que andaras al loro y no te dejarás en casa cualquiera de las dos partes fundamentales del equipo de pesca.
Te puedes dejar los bucktails de tu amigo el moldavo, los jigs de metal, un ranger, la bobina de reponer bajos, el boga grip, los tubitos para desenrocar, el descamador, el deshace pelucas, la cámara de retratar, las trabillas, el cuchillo de filetear, la linterna, el cortaúñas, el trapo, el manojo de elásticos o la reput……madre que te pario. Pero LO QUE NO PUEDES DEJARTE ATRÁS, TOLETE MIO, ES EL CARRETE.
PORQUE APARTE DE PERDER TIEMPO, ÁNIMO Y DINERO, SE TE QUEDA UNA CARA DE GILIPOLLAS QUE ni Rajoy posando en Bermudas para el Canarias 7 en la playa de Amadores”.



Pues bien, eso fue lo que le paso a un servidor el otro día por la mañana, cuando aprovechando el festivo constitucional acordó con el amigo Jacobo una sesión de spinning madrugador.
Fue en el pesquero, al ir a armar la caña cuando caí en la cuenta de que no había cogido el carrete.
Afortunadamente, el compi si llevaba el equipo completo y pude entretenerme a través de la charla, la fotografía y un par de lances prestados de vez en cuando.



¿Los resultados?, paupérrimos, como de costumbre. Solo un agujón que se prendió a un Daiwa Saltiga Minnow después de insistir unas cuantas veces y quedo retratado para la posteridad tal y como ven antes de este párrafo.

Es lo que hay.
Será hasta otra.

7 de diciembre de 2011

LAS SAMAS MAYORES DEL MUNDO. LA ÚLTIMA PERRETA

Ayer en la portada digital del Canarias 7, apareció una noticia referida a unos pescadores que en Agaete, Gran Canaria y a jigging, habían conseguido capturar una sama de 10 kilos y pico.
Según el llamativo y estupidizante titular era la sama más grande del mundo.

La noticia viene a contrarrestar otra noticia semejante publicada hace unas semanas que refería como en un Campeonato de Jigging celebrado en Lanzarote se había batido el record de sama establecido hasta entonces, con la captura de otra esparido más grande del mundo, 9 kilos y algo (creo).
Por supuesto y como es normal en la prensa escrita de este archipiélago, la calidad periodística brilla por su ausencia y la noticia se cuenta y se refiere como podría hacerlo mi abuela. Ni siquiera se menciona el nombre científico de la especie. Nada. Ni características, peculiaridades o aspectos relativos a su pesca. Solo inconcreciones  a través de frases a cual más absurda, burda y ridícula.

En cualquier caso, pasando por encima de la cutrez noticiera de los medios escritos y el tributo al anacronismo que suponen los campeonatos de pesca a jigging con su pestazo a safari africano del XIX, lo cierto es que es muy probable, que muchos pescadores que de manera regular hayan practicado jigging durante los últimos años en Canarias, exceptuando el Hierro, tengan en su haber capturas de samas más grandes del mundo.  Samas sin registro oficial IGFA y por tanto sin categoría de record oficial pero samas como puertas, animales de 10 o más kilogramos atrapados sin fanfarrias ni voladores, que venían (adviertan el tiempo verbal) a componer la rutina de capturas asociada  al jigging nuestro de cada día.
Yo he pescado samas más grandes del mundo, y también mis compis Guillermo, Felipe, José, Antonio, Nicola, Francis, Abe o Victor “Nono”.


Y eso por citar solo  a algunos amigos que han pescado aguas Canarias, pues no quiero enmarcar mi reflexión en el Estrecho de Gibraltar, donde al jigger que no haya cogido una sama de 10 o más kilos casi se le tiene por un sarnoso de mazmorra y cuarentena.


En fin, que no es raro ni sorprendente como pretenden hacernos creer en la prensa escrita, el pescar samas de ese porte en el archipiélago, lo que quizás si resulte sorprendente es que un periódico tenga que recurrir a este tipo de sucesos cotidianos y nada noticiables para sumar un buen número de clicks a su dominio web o que las noticias sean el compadreo que otorga rato de gloria, fama y ego a un cuñado, un primo o un amigacho.

Pues eso, que a estas alturas del partido, me jode que me anuncien el descubrimiento de la pólvora.

Bonita sama, por otra parte.

2 de diciembre de 2011

ASESINANDO LA NOSTALGIA. SPINNING EN MAXORATA. (CON CLAUDIO, ADAY Y JAVIER)

En lo que al donde se refiere, mi relación con los señuelos artificiales tiene como una de sus referencias de génesis la isla de Fuerteventura; su inmensa línea de costa, su extensa plataforma sumergida, la soledad de sus grandiosas playas y el bravo mar de su despoblado barlovento.
En aquellos inicios, aún conectado a los estudios universitarios, la pesca se compatibilizaba con apañadas de ganado costero, pateos en busca de rarezas botánicas o entretenidas sesiones de paisajismo fotográfico. La compañía humana imprescindible de aquellas aventuras era mi amigo Claudio Moreno; atento organizador, guía generoso, geógrafo sin alaracas, correcaminos incansable, enseñante comprometido  y una de las personas que por practica y vocación mejor conocen el medio insular de estas 8 cagaditas de díptero que tenemos por archipiélago.
Aquellos eran tiempos de pesca y exploración, de descubrimiento, de pejerreys, bailas y sierras en ambientes tan bellos como poco antropizados. No había chavalitos ni el spinning había adquirido aún los tintes de moda grupal que ahora y por sectores tanto nos agobia. Empezábamos y coincidíamos ánimos parecidos; yo con un bichero para bicuas kileras y otros con un manojo de rapalas enganchadas al borde de un balde. Cuanta inexperiencia convergente. Que pintas por otra parte.
Una década después de aquellos primeros y felices tiempos, hemos vuelto a Fuerteventura para rememorarlos y acallar un poco  el rumor nostálgico.
Con Claudio por supuesto. Con Abe y Antonio, faltaba más y con Aday y Javier, un par de primerizos que en apenas un rato, para este que escribe ya eran como amigos de toda la vida.






Desembarcamos el viernes pasado en Morrojable y durante tres días recorrimos el litoral majorero buscando pejes depredadores.
Después de alojarnos en una villa situada a las afueras de Gran Tarajal y segregar dos cubas de feromonas  ante la fantástica carrocería de la casera, empezamos a pescar de tarde en la meca del norte con un alisio fresco entrando de costado y una mar de fondo tan llevadera que lejos de molestar, mejoraba las condiciones que a nosotros nos parecen más propicias para la actividad general de gatos y ratones.
Pero la presencia de peces era nula. Ni carnada ni depredadores. Esa fue la tónica general durante el viernes, sábado y domingo. Ni cambiando de lugar ni variando de ambiente lográbamos atraer la curiosidad de los escamudos. Daba igual que fuese playa, risco o la mezcla de ambos. Un pejerrey que siguió la enredada muestra de Javier, el avistamiento de varios palometones cebándose en la ola y algunas tímidas picadas en ambientes playeros de lubinas y bailas fueron los únicos incidentes reseñables durante el fin de semana.






