31 de julio de 2010

JIGGING EN VERANO 2010 = UN RATO A FINALES DE JULIO

Los lectores asiduos del blog y los que habitan en el archipiélago canario y tienen la afición de la pesca como enfermedad vital, sabrán que el verano, en las costas abiertas al norte insular es época jodida para esto de perseguir y engañar peces desde barco. El régimen persistente de vientos alisios asociado a los pulsos del reboso estival no da tregua y no es extraño que durante los meses de junio, julio y agosto, tu afición a la pesca desde embarcación permanezca amarrada a puerto en un paró forzoso y obligado.
Pero algunas veces, la ventolera mengua, y si estás atento y la rutina diaria te cuadra el rato de ocio con el momento de flojera eólica, puedes escaparte unas horas e intentar saciar la sed de pesca en uno de esos lugares cercanos y recurrentes que componen la colección de marcas urgentes.
Esta semana, después de varios meses sin un mísero día de jigging, los sitios webs que avisan de las condiciones diarias de mar y viento alertaron de aires escasos y olas canijas para mediados de semana.
Como el “mono” de jigging ya se salía de madre y al menos en mi caso, se sentía la necesidad de salir del terruño insular aunque solo fuera durante un rato y por unas cuantas millas de lejanía, alineamos voluntades con obligaciones y sin pensarlo nos lanzamos a una terapéutica sesión de pesca vertical con señuelos.

Al salir a las aguas de la bahía, nos dimos cuenta que de lo previsto por las páginas canta vientos a la realidad iban unos cuantos nudos en nuestra contra.
Eso, lógicamente, motiva un cambio de estrategia y nos lleva a decir diego a aquel pesquero más lejano y solitario al que en el muelle, confiados, habíamos dicho digo.
El patrón tiró de intuición y recursos y en vistas de los borreguitos blancos y la mar revoltosa decidió no terminar de girar la Isleta y probar una piedra sumergida cercana que deja unos 70 metros de profundidad entre nosotros y ella.
Llegamos con la marea recorriendo las últimas tres horas de vaciante y un momento óptimo de actividad. Decidimos garetes largos aún contando con el freno textil y ascendimos y bajamos la pendiente del relieve en la línea de dirección noreste – suroeste que marcaba el viento y la marea.
Me enroqué en la segunda deriva, y mientras deshacía el atoramiento con un inevitable reventón, en esa misma recogida, cayendo por la ladera sur del tenique submarino, Antonio y José clavaron un par de pejes que desde el primer momento, no parecieron las bicúas usuales de la marca y sí algo de más enjundia y peso.



Seriola dumerili

La doble picada que obtuvieron Antonio y José acabó con dos pequeños medregales sobre la bañera (algo más de 3 kg cada uno). Dos medregales de entre los menos usuales y proclives. Dos pequeños dumerilis limpios y plateados que atacaron en pandillita a un par de largos jigs japonesés. No son fáciles de ver y menos de sorprender con las mañas del jigging este tipo de medregales, y además es la primera vez que se nos aparecen en este tamaño, en esta cantidad y con esta disposición hacía los señuelos de metal.

Punto y Final

Los garetes siguientes nos trajeron más picadas y más medregalitos. Siempre al final de la piedra, en la caída contraria y descendente. Antonio volvió a capturar y servidor también pudo hacerse con el suyo.
Luego siguieron las pasadas pero la actividad terminó extinguiéndose. Un par de bicúas lápiz, una negrita peque para José y nada más.
Cambiamos con la llenante a marcas centenarias, pero viento y mar puestos de acuerdo provocaban un garete desagradable y casi imposible.
Con el síndrome de abstinencia aplacado y en vistas de las incómodas condiciones y la escasa actividad ictia, decidimos que una retirada oportuna era una victoria indiscutible.


Ahora, cuando escribo esta entrada, el barco vuelve a estar amarrado a puerto, y el jigging también. ¿Será hasta septiembre o habrá otra ventana a la esperanza?.
Vaya usted a saber, de momento el jigging del verano 2010 es igual a un rato de finales de julio.

