20 de julio de 2010

JO MORENITA...JOOO

En Canarias, la morena (Muraena helena, Muraena augusti...etc), ha sido siempre peculiaridad ictia y gastronómica. Parece ser que desde tiempos aborígenes  (existen bastantes yacimientos en los que han aparecido restos del peje) se pesca y se consume su carne de manera habitual, conformando parte de los recetarios de cocina tradicional y el listado cotidiano de capturas de la flota pesquera de bajura.
La pesca profesional, emplea la nasa y el tambor como artes principales de pesca, pero las mañas que se llevan la palma en lo que a etnografía y tradición se refiere, utilizan anzuelo, liñote, piedra, saco, palo, tenaza, alambre y no se adentran más alla de pedregales, escolleras o charcos intermareales de la orilla.
La morena habita el litoral cercano, penetra en charcos y charcones y se desliza bajo los derrubios de riscos, cantiles y escolleras. Ahí la buscan o casi la buscaban, hombres y mujeres amantes de la golosina que procuran sus carnes debidamente churrasqueadas.

Ahí, en el litoral bronco de las islas es donde el devenir de la historia y las vicisitudes de la geografía y la ruralidad han perpetrado una de las técnicas de pesca más etnograficamente peculiares del archipiélago.
Tradicionalmente ligada al campesino, que aprovechaba el buen tiempo para acercarse a la costa a diversificar su dieta con los recursos más a mano de la orilla, la pesca de la morena es una ensalada de tradición cuyos ingredientes principales son las singularidades del pez, lo genuino de la técnica y el rancio abolengo de los humanos modos de proceder.
Ni que decir tiene, que esta pesca no tiene nada de recreativo ni deportivo. Entretiene, puede incluso divertir, pero es 100% tiro al pichón. No debería ser sostenible más que por placer gastronómico.


¿Y a que viene todo este cuento de la morena y su pesca más artesanal?.
Bueno, podría obedecer a un mero ejercicio de divulgación, pero en mi caso, el asunto me implica directamente.
Mis padres, que jamás han sido pescadores de morenas, son fervorosos devotos de los valores gastronómicos del animalito y cada año, un par de veces, insisten para que este que escribe, les ponga sobre la mesa un par de ejemplares listos para la sartén. Porque además, todo hay que decirlo, la morena más sabrosa es la costera, esas de 2-4 Kg, si es murión mejor, menos espinas. Las monstruosidades de 8-10 Kg propias de la costa africana o de aguas profundas tienen tal cantidad de grasa que su fritura resulta complicada, no alcanzando nunca el punto goloso y crujiente de sus congéneres de cotas altas.
En fin, que estos días atrás, aprovechando las malas condiciones del mar para la pesca con señuelos y dando un paso al costado, desempolvé los aparejos de encantar serpientes y me acerqué a veriles propicios  con el objeto de dar cumplimiento a uno de esos episódios anuales de cacería morena.


En verdad y a fuerza de ser sincero, debo reconocer que me entretiene el moreniar. Será por diferente o por sencillo, pero un par de veces al año, el asunto de recorrer grietas, charcos y agujeros con el liñote y el morral me sabe a pastillas.
Es relajante el sentarte en un saliente o apoyarte en un callao gigante esperando a que de entre la escombrera petréa aparezca la picada bruta y nada delicada de una morena. Acostumbrados a una pesca activa y dinámica como es el lance ligero o el jigging desde embarcación, esta sencillez primitiva, apacigua, calma y embelesa.
Yo uso una liña de nylón del 200, una piedra o cualquier otro peso analogo  y un único anzuelo - el negro torcido de toda la vida - retirado del plomo un par de cuartas.
En cuanto al cebo, valdría casi cualquier producto cárnico, desde una pechuga de pollo a un pulpo pequeño, pero yo siempre opto por la caballa o la sardina como garantía de olor y atracción. La morena es peje de mala vista y su guía es puramente olfativa. Una caballa algo pasada, pequeña y ensartada entera con aguja e hilo elástico es mi mejor receta. El anzuelo, asomará empatado a un trozo de nylón del 90 o 100. Hay quien pone cable de acero, pero en realidad no hace maldita falta.