El domingo noche, ante el bolo descomunal que se nos venía encima, con Javier retirado de la excursión por compromisos laborales, tras auxiliar a una parejita de adolescentes a los que la batería del coche dejo tirados sobre un cantil norteño y a pesar de estar rendidos al cansancio general y falta de horas de sueño, decidimos que la última opción era agotar el tiempo del lunes destinado a esperar el ferry, echando el resto en la playa de trasmano abierta al suroeste. Estábamos en el descuento y tocaba colgar balones. Había que tirar de reservas físicas y fajarse mediodía entre olas y arena batida.
Así lo hicimos.
A las 6 de la mañana del lunes pusimos rumbo sur y desembocamos en la majestuosa playa de barlovento que nos recibió con un viento ausente, escasa ola y una luminosidad tan fotogénica que a poco que te descuides agota la capacidad de las tarjetas de memoria.


Caminamos un rato, llegamos al punto escogido para comenzar la sesión de pesca y al segundo lance ocurrió lo que al menos este que escribe intuía. Chapoteo en superficie con el calabacín de Molix y pejerrey al canto. Un sollajo que calculo en 5-6 Kg y que tras revolcarse sobre el señuelo, desapareció sin clavarse. A partir de ahí, la acción pejerrey nos animo la primera parte de la mañana con animalitos de 1 a 2 Kg, que mostrándose activos con la llenante, entraban y salían en patrulla, clavándose a pares hasta completar 7 capturas en apenas una hora. Luego, el final de la marea hizo decaer la actividad tocando pescar de retirada el resto de la playa hasta alcanzar el coche.


Armado de persistencia, con mi pequeña travel de Lamiglas, entre hoyos, barras y rebelajes logré una palometa blanca del tamaño de una cajetilla de cigarros y una baila de  1 kilo que sirvió para poner guinda de consolación a un fin de semana fantástico desde el punto de vista lúdico - social y decepcionante desde la perspectiva pesquera.



En cualquier caso, que le den a la pesca. Fuerteventura es un lugar paradisiaco a dos horas de ferry. Un territorio exento, dorado y silencioso. Un lugar colmatado de libertad y simpleza. Un paisaje de montañas peladas y repletos llanos vacíos. Una isla mágica para los sentidos. Otro archipiélago.



Gracias a los amigos majoreros Abe y Antonio por la guía, el acompañamiento y la hospitalidad.
Gracias a mis compañeros de aventura, Claudio, Aday y Javier. Con ellos, los bolos son menos bolos y la coña y el buen humor se convierten en matriz indispensable.
Gracias a Silvia por ser tan profesional en el negocio inmobiliario y estar tan atenta ante cualquiera de nuestras necesidades de alojamiento y logística. El lunes nos hubiera gustado darle las llaves y las gracias en persona pero la puñetera pesca es Espartana y represora como ella sola.
Gracias a la cafetería que esta a la salida de Tarajalejo por abrir temprano y hacer bocadillos para pescadores que madrugan.
Gracias al club de Pesca de Altura Faro de la Entallada por recogerme el señuelo que durante tres tardes no logre darle a Victor Nono.
Gracias a Estrella y Francisco por su inocencia y confianza. Reconforta comprobar el que aún con aquellas greñas, aquellos ropajes, aquel salitre y aquel sudor, uno sigue sin pasar por maleante.
Gracias a la Quesería de Juan Díaz en Tiscamanita por el trozo de queso “pa los pizcos”.
Gracias a Fuerteventura, por ser tan grande, ventosa, árida y erosionada. Afortunadamente la incomodidad de unos es salud para otros. Nosotros.





Por cierto, aunque en esta ocasión no salieran muchos peces, si salieron algunas buenas fotografías. Claudio con su Nikon D3 y servidor con la D90 le intentaron poner memoría visual a lances y lugares.
Las que acompañan la entrada son algunas de las mejores.
Como siempre, merito compartido.
Nosotros pusimos el ojo, los japoneses la tecnología y Fuerteventura la luz.
Volveremos.

21 de noviembre de 2011

LA MASA COMENTADORA CANARIA

Tomo prestado de la formidable  web Canarias Bruta, el término que da título a la entrada para hacer mención a una de las manifestaciones subculturales más genuinas e ilustrativas de este disparatado archipiélago de expresión y comunicación que son las Islas Canarias de principios del siglo XXI.
Me refiero a esa clase, raza, tribu (no se como llamarla) que hacen comentarios digitales a las noticias de los principales periódicos de las islas.
hasta ahora, ni el señor Jay ni este que le escribe habían sido plenamente conscientes de su existencia ni de las repercusiones socio – intelectuales que para la psiquis normal procuran sus públicas manifestaciones, pero en los últimos tiempos, tras seguir digitalmente varias noticias regionales, he caído en la cuenta del atentado que muchos de esos comentarios suponen para la inteligencia colectiva,  el progreso de la razón y el caché cultural del contingente humano, llámese pueblo, de estas 8 islas.

Me centró para ejemplificar el fenómeno comentador en cuatro hechos más o menos trascendentes que en las últimas semanas han sido noticia en la prensa habitual y que tienen al sistema natural como protagonista.
Uno de ellos es el episodio sismo – volcánico que se vive en la isla del Hierro, algo que tarde o temprano tenía que volver a ocurrir y que nos ha pillado a la mayoría como testigos y a los herreños de esta época como dolientes. Un fenómeno natural que por deficiencia educativa es sorprendentemente desconocido para el 90% de los humanos que pisotean estas piedras.
Otro suceso tiene que ver con una plaga pertinaz de medusas que han cercado de últimas las playas de Gran Canaria y Lanzarote y que en palabras de biólogos marinos obedece a trastornos puntuales de la dirección de las corrientes y la temperatura del agua. Además, en Gran Canaria, en la Playa del Cabrón, (punto de buceo) ha sido observado y fotografiado un ejemplar de carmelita cocodrilo (especie de anguila tropical deconocida en Canarias) y en la Aldea, unos pescadores pegaron, sacaron y se papearon con gusto un pez sol, peje de aspecto circense, mesopelágico, pero sobradamente conocido por la ciencia, referenciado por los catálogos e inventariado en la casuística pesquera más o menos habitual de las costas isleñas.
En definitiva, hechos singulares que pueden imaginar las reacciones y comentarios que provocan en el estrambótico, analfabeto, inculto y atrevido personal de a píe de las islas. La masa comentadora en estado puro opinando, mezclando y tergiversando de las más diversas maneras pero siempre con el   esperpento a tiro de teclado.


