30 de abril de 2010

CUBA. SPINNING EN JARDINES DE LA REINA - SUR DE ANA MARÍA
































No están todas las que son, pero si las más representativas.
Aunque hay bastantes fotografías en esta entrada, en lo que a mi respecta el viaje no fue prodigo en retrateras. La pesca fue tan buena e intensa que no daba respiro a la caña.

Los meros, aunque por la coloración puedan indicar pertenecer a dos especies distintas, creo se engloban dentro de la misma: Mycteroperca venenosa (Yellowfin grouper)
Los pargos son el Lutjanus analis, Pargo Criollo o Mutton Snapper y el Lutjanus jocu o Pargo Jocu.

CUBA. SPINNING EN JARDINES DE LA REINA - SUR DE ANA MARÍA

He regresado de Cuba exudando pesca por los cuatro costados. Y vengo entendiendo definitivamente porque los amigos siempre me han hablado con entusiasmo y devoción de la pesca en Jardines de la Reina.

He pasado una de las semanas de pesca más fantásticas que recuerdo, 7 días pletóricos de peces, diversión, paz y comodidad.

Como quiera que tan formidable hecho posee culpables identificados y responsabilidades achacables, paso a tratarlas una por una cumpliendo de esta manera con el compromiso personal de reportar la experiencia acontecida.

En definitiva, yo acuso de habérmelo hecho pasar tan bien a:

La Reserva Natural Marina del Archipiélago de los Jardines de la Reina.

Más o menos a 50 millas de la localidad de Júcaro, en el sur de Cuba, la plataforma continental se eleva, se recubre de sedimentos, se tapiza de coral y mangle y crea un sistema acuático salado de aguas someras y canales que en un área aproximada a los 1000 km2 concentra la vida marina como casi ningún otro lugar de la región caribe. El lugar, bajo protección gubernamental, discrimina la actividad pesquera extractiva (excepto langosta y camarones) a favor del turismo deportivo asociado a la pesca y el buceo. Hay peces por toneladas y la salud del ecosistema es según Fabián Pina, biólogo del parque, mejor cada año. Apunten el comentario que nos dejo el doctor en el viaje de vuelta al puerto de Júcaro: “de alguna manera, el gobierno cubano ha entendido que le es más rentable la explotación de los recursos costeros de Cuba a través del turismo, el ecoturismo y el turismo deportivo que de la clásica extracción de recursos para consumo”.

La Empresa Avalon Fishing Center

Creada y dirigida por un italiano invisible, esta empresa italo-cubana gestiona de manera ejemplar la Reserva Marina de los Jardines ofreciendo los servicios de pesca deportiva, buceo y ecoturismo. Posee una maquinaria logística bien coordinada, con un amplio despliegue de medios náuticos y personal: guías de pesca, monitores, guardas, cocineros, camareros, mantenedores y capitanes que resuelven con prontitud y diligencia cualquier contingencia o inconveniente. Si vas a pescar con un guía de bigotes y se fastidia la lancha, en una hora tienes otra a disposición, si tu guía de mosca se lesiona el costillar con el palanqueo, por la tarde lo reemplaza otra persona de similares conocimientos. Son buenos estos de Avalon. Conocen el trabajo y tienen experiencia.

El Mangle, los Bajíos, el Canto

A los tres escenarios les acuso de divertir y transmitir sensaciones pesqueras de paz, belleza y naturaleza salvaje.

Son los ambientes que en Jardines DLR escenifican la pesca a spinning.

En los tres se puede pescar durante todo el día sin atisbo de aburrimiento. En los canales de mangle el agua ofrece por lo general una superficie lisa, interrumpida de manera mansa por hilos de corriente. En ellos se disfruta de un silencio magnifico (se navega con la corriente) que solo se rompe cuando algún pez estalla en superficie atacando tu señuelo o algún pájaro estrepitoso chilla desde las ramas.

