25 de octubre de 2010

EL BONO DE SAMAS DEL AMIGO JOSÉ


El individuo de la fotografía parece haberse sacado a la zorrua un bono otoñal de samas grandes. Esta de la retratera es la tercera en lo que va de octubre. Tres samas de 7-8 Kg cogidas con mañas caciveras antes de la caida de los ciento y pico metros. Tres buenas samas que volvieron a salir poniendo en practica la receta del abuelo: Besuguito que huye, señuelos no muy pesados color plata y assist simple de cordaje en un anzuelo valido para colgar un toro de una viga.
Habrá que empezar a hacerle un marcaje especial al sujeto y descubrir donde compró el bono samero.


¿Un Mako a Jigging?

Aparte de un aspecto estrambótico para un día veraniego - forro polar, braga protege cuellos y gorro de lana - un loquillo enano y una sama aún más pequeña, la sarna otoñal de este ser que escribe tuvo como última novedad un suceso curioso y poco habitual.
Bajando un Hooker Anatahan 180 color rosa-azul sobre el veril de los 130 metros, noto que algo para la salida del hilo de mi accurate. Cierro el free spool y mientras tenso la línea, veo cruzar bajo el barco un reflejo blanco a velocidad de reacción. Cuando logro tensar del todo, a unos 30 metros de distancia, el extremo de mi línea y el reflejo blanco se unen en un espectacular salto. A mi me parece un atún pequeño, un bonito o algo así. Los compis dicen que parece un tiburón. En cualquier caso, durante 30 segundos los saltos no paran, parece como si la superficie del agua fuera una cama elástica y el animal Nadia Comaneci en sus mejores tiempos. En uno de esos saltos, como no podía ser de otra forma, el Anatahan salió disparado hacía un lado y el animal hacía otro. Los compis lo vieron claro y aseguran que era un pequeño tiburón al que le calculamos unos 5 Kg de peso. Al sacar el jig, descubrimos que había unos dos metros de leader al que parecía le acababan de aplicar un papel de lija del 6. La cosa esta más clara a partir de ese detalle. Un pequeño tiburón, quizás un mako, uno de los más deportivos y que mejor entra a los señuelos artificiales. Un escualo al que definen los saltos y el combate. En Canarias los hay y al parecer en abundancia, no son otra cosa que la mayoría de marrajos y janequines de la nomenclatura popular.
En cualquier caso, el lance queda apuntado en el diario. En el apartado dedicado a curiosidades.

6 comentarios:

Nicola Zingarelli dijo...

Hubiese sido un éxito sacarlo y hacerle fotos, pero claro, se pegó al anzuelo equivocado. Quizás si lo hubiese enganchado José.... :-)

Y así seguimos, hasta que enganches el primer Niloticus

Y digo yo dijo...

Hay que hacerse con una pequeña cámara de vídeo para esos lances. Nosotros no vemos Samas ni con el besuguito que huye ni ná.

Uno de Tantos dijo...

Hablaré en el lago.
Y ve preparándote porque aún no imaginas de lo que soy capaz pescando con un rastrillo.

pradillo dijo...

No debe ser demasiado extraño, yo saqué uno en Valencia de unos 4 metros, exactamente como la barca, con un vinilo... el bicho se tiraba a por lo que le lanzara, pero el señuelo tenía que trabajar muy lento.

¿no habéis tenido ningún percance con martillos?


Un saludo

Uno de Tantos dijo...

Los peces martillos por aquí son muy habituales, quizás el tiburón más habitual, tal vez porque es el más visible. Se le conoce popularmente como cuernua y es muy tímido. Le tiras un cachivache y por instinto gira la cabeza y amaga con ir a por él, pero todo se queda ahí, ni siquiera se acerca al barco. Yo pienso que es sumamente listo y sabe el peligro que representamos los humanos.

pradillo dijo...

¿acaso con stickbaits grandes y suspendidos muy lento?

Las veces que hemos salido por La Graciosa siempre hemos visto algún cacharro, pero siempre lejos y fugaz...