He leido cosas como que la isla del Hierro va a reventar, que el gobierno tiene documentos que lo dicen y que por eso están los de la UME acampados en Caleta.

Que la plaga de aguavivas (medusas) pueden ser obra de experimentos biológicos de los chichas para hundir el potencial turístico de las playas de la provincia oriental.

Que lo del volcán tiene que ver con el cambio climático y que las lluvias fuertes de los últimos dos años anunciaban que algo estaba pasando con la tierra. ¿Relación?, ustedes mismos.

Que la carmelita es potencialmente un peligro y que cuando muerda a un turista y le arranque el pedazo vendrán a poner remedio.
Noten el dramatismo y la contundencia que supone el concepto “arrancar el pedazo”.

Que en Arinaga antes de hacer el muelle no había bichos de esos (en referencia a la carmelita).

Que si el pez es nuevo y nunca visto - refiriéndose a la Carmelita - como es que se llama carmelita, que ese nombre es 100% canario. Que hay trampa y algo huele a podrido en todo el asunto.
Lo del Carmelita como diminutivo canario es tremendo. Solo falta que le atribuyan el  “¡Ay Carmela!” a los Sabandeños.

Que si todo es tan normal, como se explica el que una piedra flote como lo hacen esas que salen del volcán de la Restinga. Que esa es la prueba más palpable del peligro que acecha a los herreños. Que que potencia destructiva  tiene que tener ese volcán para hacer flotar una piedra. Que a él le huele a que esta a muy poca profundidad y no quieren decirlo, si no, no se explica tampoco que no dejen a nadie acercarse a la mancha de burbujas.

Que que es lo que nos ocultan en Canarias, que el otro día en una ladera de San Mateo había dos técnicos del Cabildo con unos aparatos raros  apuntando al fondo de una barranquera.

Que la otra noche, yo que vivo en Orzola, sentí clarito el tremor (no el temblor, el tremor directamente) de la Restinga por mucho que digan que no es peligroso ni nada.

Que si nadie se ha dado cuenta que todos los peces raros y las medusas piconas han aparecido después de que haya salido la mancha esa en el mar de las calmas.

Que el pescado grande ese de la Aldea se conoce de toda la vida y es una fula gigante o madre de la fula.
(Firman Colacho & Mingo. Roliando cabrillas desde 1901).

Que lo del Hierro y estas noticias de peces raros no son sino cortinas de humo para ocultar las prospecciones petrolíferas que hace Marruecos frente a Fuerteventura.
Eso es una desviación de atención y lo demás cáscaras de lapas.

Que si nadie ha pensado que el agua caliente que emana del volcán, va a atraer a tiburones blancos y otros bichos malos.

Que pueden decir lo que quieran pero que de carmelita nada, que lo del Cabrón es un cocodrilo, ¿o es que nadie sabe que en Australia hay una especie de cocodrilo marino devoradora de hombres?.

Y hay más, pero no les canso.
Como resumen aclaratorio, hay que resaltar que en tierras canarias y sea cual sea la noticia, el denominador común en el trasfondo de los comentarios incide casi siempre en la teoría de la conspiración y en el catastrofismo: nos ocultan, es una estrategia, va a reventar todo, nos invaden criaturas marinas feroces que no van a dejar bañista vivo, etc, etc.
Además, la mayoría de perfiles aparecen travestidos de una canariedad tópica y reaccionaria que al mismísimo Bentejui (héroe aborigen) si levantará la cabeza le empujaría de nuevo al precipicio.
Por supuesto, no falta un 1% de comentarios vertidos por seres tan sesudos y racionales como inconscientes, que sin visión de campo se atreven a alzar la voz en medio del manicomio para poner un poco de razón y fundamento. Ni que decir que sus acotaciones son como el mosquito que pica a un tren y tres líneas más abajo y tras cebarse con su persona, la paranoia y el disparate vuelven a campar a sus anchas.

Supongo que todo esto no es sino la consecuencia de, y el mal nuestro de cada día. Que en todos sitios cuecen habas y que al final no son tantos sino más bien los mismos a todas horas, pero en cualquier caso, leerlos y escucharlos, que esa es otra, duele tanto al cerebro como una rueda de prensa de Juan Manuel Rodríguez o una fotografía de Rajoy en bermudas.

Menos mal que uno tiene procesadores con salida en coña, porque si no, es para emigrar. Se los aseguro.

16 de noviembre de 2011

BUENAS NOTICIAS DESDE IRLANDA

Las tomo del blog de Henry Gilbey. Pinchar aquí.
Al parecer el ministro irlandés que manda en asuntos pesqueros ha declarado que no es propósito estatal el variar en extremo alguno el actual status de protección de la lubina.
Apunta Gilbey que una de las razones que han pesado en la decisión es la movilización de organizaciones de pesca deportiva y pescadores anónimos en torno al asunto. Al parecer, los cientos de cartas y e-mails enviados a la administración irlandesa han dado sus frutos y han motivado que los dirigentes del país del trébol se lo piensen y no sucumban a la presión del lobby de pesca comercial que empuja para la supresión total de la veda.



Parece que aún queda algo de clarividencia en los que mandan Irlanda. Clarividencia para advertir que la rentabilidad de la lubina como especie de pesca deportiva son infinitamente superiores a la de la pesca comercial.
Felicidades a John Quiland por su compromiso y el trabajo desarrollado como defensor del peje en cuestión.
Estamos de enhorabuena.

Y es que entre tanta información terrorífica, viene bien una noticia positiva.

14 de noviembre de 2011

OTOÑO 2011. TIRO CON ARCO TRADICIONAL. CAL Y ARENA

Campeonato de Canarias al Aire Libre para Arco Tradicional y Desnudo. La Laguna 2011. La de Arena

Fue a finales de septiembre en el campo de futbol de la Verdellada (La Laguna).
32 arqueros divididos en 3 categorías de las cuales casi por primera vez, destacó en número de participantes la división de arco recto. 17 long bows que parecen evidenciar el auge de la modalidad y tal y tal.

¡MALDITO AUGE!.

Porque por si no bastará que uno no termine de ser bueno tirando, ahora resulta que lo que se lleva es apuntar y convertir el long bow en un instrumento de precisión con el que se toman referencias para no salirse del centro amarillo.
La arquería instintiva es eso, instintiva, tiro instintivo guiado por la memoria. Grabación mental, visual y corporal de gestos y movimientos. La moda de tomar referencias para quedarse a 5 puntos del record de España o hacer tiradas clasificatorias de 380 puntos, prostituyen la filosofía del tiro con arco instintivo y el espíritu del tiro con arco recto.
El campeonato de la Laguna fue un chasco y un absurdo. Las sospechas sobre los primeros clasificados en long bow son más que fundadas y a pesar de que apuntando o sin apuntar, uno no esta para pelear por campeonatos, da rabia esa especie de traición gilipollas que algunos hacen a la modalidad por la gloria que otorga un podium, el fetichista trofeo de turno o ser el primer nombre en el listado oficial de ganadores. Que con su pan se lo coman.
Afortunadamente siempre estará la de cal. Los recorridos de bosque 3D que ponen a todo el mundo en su sitio. Sobre distancias desconocidas no hay Dios que apunte y al final, como al principio de los tiempos, será el bosque el refugio de la arquería más pura.



