31 de enero de 2010

EL HOMBRE GRANDE DE NEGRO


Iba a contar en esta entrada lo pobre que había sido la pesca del fin de semana, la captura de una caballa o algo así a jigging, la ausencia de peces depredadores como denominador común de este invierno cabrito, lo incomodo que fue navegar y pescar el sábado con el molesto y peligroso tiempo sur. Y tenía previsto esperar al fin de la jornada de hoy para contarlo. Por si la mañana de spinning desde tierra traía alguna captura o algún sucedido digno de mención.

No me equivoque. La digna mención anula toda la sarna del día anterior; la inactividad depredadora, la puñetera caballa, las vicisitudes de la enésima alerta naranja y la mismísima Biblia en pasta.

Esta mañana, el duo sarnoso más recalcitrante de las Canarias orientales, tras equivocarse de lugar y observar como el resto de rincones pescables andaban ya ocupados, se refugio en un veril de esos que permanecen a trasmano de gentes que no sean más o menos conocedoras de sus posibilidades y circunstancias de accesibilidad. Lo hicieron después de amanecer, con la luz rellenándolo todo y una calma mareomotriz de película.

Una franja de litoral para ellos solitos, sin humanoides de acciones inquietantes ni grupos de spinning organizados. La marea iniciando la pleamar, carnada junto al veril…

Pero la soledad no era cierta, es verdad que no había humanoides ni grupos organizados, pero allá al fondo asomaba de vez en cuando un hombre de negro manejando con aparente conocimiento de causa una caña de spinning. Un tipo que ya de lejos parecía grande. Un pescador solitario allá al fondo, en la punta.

Y tras un rato disfrutando de aquella tranquilidad, de aquel sosiego y de aquella sarna secular, de repente, los ojos nos llevan a ver como el hombre enorme de la punta anda embroncado con una de esas malvadas criaturas que se llenan las fauces de dientes cortantes. Una de esas que saltan, sacuden y sienten especial afición por agredir plásticos que salpican en superficie.

La pelea resulta cerrada, dura. La contemplamos a cierta distancia, dudando el prestar o no ayuda. Pero no hace falta, el hombre grande de negro tramita el asunto con la soltura y rapidez de quien no es nuevo en el veril. Pejerrey grande a la vista, más o menos 8 Kg. Uno de esos esquivos y confinados pejerreys a los que siempre me refiero. Un pejerrey de reglamento provocado y puesto en atmosfera con un popper de pedegree, un Roosta de Halco.

Pejerrey en superficie, la manera más bonita, como siempre debería ser.

Después vino la socialización, la sesión de fotografía y el intercambio de pareceres.

El hombre de negro resulta un ser humano conocido que responde al nombre de Angel y cuyo apodo de guerra es "cañacortada".
Él nos reconoce y nosotros le reconocemos. Nos reconocemos de oídas, de amigos comunes, de vernos cara y pejes en este vecindario virtual que es la red de redes.

Encantado de conocerte Angel. Ya estaba advertido de la sencillez y agradabilidad de tu carácter. También conocía tu sobrada habilidad para capturar pejes malos , aunque Angel, reconoce que tampoco hacía falta cebarse de esa manera con dos pobres sarnosos (risas).

Ah, por cierto, la humildad te honra, pero de churro nada. Churro sería que hubieras estado cogiendo lapas y el pejerrey se enganchara al lapiador. Pescabas con conocimiento de causa; estabas en un buen lugar, con un buen señuelo en el momento adecuado. Lo pensaste así y así lo hiciste.

Enhorabuena.

25 de enero de 2010

EL JIGGING DEL SÁBADO


Sede insular de SA PESCA (Sarnosos Anónimos). Lunes 25 enero de 2010, 10:30 h.

- Hola, mi amigo Felipe me llama Mariao, y creo que soy sarnoso.

Aplausos, todos a coro; ¡hola Mariao!. Bienvenido.

Un señor mayor que lleva una gorra de Willianson y un pequeño Benthos como pin, toma la palabra.

- Hola Mariao, siéntete cómodo, podrías contarnos tu experiencia, seguro que es muy interesante y aleccionadora para todos.

- Bueno, vale, les resumiré porque me he decidido a venir y porque creo que soy sarnoso.

- Muy bien compañero, te escuchamos.

- La verdad es que no afirmo que soy sarnoso, solamente creo que lo soy porque llevo unas 6 o 7 salidas sin pegar nada que de verdad merezca la pena y la tendencia general de esta temporada invernal es que no lo haga, o que en ocasión de buenas picadas, el peje termine desanzuelándose o no clavando. He leído sobre el tema, he consultado estadísticas, he reflexionado mucho y creo que existen indicios para pensar que puedo ser sarnoso. La verdad es que el año no parece demasiado propicio en lo que a pesca de depredadores de fondo se refiere, pero mi compañero u ocasionalmente mis compañeros de pesca, a menudo logran pelear y capturar algún buen pez que les mantiene el ánimo menos pesimista y algo más sereno.

- Bien, eso que dices es bastante valiente y el primer paso que todos hemos tenido que dar de cara a afrontar nuestro problema. No todas las personas tienen la fuerza y el coraje de reconocer en público su condición sarnosa y su deseo de mejora. Continua por favor.

