15 de diciembre de 2010

HALCO SORCERER. DE REPENTE UN EXTRAÑO

Eso es lo que deben pensar los pejes de nuestras cuatro piedras cuando se les acerca esa especie de agente antidisturbios vibrante. Los ojos, en plan renacuajo, van juntitos y pintados de amarillo por encima de la cabeza. El cuerpo tubular, ligeramente arqueado y terminado en quilla trasera tiene la consistencia plástica de las bolas del árbol de navidad.  El vuelo es el de una lechuza sin cola. El mejor vuelo de través del circuito. Con el viento a favor se desplaza, con el aire en contra se te cae en la frente.


Es feo, cutre, antiguo, tosco. Es el Halco Sorcerer. Un señuelo australiano para Barramundi caracterizado por nadar escalones de agua imposibles para la mayoría de los otros minnows. El color, el naranja atigrado please. Los triples, dos por favor, de Owner, el ST 66 del 5/0 le va perfecto, aunque no duden en que el gancho de una grúa de muelle también valdría. Será por fragilidad de natación.





En cuanto a las rútinas de trabajo, solo conozco una. Una que resulta de obligado cumplimiento. La caña bajo el brazo para prevenir los esguinces de muñeca y una recogida a tirones que permitan un desahogo al carrete. Ah, y un ratito cada cierto tiempo, entre rangers y stickbaits.
Tengo un par de ellos. Y uno, el blanco-naranja, lleva un mes engañando peces sin parar. Desde los días del Lago Nasser vivo de sobresalto en sobresalto y de sorpresa en sorpresa. El último engaño fue hace un par de días, y esta vez si hubo imposición de manos. Fue un bocinegro pequeñajo al que le sobraron gónadas para atreverse con un engendro que se le acercaba en tamaño y que fue la antesala de otra picada, una picada descomunal que se saldo con un lastimoso desanzuelado.
El Halco Sorcerer, uno de los coñazos más eficaces que conozco.


Por lo demás, las crónicas de nuestro spinning actual se detienen en la presencia de grandes agujas, alguna bicúa resabiada y la posibilidad de atrapar algún esporádico estacional en pesqueros ocultos, distantes y de difícil acceso. Pescar lejos de “chavalitos” y “ñosss, que guapo el sierrote” sigue siendo el lema.
Lo que toca.

1 comentario:

Andres Orts dijo...

Yo llevo mas de diez años utilizandolo, es un criminal. Yo los uso para el curri de fondo, y es un especialista en meros y dentones, los saca a pares. Es el mejor señuelo que existe pera el curri de fondo. Tienes en mi tienda on-line todos los colores practicamente, lo digo por que tengo mas de un cliente Canario que le cuesta mucho encontrarlo en las islas. Un saludo desde la peni y buena pesca