Felicidades a Roger y Jesús, compañeros del club Arcogranc por su primer puesto en desnudo y su tercer puesto en recurvo en el campeonato lagunero. Roger apunta porque su arco y su modalidad se lo permiten. Jesús es un ejemplo de constancia y entrenamiento. Enhorabuena.
A la mayoría de perdedores como yo, mucha resignación y a llorar al parque. A los que ganaron apuntando, que el triunfo les sepa a medicina amarga. Ya nos veremos entre piedras y matos, con dos flechas a 30 metros de un búho real de foam colocado en oblicuo. De momento que les vayan dando a  todos.
Me voy al bosque. 

Campeonato de España de Recorrido de Bosque 3D. Trujillo 2011. La de Cal

Ocurrió un fin de semana de este pasado octubre  en la espectacular localidad medieval extremeña de Trujillo.
Un escenario de lujo para un campeonato montado de prisa y corriendo por la FETA donde la desorganización, descoordinación e improvisación fueron denominador común y las quejas de los participantes más avezados rebosan blogs, foros y redes sociales.
Tres recorridos diferentes y controvertidos en un paisaje de Berrocales genuinamente extremeño; rocas, matorral bajo y mucho terreno llano.



En mi opinión, la ausencia de cambios de rasante motivaron el que la organización buscará la dificultad a través tiros largos siendo muy discutida la distancia y colocación de los bichos pequeños o con reducida zona de muerto. O sea, cabreo generalizado con los búhos en oblicuo a veinte y pico metros o los pavos gringos con el corazón del tamaño de un euro puestos a las afueras de Madrid.
Pero aún con todo eso y expresando un sentir estrictamente personal – es la primera competición nacional a la que asisto – el hecho de poder disfrutar de un fin de semana completo de tiro 3D en un ambiente comunal de relax tan al caso como el del campo extremeño me sirven de sobra y me valen para enjuagar el mal sabor de boca que por último viene dejando el tiro en diana fija a distancias conocidas. Ese fin de semana de Trujillo me ha servido para tomar el recorrido de bosque como camino a seguir dentro del tiro con arco. Al fin y al cabo este deporte tiene su ancestral cuna en el bosque y a día de hoy el contacto con la naturaleza, el reto personal que supone cada tiro y la naturalidad con la que se envuelve la modalidad son ingredientes con los que sin ponerme ni quererme trascendente se inflama el espíritu y se colman las ansias de esparcimiento, ocio y diversión que persigue la afición que practicamos.
En lo que respecta a puntuaciones, resultados y clasificación en arco recto, en Trujillo ganaron los de siempre, los extraterrestres capaces de terminar por encima de los 200 puntos en cada circuito. Alucinante ver tirar a Iriarte y compañía aunque sea en el calentamiento.

En lo que a este que escribe respecta, la posición de 6º por la cola no tiene amargura si tenemos en cuenta que es mi primer campeonato nacional y mi segundo campeonato en lo que a recorrido de bosque respecta.






Haber pasado de los 100 puntos en cada recorrido me valen para esta primera vez. Especialmente contento estoy con no haber naufragado estrepitosamente el viernes tarde en el desquiciante circuito azul (126 puntos) y con la puntuación de 141 puntos conseguida el sábado en el circuito rojo (el de los ciervos en el quinto pino).
Por lo demás, Extremadura es lejos del mar la tierra más relajante que conozco. Por sencillez, por extensión, por libertad, por gastronomía y por el carácter de sus naturales.
Por lo definitivo, Trujillo 2011 me ha reafirmado dos cosas: Una, que el cochino es definitivamente el mejor amigo del hombre y  dos, que para bien o para mal, para vivir la vida y disfrutar del instinto más hedonista, al final, como en España (la muy puñetera), en ningún sitio.

Será hasta otra.


8 de noviembre de 2011

YA SE QUE VOY A VOTAR

Este que escribe, indignado, mayor de edad y en pleno uso de sus menguadas facultades mentales, tras varios días evacuando consultas consigo mismo, en vistas de lo observado la pasada noche en el debate entre el sibilino político Rubalcaba y el ridículo pasmarote Rajoy y aún reconociendo que en las fraudulentas artes de la política el de Santiago y cierra España no le llega al de la Internacional ni al cordón de los zapatos, manifiesta que:
a pesar de su condición apolítica respecto al escenario actual, que lo de la crisis es algo que viene mundialmente dado, que nadie más que el lobby político - económico que gobierna el mundo y/o una revolución social sin precedentes que haga majo y limpio con el sistema  tiene el remedio para el desbarajuste general y que ni las artes políticas sectareas del progresismo de postal ni las represoras propuestas de la rancia derecha española van a suponer otra cosa que la misma precariedad económica y financiera pero aún con menos libertades individuales y sociales, su voto, el mensaje que rellenará su opción electoral el próximo 20N, no será otro que un trozo de papel en blanco dedicando un voto nulo y un soberano corte de mangas a todos los golfos, ladrones y homicidas que nos gobiernan.
Pero es más, para no quedarme con un hosco sabor de boca, le escribiré en mayúsculas y a pelo (de bucktail por supuesto) el tenor literal de una frase legendaria.

SI VIERAMOS COGIDO TODO LO QUE PEGUEMOS VIERA SIDO UNA PASADA”. by Chavalito.

Y a los que no entiendan nada, que tiren de archivo en el blog, que para algo esta.
Nada, era eso, tan solo

Un indignado.
Jay.

31 de octubre de 2011

ASÍ NACE UN VERIL. QUE SIGA, QUE SIGA


Si el volcán que anda eructando al sur del Hierro completara la creación de un edificio que saque las narices del mar y asome los morros al sol - que parece que no -  tendremos, en escala reducida, el perfecto ejemplo de creación de una isla oceánica.
Y yo que siempre me ilusione con observar una erupción volcánica en mi tierra anfibia de crianza y apego, ahora flipo en colorines con el espectáculo que supone un proceso eruptivo surtseyano desde la corteza oceánica hasta las posibles fases aéreas de fuegos artificiales (más bien naturales) con lava incandescente, explosiones, humo y rociadas de picón a diestro y siniestro.

La ciencia esta de enhorabuena y a los científicos que tienen como job motive, el vulcanismo canario ya no deben quedarles babas que precipitar. Y eso, a pesar de toda la información que se ha perdido por equipararnos a Valladolid en lo que respecta a dotación de buques oceanográficos.

