15 de noviembre de 2010

GEOGRAFÍA DE UN MUNDO INÚTIL. EL GENOCIDIO SAHARAUI


Lo que en estos días esta haciendo el reino dictatorial e imperialista de Marruecos con la población saharaui del Aaiún y alrededores es muy parecido a lo que Radovan Karadžić hizo en la década de los 90 con los mulsumanes de Bosnia – Herzegovina. Una limpieza étnica en toda regla. Entrar casa por casa, cazando saharauis con la ayuda delatora de colonos y marroquinizados.

El sello dictatorial de Mohamed VI  - hermano para el Borbón mayor que reina en España (manda huevos) -  y la brutalidad asesina de sus cuerpos de seguridad y ejercito han llevado el horror hasta un enclave para muchos, tan familiar, cercano y entrañable  como la capital administrativa del antiguo Sahára español.

Tengo conocidos en el Aaiún y de las veces que he estado en el Sahára y convivido con los saharauis solo guardo gratos recuerdos de amabilidad, respeto, educación y humanidad.
Con todo este asunto, los niveles de asco y desprecio a la política internacional, la diplomacia y la política española se me han disparado.
La impunidad con la que se permite que Marruecos vulnere la legalidad y el respeto a los derechos humanos más elementales es tal que uno solo puede pensar en complicidad y estrategia común.
El estado español tiene responsabilidades claras en el presente del Sahára mientras no se clarifique su situación en el derecho internacional y no puede ningunear los hechos ni despejar balones a corner bajo el pretexto que es asunto de la ONU.
De una ONU que en estos días cumple con otro de sus indecentes papelones. Con el destacamento de la Minurso viendo como policías y soldados armados hasta los dientes pasan camiones por encima de mujeres y niños acampados en jaimas indefensas.

El gobierno de Zapatero and company se baja los pantalones y es cómplice interesado (ZP ha recordado lo imprescindibles que son para el país las buenas relaciones con Marruecos)  de los asesinatos, desapariciones y practicas de genocidio que el hermano del Borbón anda cometiendo a estas horas a media hora de avión de Gran Canaria. Eso sí, luego nos hablan de socialismo, de derechos de este, derechos del otro, políticas integradoras, lucha a favor de los pobres, progresismo, encuentro de civilizaciones, democracia, buena vecindad y toda la Biblia en pasta.
Por su parte, desde una perspectiva más lejana, el resto de potencias internacionales ven el Sahara y a los saharauis como lo que denominaba un viejo artículo de Le Monde Diplomatique, Geografía de un Mundo Inútil, un lugar sin valor ni perspectivas. No hay petróleo inmediato, ni gas, ni opio. Solo piedras, arena y seres humanos.

Desde el lunes pasado, el corazón se me acongoja cuando escucho noticias sobre el Sahara y los saharauis.
Me imagino el terror, el miedo y la zozobra de la población civil ante los atropellos sin luz ni taquigrafos que pueden cometer colonos y fuerzas de seguridad marroquí. Me dan rabia y asco el papel de España, el estado de indefensión en el que ha dejado a gentes que en muchos casos siguen teniendo nacionalidad española y el sometimiento occidental al imperialismo delincuente y tercermundista del vecino de enfrente.
Siento pena, impotencia y repulsa.

Espero que cese la violencia y que al menos no haya más muertes. Es lo único a lo que me agarro. A que en el corazón del Karadžić marroquí hermano del Borbón que reina en España aún quede un mínimo de humanidad y decencia.
De momento me puede la triste sensación de impotencia.

Como siempre, al menos nos queda el decirlo, el no callarnos.

12 de noviembre de 2010

TIRO CON ARCO. COMPETICIÓN OTOÑAL

Campeonato de Canarias de Aire Libre para Arco Tradicional y Recurvo Olímpico Desnudo. La Angostura, Gran Canaria, Noviembre de 2010.



Antonio, mi maestro arquero, cayo sorpresivamente en cuartos de final con un majorero que tiraba flechas violetas.
Cosas de un deporte en el que la repetición, la concentración y el entrenamiento son claves de éxito.



Quien se pasa la semana partiéndole el corazón de foam a un jabalí desde 50 metros con obstáculos y cambio de rasante, no puede pretender el domingo, meter tres flechas a un punto amarillo de 5 X 5 cm situado a la altura de tus ojos 18 metros más allá. Se domina lo que se entrena, por muy máquina y dado que uno sea para el deporte del arco y las flechas.