Multifilamento Daiwa Tournament

Ya comenté las virtudes de la caña más ligera de Lamiglas para jigging en una entrada anterior. La estrené con un loquillo de 5 o 6 Kg en fondos centenarios y con un jig en el límite de su acción.
Esta vez, la utilizé en fondos menos traumáticos y con un Daiwa Speed Long de 150 gramos. Las sensaciones a la hora de trabajar el señuelo y pelear el pez siguen siendo las mismas. Gratísimas y divertidas. Para mi es la caña placer.

En esta entrada sin embargo me gustaria ponderar las virtudes de un trenzado para jigging que llevó probando desde hace algun tiempo y del que ya estoy seguro en los que a bondades y conveniencias se refiere.
Se trata del Daiwa Tournament. Una trenza regalada por un amigo y que me he prestado a probar como buen conejillo de indias. El Daiwa Tournament es un dyneema pensado para jigging, que cambia de color cada 10 metros y que por el momento despierta agradable admiración en este que escribe.
Tengo una bobina de 300 yardas de 30 libras acoplada al pequeño Accurate 197 NN que hace pareja actual con la Lamiglas 15 Libras. Es una trenza redonda, compacta, que no se deshilacha (gran resistencia a la abrasión), que  no pierde la forma, que tiene algún tipo de resina o recubrimiento plástico aislante y una fortaleza extraordinaria.
Sabemos que el jigging puede exigir menos requerimientos que el spinning en lo que a las prestaciones de las líneas multifibras se refiere, pero aún así, las sensaciones indican que el hilo es bueno y tiene la calidad de la marca por bandera.
Me juego lo que sea, que puesto a ser lanzado, las bondades son las mismas e incluso superiores.


Buena trenza a un precio habitual. Es de desear que en algún momento esté disponible también en bobinas de capacidad superior a los 300 metros.
Poco disponible en tiendas cercanas, pero las visicitudes de distribución de la marca Daiwa en Europa son harina de otro costal y Jay duerme plácidamente.
En cualquier caso, el que no lo conozca que lo apunte como muy buen trenzado. Lo es, lo aseguro.

Disculpas

Por cierto, para acabar ruego perdonen la calidad de las fotografías de pesca que acompañan a esta entrada, pero el enfoque del 18-55 de Nikon se declaró en rebeldía durante la jornada de pesca, arruinando la serie de fotografías relativas al caso. Afortunadamente, manos rápidas y entendidas han dado pronto con la avería y la focal estándar ya esta de nuevo presta y disponible. Cosas que pasan. Retrateras como testimonio. Nada más.

26 de julio de 2010

CORRUPCIÓN NO EN MIAMI. (SIN COLORES PASTEL PERO CON MUCHO PASTELEO)

Schamann no es Miami, ni para bien ni para mal, pero si hay algo que los pudiera relacionar, quizás serían las carreras de perros y el término corrupción; si bien, en el caso de mi barrio, la corruptela no alcanza para una serie fashion de televisión ni tiene a Don Johnson como protagonista. En el caso schamanero, la delincuencia es urbanística, los “protas” buenos son vecinos de edad avanzada y los malosos tienen bigotitos de caudillo y caciquismo facha  para regalar.

Pero vamos al turrón.
Lo de la corruptela urbanística del barrio más populoso de Ciudad Alta (Las Palmas de Gran Canaria) tiene su historia.
En Schamann, como en Miami, existe tradición de correr Galgos en recintos creados ex profeso para tales fines. Canódromos profesionales.
En la década de los 70, en el barrio de Schamann (LPGC) funcionaba un Canódromo profesional entre las calles Sor Simona y Obispo Romo. Un circuito con pequeño graderio y local de apuestas donde cada tarde, un rebaño de perros corría detrás de un conejo mecánico agarrado a un rail. Más de una tarde, recuerdo haber bajado con mi abuelo a “los Galgos”. El viejo se jugaba un par de duros a los perros y yo alcanzaba alguna golosina al tiempo que veía las carreras.
A principios de los años 80, una vez finiquitado el atletismo perruno, la parcela (+/- 20.000 m2) que acogía la instalación quedó abandonada y el desuso dio luz verde al deterioro y las malas hierbas.