Por cierto, yo no les canto. Quizás muchos sepan y si no les pongo en la pista, que tradicionalmente la pesca de la morena en Canarias con los métodos que expongo acarreaba una letanía de recitados ritmicos y/o silbidos que reciben el nombre de cantos de llamado. Cosas del estilo de: “Jo, morenita, Jo, Jo, jo, jo. Ven morena pintada, toma esta carnada, jo, jo, jo”.
Nothing, nanay. Yo no les canto, ni Jay tampoco.
Si canto lo haré para mís adentros,  en voz muy baja,  por puro relax y siempre con algo más parecido al pop rock actual que al romancero popular.
En este aspecto la discusión esta cerrada, no hay nada que objetar, el canto esta esposado  a la etnografía y eso de cantarle a la morena es otro de los aspectos que le colocan a esta pesquería el sello ancestral, único y característico. El canto es una manera más de entretener la espera entre picada y picada. Nunca ha podido significar otra cosa.

En fin, que ayer, con Jacobo como compinche, dedique un par de horas vespertinas a moreniar.
Sentados en un saliente de roca, gestionando cada uno una grieta prometedora, entre conversación y risas entretuvimos la tarde. Esperando alguna picada bruta y contundente, esperando que alguna morena se apuntara al rito anual de acompañar un buen plato de mojo verde y papas arrugadas.
Sin cantos, nasas, ni tambor. Con liña, anzuelo y sardina.
Ritos anuales que hay que cumplir y aburrimiento veraniego de viento y reboso. Nada más que eso.

*Al que tenga oportunidad, le recomiendo busque y vea el capítulo "Jo, Morenita...Jooo" de aquella sensacional serie documental de la Televisión Española en Canarias titulada Senderos Isleños.

11 comentarios:

Nono dijo...

Hablando de “Morenas” y se te cuela un “Congrio”

UNO DE TANTOS dijo...

Lo sabía, lo sabía. Y sabía que iba a ser Nono.
Pues sí, un congrio peque fue lo primero en caerle a Jacobo. Se nota el perfil redondeado y las dos aletillas ventrales desplegadas.
No los despreciamos, pero a veces dan tanto la lata que para coger dos o tres morenas tienes que coger antes 4 o 5 congrios. Cosas de algunos lugares.
Es que las morenas cayeron de oscuro y el zafarrancho y la incomodidad del lugar liaban y hacían peligroso (para la cámara) el sacar fotos del instante. En casa, con el sol artificial y en llano ya es otra cosa.
Bien visto Nono, la verdad es que no se como conoces tanto de peces y pesca, jejeje.
Y mira a ver si cierras la puerta que nos lleva el viento.

Nicola Zingarelli dijo...

De verdad, y lo digo de corazón, me parece un relato muy entretenido donde se mezclan partículas de cultura indígena con detalles técnicos de altísimo nivel. En este momento me están entrando ganas de ir a por morenas, aunque sea en el Manzanares. Superlativa la foto de la grieta, porque otra cosa no parece ser. Una pizca de neorealismo felliniano mezclada con el clásico humor canarión, nivelazo. Y como no mencionar el contenedor blanco, que contrasta con los colores de aquellos bellisimos animales que noblemente se retuercen en ello. El nivel de este blog sube como la espuma de un cappuccino bien hecho o de una cerveza bien tirada, imparable. Como le léa el señor Revrte del cual es Ud. gran amirador, ya les veo escribiendo a 4 manos un romance de pesca histórico que riete tu de Cabo Trafalgar y el Viejo y el Mar.

Acojonante, de verdad, va a ser duro ponerse hoy delante de una pantalla en blanco y escribir algo que tenga sentido, estoy hundido :-)

Nene, no le hagas caso a este que ha escrito antes, es como el Jay ese tuyo, pero con un sentido del humor y un sarcasmo típico de los toscanos, agrios y blasfemadores

Y digo yo dijo...

Ah, ¿qué usted no canta? Jo, que chasco...seguro que desafina.

Y eso, no es un Congrio, por favor, eso es un Congrito coño.