- Bueno, la verdad es que no recuerdo bien cuando empezó la sarna, pero yo creo que fue en el período navideño; ya se sabe, hay más tiempo libre, la meteorología del oeste deja poco viento, buena mar y uno puede rellenar los ratos libres con las mañas del subir y bajar señuelos. Creo que en todo ese tiempo solamente logré una samita a jigging ligero y desde ese día, nada reseñable. Mi compañero por su parte ha logrado 3 o 4 loquillos grandes, esporádicos, salteados en el tiempo, pero que entran dentro de la normalidad de un invierno malo para nuestra técnica de pesca.

Interviene un señor mayor que mientras escucha, desenreda entretenido un bajo de volantín, aunque en realidad es un ovillo indescifrable de anzuelos y nylóns.

- Tienes la sarna mi niño, eso es sarna seguro. Perdón, perdón, lo primero es presentarse que luego Momo se cabrea. Hola Mariao. Me llamo Domingo y soy sarnoso.

- Como dijo el señor Momo (señalando al hombre de la gorra de Willianson), gracias por compartir tu experiencia.

- Mira, yo creo que tienes la sarna. A mi me pasa lo mismo.

- A mi eso del yingin no me gusta. Uno ya esta viejo y pa esa pesca hay que trabajar mucho. Yo voy como se ha ido siempre, a saifias, cabrillas, algún chamorrillo, brequitas…Yo voy a liña, ahí mismo, a los tableros esos, a 20-30 metros, sin caminar mucho…Pero llevo ya un tiempo que es que no cojo ni pa tapar el culo del balde. El otro día cogí dos saifios recortaditos y se acabo, y mira que le estoy poniendo el 90 en los comederos y comederos cortitos…Eso es sarna, y aunque cojas dos pejes de vez en cuando, eso no es normal, eso es sarna. Pero no pasa nada, eso se quita seguro.

- Hola Domingo. Sí, yo creo que es sarna, y estuve a punto de venir antes, pero hace algunos sábados, un amanecer en el norte, con el pescado activo por aberrunte de agua, logré sacar una negrita y un loquillo. Pensé que la cosa mejoraba y que todo volvía a la normalidad, pero este fin de semana, con un fenómeno parecido en el que el pescado se volvió loco ante la llegada de un frente lluvioso y la caída de presión barométrica, en la segunda o tercera deriva tranque un bicho que se me solto a media agua y luego tuve dos o tres picadas que no clavaron, por su parte, mi compi, con dos picadas logro un jurel de unos 4 Kg...

- ¿Y tu pescas igual que él?.

Interrumpe desde el rincón sin presentarse, un chándal blanco de marca del que sobresalen nerviosas una manos enjoyadas en dorado.

- Sí, yo pesco igual que él, e incluso a veces más fino y casi con los mismos jigs, y hago el mismo short jerking y mis cañas son las de siempre y los hilos también.

- Precisamente, en esta última pesca, buscando variar algo y descansar un poco de los equipos de Bait Cast, me lleve una pequeña caña Génesis y el Penn Spinfisher 8500, pero nada, ya conté lo que ocurrió. Bueno, y eso sin tener en cuenta las agujetas que me han quedado en los hombros de jiggear profundo con equipos de spinning.

- Ok, ok. Bah, tranquilo, eso se pasa. Lo mío es peor coleguita, que encima de no pode pescar ahora tengo que pagar 2.000 euros de multa a los cabrones estos.

Alguien chita, el hombre de la gorra de Willianson se remueve en su asiento y agrava el gesto reprochando el insulto. El del chándal advierte el hocicón e intenta recoger trapo explicando su cabreo.

- Chacho, si es que es verdad. Si es que no me dejan pesca, cuando no es una cosa es otra; primero la mosca con el Halcón este, el de los Mercurys, que se me rompió el motor, se lo lleve y me dijo que la culpa era mía por estar tol día pescando en la chata (aguas fecales) de la Avenida Marítima. Que por lo visto había una compresa tapando el filtro de la gasofa. Y ahora los de la patrullera, que si el titulín, que si el seguro. Chacho, si siempre les digo que se me quedan los papeles en el chozo (casa). ¿Qué quieren?, que se me mojen. Chacho es que van a por mi, si es sarna esta…

No me apetece contar de otra manera la pesca del pasado fin de semana. Quédense con un jurel, uno. Para José, como no. Un jurel de esos incomprensibles y caprichosos, precediendo a lluvia y entrándole como casi siempre a una especie de sardina metálica brillante y azulita. Un jurel para José y sarna negra, monumental y continuada para servidor.

En cualquier caso, no pasa nada. Se admite, se asume, se reconoce y se saldrá de ella como siempre, sin darte cuenta y sin tener ni puñetera idea del porque.

Para los que se obstruyen con algunos ramalazos excesivamente localistas del blog y no se enteran de la misa la mitad, tener la sarna, en el habla canaria más coloquial se identifica con tener mala suerte, caer en desgracia o estar ajado, Una saifia es una mojarra (Diplodus vulgaris) y el chacho es la abreviatura de muchacho y entre otras muchas maneras se utiliza como el flaco argentino o el picha gaditano.

22 de enero de 2010

EL PERRO DE LA PROFUNDIDAD. BUENO, BONITO Y BARATO


Los Maravillosos Deep Dogs

En mi opinión, personal y seguramente insignificante, el señuelo que ilustra esta entrada es hoy por hoy uno de los mejores jigs que podemos encontrar disponible en nuestro mercado global.