Durante años, la propiedad del Canódromo intentó vender los terrenos al Ayuntamiento. Hubo cambio de dueños, intentos de expropiación, una subasta por reclamo de los antiguos trabajadores y un Plan General de Ordenación Urbana que en 1989 determina el uso deportivo como el único posible en la parcela.

Allá por 1995, tiempos duros del PP - Soria alcalde - se retoman las conversaciones para la compra del solar por parte del Ayuntamiento, pero no fructifican por falta de interés municipal.

Años más tarde, aparece en escena un intermediario llamado Inprocansa que compra la propiedad del Canódromo. ¿Qué ocurre entonces?, pues que entonces sí. Entonces el consistorio con bigotito decide acceder a la adquisición de los terrenos al tiempo que el Plan General, cataloga la parcela como de uso dotacional y condiciona su desarrollo a la firma de un convenio urbanístico entre el nuevo propietario y el AYTO, determinando además, que de esa parcela se puede desgajar una franja de terreno y destinarla a uso residencial. Esto último, sin tener en cuenta que a efectos de planeamiento supramunicipal toda el área se define como de edificabilidad agotada.


Siguieron adelante y en tiempos de Josefa (alcaldesa) firmaron un convenio que en cualquier diccionario urbanístico, en bruto y sin triturar, puede ejemplificar el concepto “pelotazo”.  El pago por la propiedad del canódromo a Inprocansa, implicaba cesión de suelo en distintos sectores de la ciudad, incluyendo por supuesto, la franja esa de terreno desgajada de la parcela del Canódromo y destinada a uso residencial.
Dos de esos terrenos, la franja famosa y otro ubicado en las cercanías del Hospital Negrín, son valorados por el consistorio en torno a los 2,5 millones y 3 millones de euros respectivamente.
Firmado el convenio urbanístico en 2002 y una vez transmitida la propiedad de los terrenos, el intermediario (Inprocansa), en apenas mes y medio, ejecuta el negocio del siglo, vendiendo a Realia Business S.A. los dos terrenos citados por la cantidad de 7,5 y 7 millones de euros. En total, el intermediario - Improcasa, urbacan, da lo mismo -  se embolsa de hoy para mañana unos 9 milones de euros mediante una operación de intermediación digna de aparecer en los manuales.

Y es en este momento de la pelicula cuando aparece Nuestro Sony Croquet particular. ¿Se acuerdan?, era el poli blanco guaperas de la serie Corrupción en Miami. El que luchaba contra el crimen organizado en un deportivo descapotable o a bordo de una motora de lujo.
Pero en Schamann el prota bueno no es un hombre, es una señora mayor, Mari Angeles y algo (no lo recuerdo), presidenta y portavoz de la Asociación de Vecinos Ciudad Alta (Avecalta), que al día siguiente de que Realia Business S.A. obtuviera los permisos municipales para construir dos Torres residenciales de 15 plantas en la franjita famosa desgajada del Canódromo, se presento en los juzgados y denunció todo el asunto argumentando irregularidades en la valoración del suelo que informo el convenio y la imposibilidad de construir los dos mamotretos en un área de edificabilidad agotada y condiciones paisajísticas no aptas.

En la recta final del cuento que les refiero, los tribunales le dan la razón a los vecinos al tiempo que Pepa concede licencia de construcción a Realia para ejecutar las denominadas Torres del Mar. Las sentencias declaran nulo el Plan Especial y supenden la licencia de obras, pero mientras se hacen firmes, Realia acelera las obras hasta terminar una de las Torres de 15 plantas.