Fuera del mangle y los canales, en los bajíos, el agua transparente deja ver un damero submarino en el que aleatoriamente se alternan arena, tapiz vegetal y roca mientras que en el canto, el bajío se rompe provocando el primer escalón serio hacia el azul profundo.

Pescamos las tres áreas en función de la marea y la actividad de los peces. En las tres, la diversión fue idéntica durante toda la semana.

Las Cuberas

Las acuso de no tener piedad, de ensañarse, de generar océanos de adrenalina, de tirarse al popper o al paseante con brutalidad desmedida, de reventarte contra la piedra, de buscar el mínimo resquicio, de arrodillarte llegado el caso y de ser complicadas desde la punta del colmillo hasta el más postrero filamento de la aleta caudal.

La cubera grande es la gran Mamma de Jardines, el pez estrella del popping tropical cubano. En toda la semana salieron dos de tamaño mayor, las atrapo mi amigo italiano poniéndoles en contra toda su habilidad y técnica de pelea. Animales majestuosos de entre 20 y 30 kilogramos, que luego de las fotos regresaron a sus pedregales del canto con asombrosa vitalidad.

Pero no fueron las únicas que se interesaron por nuestros señuelos. Servidor fue objeto de 7 picadas de cuberas grandes, Nicola otras tantas. Tuve una enganchada brevemente que se soltó, un ataque que detuvo el tiempo al final de un canal al píe de un mangle seco y un contenedor marrón cuesta abajo que se tiró a lo lejos y al que no le hizo falta sacar hilo del carrete para reventar la trenza de 80 libras contra la piedra. La marea jugó a favor de su actividad con la llenante de primeras horas de la tarde aunque al final de la semana la actividad también fue in crescendo a primeras horas de la mañana.

Se lo que es pescar GT y la emoción y divertimento que generan, pero lo de la cubera es aún más extremo, es un juego de segundos y también de técnica y habilidad. Hay que ser mucho más rápido y tener todo listo para bombear desde la misma picada, virar la cabeza y alejar al animal de la estructura. Aún con esas, la mayoría de las veces no tienes opción. Popping extremo, todo o nada.

Los Pargos

Les acuso de deportividad extrema.

Las dos estrellas son el Pargo criollo (Lutjanus analis) y el Pargo Jocu (Lutjanus jocu). Menudos animales.

Peces de 3-4 Kg. que te ponen en un brete incluso con algo tan eficaz para la pesca mediana como la Caranx Medium. Son peleones a más no poder, sacan hilo, buscan la piedra y atacan en superficie con ferocidad superlativa.

Es más abundante el Pargo Criollo pero también salieron algunos Jocus de buen tamaño. El paseante de superficie era lo suyo, el zigzag que ondula el agua y emite vibraciones les puede.

Las Barracudas

Nunca he visto una barracuda más agresiva y deportiva que la de Jardines de la Reina, desconozco el porqué. No se si se trata de una cuestión ambiental, si es por competencia territorial, forma de alimentarse o tipo de alimentación, pero tras las cuberas, las picadas más espectaculares las protagonizaron las omnipresentes barracudas. El que las desprecie o les parezca poca cosa, tiene que darse una vuelta por los Bajíos y cantos de Jardines. Incluso utilizando el equipo de popping pesado y manejando uno de esos escandalosos mega poppers, las picadas son en la mayoría de los casos, embestidas que nada tienen que envidiar a atunes, cuberas o Giants Trevallys.

Salieron muchas barracudas a lo largo de la semana. La más grande de unos 16 Kg. las demás de entre 5 y 12. No hay dudas. En JDLR, la ferocidad, la picada y la pelea le otorgan a las “picuas” un copyright especial.

El Sábalo

La divinidad que los gobierna debe ser un ente avieso y enrevesado. Menudo coñazo de bicho. En su boca tienen instalado un sistema de plaquetas anti pinchazos que terminan haciendo de su pesca algo tan azaroso como adictivo y desafiante.