De momento, el volcán de Las Calmas - que así espero que termine llamándose y no el papafrita San Borondon que proponen algunos – parece quedarse en modo submarino con un aparato de 100 metros de altura, 700 de diámetro y 120 de cráter.


En un par de semanas y algo se ha creado un veril de consideración. Una baja profunda para peces del alto. Un nuevo veril donde jugar a policías y ladrones.

Por lo que a este que escribe respecta, y en vistas de que el episodio parece que no esta concluido, la mochila con la cámara de retratar esta tentadoramente preparada tras la puerta. Por si acaso hay nuevos eruptos y son mucho más visibles.
De una manera o de otra, como dijo el amigo “y Digo Yo” en una entrada anterior, estamos asistiendo a nuestro propio parto. Y no creo que haya nada más novelero (curioso) que verse nacer.

Por cierto, Paulino y los suyos, a poco que no se disparaten y sigan tramitando la contingencia volcánica como lo están haciendo se arrallaran un millo importante (la verdad es que el asunto tampoco tiene mucho nudo). Lo están gestionando bien, las cosas como son. Espero que sirva de precedente.

26 de octubre de 2011

FISHING TACKLE. DIVAGACIONES CONSUMISTAS

Que quede claro que soy puro consumidor. Ni tengo tienda de pesca ni me debo a nada que no sea a mi poder adquisitivo. Lo que adquiero me lo compro a toca teja y en pleno uso de mis facultades mentales (deterioradas en el caso de Jay). Por tanto, expongo mis pareceres y opiniones con total frialdad y libertad. Al fenicio que le joda que piense que de todas formas, con Jay no iba a hacerse rico. Al que le guste, que se enrolle y me regale un par de arretrancos chulos para mantener erguida la llama critica.

Crujientes de Fenicia Buena y Fenicia Nefasta Envueltos en Salsa Subrealista (Jay Style)

Acabo de pasar tres días en un campamento de montaña con algunos amigos pescadores que de vez en cuando nos reunimos en el campo alrededor de tazones de Cola Cao (una sola cucharada que hay crisis) y arroces caldosos de mero para probar material de pesca en un taller – piscina adaptado rústicamente al efecto.
De tal reunión, he sacado algunas conclusiones que venían rumiando en mi cabeza desde hace tiempo y que tras el proceso de experimentación de estos días considero certezas personales definitivas.

La Sorprendente Bondad de Algunas Cosas de Decathlon

Desde mi ignorancia comercial, me pregunto si no será que Decathlon como gran superficie  puede permitirse el lujo de comprar a fabricantes de gama media - alta grandes cantidades de un producto fijando el precio que más le conviene.
Hace un par de años se puso en evidencia que una caña de spinning que vendían con un nombre parecido a Lure Team, era una replica exacta - el mismo blank quizás - de la Dragon Express de Tenryu. Una caña roja de lubina que quitaba el sueño a pescadores franceses y cantábricos, con la única diferencia del nombre serigrafiado y unos 200 y pico euros de coste.
Ahora ocurre lo mismo con un señuelo: el Caperlan no se que de 100 gramos. Que es igual – yo creo que es el mismo - al Tail Walk de Gunz; un stickbait para atunes que es golosina para el bluefin atlántico y que en el mercado asiático cuesta un huevo y parte del otro.
En el citado simposium campestre de Cola-Cao, risas, frutos secos y Fanta Limón he visto en acción una caña de jigging del Decathlon que me ha dejado la boca abierta. Otra caña roja, una vara que se denomina jig clasic. La chica que la tenía, la alta y dulce Penélope la ha probado delante de nuestras narices en un estanque profundo amarrando a un bajo de nylon bobadillas de diferentes pesos pero nunca inferiores a 15 kilogramos. La caña en acción de pelea une la punta al mango, pero bombea sin problemas y pone  cualquier bloque a tiro de guante sin el más mínimo quejido. Yo intenté lo mismo con una Zenith japonesa muy tildada para la pesca del atún propiedad de mi amiga Carmenza y al tercer bombeo, la vara rompió inexplicablemente por encima del grip.
En Decathlon he comprado cañas de spinning por 50 euros que en un año de tralla y baqueteo amortizaron con creces el modesto precio de adquisición a base de eficacia y practicidad. Que decir de la Ilicium, y de la Daiwa Exceller.
Decathlon tiene aires de economato, se enrolla en el precio y sus marcas blancas ofrecen calidad de fenicia  buena. Buena y barata. Al loro con él.


Lamiglas Tropic Jigging 30 Libras


Miren que lo de las bovadillas da juego.
Mi amiga Xiomara, pescadora avezada y amante de los equipos ligeros y ese reto que es sacar el pez más grande con el material más liviano, también anduvo días atrás probando material y poniendo su equipo al límite. La muy exparacaidista  anduvo 3 días emperrada en hacer saltar por los aires su cañita lamiglas 30 libras amarrándole a través de un Accurate sacos de escombro de 40 kilos y midiendo a base de cachetes y rudas levas la potencia de la mediana vara americana. La caña lo subió todo. Le costo más o menos esfuerzo, pero se empleo con la misma resolución en todos los casos. Incluso en una ocasión se soltó el muerto de prueba y la línea se enredo en uno de los hierros que encofran el fondo de la pileta gigante. Hubo que emplearse a fondo para partir la línea. La caña hecha una comba ni se entero. Fenicia de la buena. Buena y barata en comparación. No lo duden.

Eres Menos Fiable que la Marca Blanca de Capitán Pirata Fishing

La fenicia horrorosa estereotipada a través de una tienda canaria dedicada a vender arretrancos de pesca y/o náutica.
Lo bueno, o mejor dicho, lo normal, es lo que tiene de marcas como Shimano, Maria, Rapala o Daiwa.
Lo malo y patético es lo concerniente a su marca blanca SX Premium o lo que viene sin etiquetar y responde al copia y pega marroquí más cretino y falto de ética. El famoso Sea Ranger o las burdas copias del Aile Magnet DB y los minnows de Yo-Zuri.
Mi amiga Marylo, mujer de pelo en pecho acostumbrada a jalar por hierros, cabos y demás parafernalia relacionada con las contingencias, compró unos alicates abre anillas en el citado comercio; unos de esos que imitan a los fashion de Fisherman o Duo, llenos de agujeritos y anodizados de colorines. El otro día cuando procedía a testar su 40 libras en el pozo anexo al alpendre de los desayunos, con una anilla entradita en metal de las que se usan para asegurar los assist deformó la punta de la herramienta como un clip de oficina.
Yo mismo, no hace mucho, compre un desanzuelador con mango de plástico y aspecto similar a unos que circulan por ahí de la marca Rapala. A la segunda salida de pesca y sin intervenir más boca que la de una bicua canija, ni más ganchos que una ancoreta de lubina, la punta reviró y partió como el extremo de un pajullo.
Las anillas abiertas se deforman, las cerradas parten. Los anzuelos de los inchikus, kabura y demás chucu – chucu, pudren al sacarlos del plástico o deshilachan el hilo al que van sujetos. Los trenzados absorben y se hinchan de agua como una toalla de playa, los triples oxidan y las copias de señuelos son cutres y deteriorables desde el primer lance. En definitiva, casi cualquier accesorio que no sea de firma patentada y reconocida termina siendo tan asquerosamente malo y apestando tanto a engañifa que definen a la empresa como una fenicia nefasta que además de vender material paupérrimo a precios altos, no tiene el más mínimo respeto ni pudor para imitar, fusilar y utilizar el prestigio y el nombre de otras marcas y productos en su beneficio. Fenicia nefasta.
Da un asco.

