9 de noviembre de 2010

EL JIGGING ESQUILMADOR. Y TAN CONTENTOS

Se acuerdan de cuando preocupaba el hecho de que el jigging fuera una técnica de pesca esquilmadora. Aquello de cuidadín que con estos modos arrasamos con todo depredador submarino viviente.

Que risa da pensar eso ahora, al cabo de unos cuantos años, cuando atrapar tres peces en la misma sesión es un hecho extraordinario.

Engañar con un señuelo ya no es lo que era. Hace tiempo que los peces han aprendido. No se como ni porque. No se si tiene que ver con la memoria colectiva de las especies, con reacciones sensoriales o una glándula de no se que, que en combinación con los órganos sensitivos de no se cuanto, hace que los bichos relacionen determinadas vibraciones con peligro para su integridad física. No lo se, pero lo que es evidente, es que tras la época de lo nunca visto (me refiero a los jigs), la naturaleza ha vuelto a protegerse y los depredadores no son tan proclives, al menos en Canarias, a atacar plásticos o metales con forma de comida para peces.
Por tanto, podemos concluir que visto lo visto y calmadas las impetuosas aguas iniciales, el jigging, de manera general se situa en las antípodas de la esquilmación y el arrasamiento.


Salvo circunstancias muy específicas y puntuales (muy de vez en cuando), la media de capturas es de un pez, lo más un par de peces cada tres salidas. Además, pescando con el instrumental más clásico, las capturas superan con creces tallas mínimas e inmadures. Selectividad asegurada.

Por eso ya nadie pesca a jigging. La mayoría de pescadores se han pasado al curricán o a la pesca con carnada de toda la vida. Se busca rendimiento y diversión continuada.
Pero a mí y a mis compis, la pesca con señuelos nos sigue atrayendo como el primer día. Cada pez es un acontecimiento y otra muesca en la culata del revolver. Los bolos ya han hecho cayo y se tramitan recordando la última gesta o el día por venir.
Hoy por hoy, ser capaz de engañar a un escamudo con un trozo de metal y un anzuelo del 1 es un reto que sirve de combustible a nuestra afición. No cambiamos.

El pez de la fotografía que acompaña a esta entrada es el último en ver Las Palmas aérea. Salió el pasado fin de semana entre calma chicha y solajero. Una Seriola dumerili de 5 kilogramos engañada con un metal indonesio de 120 color naranjita. Un cardumen de los de su especie lleva meses recorriendo determinados fondos norteños. Pecios, piedras descollantes y limpios cercanos. Acosan a sardinas y chopas, se regodean en su poderío y desprecian lista y astutamente el 90% de los señuelos con los que intentamos confundirle el ánimo. Se les tiene localizados y se sabe de sus andanzas y correrías. Hay primos de Zumosol, peces de 2 kilogramos y sollajos de 15 o 20, pero en meses, solo se han dejado engañar 3 o 4 ejemplares de pequeño tamaño.

Ese es nuestro jigging esquilmador.
Y tan contentos.

7 comentarios:

Andres Orts dijo...

Aqui en Alicante los chicos del barrio tambien van a la escuela y aprenden rapido. pese a que hay lecholas, o serviolas o medregales o como quieran llamarles de tallas considerables, llegando a pasar de los cuarenta quilos excepcionalmente no se coje con los hierritos piezas de mas de dos o tres quilos a lo sumo. Pezqueñitas de kilo las que quieras, pero ya adolescentes casi ninguna y adultas casi que ni con vivo, de lo que saben. Lamentablemente les dan muchisima caña en costa pues se vende de extraperlo muy bien y hay quien coge a centenarres diariamente mientras pueden. Supongo que es ley de vida, menos mal que van a la universidad... a ver si alguna se doctora con el seprona.

Y digo yo dijo...

Ahí está el reto, qué puedo hacer para saber más de lo que yo mismo les he enseñado, aunque ellos sigan aprendiendo. Recuerdo aquello de mis años de mando cuando me decían; no les enseñes todo, quédate con algo en la recámara porque siempre hay un cabr..n que te quiere poner a prueba.

¿Por qué salen los de dos a cinco kilos y los de treinta son tan complicados? Será porque los peque no habían visto un jig hasta ese momento, será porque nuestro grandote fue aquel de entonces con dos, cinco o diez kilos que se nos fue aquella mañana con fulano, ¿Te acuerdas? ¿Quién sabe...?