Cambian las tornas políticas y la derecha moderada (PSOE) desembarca en el AYTO. Se encuentran el paquete del Canódromo despachado, y sobre sus cabezas, un hacha en forma de Indemnización millonaria a la promotora inmobiliaria que aparentemente, sin tener nada que ver, compró para construir  y vender, obtuvo licencias y ahora se ve compuesta y sin novia.
La última palabra, la actual, la tiene el Tribunal Supremo. Ahí se decidirá el partido. Nadie ve una salida que no sea declarar la ilegalidad de todo el asunto, condenar a los culpables y que la piqueta desarme la torrecita de los eggs en un hecho paradigmático y sin precedentes en la Canarias metropolitana. Indemnizar a Realia Business es la ruina, pero no nos engañemos, en caso de producirse tal deselance y salvo sorpresa condenatoria, ni el del bigotito, ni Josefita, ni ninguno de los mayordomos a su servicio experimentarán frio o calor. Al menos, mientras tal y como dijo el alcalde actual no hace mucho tiempo, los políticos no respondan a sus ilegalidades con el propio patrimonio.
Estaremos atentos.



Que Hacer con la Torre. La Solución de Jay

Se le ocurrió el otro día en uno de sus ataques. Apareció frente a mi mesa y me dijo que ya lo tenía, que se le habia ocurrido la solución al asunto del Canódromo, que me la iba a escribir.

¿Y si se aprovecha la torre ya construida del Canódromo para hacer eso mismo, un canódromo, pero en vertical?.
los perros en vez de dar vueltas a un circuito tras una liebre mecánica, subirían escaleras detrás de un gato a pilas adosado al pasamanos. No se fagocita más territorio y el arretranco urbanístico ya construido tendría un fin útil.
¿Acaso no hay una prueba atlética para seres humanos consistente en corretearse de abajo a arriba el Empire State de Nueva York?.

En el rellano de cada piso se podrían instalar localidades de asiento y las viviendas podrían acoger servicio de cantina, restaurantes, ventanillas de apuestas y tiendas de merchandaising. En el piso 10 un palco para autoridades con circuito cerrado de televisión y terraza orientada al Barranquillo donde Pepa pueda acudir con pamela los domingos de carreras y semanué amarrar negocietes jugando al subastao con los amigos.
Los beneficios en la explotación del chiringo deportivo y las apuestas lo llevaría Realia, por supuesto, y a la señora Mari Ángeles se le podría nombrar encargada de la instalación y depositaria de la ancestral tradición schamanera de las carreras de perros.
Seguro que cuando se sienta directora del canódromo, encargada de escalera y gerente del ladrerio, afloja su animus litigandi, rebaja la intensidad de la matraquilla y retira las denuncias.
Incluso se podría solicitar el reconocimiento internacional de la FIDEGUA (Federación Internacional de Escaleras de Galgos Urbanos Amateurs) como institución precursora de una nueva disciplina deportiva.

En fin, se que puede sonar estrambótico, pero se trata de intentar ahorrarnos el escarnio de la piqueta empolvando Ciudad Alta, darle salida al limbo urbanístico que supone la Torre ya construida, atajar la sed de sangre de Avecalta y de paso, dotar a la Gala Drag del Carnaval de un espectáculo hermano (carreras de perros por escaleras)  que le descentralize singularidad y extravagancia.
Lo digo más que nada por aportar una salida y calmar el avispero. Ya saben, aquí paz, en el cielo gloria y en Miami, la Stefan, o sea, Gloria también.

20 de julio de 2010

JO MORENITA...JOOO

En Canarias, la morena (Muraena helena, Muraena augusti...etc), ha sido siempre peculiaridad ictia y gastronómica. Parece ser que desde tiempos aborígenes  (existen bastantes yacimientos en los que han aparecido restos del peje) se pesca y se consume su carne de manera habitual, conformando parte de los recetarios de cocina tradicional y el listado cotidiano de capturas de la flota pesquera de bajura.
La pesca profesional, emplea la nasa y el tambor como artes principales de pesca, pero las mañas que se llevan la palma en lo que a etnografía y tradición se refiere, utilizan anzuelo, liñote, piedra, saco, palo, tenaza, alambre y no se adentran más alla de pedregales, escolleras o charcos intermareales de la orilla.
La morena habita el litoral cercano, penetra en charcos y charcones y se desliza bajo los derrubios de riscos, cantiles y escolleras. Ahí la buscan o casi la buscaban, hombres y mujeres amantes de la golosina que procuran sus carnes debidamente churrasqueadas.