La foto.
Bicua reciente capturada con un Bomber del Decathlon de 20 centímetros.

12 de octubre de 2011

INACTIVO II

Escribo solamente para decirles a todos los seguidores del blog que no me he ido a vivir al Chad ni padezco depresión súbita. No me he hartado de teclear sucesos y pareceres.
Lo único que ocurre es que no tengo tiempo material de escribir cosa alguna, pues entre trabajo, hobbies y excursiones fuera de mi veril natural es imposible encontrar un mínimo de tiempo, tranquilidad y sosiego para contar las cosas que me pasan por cuerpo y alma.
La próxima semana me voy a pescar y luego, espero que el final del otoño se presente tranquilo y sedentario. Cambiarán la hora y el recogimiento en casa será mayor. Hasta entonces, me temo que esto permanecerá con la persiana bajada.

Hay que contar asuntos de arquería, campeonato de Canarias al aire libre para tramposos que prostituyen el tiro tradicional instintivo con arco recto y campeonato de España de recorrido de bosque 3D Trujillo 2011. Además, crónicas de jigging y consideraciones en torno al vulcanismo herreño, el fenomenal (a mi juicio) tratamiento científico e institucional del asunto, la pobre oratoria de Paulino Rivero (vergonzosa) y la novelera posibilidad de vivir una erupción Canaria (no submarina por supuesto) en vida y en directo.

Por lo demás, estoy ideando la manera de someterme a algún tipo de autodisciplina que mantenga el blog semanalmente actualizado. Ya veremos.
Sí, ya se que muchos pensarán: "tu mismo amigo", pero aunque pueda no parecerlo, los disparates archivados y comentados crean un compromiso personal de continuidad difícil de pasar por alto.
Más nada, eso, que permanezcan atentos a la pantalla.
Chao.

13 de septiembre de 2011

A MODO DE DIARIO VACACIONAL. AMANECERES EN TITEROY

Si amanece y ves

Que no estoy contigo, es que me he ido a pescar. Nada largo, unos cuantos lances. Una horita y media y santas pascuas. A las 9 en el apartamento mi cielo.

Día 1.

Una vez liquidado el protocolo de instalación y demás coñazos asociados, tras la siesta, recorro en plan lúdico y con la familia el paseo marítimo más inmediato al bungalow. Mantengo dos neuronas pendientes del paseo y el resto las consagro a escrutar visualmente la franja intermareal y sus aguas adyacentes. Grabo datos de acceso, relieve, huellas de actividad pesquera y señales de vida animal. Como conclusión, saco que el lugar solo se me antoja apto para pescas de fuerza mayor. Es la playa del pueblo, el paseo nocturno de los guiris. A dos metros de la pizzería, del chino 24 horas y las hamacas del H10.
Solo al final, cuando el recorrido acaba junto al Faro vislumbro un lugar apetecible para mover señuelos. Hay espuma, bajetas, fondos de arena, marisco bronco, callaos y poco trajin de gentes. Para corroborar mis impresiones, a unos 80 metros de tierra firme veo un par de barcos haciendo pasadas de curricán. Decido que de poder pescar, empezaré a hacerlo por ahí.

En la cena aprovecho un Bermejo frio y una tabla de salmon ahumado de Macher para soltar mis intenciones pesqueras de la semana. No encuentro rechazo aunque si varias enmiendas compensatorias. Me conceden permiso siempre y cuando compatibilize mis pescas con la necesidad de ejercicio diario de Nata: una perrita a medio hacer de podenco, perdiguero, pointer, braco o vaya usted a saber qué, que habiendo sido abandonada por algún hijo de la gran puta, fue rescatada junto al Cruce de Melenara, de una muerte segura por atropello. Un demonio de bicho por otra parte.
Pongo el despertador para las 6, dejo todo preparado junto a la puerta y me acuesto pensando en que sería muy posible que en el Faro, con un Ranger….

Día 2

Pi, pi, pi. Las 6 de la mañana, salto de la cama, corro de puntillas por la casa, me visto, corro de puntillas por el jardín, cojo el coche y me largo al Faro.
El mar esta bueno, apenas una brisa que llega del norte. No hay reboso, pero la marea esta llena en una hora y tengo que ponerme bastante atrás. Empiezo a pescar con un minnow de Daiwa, luego pongo una cucharilla de Sebile. Amanece, son las 7:15, cambio a un Viva Parade, ni rastro de peces, pongo un X-Rap blanco, nada. Las 8 de la mañana, meto el Miss Carna de Maria y luego un Roosta y luego, con luz suficiente, por fin un Ranger.
Aparecen dos chalanas haciendo curricán costero a tiro de señuelo, me infunden esperanza, sigo erre que erre con el Ranger. Las 8 y media, la marea da un par de golpes que indican el comienzo de la vaciante. Aparece una aguja tras el Ranger. ¡Joder!, es enorme, parece una boa constrictor, pero no repite. Quito el Ranger y  lanzo una cucharilla del Decathlon con triple trasero. La pierdo a la primera bajada. Recojo bártulos y le echo el cierre a la pesca del día.



En casa todo marcha bien. Durante la noche, Nata solo transplantó un cactus del jardín y mordió hasta dejar inservible el enchufe de la manguera. Cuando llegué, la muy perdiguera estaba haciéndole una postura fina a una tortola de palmera y miguitas de pan. La niña apunta maneras.

Footing, playa, aperitivo, almuerzo y siestita.

Por la tarde salgo con la perra a las afueras del núcleo turístico en dirección norte. Costa suroeste. Es un llano pedregoso que termina en un cantil. Bajo el cantil, la plataforma de abrasión dibuja kilómetros de tableros, morretes y puntones bañados por un mar de norte fresquito. Me puede la sensación de simpleza y vacio del relieve. El no ver civilización ni rastro de su paso. Se me abren los ojos de par en par y comienzo a buscar allí el escenario de mi próximo amanecer pesquero. A todo esto, Nata, entra en una tabaiba dulce y saca un cadáver liofilizado de rata que se come de una sentada. Me hago el loco y miro para otro lado. Esta puñetera perra no va a coger fundamento nunca.

