2 de diciembre de 2010

NUEVO TRATAMIENTO CONTRA EL STRESS. UNA SEMANA EN EL LAGO NASSER

Esta vez el asunto va de agua sin sal y de un pez legendario. La perca del Nilo.
Madrid – El Cairo con Egyptair. Mil y un cacheos de polis con bigote, mil y un controles de seguridad, una hora escasa de escala en la capital egipcia y salto a Aswan, la capital nubia y puerta de entrada al lago Nasser, ese mar interior que los egipcios formaron represando a lo bestia las aguas del Nilo.
El objeto de la excursión era intentar timar a la prodigiosa perca del Nilo (Lates niloticus) mediante el uso de plásticos artificiales en la modalidad de lance. El peje en cuestión es un depredador de Champions League que siempre vivió en el río y que tras la creación del lago, por asuntos de temperatura y alimento desarrolló pautas biológicas de gigantismo, colocándose en la cúspide de la cadena trófica  y convirtiéndose en un referente para la pesca deportiva mundial de agua dulce.



Los Intervinientes

Dos toledanos expertos en Black Bass y depredadores de aguas continentales. Vinileros de pro y amantes del tiqui – taca ligerito y sutil. Un señor de donosti enciclopédico y elegante, un italiano que fotografía, pesca y degusta vino blanco con idéntica efectividad y este canarión que les cuenta y describe.
Buena gente la que ha tenido que soportarme esta semana de pesca. Ni nuevos ricos gilipollas ni trabados de medio pelo con su murga de aprehensiones y complejos. Una semana para relajarse en lo que a la relación con el prójimo se refiere. Gentes educadas, simpáticas, divertidas y con el ancho de frente perfectamente adaptado al momento y la situación.


El Lago Nasser

Impresiona caer en la cuenta de su magnitud.
Para alguien que no lo conozca, se vea de pronto flotando sobre él y no beba su agua, es un mar. Un mar verde botella sobre rocas doradas que lengüetea los escarpes, pedregales y arenales de los desiertos Sahariano, Nubio y Arábigo. Una infinita lamina de agua salpicada de islas, reculas, brazos, ensenadas, pequeñas playas y espigones de piedra. Con un primer plano ribereño repleto de vida animal y un fondo desértico que transmite una sensación de simpleza y serenidad relajante y cautivadora.

Lago Nasser Adventures

Un suizo tranquilo y simpático que podría ser profesor de idiomas en Babel y un nubio moderno, diligente y bien relacionado son los dueños de la operación que nos hizo los servicios de viaje, pesca y alojamiento en el Lago Nasser.
Organizados en torno a dos barcos nodrizas y un par de lanchas para pescar, el convoy partió de Aswan y recorrió unos 200 kilómetros lago arriba descansando para asuntos de almuerzo y pernoctación en calas bucólicas y puntones resguardados.
El Nubiana era nuestra casa flotante. Un mil y una estrellas (las del espectacular firmamento nocturno), con baño, agua caliente, camarotes con aire condicionado (condicionado a que entrara por la ventana) y un espacio superior de terraza en el que se hacía la mayor parte de la vida a bordo. Comidas, tertulia, descanso y copichuela se disfrutaban en una amplia mesa de comedor y unas cuantas buenas butacas, sillones y tumbonas.
La tripulación nubia es joven, trabajadora, amable, educada y eficiente. La comida bastante más que aceptable.



En definitiva, en medio de un desierto africano, despoblado, salvaje y recóndito, sin lujos pero sin carencias, el alojamiento cumple a las mil maravillas con la habitabilidad mínima, la finalidad primordial y el contexto ambiental circundante.

Pesca y Percas

La perca del nilo tiene para mi gusto un único defecto como pez deportivo, no ataca a señuelos de superficie. Su pesca debe realizarse con engaños que profundicen.
Lastima.


No obstante, sus características depredadoras y sus formas y maneras compensan ese detalle con creces.
Es agresivo, astuto, potente y bello. Salta y sacude la cabeza cuando esta prendido, da muy bien en las fotos, la picada es más que franca y la lucha - amasijo de piedras de por medio - es tenaz y emocionante.
Por si lo anterior fuera poco, la perca del Nasser es animal de emboscadas y acechos que permanece agazapado esperando a la tilapia incauta y desgraciada. Este hecho obliga a calcular bien el lance y ubicar con exactitud el señuelo más allá de la punta o en aquel agujero que asoma tras el risco.