Ahí, en el litoral bronco de las islas es donde el devenir de la historia y las vicisitudes de la geografía y la ruralidad han perpetrado una de las técnicas de pesca más etnograficamente peculiares del archipiélago.
Tradicionalmente ligada al campesino, que aprovechaba el buen tiempo para acercarse a la costa a diversificar su dieta con los recursos más a mano de la orilla, la pesca de la morena es una ensalada de tradición cuyos ingredientes principales son las singularidades del pez, lo genuino de la técnica y el rancio abolengo de los humanos modos de proceder.
Ni que decir tiene, que esta pesca no tiene nada de recreativo ni deportivo. Entretiene, puede incluso divertir, pero es 100% tiro al pichón. No debería ser sostenible más que por placer gastronómico.


¿Y a que viene todo este cuento de la morena y su pesca más artesanal?.
Bueno, podría obedecer a un mero ejercicio de divulgación, pero en mi caso, el asunto me implica directamente.
Mis padres, que jamás han sido pescadores de morenas, son fervorosos devotos de los valores gastronómicos del animalito y cada año, un par de veces, insisten para que este que escribe, les ponga sobre la mesa un par de ejemplares listos para la sartén. Porque además, todo hay que decirlo, la morena más sabrosa es la costera, esas de 2-4 Kg, si es murión mejor, menos espinas. Las monstruosidades de 8-10 Kg propias de la costa africana o de aguas profundas tienen tal cantidad de grasa que su fritura resulta complicada, no alcanzando nunca el punto goloso y crujiente de sus congéneres de cotas altas.
En fin, que estos días atrás, aprovechando las malas condiciones del mar para la pesca con señuelos y dando un paso al costado, desempolvé los aparejos de encantar serpientes y me acerqué a veriles propicios  con el objeto de dar cumplimiento a uno de esos episódios anuales de cacería morena.


En verdad y a fuerza de ser sincero, debo reconocer que me entretiene el moreniar. Será por diferente o por sencillo, pero un par de veces al año, el asunto de recorrer grietas, charcos y agujeros con el liñote y el morral me sabe a pastillas.
Es relajante el sentarte en un saliente o apoyarte en un callao gigante esperando a que de entre la escombrera petréa aparezca la picada bruta y nada delicada de una morena. Acostumbrados a una pesca activa y dinámica como es el lance ligero o el jigging desde embarcación, esta sencillez primitiva, apacigua, calma y embelesa.
Yo uso una liña de nylón del 200, una piedra o cualquier otro peso analogo  y un único anzuelo - el negro torcido de toda la vida - retirado del plomo un par de cuartas.
En cuanto al cebo, valdría casi cualquier producto cárnico, desde una pechuga de pollo a un pulpo pequeño, pero yo siempre opto por la caballa o la sardina como garantía de olor y atracción. La morena es peje de mala vista y su guía es puramente olfativa. Una caballa algo pasada, pequeña y ensartada entera con aguja e hilo elástico es mi mejor receta. El anzuelo, asomará empatado a un trozo de nylón del 90 o 100. Hay quien pone cable de acero, pero en realidad no hace maldita falta.


Por cierto, yo no les canto. Quizás muchos sepan y si no les pongo en la pista, que tradicionalmente la pesca de la morena en Canarias con los métodos que expongo acarreaba una letanía de recitados ritmicos y/o silbidos que reciben el nombre de cantos de llamado. Cosas del estilo de: “Jo, morenita, Jo, Jo, jo, jo. Ven morena pintada, toma esta carnada, jo, jo, jo”.
Nothing, nanay. Yo no les canto, ni Jay tampoco.
Si canto lo haré para mís adentros,  en voz muy baja,  por puro relax y siempre con algo más parecido al pop rock actual que al romancero popular.
En este aspecto la discusión esta cerrada, no hay nada que objetar, el canto esta esposado  a la etnografía y eso de cantarle a la morena es otro de los aspectos que le colocan a esta pesquería el sello ancestral, único y característico. El canto es una manera más de entretener la espera entre picada y picada. Nunca ha podido significar otra cosa.