Día 3

Al atravesar de puntillas el jardín piso la rata regurgitada por Nata y casi me parto el alma contra la puerta. Recojo el vomito asqueroso, lo tiro al contenedor y me marcho a pescar. Por el camino un guiri entrado en años se salta el ceda el paso de una rotonda (sucesos cotidianos en las Canarias Orientales) y casi se parte el alma contra el furgón que reparte los donuts. Observando la maniobra del viejo no esquivo un trozo de madera sobre la calzada y pincho con las tachas que idefectiblemente toda madera que descansa  sobre el asfalto posee en uno de sus extremos orientados hacía el cielo. Su p…madre, pues si que empieza bien el día. Cambio la rueda, pero el contratiempo se come el amanecer y me quita preciosos minutos de pesca. Desisto de ir a donde tenía previsto y  echo la hora disponible en el espigón del muelle. Al llegar observo una enorme mancha de carnada a distancia de lance, pero parece que no tiene pretendientes. Lanzo que te lanzo sin resultado alguno hasta que tras la cucharilla de Sebile aparece un gallo moruno (ballesta) del tamaño de una raqueta. Le da picotazos, juguetea con ella y al final, al quinto o sexto lance, se traba por los cueros del hocico. Lo saco, lo destrabo y lo devuelvo. Se salva porque en casa hay salmón y no ando con la voluntad necesaria para enfrascarme en peluquerías.
Las 8:30. Comienza el zafarrancho en el puerto. Se va el ferry y salen barcos de pesca. Un grupo de canoistas con coleta casi terminan de calentarme los cascos con tanto paseo y tan poca consideración. Hago un disparo disuasorio con una sardina metálica de 80 gramos y el peluo jefe me lo recrimina señalandome un ojo con el dedo. Hago acuse de recibo y le reenvio el gesto del ojo. Se queda mirando sin decir nada y sigue camino. Yo, por mi parte, tampoco digo nada. Desmonto el equipo y resignado enfilo el bungalow.

Anoche Nata no armo demasiado follón, solamente mordisqueo la manguera por la otra punta y escarvo un agujero al píe de una jara que rianse ustedes de la Gran Evasión. Cuando llego, la sorprendo marcando la postura perdiguera contra la avispa que habita en la chimenea de la barbacoa. Mientras, una tórtola moruna come tranquilamente migas de galleta a los píes de la mesa.

Piscina, lectura, aperitivo, almuerzo, siestita y paseo.

Día 4

Hoy me he propuesto ir lo más al norte que pueda. Tengo previsto pescar los veriles que hay pasando el hotel abandonado. Para ello, salgo un poco más temprano intentando compensar el tiempo que se pierde conduciendo por las pistas de tierra. Creo tener claro cual es el camino a seguir, pero a las 6:45 de la mañana en mitad de un gigantesco llano de piedras y oscuridad, me siento solemnemente perdido. Ante la duda, tiro palante buscando el mar. Ni veo el hotel, ni el volcán del pueblo, ni la luz del faro. No veo más claridad que 15 metros delante del capó del coche.
Enfilo por una pista descendente y que sea lo que Dios (o lo que sea) quiera. A las 7:10 desemboco en el borde del cantil. Lo que alumbra mi linternilla no me suena. Ruge el mar aunque el viento es practicamente nulo. Busco un lugar por el que bajar; un derrumbe o un andén. Lo encuentro aunque no es muy practicable. Entre saltitos y pasos de escalada me planto en la plataforma inferior. La oscuridad es absoluta, estoy a unos 20 metros de la orilla y el rumor de las olas me crea cierta incertidumbre. A pesar de ello, no pienso que el reboso sin viento de 1,8 que entro la pasada noche, me ague la fiesta.
De repente, mientras armo la caña mirando al mar, escucho a mis espaldas un rumor de marabunta. Cuando viro la cabeza, veo que medio atlántico se me viene encima. Apenas me da tiempo a dar dos pasos y escalar metro y medio de risco. La espuma me rodea, me alcanza hasta el pecho, me menea sin tirarme y logra que me sienta como una cucaracha en un sumidero.



Mojado hasta los pezones, la primera claridad me hace que ver que he venido a caer en el sitio justo. El justo para jugartela. Una lengua de lava que entra en el mar flaqueada por dos barranqueras a las que el mar rebasa y supera por su parte de tierra. Una especie de isla bañada por las olas en las que pescar aparte de incomodo es peligroso.
Sin pensarlo me doy el piro. Busco el coche y enfilo el hotel abandonado ahora convertido en bloques de infravivienda. Lo rebaso en dirección sur y me asomo a una especie de bahía resguardada cuya plataforma de abrasión termina en un escalón de aguas azules a resguardo. Hay una casa, bueno, algo parecido. Un cajón cuadrado de manpostería sin encalar y rodeado de chatarra.
A juego con la vivienda, los 15 metros de desnivel entre el cantil y el oceáno, los salva una escalera hecha con retales de madera y soga de esparto.
Bajo por ella y me pongo a pescar. Son las 8:00, delante de mi posición la superficie chisporrotea de carnada. El lugar huele a sierra que apesta, pero al cuarto lance, lo que sale enganchada al Bomber es una bicúa pareja. A las 8:45, doy por finalizada la sesión de pesca. Telefoneo a casa para evacuar consultas sobre el destino final de la bicúa y me confirman que sería bien recibida a la hora de la cena. La arreglo, la empaqueto y tomo de nuevo el escalerón rumbo al coche.

Antes de subirme, me abordan un par de guiris en bicicleta que me preguntan por un lugar llamado los Charcones que dicen tiene unas piscinas naturales muy bonitas, para bañarse hacer fotos y tal y tal. Les digo que ni puta, que el toponimo no se los ubico, pero que zonas de piscinas naturales he visto dos muy coquetas. Les explico detenidamente, me lo agradecen y siguen camino.

Ya en casa, me tropiezo con el señor de mantenimiento. Me pregunta por la pesca y le digo que una bicua y gracias. Me dice que algo es algo y que si quiero coger algo tengo que ir del Faro para arriba, que a partir del Faro todo es bueno, pero que tenga mucho cuidado con la marea, que a él se lo ha llevado ya tres veces cogiendo cangrejos.
De los pezones para abajo, mi cuerpo humedo le expresa un amén con mayúsculas.
Nata esta tranquila. Al parecer esta mañana desfogo energías escapando de la terraza por los cuadradillos de la puerta. Me cuentan que sembró de caos los jardines del complejo. Hubo estampida de gatos, privación de intimidades, robo de alimentos y rasgado de pareos. Volvió al corral no sin esfuerzo y ahora la rejilla de la barbacoa completa el cierre total del recinto perruno.

El resto del día transcurre sin incidencias dignas de mención. Playa, ajedrez, aperitivo, almuerzo, siestita y footing.

Por cierto, la bicúa pareja a la espalda con ajo, perejil y un pizco de pimentón es un manjar. Un vinito blanco de Tías, acompaña que da gusto.