Se trata de un jig chino con aires de economato que se comercializa a dos o más bandas con diversas denominaciones. Los indonesios de Jigging Master le llaman Dios del Mar (Sea God) mientras que los que el amigo Zingarelli posee en su tienda (Aquí) reciben el nombre de Deep Dog, que traducido al castellano significa literalmente perro de la profundidad y que a pesar de parecer nomenclatura acertada desde el punto de vista artístico y comercial, coincidirán conmigo, suena más a nick de violento motero californiano que a señuelo artificial para la pesca de depredadores marinos. En cualquier caso, pasando de denominaciones y trapicheos de la fenicia china, lo que cuenta es que el referido arretranco de engañar es un metal bueno, bonito y barato. De peso ligeramente balanceado hacia un extremo, formato romboidal y acabados duraderos que triunfa porque baja como una flecha, aguanta deriva como un campeón y posee una acción de vuelo y planeo excepcional. Poco a poco, la experiencia me ha llevado a confiar mi jigging a señuelos que sobre cualquier otra cosa posean una decidida vocación deslizadora, expresando repentinos fogonazos seguidos de un caer de hoja seca tan llamativo como atrayente.

Ojo, que nada es perfecto. La engañifa también tiene sus contras; por ejemplo, se echa en falta una carta de colores que incluya un par de holografías puras en plata o sardina o una mejor resistencia y calidad del metal. En este sentido, he observado como tuercen longitudinalmente en ocasión de golpes o picadas subidas de tono pudiendo quebrar si insistimos en llevarlo a su postura original.

De todas formas, la resistencia es grande, todos poseen su toque luminiscente y tanto el color rosa – plata – lumo, como el blanco – plata – lumo deben ser considerados armas de provocación masiva para samas, medregales y compañía.

El modelo estándar que todo lo engaña pesa unos 200 gramos, y aunque faltan pesos de 100 o 150 gramos para aguas calmas, poco profundas o pescas con vocación de ligereza, este peso mediano en un jig no demasiado largo cumple perfectamente con las expectativas de pesca en fondos centenarios y ligeramente superiores.

Por cierto, No lo he mencionado, pero lo que lleva al señuelo de ser un buen jig a estar nominado para el título de mejor, es su condición low cost. Su relación calidad – precio. 7 euros de nada para un jig ganador es algo que tal y como esta el patio hay que valorar y reconocer. 7 euros para un jig que pesca contra viento y marea, sin pelarse como una banana ni desconchar la fachada. 7 euros que no duelen tanto en caso de perdida y no provocan desconsuelo aún en tiempos de crisis.

En definitiva, que ya era hora de hacer reconocimiento público y personal al maravilloso Deep Dog, el temible perro de la profundidad.

Por si a alguien le vale.

20 de enero de 2010

CARMATE ROD TUBE

Supe de su existencia hace unos años, con ocasión de mi primer viaje al mar de Andaman. Unos amigos, primerizos en la pesca tropical y ante la tesitura del viaje y los portes, compraron un par de ellos. Se trata de un tubo de transporte japonés pensado primordialmente para ser llevado en la baca del coche, sin que ello le invalide, más bien le confiere algún pro, para ser trasladado y manejado en bodegas o contenedores de aeroplanos.

Se trata de un cacharro achatado con capacidad para al menos 6 cañas de hasta 2,55 metros, aunque probablemente y dependiendo del tipo de caña, con buen orden y destreza en la ocupación puedan caber 8 o 9. Está construido en Plástico duro, es extensible y pesa tres kilogramos. La apertura tipo cofre se realiza mediante bisagras y a través de una tapa situada en el extremo superior. Las punteras de las cañas se resguardan en un trozo de goma, mientras que dos trozos de foam ahuecados sujetan el conjunto de varas bloqueándolo en sus partes finales.

Los pros del tubazo son bastantes. Idóneo el perfil plano de cara a evitar caídas o rodamientos, fiable y sólido el sistema de cierre y extensión, excelente capacidad, facilidad de almacenaje, dureza material y solidez estructural. Las contras las baso en dos aspectos. Por un lado el hecho de no aportar cierre de seguridad, con lo que es necesario confeccionase uno, bien con una cerradura al uso para la que hay hueco, bien mediante el eterno candado y por otro lado, el que como en casi todos los artefactos de este tipo, no exista, salvo los dos tacos de foam referidos, material alguno que acolche las paredes interiores del tubo ni sistema de sujeción que garantice el no bamboleo de las cañas durante el transporte.

Total que cansado de los incómodos tubos de PVC artesanales que tanta risa y acusaciones de matao me procuran en mis viajes de pesca, he decidido por fin hacerme con uno de estos estuches profesionales. En color naranjita Off Course.

Coming Soon: Una de jigs, “Los Maravillosos Deep Dogs”.

18 de enero de 2010

HAITÍ. DESASTRE ANTINATURAL. LA PARANOIA DE MI AMIGO

A propósito del catastrófico terremoto que ha asolado Haití, debo hacer constar en mi cuaderno público y virtual algo que un amigo coñazo me transmitió el otro día envuelto en rabia y agitación. Mi amigo, que suele aparecer en los momentos menos pensados, es un enfermo mental que sospecha permanentemente, un paranoico sin tratamiento, un ser incorrecto, dañino y desagradable. La otra mañana, al día siguiente del terremoto haitiano, mientras me acicalaba frente al espejo, apareció rebosando desconfianza esquizoide para exponerme su versión de la catástrofe, amenazándome de paso, con hacer públicos mis pesqueros secretos y la nueva y revolucionaria técnica atrapa loquillos si no veía publicado en este blog su parecer.