En cualquier caso, creo que para pescarlos a spinning con un mínimo de corrección es preciso dedicarles tiempo exclusivo durante un par de jornadas. Nosotros los esperábamos en el canto al caer el sol, pero la mayoría de las veces nos sorprendían mientras lanzábamos paseantes en el bajío o la salida de los canales. Y claro, así, sin esperarlos es más difícil culminar la captura. Pegamos unos cuantos y todos terminaron sacándose el anzuelo. Y es que hay un protocolo a aprender cuando se les pesca a spinning en ese tipo de ambientes. Lo ideal es colocar un pequeño jig de Bucktail o pluma con un anzuelo robusto y bien afilado, lanzarles delante, dejarlos que tomen el señuelo y se vuelvan, luego cachetear duro dos o tres veces con la caña baja y seguirles la pelea y los mil saltos con la caña rasa y el freno del carrete colocado en la poca fricción. Así lo explicó y lo llevo a cabo mi compañero de pesca en Jardines y así me lo acabo de aprender yo.

Sigo teniéndolos en el debe.

El Macabí

Aprendí tres cosas en relación a ellos. La primera es que son asustadizos y se mimetizan muy bien con el ambiente. La segunda es que sin gafas polarizadas, en los flats más que a pescarlos puedes dedicarte a venderles cupones y la tercera es que vadear en su búsqueda exige algo más que unos simples crocs. A partir de ahí, hay que reconocer que su pesca finesse en el sosiego del bajío posee una belleza que roza lo espiritual. Cañas de acción 10-20 o 10-30, carretes modelo 2000 con 8 libras de trenzado y diminutos grubs de vinilo. Al menos uno pude pelear, uno de buen tamaño que terminó abriendo el anzuelo al cabo de varias potentes y rápidas carreras.

El Caballones, La Nave Nodriza

Al día siguiente de arribar a los Jardines, tras desaparecer la lluvia, empezamos a pescar moviéndonos hacia el sureste hasta llegar a Peralta. Allí, a última hora de la tarde, fondeado y amarrado a un canal de mangle por ambas bandas nos esperaba el que iba a ser nuestro hogar durante 6 días. El Caballones, un barco de dos pisos, cocina-terraza y 4 camarotes dobles que nos proporciono el cobijo y el reposo necesarios para sobrellevar las duras jornadas de lanza y recoge. Para cuatro pescadores el barco es cómodo. Sin lujos, pero sin pegas. Aire acondicionado, baños privados y un espacio terraza superior organizado en torno a una gran mesa donde comíamos y disfrutábamos de las amenas veladas de mojitos y guasa cubana.

Felio, Eric y Diosdado

Ellos eran La tripulación del Caballones puesta a nuestro servicio. Pero en realidad, yo ni me entere. Para mi eran 3 amigos cubanos que compartían barco. Tres buenísimas personas, tranquilas y sencillas que hicieron si cabe, más agradable la pesca y la estancia. Eric el capitán, era el jefe de la operación y la logística, Felio el chico para todo que lo mismo acudía al canto a remolcar tu lancha que preparaba unos mojitos que ya quisiera para sí más de un local de fama y postín. Diosdado era el cocinero, un cocinero abundante, nada exótico pero 100% suculento y nutritivo, como debe ser. Las diferentes maneras de cocinar el pescado y la langosta definen la cocina de a bordo. Rica, rica.

Gracias muchachos.

Larry, Dick y Juan Carlos

Los dos primeros eran los mosqueros con los que compartíamos barco. Dos señores mayores canadienses, tranquilotes y afables que rebosan normalidad, educación y simpatía. Sin un pero, sin un inconveniente.

Por su parte, Juan Carlos, el guía en las artes del florete pescador, es el chico malo. La mente macarrilla y picante que te parte de risa tras las cena con sus anécdotas y sucedidos.

Vicente Hernández

Aquí hay que explayarse un poco más.