En fin, que ayer, con Jacobo como compinche, dedique un par de horas vespertinas a moreniar.
Sentados en un saliente de roca, gestionando cada uno una grieta prometedora, entre conversación y risas entretuvimos la tarde. Esperando alguna picada bruta y contundente, esperando que alguna morena se apuntara al rito anual de acompañar un buen plato de mojo verde y papas arrugadas.
Sin cantos, nasas, ni tambor. Con liña, anzuelo y sardina.
Ritos anuales que hay que cumplir y aburrimiento veraniego de viento y reboso. Nada más que eso.

*Al que tenga oportunidad, le recomiendo busque y vea el capítulo "Jo, Morenita...Jooo" de aquella sensacional serie documental de la Televisión Española en Canarias titulada Senderos Isleños.

19 de julio de 2010

BANDAMA, EL GRAN VOLCÁN

Ordenando mi pequeña librería, la otra tarde, recaí en el libro “Bandama, El Gran Volcán”, de los doctores Alex Hansen y Claudio Moreno. Al abrirlo y recorrer páginas, caí en la cuenta del tiempo que hacía que no me daba un paseo por el Monte y me acercaba a la Caldera.


Continué el ojeo y me detuve en el apartado concerniente a geocronología para acordarme de algo que hace no mucho tiempo provocó revuelo y llamó la atención: Bandama es según las últimas dataciones y estudios, el episódio eruptivo más reciente de la isla de Gran Canaria.
Parece ser que el radiocarbón ha confirmado lo que algunos científicos inquietos ya intuían desde hacía tiempo. La  génesis tremebunda y catastrófica de Bandama se encuadra dentro de periodos históricos o protohistóricos. Más o menos 1.980 años hace. O sea, en plena era de cristianos, año treinta y pico después de la entelequia. Con la isla de Canaria - aún no era grande - poblada por agropastores aborígenes que tuvieron que fliparlo en colorines cuando aquella fuerza sobrenatural que llevaba un més rugiendo y escupiendo fuego, se salió definitivamente de madre y el petardazo sepultó bajo toneladas de picón y cenizas los quintos pinos de Jinámar y Telde.

Aquella tarde, con el libro enfrentado a los ojos, me apateció acercarme al volcán.


Hacia tiempo, años, que no descendía a la Caldera.
Ayer, por fin le dí el día libre a la orla costera, agarré mi Nikon y me acerque al Monte.

Subí al pico, bajé a la Caldera. Visité el volcán doble en toda su extensión y desvié mi recorrido hasta la Cueva de los Canarios, para refrescar la fotografía del peculiar asentamiento prehispánico.

Me alegró comprobar que de modo general la conservación por lo que a la interferencia humana se refiere sigue siendo buena. Agustinito, el último habitante del colosal agujero, pone toda su voluntad en ello, y la Ley Canaria de Espacios Naturales Protegidos, preserva el espacio - normativamente al menos - de usos  poco adecuados o recomendables.


Con el Dedo de Dios convertido en muñon, un cuarto de isla quemada no hace mucho y las Dunas de Maspalomás asfixiadas de muerte, esta isla no anda sobrada de simbolos naturales saludables. Bandama, la Caldera  y el Pico es uno de ellos y probablemente sus repercusiones naturales, paisajísticas y culturales merezcan más atención y promoción como espacio natural diferenciado.


A todo el que sea medianamente sensible y entienda el campo como un ejercicio de salud para cuerpo y alma y no como otro lugar para beber comer, gritar y joder, le recomiendo el paseo. Esta a 15 minutos de la ciudad, es facilmente abarcable y contiene casi todas las características naturales y culturales de la comarca noreste de la isla.