Total: yo, que sueño pavores de sudor frío ante la posibilidad de una invasión masiva y litoral de “mi gente” y manejo con secretismo rayano en la obsesión la complicadísima pesca a jigging del loquillo parejo, claudico a sus exigencias y expreso en mi blog su paranoica, esquizofrénica y disparatada versión de la catástrofe caribeña.

Ahora le toco a Haití. Primero fue el Tsunami del sudeste asiático y luego el huracán Katrina donde los negros pobres de USA. Alguien ha descubierto una nueva arma y la utiliza a su antojo con el fin de conducir el devenir del planeta, de la política, de la economía y de la geoestrategia. Alguien tiene una máquina que permite fabricar desastres naturales, una máquina capaz de confeccionar terremotos con epicentros siempre localizados a 10 Km de profundidad y ondas sísmicas que como en Haití, se desplazan en trasmisiones inverosímiles y poco frecuentes.

Haití es uno de esos países prescindibles y sin embargo apetecibles para montar una base de operaciones caribeña frente a Venezuela y Cuba. Un país donde el estado llevaba tiempo en quiebra.

Devastándolo - el ser humano importa un carajo – una ocupación invasora puede ser fácilmente disfrazada como ayuda humanitaria ineludible, la reconstrucción asegura beneficios hipermillonarios y la anarquía social de la desesperación garantiza la obligada presencia militar de los de siempre.

El aparatejo funciona a pleno rendimiento, siempre en el tercer mundo, en lugares que no importan. Luego no hay sino que esperar a que la imagen global transmita el drama humano y social, que desate el inocente sentimiento de solidaridad planetario y propicie la coartada perfecta para vestirse de bombero, de médico, de arquitecto, de ingeniero y sacar réditos de toda la contingencia”.

En fin Jay, maldito chantajista. Aquí dejo reflejada tu opinión. Espero que tu psiquis conspiranoide deje un día de darme la tabarra y pueda vivir sin el miedo a encontrarte. En mala hora te lleve a aquel pesquero secreto, en mala hora te enseñe a pescar loquillos grandes.

Perdonen la locura y el extravío de la reflexión, pero de una u otra manera, todos andamos cogidos por los testículos. Todos tenemos un compromiso que nos obliga y yo lo tengo con este ser avieso y detestable, pensador de lo impensable y sostén de lo insostenible. Son las cosas de mi amigo Jay. Sus disparates.

Por cierto, también me dijo Jay que les recomendara un libro. Dice que no tiene desperdicio.

Se llama “LA DOCTRINA DEL SHOCK” y es de la escritora canadiense Naomi Klein.

Ustedes sabrán. Por lo que a mi respecta, hoy ya no quiero pensar otra cosa que no sea apurar la huida, alcanzar la caída y concentrarme en la picada de algún loquillo grande. En definitiva, robarle un par de horas a la muerte. (Hermano Juanjo dixit).


17 de enero de 2010

SE LO QUE ESCRIBISTEIS LA ÚLTIMA SEMANA. OJEANDO EL CUTRE REVISTERO

I Certamen Internacional de Píes de Foto.

Presentación de candidaturas al mejor píe de foto del año.

Mi candidatura recae sobre la Página 39 del último número de la revista bimensual Pesca & Bucles Barcos.

En el marco de uno de esos excitantes y acostumbrados artículos rellena publicaciones para cumplir con el negocio, se pública la joya siguiente a cuenta de la fotografía de un señor con aspecto guiri que sostiene entre sus brazos una de esas corvinas americanas. Red drum para más señas.

“Aunque la corvina negra destaca por ser un pez democrático, al alcance de todos los pescadores deportivos, por supuesto puede pescarse también con señuelos y mosca”.

En otra sección del mismo artículo y como ventana aparte aparece el siguiente texto:

Clavar Sin Prisa

“ESTE PEZ A MENUDO “MÁSTICA” EL CEBO DURANTE ALGÚN TIEMPO ANTES DE TRAGARLO, así que el pescador debe esperar hasta que el corvinón se haya alejado con el cebo y luego tirar del puntero de la caña hasta el anzuelo. La realidad es que el corvinón no suele hacer carreras o cualquiera de las otras cosas que hacen los peces deportivos, sin embargo, son poderosos y van a luchar hasta el final”.

Sin comentarios. A buen entendedor...

Por cierto, preciosas y actuales fotografías de autor las contenidas en el artículo.

El in crescendo es prometedor, me temo.

14 de enero de 2010

LA PATRULLERA, LA PICADA DE LAS 6 Y EL PALOMETÓN DE "ABE"


“¡Arto!. ¡La Guardía Civi!”

El personal pescador de medio Muelle Deportivo de Las Palmas y prolongaciones adyacentes tiene desde hace un par de meses los testículos de pajarita. ¿Por qué?, pues porque a alguien de la Viceconsejería de Pesca, Agricultura y Alimentación del Gobierno de Canarias se le ha ocurrido que ya iba siendo hora de gestionar y poner coto al desbarajuste en el que se habían convertido las aguas insulares en lo que a pesca y navegación se refiere.

Desde hace un par de meses, quizás más, un barco inspector del gobierno y la patrullera de la Guardia Civil recorren periódicamente las aguas del norte y este gran canario requiriendo documentación, supervisando capturas y amedrentando el modus operandi de la secular pandilla de macarras, piratas y descerebrados que la primera ciudad del archipiélago genera en relación a la pesca recreativa y profesional (pseudos).

Consecuencias: Acojone masivo y cese de la piratería.