Juan Luis fue el único compi arquero que mantuvo el nivel competitivo alcanzando el tercer puesto después de caer dignamente en semifinales con el que sería campeón de la tirada en la categoría de arcos recurvos (brazos de mecedora). Pero claro, Juan Luis, cada noche, entre barco y barco coloca un parapeto en la punta del dique y le mete media docena de flechas azules.




Me invitaron a retratar la jornada competitiva y lo hice gustosamente. Pase desconsuelo de no participar en la competición con mi dulce, suave, rápido, silencioso y 100% fantástico longbow Tomahawks SS. Otro año será. Hay que depurar más la técnica, seguir con el aprendizaje  y acoplarse al calendario competitivo desde el principio.



Buena organización, buen rollo, risas, tranquilidad y relax en una práctica deportiva que vale por un contenedor de pastillas anti stress.
Si vieran lo peluche que se vuelve Jay cada vez que tira con arco.



9 de noviembre de 2010

EL JIGGING ESQUILMADOR. Y TAN CONTENTOS

Se acuerdan de cuando preocupaba el hecho de que el jigging fuera una técnica de pesca esquilmadora. Aquello de cuidadín que con estos modos arrasamos con todo depredador submarino viviente.

Que risa da pensar eso ahora, al cabo de unos cuantos años, cuando atrapar tres peces en la misma sesión es un hecho extraordinario.

Engañar con un señuelo ya no es lo que era. Hace tiempo que los peces han aprendido. No se como ni porque. No se si tiene que ver con la memoria colectiva de las especies, con reacciones sensoriales o una glándula de no se que, que en combinación con los órganos sensitivos de no se cuanto, hace que los bichos relacionen determinadas vibraciones con peligro para su integridad física. No lo se, pero lo que es evidente, es que tras la época de lo nunca visto (me refiero a los jigs), la naturaleza ha vuelto a protegerse y los depredadores no son tan proclives, al menos en Canarias, a atacar plásticos o metales con forma de comida para peces.
Por tanto, podemos concluir que visto lo visto y calmadas las impetuosas aguas iniciales, el jigging, de manera general se situa en las antípodas de la esquilmación y el arrasamiento.


Salvo circunstancias muy específicas y puntuales (muy de vez en cuando), la media de capturas es de un pez, lo más un par de peces cada tres salidas. Además, pescando con el instrumental más clásico, las capturas superan con creces tallas mínimas e inmadures. Selectividad asegurada.

Por eso ya nadie pesca a jigging. La mayoría de pescadores se han pasado al curricán o a la pesca con carnada de toda la vida. Se busca rendimiento y diversión continuada.
Pero a mí y a mis compis, la pesca con señuelos nos sigue atrayendo como el primer día. Cada pez es un acontecimiento y otra muesca en la culata del revolver. Los bolos ya han hecho cayo y se tramitan recordando la última gesta o el día por venir.
Hoy por hoy, ser capaz de engañar a un escamudo con un trozo de metal y un anzuelo del 1 es un reto que sirve de combustible a nuestra afición. No cambiamos.

El pez de la fotografía que acompaña a esta entrada es el último en ver Las Palmas aérea. Salió el pasado fin de semana entre calma chicha y solajero. Una Seriola dumerili de 5 kilogramos engañada con un metal indonesio de 120 color naranjita. Un cardumen de los de su especie lleva meses recorriendo determinados fondos norteños. Pecios, piedras descollantes y limpios cercanos. Acosan a sardinas y chopas, se regodean en su poderío y desprecian lista y astutamente el 90% de los señuelos con los que intentamos confundirle el ánimo. Se les tiene localizados y se sabe de sus andanzas y correrías. Hay primos de Zumosol, peces de 2 kilogramos y sollajos de 15 o 20, pero en meses, solo se han dejado engañar 3 o 4 ejemplares de pequeño tamaño.

Ese es nuestro jigging esquilmador.
Y tan contentos.