Y si alguien quiere conocer de antemano el lugar, guiarse dentro de él o encontrarle pausada explicación posterior, que se haga con el libro “Bandama, El Gran Volcán”, editado por la Consejería de Medio Ambiente y Agua del Cabildo Insular de Gran Canaria. Esta dirigido, escrito en algunas partes y coordinado por dos de la personas de este planeta que más saben sobre Bandama.
Merece el placer (pena no hay), lo aseguro.

14 de julio de 2010

SPINNING EN GRAN CANARIA. HEMORRAGIA DE BOLOS


Y no hay torniquete ni remedio coagulante.
Y aunque obligaciones laborales y Mundial de futbol han distraido la presencia en las orillas, las dos o tres sesiones semanales de lanza y recoge nunca han faltado.
Lo cierto es que la ausencia de depredadores y por ende de picadas y capturas es la nota predominante en los devenires de nuestro lance ligero.
En el último més y medio hemos acudido a lugares querenciosos del litoral norte y este insular, pero en ninguno de ellos ha existido el más mínimo atisbo de peces y actividad ictia. ¿Qué ocurre?, Ni idea, aunque hay que reconocer que los meses centrales del verano siempre han sido poco propicios.
¿Estamos ante un mal año de pesca?, ¿concurrirán circunstancias oceanográficas adversas?, ¿habrán aprendido los peces a esquivar nuestros engaños?, ¿será consecuencia de la sobrepesca?…en fin, lo de siempre, vaya usted a saber, lo cierto es que ni bicudas.
NADA. Bolo persistente y desolador.


Por lo que a mi y mi actual pequeña cofradía respecta, seguimos más que nadie en el intento 2010.
En cualquier caso, cuando aparezca un pez, compartiré la noticia con rango de acontecimiento.

De momento, y a pesar de la pesadumbre de cada bolo, los ánimos generales siguen intactos.

A continuación les dejo con Jay que quiere decir algo. ¡Que cruz!

MENUDA PUTADA

Menuda faena es tener determinados admiradores o seguidores.
Imagínate que de buenas a primeras tu espacio web aparece referenciado en el blog de fulanito como blog admirado.
E imagináte que el blog de fulanito sea ofensivo desde el primer clik, ofensivo al oido, a la vista, al sentido del gusto, de la afición, de la inteligencia, del respeto al mundo natural.
Y esto viene a cuento porque tengo un amigo que tiene un blog diario de salidas de pesca y acaba de ser señalado como blog preferido por el fotomatón más hortera de la red. AQUÍ
Fotomatón canario por supuesto. Y es que quizás no seamos más chabacanos e ignorantes que el resto, pero a la hora de parecerlo creo que no hay quien nos descabalgue del top 3.
Total, que menuda putada amigo José.
No somos nadie. (Risas).

OTRA JOYA

Sigan este enlace (AQUÍ) y vean el video en el que se muestra la pelea de un ser vivo bípedo con un medregal de 88 kilos (pongan la cifra en cuarentena, aunque el animal es de quitar el hipo). Les aconsejo que sigan el audio con la misma atención que la imagen para que se recreen con la belleza y elegancia de los comentarios.
Incomparable. Sin testimonio sonoro, la película es una más, una de tantas, menudo medregal. Con sonidos náuticos y voces humanoides es casi una obra maestra. Yo al menos, sería incapaz de algo así. Hay arte inalcanzable. Chapeau.

12 de julio de 2010

CASILLAS EMOCIONA


Campeones del mundo. Ganó el mejor fútbol posible, el que siempre debe ser, el bonito, el destinado al espectador, el honesto, el valiente….y bla, bla, bla y felicidades a todos y patati y patata.

Pero, desde hace media hora, me la sopla el campeonato del mundo, me la trae al pairo la victoria, el ingreso en la historia y todo lo que pueda representar el triunfo sudafricano.
Desde hace media hora soy fan devoto del tipo de la camiseta verde que juega de portero con la selección. Del Iker Casillas.