Al insensible “profesional” que bajo el prostituido título lleva 30 años haciendo majo y limpio con todo animal viviente que proporcione dos duros, obviando por supuesto la legalidad o no del método y el arte empleado, no se le ve asomar careto desde hace varias semanas. Sus terroríficos trasmallos de tres paredes, trampa mortal de viejas, sargos y demás caterva ictia de cotas bajas permanecen criando moho bajo las lonas del garage. Las finas mallas con las que enredaba la vida de salmonetes minitallas en las aguas fangosas de la bahía, son refugio de arañas y ácaros en un rincón del trastero. Ni siquiera hay opción para que su hijo, astilla de tal palo, utilice la barca mora de papa para tapizar de pequeñas y tupidas nasas los píes de taludes y escolleras. Ahora la unidad pesquera familiar anda amarrada hasta nueva orden. Ya no se le ve trajinar en la penumbra poniendo rumbo de esquilmación a las bajas de la Isleta ni hay oportunidad de contemplar el dantesco espectáculo de muerte inútil que sus trampas dejan bajo el puesto de pantalán. Ahora anda acojonado, preocupado, inquieto.

Y lo mismo ocurre con el profesional de un lista 7ª al que hace un par de semanas la benemérita sorprendió faenando más cerca de África que de Canarias. La multa fue ejemplar y de nada sirvieron sus maniobras de escondite y evasión. Idéntica suerte que la del pirata en zodiac que en Guía aprovecha el relieve submarino favorable para perpetrar matanzas masivas de pesca sub con fines comerciales, o los que a la salida del colector de aguas fecales, aguantan hedores sin nariz ni titulín con tal de llenar de sierras y pejerreys la bañera drogata de una Quick Silver. El chirgo a la Guardia Civil y sus multas millonarias causa estragos entre la flotilla de recreativos y profesionales delincuentes extendiéndose al irreductible y numeroso grupo de jubiletas que rellenan neveras de bocinegros y samas por debajo de la talla mínima o al grupo de chiquillajes (ahora generación nini) que recrean dentro del barco de papa su aficiones automovilísticas de tierra adentro.

A todos ellos, la camisa no les llega al cuerpo. Andan soliviantados recorriendo el muelle arriba y abajo mientras maldicen a la autoridad. No cuesta nada ponerse en orden y ser legal o actuar con sentido común, pero ellos no lo cotejan. Por un lado la codicia del dinero fácil y por otro la ignorancia consciente e inconsciente se encargan de que así sea.

Espero (y es triste tener que decirlo) que el estado policial en el que vive la pesca desde embarcación por esta esquina insular continué por tiempo indefinido. Que sus repercusiones afecten a todos por igual, profesionales y recreativos (me consta que así esta sucediendo), que las acciones se extiendan a todas las aguas de la isla, a la pesca desde tierra y a la comercialización de los productos pesqueros en mercados, bares y restaurantes. Que lejos de aprobar nuevas leyes o reglamentos, por una vez, se hagan cumplir las existentes. Lamentablemente, nuestra educación social y ambiental no alcanza para prescindir de los medios coercitivos a la hora de cumplir con lo establecido. Tiene que ser por medio del block de multas y la cinta de precintar. Es triste pero no hay otra manera.

Afortunadamente, uno, aunque solo sea para esto, tiene dos dedos de frente y es consciente de la pesca que practica y las condiciones en las que debe hacerlo. No saliéndose en circunstancias normales (aquella noche de potas cerca de las Salvajes ha sido nuestro mayor acto delincuente) de lo razonablemente establecido y no dando ocasión a vivir atemorizado ante las pesquisas de la autoridad marítima. En tales circunstancias, el jigging aunque no regulado expresamente se sitúa en la línea de lo permitido. Un solo anzuelo 100% discriminatorio y pocas oportunidades, al menos por aquí y tal y como esta la cosa de superar el cupo de capturas permitidos por persona y día.

La Picada de las 18:00 h

En invierno, salir a pescar en día laborable es un ejercicio de dos horas.

Salir del curro a las 15, comer algo rápido y plantarte en el muelle es cosa de una hora, las 16. Llegar a las marcas más propicias cuestión de 30 minutos. 16:30. el atardecer comienza a hacerse sentir a las 17:30 y a las 18:30 la oscuridad ya es un hecho irremediable.

Durante todo ese tiempo, y dependiendo de la intensidad del viento y la fuerza de la corriente, los garetes posibles son menores a la decena y en un lugar concreto, la experiencia parece demostrar que el jigging vespertino es jugarte la pesca a la ruleta rusa de una picada que casí invariablemente tiene lugar a las 18 h, cuando el sol desaparece y empieza la cuenta atrás de la retirada. Contadas veces ocurren dos picadas y contadas veces han sido protagonizadas por un loquillo que no tuviera un mínimo de 5 Kg.

Los últimos episodios tuvieron lugar esta misma semana, coincidiendo con la vuelta a la actividad depredadora de los peces de siempre.

Loquillos en 130 metros de fondo. Potentes y peleones. Loquillos medianos y grandes. Loquillos a las 18:00 proporcionándole a la pesca el morbillo difícil de explicar que otorga una picada, una o un pez, uno, dentro de la nada absoluta o del desconcertante muy poco.

El Palometón de mi Amigo “Abe”

Mi amigo “Abe” esta de enhorabuena y van 2. El primero fue hace un año o dos, el segundo tuvo lugar esta misma mañana. Pinchar aquí.

Campaña del Palometón a spinning desde costa en Fuerteventura. Crónicas de primera hora vía teléfono móvil.