Día 5

A las 6:45 llego con el coche al pesquero. Esta vez un par de kilómetros al sur de donde acabe el día anterior. Hace viento y aunque el reboso ha bajado no estoy para sustos ni incomodidades. Me quedo en la bahía asocada que apesta a sierritas.
Como de costumbre, no hay nadie ni casi nada que suene a bien mueble. No hay basuras, ni pesqueros apestosos. Me agrada el ambiente y la costa que me rodea. Sin chavalitos, ni grupos de spinners organizados. Soledad, silencio y limpieza.
Salgo del coche y espero sentado al borde del risco la proximidad del amanecer. Abajo, el mar esta tranquilo y permite pescar en primera silla de ring.
A las 7:15 ya estoy metido en harina. Aparece la carnada de todos los días. Los primeros lances con un Blues Code fluor consiguen picadas de agujas y bicúas mini sin resultado de captura.
El mar permite una pesca tan relajada, que el tiempo se va sin darme cuenta. Las mini bicuas y las agujas se cansan de picotear y yo sigo escrutando el fondo con un jig de bucktail azul y rosa made in Shamann.
De pronto observo un par de estallidos en superficie a unos 150 metros. Recojo el lance a mil por hora y saco de la Aquaskinz un jig de metal. Lanzo con toda mi alma y  pongo el hierrito en el Cotillo. Al dejarlo caer la línea pierde tensión de manera subita. Picada.
Tranco, cacheteo y clavo. Hay carreras, frenazos, distensión y vuelta a las carreras. Una claca casi me la juega y convierte en una pifia histórica la varada más fácil de mi vida. Sierra entradito en carnes (12 libras le dio el Boga Grip). Me cuesta sacarle el señuelo, tiene el Shore jigging casi engullido y el Decoy clavado mortalmente en la agalla.

Le hago un par de fotos testimoniales con el móvil y vuelvo a lanzar.
Pero hay una sin dos y nada vuelve a pasar.
8:45, me retiro con el sierrita empaquetado para la cocina.
Por el camino me tropiezo a un viejito que baja a pescar viejas. Lleva erizos y la caña blanca oficial de dos mangos (es que la puntera es tan gorda que cuesta distinguir los dos extremos) con el carrete Herculy incorporado. Me saluda y me pregunta por la marea. Se queja de que esta muy llena (es cuarto creciente) y se sitúa en el puntón que yo acabo de abandonar.
De camino a casa me para una pareja con acento peninsular y me pregunta por un lugar llamado Los Charcones que dicen tiene unas piscinas naturales muy bonitas, para bañarse hacer fotos y tal y tal. Les digo que ni puta, que el toponimo no se los ubico, pero que zonas de piscinas naturales he visto dos muy coquetas. Les explico detenidamente pero menos, me lo agradecen y siguen camino.

Piscina, aperitivo, almuerzo y siestita.

Por la tarde, subo al volcán del pueblo con Nata (en la isla a cada pueblo le tocó un volcán). La muy penca sube corriendo, yendo y viniendo a toda mecha por un sendero de picón serpenteante. Una vez arriba circunvalo el cráter, hago fotos y contemplo las fantásticas vistas del núcleo turístico y el llano pedregoso de mis amaneceres. Al poco aparece un chico de color haciendo footing que le hace una mueca juguetona a Nata. Dos minutos después, el chico me hace a mi 10 muecas de auxilio.
Total: la perra que subió suelta, baja amarrada.


Día 6

Último rato de pesca.
Bajo al lugar del día anterior. El mar esta aún más benévolo que ayer. Ni rastro de actividad. A mis píes un manterío de viejas pasta a sus anchas el sebadal del veril. Me ponen los dientes largos y pienso en mi caña de cuerno.
A las 8:30 recojo el chiringuito sin una mísera picada.
En el pesquero de la escalera diviso un par de figuras humanas que pescan de píe. Me acerco con el coche y me asomo a contemplar. Pescan con largas cañas fijas que terminan en un cuerno blanco y largo. Se me van los minutos viéndoles pescar. Uno de ellos el más viejo, saca tres buenas viejas en apenas 10 minutos. La próxima vez me traigo carnada y las cañas de cuerno. Decidido.

Suena el teléfono. Llaman de casa. Que donde estoy, que tengo que hacer no se que y no se cuanto porque hay que ir recogiendo y dejar todo preparado para salir AL DIA SIGUIENTE POR LA TARDE. Vale, vale, contesto.
La llamada me pone de mala ostia. De una por el apuro irracional e histérico y de otra porque me toca volver a casa. A donde los chavalitos, los grupos de spinners organizados, la basura, la masificación y la secular antropización costera. Siento envidia por los viejillos que pescan viejas como se hacia antes y todo aquel que pueda disfrutar de aquella naturaleza más bonita y agradable.
Mientras me acerco al coche, me aborda un señor con acento vasco al que acompañan tres adolescentes y un Golden Retriever mejor educado que yo.
Me preguntan por un lugar llamado Los Charcones que dicen tiene unas piscinas naturales muy bonitas, para bañarse hacer fotos y tal y tal. Les digo que eso esta más al norte, pero que ni se les ocurra ir. Las pistas de tierra son impracticables, la mar se ha cobrado en lo que va de mes una docena de vidas y existe riesgo real de ser asaltados por feroces delincuentes rumanos que viven en los huecos del malpais. Me miran asombrados, los miro con gravedad, me responden agradecidos y dan media vuelta hacia el pueblo.
Hoy al menos, quiero que si no lo puedo disfrutar yo, tampoco lo disfrute nadie.

El regreso a casa me lo retrasa una colisión triple de rotonda y ceda el paso.
Una alemana en bicicleta que venía de dar de comer a una jauría de gatos se atravesó a la camioneta de un contratista y el frenazo de este se lo comió una pareja de gays italianos con coche de alquiler que a juzgar por las pintas también debían ir buscando el lugar denominado Los Charcones.

Ya en casa, preparo mi equipaje en 15 minutos y lo dejo todo listo para SALIR AL DÍA SIGUIENTE POR LA TARDE.
Playa, lectura, aperitivo, almuerzo y siestita.
A las 19:00 salgo a pasear con Nata.
Mientras ella inspecciona tabaibas y majanos, yo me despido mentalmente del llano pedregoso de mis amaneceres prometiendo  volver para pescar con los amigos y algo más de dedicación.


Por la noche, cenamos a la luz de la media luna sierra marinado y salmón ahumado con ensalada de frutos secos. Nos ameniza la cena una pelea de británicos borrachos a las puertas del pub “Black Pirate” del paseo. “No Daddy no” vociferaban las feminas – por llamarles de alguna manera - que los acompañaban. A los postres me quedo traspuesto en la perezosa de la terraza escuchando el sacudir del viento en las palmeras.