3 de noviembre de 2010

"JALOWIN"

Por supuesto que la cuestión tiene mucho de estrategia comercial. Debe ser imperdonable que haya un día no laboral en el calendario sin rédito consumista. Hay que sacar dinero de donde tradicionalmente nunca lo ha habido, o lo ha habido poco si tenemos en cuenta el asunto de las flores.
Me refiero a la importada nueva majadería: el “jalowin” de los cojones. El día de los difuntos de toda la vida convertido en fiesta de disfraces y comistraje obligado. Rendirle culto festivo a la muerte en plan carnavalero. Brujas chupando ron con Coca Cola en fiestas privadas de temática tenebrosa y aires de fin de año.
Y uno que toda la vida ha vivido el día de los difuntos como el día sin cole o sin curro en el que tus viejos y tios le rendían homenaje al hueco donde un día metieron el cuerpo de yayito, ahora se ve descolocado cuando va por la calle del barrio y le asaltan 4 pibes vestidos de zombi que te piden dinero por la cara.
Y que decir de los coleguitas que aunque nacidos y criados en Tenteniguada y sonándoles lo de Massachusetts a planeta extrasolar, te invitan a una fiesta de Haloween superguay en su ático de Mesa y López con la temática super snob de la peli Crepúsculo.
¿La peli qué?.
Claro, como lo del día de los difuntos lo único que gastaba era los 15 euros de las flores.
La madre que los parió. Haloween dicen.
A mi no me cogen, lo siento. Paso por los carnavales, las navidades, el día de la madre, del padre, de Canarias, de los primitos, pero en la americanada de los difuntos no me verán el pelo.
¡Y ojo!, que tampoco me trancarán los contraatacantes coñazo de la patria chica que para protestar contra Haloween intentan rescatar aquello de los finados.
El que haya celebrado el día de los difuntos en plan finado durante toda la vida, que lo haga. Probablemente lo sienta y forme parte de su idiosincrasia personal, adelante con la tradición, pero que ningún ñaca ñaca buen rollito del tambor con cuchillo canario al cinto, cachorro y supuesta integridad nacionalista me venga a adoctrinar sobre etnografía y pureza cultural. Que se ahorre el trámite de invitarme el día de difuntos a procesiones de velitas y castañas con anís bajo la trascendente y concienzuda premisa de preservar nuestras tradiciones de la descontextualización cultural que supone la adopción forzada de estereotipos foráneos. Que no Bencomo de Jesús, que no te creo, que se te ve el plumero.
Yo, de quedarme, me quedo con el día de fiesta y el manojito de claveles y crisantemos en el hueco donde un día metieron lo que quedaba de mis antecesores consanguíneos. Lo demás ya no me cabe.
Así que niño, el truco o trato se lo haces a tu puñetero padre si te sale de la piruleta y Manolo, por favor, ni se te ocurra mencionarme tu fiestuqui de difuntos. Me da lo mismo que sea disfrazado de vampiro pollaboba chupando cuellos de chocolate que con el uniforme de Cho Jua cantando malagueñas al sereno en la plaza del Cristo. Conmigo no cuentes, ni ahora ni nunca.

1 de noviembre de 2010

UN PAR DE PECES


A jigging

Mi no gustar mucho chucu chucu, pero a veces las circunstancias mandan y uno tiene que dejarse llevar. La otra tarde, con un vientecito molesto que dejaba pocas opciones de pesca, terminé jugando suave con una bala plateada de 150 gramos y pulpito color carne.
En 60-70 metros y en apenas un ratito de jigging conseguí un cantarero, un desanzuelado (presumiblemente esparido) y varias picadas sin consecuencias.


Fabuloso el comportamiento de la Lamiglas 15 libras de jigging con inchibus o inchikus situados entre los 100 y  150 gramos de peso. La elasticidad del último tramo y la ligereza general de la vara permiten una acción de pesca más que buena con ellos.

A spinning

Jacobo cumplió años el jueves pasado. Insultantes veinte y pico.
Por la mañana, en la oficina: formalidad, tarta, cumpleaños feliz, etc, etc.
Por la tarde se fue a su punta favorita, con sus señuelos favoritos y uno de sus peces favoritos en la intención.
A las 16 me telefoneó (obligaciones deportivas me impidieron acompañarlo) para consultarme y comentar  el horario de mareas y la viabilidad del lugar elegido.
A las 20 supe vía sms (con fotografía incluida) que el animal de sus intenciones se había sumado al cumpleaños.



Otro bocinegro, y van…
Este año llevamos más bocinegros y similares que bicuas.
Dice Jay que es lo que tiene huir del chavalitismo (perdonen el término) y pescar permanentemente emboscados.
Será.