Se lo merece mi amigo majorero. Se lo merece porque lo común sería enguilgarse en cualquier punta cercana medianamente profunda y batir agua con los arretrancos facilones de siempre. Conseguir el sierra, la bicúa o el pejerrey y volver a empezar. Y no es que eso no este bien. ¿Dónde se firma el coger un sierra todos los días?. Pero apostar por hacer dos horas de coche para pasarte otras dos lanzando señuelos de vocación superficial con la única intención de disfrutar del instante siempre irrepetible de una gigantesca picada con chapoteos, es algo admirable. Planear el pelearlo con un equipo razonable, apurar las fotografías y devolver al animal con el deseo de haber sido solo un incidente sin consecuencias en su vida, es, dado el estado actual de personas y cosas, de quitarse el sombrero y exclamar olé.

El de la Maxorata entendió este juego desde el principio y lo practica con una sensibilidad exquisita. Cuenta con todas las posibilidades que da la isla canaria mejor dotada para la practica del spinning, pero aún así el merito es grande y digno de reconocer. En este mismo instante, habrá pescadores de acecho, chupa botes anónimos que pescan por imitación y trozos de carne con ojos y caña leyendo esta entrada o viendo las fotografías que el bueno de Abe publica en su blog. Andarán cuadrando el donde para lanzarse a las orillas majoreras con furia pescadora. Todos a por el palometón, sin saber por que ni por que no, simplemente porque vieron uno acabado de pescar.

Lo harán, será irremediable y quizás alguno de esos escasos palometones canarios sea engañado por las artes de un “mi gente” cualquiera, pero sea como sea, el merito enterito y primero le queda al “Abe”. Merito por actuar con conocimiento de causa y entender la pesca a spinning como un ejercicio recreativo de convicción y sensibilidad. Sin gregarismos estúpidos ni macarradas vergonzantes. Con dos dedos de frente.

Un grande el de Puerto Cabras. Enhorabuena.

Por cierto, me uno a la corriente de opinión que a ojo le otorga al animal los 20 y quizás más, kilos de peso.

11 de enero de 2010

FIN DE 2009 COMIENZOS DE 2010. ZAFRA DE BOLOS CON ESPERANZA FINAL


Durante el reciente período navideño, la mayor disposición de tiempo libre y la renuncia personal al ambiente festivo-comercial-consumista nos ha arrimado de manera inevitable y con el total consentimiento de la voluntad al mar que nos baña, convirtiéndolo en pacífico y continuado escenario donde perpetrar la huida, consumar la evasión y salvaguardar la integridad de la tarjeta de crédito.

En diferentes coordenadas del primer y cuarto cuadrante insular hemos hecho nadar señuelos artificiales y sin tener en cuenta lo acontecido en este último fin de semana, a él me referiré más adelante, los resultados de la zafra navideña han sido malos en lo que a capturas se refiere. Los pocos peces que han querido prenderse a nuestros anzuelos animados se han caracterizado por hacerlo en circunstancias que se nos antojan especiales o particulares (caídas de presión barométrica, roles de viento repentinos, etc).

Dicen los mayores que se relacionan con el mar y los peces que cada año es distinto, que los tiempos nunca vienen igual y que los peces son añeros, como los aguacateros o las hierbas silvestres del ganado.

Ni idea. No tengo la más remota idea de cuales son los factores que originan que en un determinado período, los peces, depredadores en este caso, no demuestren presencia o querencia por los señuelos. Supongo que serán un mogollón de factores interrelacionados que tienen que ver con los ciclos reproductivos, las condiciones ambientales y la disposición de alimento, pero saber a ciencia exacta donde se meten o porque estando presentes no muestran interés alguno por nuestros arretrancos de engañar es algo, de momento, que al menos a este que escribe se le antoja como sumamente complicado.

Por tanto, no se a que obedecen las añadas ni porque hay épocas en la que los feroces depredadores del mar no se prenden a los señuelos o desaparecen sin dejar rastro marchándose a vaya usted a saber donde. Nos limitamos a acumular experiencias y anotar circunstancias.

Acumulando Experiencias y Anotando Circunstancias

Este año, el invierno grancanario se presenta más calido que el anterior, predominando la componente oeste en la dirección de viento y mar.

De momento, los episodios de mar de fondo no son de corte apocalíptico (recordar los del año pasado por estas fechas) y en lo que se refiere al sector norte – noreste abundan los días de calma, con brisas flojas y mar tendida de occidente con levas largas y estiradas que no obstaculizan la navegación y solamente asustan en las orillas más expuestas.

Con este panorama ambiental, la pesca desde tierra ha pasado por la constante de 4 bolos 1 pez irrelevante, siendo agujas (sorprendentemente tardías en actividad y abundancia) lo más pescado. En lo que a la trilogía estándar de nuestro spinning se refiere y sin entrar a valorar la presencia de espáridos, jureles y medregales, ni rastro, al menos por nuestros veriles, de los estelares sierras, ¿Dónde se meten cuando no están?, ¿alguien lo sabe?, algunas capturas esporádicas y en horas de penumbra de bicúas inmaduras y apariciones fugaces, tímidas y localizadas de pejerreys. Peces estos últimos tan desconcertantes que ya no se si acusarlos de escasos o más bien de excesivamente astutos.

En lo que concierne al jigging, las cosas han ido aún peor. Bastantes horas de mar y muy pocas picadas. Siendo un par de loquillos grandes (8-9 Kg) y un jurel mediano las únicas capturas dignas de mención.

