12 de diciembre de 2010

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. ¿OASIS CULTURAL?. RODIN EN TRIANA


Es curioso como en el contexto de un territorio tan intelectualmente cortito, donde el fracaso escolar campa a sus anchas, la crisis educativa y cívica no tiene parangón y el ambiente político administrativo recuerda al de una republica bananera caciquil y chanchullera pueda existir un lugar capaz de presentar un programa cultural tan amplio y rico.
Y se que algún vecino o ciudadano palmense (extraño gentilicio) se llevará las manos a la cabeza ante tal afirmación. Es fácil dejarse llevar por la impresión de que el desconchabo físico y social de la principal urbe canaria incluye también los aspectos culturales, pero créanme, a poco que le echemos un ojo a la cartelera y hagamos enumeración de eventos, manifestaciones e iniciativas, nos damos cuenta que en el caso de Las Palmas, desde hace algún tiempo, la cultura, entendida desde la perspectiva de la información y la expresión artística, florece con mucha más profusión de la que podría  corresponderle.



Festival de Opera, Festival de Música, Festival de teatro y Danza, Festival de Cine, Womad, festivales de arte digital, de música electrónica, cines, teatros, auditorios, carnaval, banda sinfónica, circo, conciertos, ferias, eventos e iniciativas varias.
No se si serán los impulsos de la candidatura a capital europea de la cultura 2016 o el liderazgo que como pope cultural ejerce la figura del alcalde Saavedra, pero hay que reconocer (hay datos) que la metrópolis de la parte oriental del archipiélago, con 400.000 habitantes de nada, esta proporcionalmente y en asuntos culturetas, a la altura de las principales ciudades del país.
Lo último y más reseñable provoca la entrada de blog que leen. Una exposición escultórica de categoría promovida por el Ayuntamiento y la fundación la Caixa.
Ambas instituciones, con Navidad y alevosía han tenido la brillante idea de plantarnos en medio de la ciudad, en la Calle Mayor de Triana, algunas de las obras más célebres del fantástico Auguste Rodin, el genio frances del XIX que desde hace un par de siglos impresiona al mundo entero con su expresividad anatómica y el carácter popular y humano de su arte.
Me produce una sensación de sano orgullo, observar cada día en medio del camino al trabajo diario, la mítica figura del Pensador.
Me conmueven los sentimientos de pesar, angustia, dolor y zozobra que muestran los rostros de las figuras que componen los Burgueses de Calais.
Una exposición relevante, histórica.


Nada más y nada menos que Rodin, entre la calle Malteses y el Parque San Telmo. Aquí, en el extrarradio europeo,  en nuestra insignificante ciudad atlántica. En el contexto de un territorio tan intelectualmente cortito, donde el fracaso escolar campa a sus anchas, la crisis educativa y cívica no tiene parangón y el ambiente político administrativo recuerda al de una republica bananera caciquil y chanchullera.
Como agua de manantial en medio del Sahara.
Un oasis.
Que siga.

2 comentarios:

Mariano dijo...

Alguien, disfrazado de "cultureta" politicamente correcto, está haciendo su agosto...no lo dudes.

Uno de Tantos dijo...

No lo se Mariano.
Pero en cualquier caso, que siga haciéndolo si eso significa que nos dota a todos los gran canarios de la posibilidad de asistir a representaciones y eventos de primer nivel cultural sin tener que volar a Madrid o Barcelona.
La cultura no ocupa lugar aunque el lugar sea un estercolero.
Gracias por tus comentarios.