Pero, qué pasa con esos lugares donde día tras día siguen entrando a los jigs, lugares siempre lejanos por supuesto. Solo hay que darse un paseo por algunas direcciones de youtube y comprobar como en el mismo lugar y en distintas fechas normalmente en barcos de charter siempre hay capturas interesantes e incluso en cantidad.

¿Será por el captura y suelta? ¿Será que esos bichos no tienen para estudios? ¿Será que son tantos que siempre hay quien no se entera? ¿Será que los pescadores hacen algo distinto? ¿Será....... qué será.....?

Benditos interrogantes. ¿Por qué mi amigo Tini ha sacado un Medregalote de treinta tres kilos hace un par de días si apenas hace jigging y yo me parto la espalda? Gracias Tini por dar con el animal, eso confirma que aun los hay que no saben nada, o, será que......¿?

Femés Elvira, dijo...

Recuerdo...recuerdo un tiempo en que por aquí corrian voces de la efectividad del sube y baja... gente que corria por los pantalanes la voz del peligro que suponia. Múchos, con barrigas cerveceras y mañas de electrico y vivo dejaron el mal olor de la carnada para darle a la vara con ritmos poco ortodoxsos, pero efectivos. Ahora múchos son los que cuelgan esos equipos :), y por mí, genial.

Ahora el reto es mayor: hay que moverse más en busca de nuevos puntos, pasar más horas de trabajo, romperse algo más el coco...pero la ilusión, sigue siendo la mísma, e incluso a veces mayor: hay todavia ·"formas", "mañas" y especies en esto de los señuelos que todavia me quitan el sueño, y me ilusionan.
Déspues de algunos años, este fin de semana por ejemplo, salió mi primer atún de verdad a jigging. Ni sierras, ni listados, aleta amarilla electrico que hizo que se me pusieran los pelos de punta y una larga sonrisa asomara por mi cara al sentir una lucha, y unos cabezazos en la vara que hasta ahora me eran desconocidos. Algunos tenemos ilusiones, escrúpulos y rétos. Otros no tienen más que ganas de cargar la nevera.

cañacortada dijo...

Algunos directamente abandonan la técnica, incluso venden el equipo, retornando a aquellas modalidades más rentables. Otros ponen carnada en el assist, desvirtuando a mi entender absolutamente la disciplina y otros simplemente nos mantenemos inmutables, permaneciendo así porque amamos la pesca con artificiales.

Saludos.

medregal dijo...

Lo de la carnada en el assist fue la estocada en todo lo alto que le dieron a mi fe en personas que creía íntegras, deportivas y honradas. Qué bajo cayeron y todo por presumir en foros de lo que habían pescado a jigging. Qué necesidad.

Toni Martinez dijo...

Hombre yo creo que el único método esquilmador es el de los que se hacen llamar "profesionales" con sus redes y demás artes ilegales...no sé digo yo...o los que pescan inmaduros por ejemplo.Pero no creo que ninguna técnica de pesca con artificial sea esquilmadora.Un saludo!!!!

Femés Elvira, dijo...

Pues será que yo no quiero sentirme ni creerme fuera del problema; pienso que los artificiales también pueden llegar a ser esquilmadores, cuando por ejemplo dámos con un bando de medres de 50 kl y sacamos todo lo que podemos sin perdonar una vida(encima los pillan la benemerita llegando a tierra), o cuando dámos con sierras comiendo en superficie y cargamos. Hay foros y webs en las que se ven a spiners y jigers cargados hasta las orejas, para luego decir que por allá, ya no hay pescado, que no pica.

Múchos, muchísimos, practicamos el captura y suelta, pero: ¿que pasaria en nuestros cotos de caza habituales si no la practicaramos?
No sé si tiene que ver mi acción y la de otros en que el medio se recupere algo, pero quiero pensar que sí, así me siento mejor conmigo mísmo al pescar (sé que hago dáño con los triples, con los señuelos que se lleva el pescado...), y sé que por lo ménos pongo mi granito de arena para mejorar un problema, del que formamos parte todos.

Evidentemente no somos charters de pesca, y ni múcho ménos arrastreros ni palangreros. No hacemos tanto dáño. Pero creo que aunque póco, si formamos parte del problema. Si no que se lo pregunten a los palometones del Delta, o a los pejerreis de mi zona...