Como apuntes de situación, hay que señalar dos aspectos que se me antojan podrían tener algo que ver con la persistente inapetencia o ausencia ictia. Por un lado los valores en la temperatura del agua, con el termómetro clavado en los 22-23 º desde finales de verano y pelágicos de agua caliente merodeando hasta el mismísimo mes de enero. Por otro lado la gran cantidad de peces pasto (guelde blanco y longorón) de pequeño tamaño que tapizan los veriles de tierra y cuya presencia en demasía se me antoja extraña para la estación.

No obstante, como no hay mal que 100 años dure y lo que sea aprieta pero no ahoga, las ultimas 48 horas nos han dejado algunas capturas que sirven para creer que estamos en vísperas de abandonar definitivamente el túnel.

La luz Después del Túnel

Ha resultado ser el jigging de este pasado fin de semana, que sorpresivamente nos ha deparado más picadas y sucesos que las 10 o 12 salidas anteriores.

Como explicación a tan repentino vuelco, nos agarramos al clavo ardiendo de la disminución de la temperatura del agua (18-19 grados el pasado sábado) y la baja presión que repentinamente se nos echó encima en el amanecer de ayer.

Sea lo que sea, este fin de semana nos ha dejado señales de vida en las plantas primera y segunda de nuestra torre jiggera y desde la azotea hemos podido subir 4 o 5 loquillos, una negrita y un sierra. Pescado pequeño en todos los casos, pero que visto lo visto en las semanas precedentes nos llenan de esperanza para el tiempo venidero.

En esas estamos, teniendo presente el diario del pasado año como referente de buena pesca en los meses que llegan y anotando pacientemente las circunstancias ambientales que adornan nuestras capturas.

De momento, ya parece haber luz después del túnel, las fotografías que acompañan son los reflejos de esa luminaria. Seguiremos informando.

Lente Besel Fish Eye

Las fotografías distorsionadas hacia la redondez que pueden observar en esta entrada son responsabilidad de los reyes magos y su sana costumbre de regalar juguetes aún cuando el niño ya tiene varias “milis” entre pecho y espalda.

Son fotografías tomadas con una lente Besel Fish Eye 42X 55 mm que se enrosca al 18-55 de mi Nikon como si fuera un filtro más y simula un ojo de pez. Las fotos las tomas como si miraras por medio de un tubo, los bordes de las imágenes suelen estar borrosos y las aberraciones cromáticas pueden contarse por docenas. Es un artefacto barato en coste monetario y en calidad. No obstante, es muy divertido de usar y las fotografías resultantes tienen ese mismo aire de diversión y originalidad. Tratándose del tipo de objetivo, su finalidad, la vocación marinera de la cámara y la coyuntura actual, creo que la inversión de sus majestades del este es más que idónea.

¡A jugar!.

8 de enero de 2010

SE LO QUE ESCRIBISTEIS LA ÚLTIMA SEMANA


Pescamax. El Rincón del Maestro

La red global esta de enhorabuena. Tras meses de ansiosa espera, los adictos al mundillo de la pesca recreativa y la comunicación escrita hemos visto cumplido uno de nuestros sueños. Uno de los maestros, uno de los grandes gurús de este juego, por fin ha dado un giro de tuerca a su encomiable labor de erudita enseñanza poniendo a disposición de todos un espacio virtual único, completo y organizado donde nos es posible empaparnos de la enseñanza, clarividencia y belleza gráfica que emanan de cada una de sus palabras, escritos o imágenes.

El placer, la alegría y el regocijo que experimenté ayer noche cuando recibí el e-mail con la noticia fueron tan grandes, que afloraron en mis ojos lágrimas de felicidad. La sorpresa fue tal, que la emoción me llevo a contraer espasmódicamente los músculos zigomáticos y relajar súbitamente el diafragma mientras se contraía la laringe y la epiglostis, y aunque a alguno de ustedes esto les suene a risa, lo cierto es que el subidón casi termina en tragedia al mezclarse el exaltado episódio con un polvorón La Estepa (almendra y canela), remanente de los pasados días de fiesta y comilona.

El espacio virtual reseñado es revolucionario en su concepto y demuestra que el maestro posee una psiquis diferente, un pensamiento infrarrojo que visiona ideas allá donde otros no alcanzan y transgrede el orden establecido. El espacio virtual, el rincón web, no es un blog, ni una página personal - espacios, que a buen seguro deben considerarse obsoletos por clásicos y acotados-. El espacio virtual de su excelencia es un foro, pero un foro cerrado a la participación. Un foro de solo lectura.

PINCHA AQUÍ

¡Que grande el maestro!. ¡Un foro cerrado a la participación!. ¡Claro!. ¿Como no se nos había ocurrido antes?. Un foro web es un lugar de discusión y puesta en común, pero cerrado, se convierte en una institución docente tapiada al griterío público y concentrado de modo único en el creador y su tarea de educar, ilustrar y divulgar. Un foro cerrado a la participación. Que innovador y revolucionario. Solo los dioses terrenales pueden crear cosas así.

Recuerdo que el otro día, en un acto que puede revestir cierto paralelismo, yo, pobre mortal, intenté sacar el tornillo de un tablón girándolo con los alicates. Me costo más conseguirlo, pero no sucumbí al tentador destornillador que tenía a mano y al final ayudándome de un martillo, un pequeño serrucho, algún golpe de escoplo, la trinca y el taladro logré sacar el clavo enroscado. Sabía que no era la herramienta adecuada, pero el tesón dio sus frutos.