Vicente es un señor mayor de bigote (dicho en tono de broma) que se paso la semana metiéndose y discutiendo con un servidor. Que si ponte las gafas repinga, que si tira a las tres ropero, que si paganini no repite, que ponle lo que te de la gana que total no vas a coger ni una pinga con eso…etc., etc.

Vicente esta considerado el mejor guía de pesca a spinning de Jardines. Sencillamente porque le apasiona la modalidad y lleva practicándola 20 años. Vicente conoce las aguas de la Reserva como la palma de su mano, sabe donde están los peces con la llenante, donde cuando vacía, en que lugar se ponen cuando es de noche o cuando es mediodía. Conoce los fondos, los canales, sus entradas, sus salidas y la manera de navegar por ellos. Nicola me decía que Vicente trabaja como un burro para localizar el pescado. No exageraba en absoluto el italiano. Hasta desaparecer el sol por el horizonte estábamos buscando la deriva buena que nos diera el último pez. En la pequeña lancha de pesca nos hemos reído a mandíbula batiente y en mis memorias queda como episodio de humor surrealista, algo así como un sketch de Faemino y Cansado, la mañana en la que pesqué el macabí por primera vez, caminando el bajío con Vicente a mi vera cantándome la presa; sin gafas, en crocs, tirando a las 9 cuando era a las tres o encima cuando era a un lado.

Un grande Vicente. Amistad a primera vista. Buen modelo fotográfico además.

En fin, todos esos son los culpables de una espectacular semana de pesca tropical. En sus definiciones quedan expuestos los sucesos acontecidos. Por peces, humanidad y convivencia, un 10 a los Jardines de la Reina.

Volveré pronto.

Tras esta, vendrá una entrada con fotografías y en próximos días y si Jay no aparece antes para liarla, quizás comente algunas impresiones puramente técnicas referidas a equipos y señuelos.

- No Jay, no voy a comentar nada de ese video que me dices.

- Para ti será mítico, paradigmático y todo eso, pero me niego a seguir metiéndome en líos por tu culpa.

- Mejor llama al erizo y pártete la caja con él.

28 de abril de 2010

DE NUEVO EN CASA

Desde hace un par de días, andamos de nuevo por casita.
Regresamos el domingo de Cuba, de Jardines de la Reina y si de momento esto sigue inactivo es porque ando enfrascado en resolver trabajo pendiente y contingencias varias.
En cuanto tenga un hueco, relato las vicisitudes y aconteceres de la formidable semana de pesca y retomo el pulso cotidiano del blog.
De momento, y si a alguien le sirve de consejo o recomendación, que apunte los Jardines de la Reina como destino ineludible de pesca. Por lo observado y lo conocido la semana pasada, es garantía de belleza, comodidad y muchos peces que muerden señuelos.
Pronto cuento el porqué y retrato a los culpables.

15 de abril de 2010

CUBA. SUR DE ANA MARÍA


En época adolescente o post adolescente, antes de empezar a pescar con señuelos artificiales, uno de los clichés pesqueros que tenia grabado como escenario, era el de los bajios caribeños. Ese estereotipo incorporaba como elementos más recurrentes, las skiffs, un skipper con pertiga, el manglar, aguas color turquesa, una ensenada de arena blanca, el tarpón, el macabí, algún jurel y esas emocionantes peleas entre pequeñas cañas de mango de corcho y feroces peces depredadores.

Con el paso del tiempo, esa referencia se desvanecio y aquel tópico sueño juvenil de pesca fue superado por la madurez y las circunstancias sin tan siquiera haberle dado intenciones de cumplimiento.

¿Y todo esto a que viene?, pues muy fácil, viene al caso, porque mañana, engatuzado por un yayo italiano amigo, a estas mismas horas estaré volando rumbo a una semana de spinning en aquellos bajios de mis ensoñaciones juveniles, En este caso, los bajios que rodean la costa sur de Cuba.

Una semana en busca de especies de aguas someras, de manglar y de arrecife caribeño. Snook, Tarpón, Macabí, cubera, barracuda, jurel, permit, cojinua, snappers, etc, etc.