En la semana que les cuento, pescamos con intensidad desde el barco y en ocasiones pusimos pié en tierra para intentarlo desde el risco. Desde la lancha, guiados por Murad o Ali, los skippers, lanzábamos a las orillas o peinábamos islotes submarinos. Fondos de 3 a 10 metros recorridos con fe por minnows grandecitos de babero enorme. Un ejercicio tedioso si como paso en algunos instantes los peces no están por la labor. Arar es la palabra que mejor define la acción de pesca. Caña doblada por la tracción, vibraciones y tropezones a mansalva. Todo sea por la reina del Nasser y su sorpresiva picada.
Desde tierra, curiosamente y pese a no ser época propicia, los pocos ratos dedicados engañaron a los peces más grandes. Recuerdo un pez de 10 kilos de Grego al amanecer, uno de Nicola (con vinilo) a mediodía del mismo tamaño y otro similar de servidor el último día que se marcho sin recibir la imposición de manos.
La pesca desde tierra es bonita y merece la pena. El terreno se deja patear, el relieve escalonado asemeja un graderío, la orilla como no podía ser de otra forma carece de los embates del mar y sin barco ni patrón ganas en libertad de ideas y movimientos.
En lo que respecta a equipos, la Caranx Médium y los carretes tipo 6000 fue la combinación más utilizada. Yo, buscando más rigidez pesqué toda la semana con una Lamiglas Ron Arras 1084. No faltaron los cómodos equipos de bait cast en manos de Nicola y Grego y por supuesto los equipos ligeros para la pesca del Tiger Fish. Animales que en esta época se dejan ver en sus tallas más grandes y al que el afán “perquero”, creo no nos permitió pescar con el fundamento recomendable.
En cuanto a los señuelos. La provisión de Rapala Super Shad Raps era mayoritaria pero el señuelo estrella fue el Halco Sorcerer de 15 cm y 5 metros de profundidad natatoria. Blanco naranja atrigrado please.
No obstante, y de cara a los “minnowfóbicos”, hay que decir que los últimos días abren una esperanza a la ligereza y la comodidad. El empleo de vinilos. Sobre todo cuando la pesca esta lenta y los peces parecen apáticos.




En fin, no salieron peces grandes ni cantidad de ellos, pero la perca del Nilo ya tiene colocado el sello de pescada en las colecciones de 5 enfermitos de la pesca tropical. Habrá que volver para corroborar lo experimentado esta semana y seguir aprendiendo sobre el lago y su pez estrella.

El Otro Viaje

Es el del Nilo en sí mismo. Un río de una belleza majestuosa. Con unos paisajes de ribera evocadores. Antiguo y civilizador. Fotogénico, hipnótico. Para servidor y desde hace una semana, el Río con mayúsculas.


Es el del desierto. Entre curiosidades geomorfológicas, colores y seres andamos arenas, subimos picos, pateamos veredas y admiramos vestigios y perspectivas. Paz y simpleza, libertad y amplitud. Eso es el desierto. Un lugar repleto de vida camuflado por la aridez. Desierto, antítesis de vacío. No lo duden, uno de los lugares más repletos que existen.




Es el del Egipto antiguo, el de los faraones, el de los Nubios, el de los templos rescatados que perduran y sobrecogen con su made in 1.500 A.C. Lugares enigmáticos que remueven la psiquis y el alma. Pirámides imposibles y jeroglíficos de otro mundo.


Es el del Cairo y su caos organizado. 20 y pico millones del almas tropezando  en calles, autopistas y lugares comunes. Tráfico suicida, entelequia urbana y civismo por llegar.

Es el del ni tu precio ni mi precio. El del chaman encantador de Percas, el del vino sudafricano, el de los pepinos de Alejandría, el del té a granel, el del agua embotellada, el de las propinas sablazo, el de la seguridad exacerbada…

El del nuevo tratamiento contra el stress. Una semana en el Lago Nasser.

7 comentarios:

Y digo yo dijo...

Uff, con esos minnows tendrás que volver a anillar la Ron y darte un repaso en los empastes :)

Curioso el nodriza, práctico, como dices, pero no deja de tener su cosa visto "dende" aquí.

La Perca tiene pinta de ser tozuda y el Tigre da miedo...¿me pasas los alicates...? :)

Bienvenidos

Toni Martinez dijo...

ostras Mario,preciosas fotos tanto de peces como de paisajes,me ha encantado leer tu crónica,buenísima como todas.Un saludo!!!!

Marco dijo...

Muy buena Mario. Experiencia y contacto con otras culturas, aguas, peces, ... que mas se le puede pedir....

A los del aeropuerto del Cairo no se les escapa una. Buen truco es tener siempre un paquete de tabaco para regalarles si se ponen pesados.....

Nicola Zingarelli dijo...

Ojo Abe, el nodriza no es un 5 estrellas pero es muy cómodo, limpio y tiene todo lo que te hace falta en un viaje de este tipo.

Marco, al final lo del cacheo te acaba a gustando... :-)

Y digo yo dijo...

Si ya me lo supongo, pero la foto tiene un ángulo que lo muestra un tanto extraño, vista la primera foto de tu artículo queda claro que el buque está muy bien apañado para su función ;)

Marco dijo...

Viviendo en África, lo del Cairo y su aeropuerto se hace hasta gracioso. Recuerdo hace 3 meses que me retuvieron el pasaporte y cuando lo fui a coger de la mano del poli el tío me lo esquiva, como para que le de dinero. Le deje el billete de avión para que fuera el el que cogiera el avión. Todo risas y pasaporte de vuelta.

Eso que al final termina gustando, suena algo kafkiano..... :)

Mariano dijo...

¡Buen reportaje amigo! ¡envidiable prosa!. Me gusta tu estilo ¡ya quisiera yo dar la cara! cuando escribo. Te incluiré en mi lista de blogs, mis pocos seguidores creeran que es por tus pescas...