¿Por qué debemos ceñirnos a las ideas preconcebidas?, ¿acaso no es valido un alicate si cumple y lleva a cabo la función que la creación le ha otorgado al destornillador?.

Para no enrollarme más y acabar la entrada paso a comentar tres o cuatro secciones contenidas en el foro que me parecen de gran belleza y oportuna presencia. Por ilustrativas, por conllevar reflexiones de gran utilidad o por ser modelo en el que mirarnos.

Les recomiendo seguir con detenimiento cada enlace. Su visionado y lectura no tienen desperdicio.

Los Reconocimientos Internacionales a la Labor del Maestro. Los Premios y los Homenajes

Pincha Aquí

Me causa especial admiración la página de publicación en la que el maestro aparece en acción de pesca con la agresividad dibujada en el rostro mientras podemos leer una de sus transgresoras frases. “Cuesta más pescar mujeres”.

Siguiendo con la letra pequeña de la imagen, leyendo el contenido del artículo o entrevista, el maestro nos deja como flechas envenenadas que remueven conciencias y soliviantan el ánimo las siguientes frases: “es más difícil pescar mujeres porque ellas son un misterio sin resolver. A cada una hay que tratarla diferente, en cambio existen técnicas para sacar a los peces del agua” (¿?). Esto último parece no entenderse bien. Ni siquiera parece que una cosa tenga relación con la otra, pero es ahí precisamente donde reside la grandeza pedagógica del maestro, en su capacidad para hacernos aprender a través de la incertidumbre y la confusión.

La Pesca es un deporte peligroso y se necesita tener agallas”, “una vez me resbale en un río y a veces me han salido serpientes”. Increíbles los riesgos que asume el maestro, riesgos que le llevan a resbalarse en un río como cualquier mortal. Respecto a los de las serpientes en plena foresta fluvial centroamericana me parece algo increíble, inaudito. Un oso polar pase, pero una serpiente, ¡en Costa Rica!, ¡junto a un río!. Increíble testimonio.

Su sueño es participar en Campeonatos Internacionales de Altura en Mexico, Estados Unidos o Brasil”.

Sus sueños son ordenes para este su súbdito. Desde aquí le propongo que si como internacional le vale la piedra redonda de las canarias centrales, le ofrezco mi apoyo de cara a lograr su inscripción en el campeonato de pesca a corcho, lebranchos y panchonas que organizado por “Fenicia S.A. En el norte no quieren otra cosa”, se celebra cada año en el espigón exterior del muelle deportivo de las Palmas. Le garantizo que el campeonato es de altura pues del último bloque de hormigón al agua hay como 4 metros de desnivel.

El Currículum del Maestro

Pincha Aquí

Sobra extenderse en comentarios.

Causa envidia y admiración la cantidad de trabajos y actividades que el admirado prócer ha realizado y continua realizando dentro de esta apasionante afición.

Me quedo con dos cosas; la especialidad en la pesca del pez Bobo, en el cual de una u otra manera y teniendo en cuenta las letras que llevo escritas me veo reflejado y la inclusión en el currículo de su valiosa participación en foros de Internet.

Uno ni siquiera puede llegar a soñar el reunir una trayectoria parecida. Semejante currículo no lo posee ni el dueño de Distrimar.

Admiración. Admiración máxima.

Las Fotos de Pesca del Maestro

Destaco por belleza, sensibilidad y composición esta:

Pinchar aquí

Por calidad, espontaneidad y significado esta:

Pinchar aquí

Y por entrañables y nostálgicas estas dos:

Una realizada en estudio:

Pinchar aquí

Y otra nacida para ser estudiada:

Pinchar aquí

El Maestro y el Arte

Rotundas obras de arte del maestro. Lo que daría por poseer una de estas joyas.

Pinchar aquí

Merece la pena el que sean impresas a modo de colección y poder despedir el stress diario admirándolas en la pared del salón mientras relajadamente se degusta un buen ron añejo servido en copa de balón. Eso sí, sin polvorones, que luego la liamos.

Las Chicas Pescadoras del Maestro

Pinchar aquí

Aquí me quito el sombrero definitivamente.

La inclusión de este apartado solo puede obedecer al señorío y la caballerosidad de un varón distinguido.

El homenaje que hace el maestro a la mujer como paciente sufridora de nuestros días de pesca o a las féminas que de manera decidida se inmiscuyen en la afición pone los pelos, ojo, he dicho los pelos, de punta.

Lejos de cualquier atisbo machista o de una mera exhibición vulgar de los atributos femeninos más llamativos, las imágenes nos recuerdan que ellas también pescan y son capaces de emular nuestras gestas. La mujer pescadora, sea cual sea su condición, raza y aspecto se ve homenajeada en esta galería de imágenes con el pez o la acción de pesca como protagonistas indiscutibles.

¡Que clase la del maestro!. Cuanta sensibilidad.

En fin, que espero que Dios (o lo que sea) nos lo guarde muchos años. Que siga siendo referencia. Que siga haciéndonos disfrutar. Que siga enseñándonos, ilustrándonos, conmoviéndonos. Por el bien de nuestro regocijo. Para que la emoción continúe contrayéndonos espasmódicamente los músculos zigomáticos y el diafragma se nos relaje súbitamente mientras se contrae la laringe y la epiglostis. Que aunque pueda sonar a risa, en el fondo solo es salud.

¡Larga vida al Maestro!.