Una semana en contacto con la deliciosa pesca finesse o el salvaje todo o nada de las cuberas.

El equipaje ya esta listo y el tambucho de las ganas rebosando.

Contaremos a la vuelta.

Esto estará inactivo durante semana y pico.

Y tranquilos, que Jay también viene.

14 de abril de 2010

GUANCHISMO VERSUS CIENCIA


Ayer, mientras ojeaba el número 10 (diciembre de 2008) de Makaronesia, el boletín de divulgación cientifica que anualmente (¿?) publica la Asociación de Amigos del Museo de Ciencias Naturales de Tenerife, me detuve en un interesante artículo recomendado por un compañero de trabajo que abordaba los últimos datos disponibles acerca del impacto que sobre el medio natural de las islas ejerció la población indígena del archipiélago.

En él, se hace balance de los últimos descubrimientos arqueológicos y se establece una teoría que permite estimar a los primigenios pobladores de Canarias como los liquidadores de unas cuantas especies y ecosistemas por uso, consumo y sobreexplotación.

Y aparte de por lo revelador y los cabos que permite amarrar en lo que a conocimiento del pasado archipielágico y su historia natural se refiere, el artículo es valioso porque permite desatascar la mente y zafarla del idealismo papanata que desde pequeñitos nos ha clavado la historia oficial nacional-guanchista. Historia oficial ñaka-ñaka (tomo prestado el termino de los chicos de Canarias Bruta) que nos presentó siempre al Guanche (término inexacto) como el ejemplo de hombre perfecto, en sintonía con el medio y envuelto en un aurea de heroicidad y nobleza que enternece y emociona.

Y es que lejos del mito ideal del buen salvaje, licenciado en ecología y catedrático en sostenibilidad, este tipo de estudios, serios y plenamente científicos, permiten que la mente salga de la secular ensoñación y empiece a ver a los antiguos indígenas del archipiélago en su justa medida, sin el velo místico; grupos humanos fragmentados en 7 picos oceánicos emergidos, que por h o por b tuvieron que apechugar con un territorio hostil para la supervivencia y la perpetuación, con unos recursos limitados, una orografía apta mayormente para cabras montesas y un mar que pone muchos reparos a la huida y la migración. Sociedades primitivas con los conceptos sostenibilidad y ecología en estado embrionario y a las que además, les picaba el hambre.

Porque aunque las proyecciones mentales sean libres y gratuitas y hay quien prefiera pensar que como los habitantes primitivos del planeta Pandora, los guanches tuvieron una trenza que los conectaba al alma de la isla a través de un drago milenario o podían enchufarse a una cabra a la hora del ordeño, lo que si puede intuirse y cada vez es más lógico pensar es que había de todo, como en bótica y que al mismo tiempo que pudieron existir esos Apolos de 2 metros, fornidos, musculados, de melena rubia al viento, ojos azules, añepa al costado, tamarco al brazo y perrazo al píe que nos dibuja el folklore, probablemente también existieron hombres menudos, enfermizos, con facciones poco agraciadas, cuerpo enclenque y perrazo pasando, que sin mucho don de presencia se tiraban horas espatarrados en barrancos y laderas mientras el ganado llenaba placidamente la tripa. Y probablemente hubiera nobles e hijos de puta, ladrones y generosos, viciosos y virtuosos, y probablemente se asesinara, se violara, se estafara, se engañara y se fuera solidario, amable, comprometido, abnegado, atento y honrado.

Afortunadamente, la ciencia bien entendida, como en el artículo, termina poniendo las cosas en su sitio.

¡Ay!, si Bentejuí levantara la cabeza y se viera retratado como un George Clooney de Greenpeace. Con la misma se mosquea y se pone a extinguir.

Yo, particularmente y a tales fines creo que tendría una lista de animales que ofrecerle.

Y todos serían mamíferos.

Y todos tendrían dos patas..

13 de abril de 2010

CABEZA SOS

Dedicada a una persona especial, una criatura de la familia de los erizos a la que se le doblan las púas con el caso.