Y no porque parara en 1 mes 4 balones con sello de a casita. Ni porque hace un par de horas le sacará el mundial al pelado siembra pánico holandes. No. Lo soy porque le ha puesto rubrica a esa impresión que tenemos todos de que aparte de practicar el mejor fútbol del mundo, este grupo de personas, más alla de la fama y el dinero exportan la sincera imagen de la humanidad y la sencillez.

Lo soy porque Iker Casillas, lejos del protocolo, las formas (no se cuales), la frialdad y el contrabando de sentimientos, hace media hora mostró lo que cualquier hombre  emocionalmente cuerdo que se precie haría en una situación semejante.
Su novia, la periodista de Telecinco que hace los píe de campo y las entrevistas a los jugadores, le preguntaba en el set de vestuarios sobre su estado de ánimo, sus dedicatorias y sus sensaciones. Casillas nunca le quito ojos a sus ojos y después de enumerarle la lista de amigos y familiares, sin ningún tipo de rubor, emocionado, despejando a corner el papel de entrevistado y con todo la naturalidad del mundo, le estampo a la guapa morenita un besazo en los labios, que personalmente he cantado y vitoreado como el golazo definitivo. Ella, profesional y tímida, quedo traspuesta. El portero no dijo nada más y cogió camino.

Olé, por el gesto, por el momentazo y por los hombres de una pieza y con lo que hay que tener.

El gesto me vale el mundial.

España emociona, Casillas emociona.
Y recuerden que no tiene nada que ver eso de la patría. Son las cosas del fútbol.

Y del amor.
Tchin, tchin.

9 de julio de 2010

ESPAÑA EMOCIONA

Y no tiene nada que ver con la idea de patria o con cualquier tipo de sentimiento nacional. Lo siento, la patria no me sale, ni la chica ni la grande. Me siento feliz de mi nacionalidad y de mi adscripción geográfica y vital a un entorno específico y a sus peculiaridades socio culturales pero no me busquen detrás de una bandera, emocionándome frente a un himno o haciendo proxelitismo de los valores hispanos.

Excepto mi vida y la de los seres que me rodean y quiero, no veo patrias que defender.

Sí, lo siento, quizás mañana invada España una humanidad de Alfa Centauro con finalidad cabrona y uno se convierta en el enésimo intifado que consagra su life motive a un Dos de Mayo indefinido. Que se yo, pudiera ser, pero de momento, la patria, su concepto y todo el fundamentalismo que arrastra no me sale.

La emoción a la que me refiero es 100% futbolística y en base a ello, la única patria que me conmueve es la del futbol bien entendido y las emociones que genera su particular universo.

Por eso, y solo por eso, el miercoles me emocioné (a mi manera) con el triunfo de la selección española de futbol y su pase a la gran final del Mundial Sudafrica 2010. Porque volvió a aparecer el grupo de personas que mejor juegan al futbol en el mundo. Sin discusión, con contundencia, sin una mala patada, si un mal gesto, sin histerías ni provocación. Con maximas eternas e imperecederas: monopolizar la posesión del balón como uníca solución de ataque y defensa.

Y es que la cosa es bien sencilla, hay un único balón a disputar por dos grupos de jugadores; el que lo tiene más tiempo y salvo accidente inevitable tiene todos los boletos para adjudicarse el triunfo.

Y la selección Española lo tiene siempre, y lo tiene bien y bonito: por bajo, con soltura, sin prisas, con criterio, sentido, imaginación. De lado a lado y de atrás a adelante.

Y aún con todo eso, la emoción no llegaría al tope si ese futbol no estuviera representado además, por pibes que ofrecen la imagen de cualquier muchacho de este país. Gente sencilla, normal, al uso del españolito base, sin infulas ni chulería. Gente amable y educada que no crispan ni desatan animadversión marketinera.

Sí, cuando la selección española juega como lo hizo el miércoles, emociona. Y no tiene nada que ver el país, ni la nación. Zape, zape. El fútbol, el fútbol es la patria.