Jay lleva todo el día muerto de risa y pasándoselo en grande.

De repente, envuelto en un torrente de gritos desbocado lo he sorprendido con un amigo común riendo a mandibula batiente y exclamando ¡ha publicado de nuevo!, ¡hay nueva entrada!, ¡entra, entra!.

Pasada la euforia, se ha puesto serio y grave y me ha explicado que el subconsciente puede con todo y que la psiquis y el alma retenida siempre encuentran la manera de enviar señales de socorro.

Yo que no entendía nada, le pregunté el porque y el chiflado de marras me vinculó a un enlace web, ESTO. Un magnifico post de capturas contenido en el ejemplar y paradigmático blog Canary Jig´s. Ese rincón de transparencia social que recuerda con hechos y palabras quienes somos los canarios actuales, como pensamos y como lo transmitimos.

Me dijo Jay que leyera detenidamente la entrada y que observara como en una parte de la misma, aparecen las palabras Cabeza y SOS en un acompañamiento que él interpreta como una señal inequivoca de intelecto secuestrado que pide ayuda. Yo la verdad es que me quedo en 33, pero analizandolo bien, no sería justo negar que podria ser perfectamente posible que dentro del cerebro del editor hubiera una neurona superviviente que se manifestara pidiendo ayuda, seria la neurona encargada de separar y juntar palabras.

Jay me ha pedido que lo ponga en conocimiento de las autoridades judiciales para que ordenen la intervención, yo le he dicho que hablaré con el obispado y Cuarto Milenio.

12 de abril de 2010

ESCOPLOS, BOCINEGROS, CUERNOS Y VIEJAS


Contraviniendo tendencias personales, en las últimas salidas a jigging vengo utilizando con especial regularidad, jigs cuya característica principal es contener el peso en la parte trasera. Señuelos que recuerdan a una pera de plomo con brillantes acabados y que lejos de lo que personalmente pensaba son bastante efectivos trabajados en tirones cortos y rápidos.

En modelos más o menos diversos siempre ha habido algún jig de este tipo en mi estuche, pero la afición seria a su uso - en realidad siempre los ví como un plomo de colores sin más virtud que la de llegar rápido al fondo - me ha abordado luego de comprobar la particular eficacia del Haoli Slim and Long, que tiende al peso culón y comenzar a utilizar el Mura jig recibiendo todo tipo de picadas y querencias.

Ahora me he hecho con un nuevo modelo de escoplo (despectivamente siempre les llamamos así), el Rocket 200 de Jigging Master en colores plata y plata azulado. Un señuelo que con 200 gramos de peso y todos los brillos del mundo - creo que el asunto de los reflejos es básico en este tipo de jigs – fue probado durante las 5 horas de jigging del pasado sábado logrando darle el pego a un loquillo y a un bonito bocinegro al que la velocidad, más que confundirle, le asoció mortalmente con el tocino.

De momento, parece que pescan y reciben más picadas que cualquier otro. El porque, mejor no me lo pregunten, pues yo no se darlo aunque intuyo que mucho tiene que ver la relación jigjerking.

Cambiando de tema, he de decir que después de tiempo sin practicarla, hemos vuelto a recuperar una pesquería legendaria; la pesca de la vieja con espigueta o cuerno de cabra. No hay señuelos artificiales, pero las peculiaridades del pez y las vicisitudes que rodean su pesca mediante el método referido son de una belleza y sensibilidad tal, que la convierten en algo personalmente adictivo y gratificante.

Seguimos con el lance ligero y las maneras del jigging, pero de manera silenciosa pensamos prestarle más dedicación en el futuro a la vieja y sus componendas. No habrá publicidad sobre tales acontecimientos, a menos en abierto. Estas 7 líneas se autodestruiran en 6 entradas.


7 de abril de 2010

MESSI

No se muy bien lo que es. Si es un extraterrestre, un holograma, un proyecto robótico, un video juego o un experimento militar infiltrado en la sociedad civil. Lo que si se, es que sale al campo como cualquier pibe de barrio cuando sale al campo; si cuadra despeinado, si cuadra con la camisa a medio meter, y siempre natural, sin darle facha al personaje futbolístico. Nada de tatuajes con forma de mural, ni repeinados de gomina. No hay pose televisivo, ni andares ensanchados en posturitas halterofílicas. Es el mejor y no se equipa como un marine ni camina afectado de solemnidad. Su ego no gesticula para la cámara, no aprisiona la espontaneidad. Si tiene que reir rie y si tiene que tirar de un rival caido, no mide, es cercano, lo levanta y punto.

Y por eso nadie le pita, nadie le chilla, nadie le llama chulo ni fantasma. Es un niño bajito que golea y despierta cariño. Por eso, y por aquello (lo futbolístico) todos le quieren, hasta los rivales que cada día le pegan menos.

Es grande Messi. Por su capacidad para el juego y la empatía.

Grandisimo el chiquillo. Que dure siempre.


4 de abril de 2010

DOMINGO DE RESURRECCIÓN. EL SOPLO DE JACOBO



No se alarmen, no voy a reflexionar sobre parasicología ni esoterismo.

Con lo de domingo de resurrección me refiero a algo más tangible y verdadero. Nuestra resurrección no tiene que ver con la carne, sino con el pescado. Con peces con los que desde hace algunos meses no nos topabamos. Peces comunes y habituales que por causas que nosotros sospechamos y solo ellos saben están momentaneamente ausentes de nuestras orillas más cotidianas.

La culpa la tuvo Jacobo, que hace unos días, antes de migrar a su isla natal por asuntos vacacionales, me puso en conocimiento del soplo de un profesional que decía que por allá arriba, por costas del oeste más septentrional, se estaban dejando ver sierras en abundancia.

Y claro, ya que el sierra no viene, tendremos que ir nosotros en su búsqueda.

Y fuimos.

Y hoy, último día de la semana sacra, contraviniendo la dirección predominante de la acampada masiva, amanecimos sobre los callaos enormes de una playa occidental donde siempre se ha concentrado el longorón (Atherina prebyster) de manera masiva.

Protegidos del viento y expuestos a los golpes espaciados de un reboso de Champions League, dedicamos las 3 primeras horas de sol al lance ligero con un resultado superlativo de entretenimiento y satisfacción.

El soplo de Jacobo tenía fundamento. Hoy 4 del 4, a nuestro spinning 2010 le resucitaron los sierras. Y en 4 horitas de lance, conseguimos completar 5 clavadas y 3 capturas.

Además, las bicuas se dejaron ver con 5 ejemplares y el compañero José empeñado por lo visto en continuar la tendencia pescadora de las últimas fechas, logró clavar 4 pequeños abades, de los cuales 3 subieron para la sesión de retrateras.

Y todo ello, asociado a pelotas de longorón que consagran su supervivencia a los recovecos de la plataforma de cantos. Y es que cuando entra longorón…

¿Señuelos?. Cosas pequeñas, en consonancia con la carnada. Diminutos jigs y cucharillas, stickbaits de mucho brillar y algún minnow plateado de wobbling pronunciado.

He probado la sensación del momento, el Adagio de Duel, y para ser sincero, debo decir que no me ha enamorado. Se lanza al quinto pino, tiene acabados robustos y vistosos, pero como paseante de perfil delgado que es, no termino de cogerle tranquillo de movimiento. Habrá que aplicarse y ponerle fe.

Nada más, el resto del cuento no es original. Los sierras y sus entretenidas peleas, los abades y sus contundentes picadas y el placer y privilegio de disfrutar de otro rato junto al mar, entre gente afín y practicando la actividad que más nos gusta.

Eso, que ya nos iba tocando volver a verle las rayas a los bonitos de andar por casa. Que entretienen un montón los muy puñeteros.

Que conste.