No ve y tampoco siente, es bruta como un tornillo barraquero o rosca chapa. Yo tengo sacada una en noche de pesca con seis anzuelos, uno tras otro, hasta el punto de ir a por alambre y por fin ponerla en seco. En la boca pude recuperar dos de los seis y los otros cuatro en el estómago.

D Nono a ver si esto nos deja dir a por Listaos que disen estan a saco ahi fuera, frente a ....

Nono dijo...

Soy de opinión en cuanto a las pescas tradicionales canarias, (pescar morenas, viejas con caña de cuerno, viejas a puyón, petos a vara)no se deben de abandonar al ser parte de la cultura isleña, si añadimos el placer gastronómico, entonces es CULTURA con mayúscula.

En cuanto a lo del congrio, jo… te pones relatando los encantos de las morenas y la primera foto es un travestido.

Cuidado con las espinas,ya sabes “el congrio abierto y la morena serrada”

Nicola Zingarelli dijo...

En un pispás se han caído tres leyendas de la pesca insular. Ala, así a tomar por saco el ilustre escritor canarión, el skipper de mis sueños y el veterano del spinning y jigging majorero

Morenas, congrios ... faltan las anguilas niños y así hemos completado la triade de los bichos asquerosos y escurridizos.

Voy a scara la caña de corcho del trastero y vuelvo a pescar carpas con maís.... vaya pandilla de pervertidos :-)

Y digo yo dijo...

Con "mais"??? AAAAAaa, millo :):) de la piña, jeje, tu vente p'acá que si no es una cosa o la otra terminaremos enseñándote a fabricar con las pinzas de tender un artefacto para los Cabozos :):)

Rica rica de verdad la Morena, no me extraña el antojo de los progenitores de nuestro Maestro, por cierto me surge una duda, ¿la bujía es de rosca larga o corta? no sea que por no hacer bien las cosas no pueda comer Morena frita.

Ciao

UNO DE TANTOS dijo...

Bueno, menudo cachondeito con el post.

A ver.

Lo del congrio con gajes del oficio. No tenía fotos de morenas en acción por las circunstancias ya referidas y la única que había fue la del "congrito" de mi compi.

Zingarelli, ya esta bien de burlarse de mis fotografías, que a usted quisiera yo verlo empenicado sobre un tenique gigante aguantando la sombrillita, la percha con los cuatro flashes y los filtritos de los eggs mientras una serpiente hormonada no para de hacer rosca a 60 cm. de su nariz.
Y sí yayito, esto es Canarias. Viejas, morenas, cangrejo blanco, longorones, lapas y burgaos se llevan en los genes.
Ya te gustaría a ti vivir aquí y no en el descontextualizado lugar donde vives. Anda que no te gustaría una sesión fotográfica del moreneo.
Y ni que decirte que la papitas negras de Tenerife arrugadas con mojo verde que acompañan esta noche a la golosina morena van a tu salud, para que te chinches.

José, la bujía es de rosca corta, pero es comodidad frente a la piedra y menos contaminante y valiosa que el plomo. No hace falta decirte que se pierden a cada dos lances.

Bueno, me alegra que les haya entretenido la entrada.
Mañana vuelvo al lance ligero, que tengo que probar un minnow que me han mandado.
Cada vez que lo miro me parto la caja.

Saludos a todos.

juan jose dijo...

No…no..!que te quedes quieto!

Rin,rin,rin (suena la botella de anis con la mano de almirez) Rin, rin,rin. Mientras dos mocitas del conjunto de bailes y danzas populares marcan ágiles saltos con los brazos levantados. Rin,rin,riiiiiiiiiiinn. (que bien lleva el ritmo la anciana Fuencisla, pese a lo flacucha que está y lo roido de su toquilla negra, rematada con sombrero de palma. Rin,rin..RIIIIIIIINNNGGG!!!

Que no escribas, que Mario ha querido hacer un cuadro costumbrista e idílico pero sin pasarse. ¡Que te estás cachondeando!

Rin, rin rin. Se oia de música de fondos, mientras el valeroso y aventajado pescador susurraba: “Jo, morenita, Jo, jo y jo. Rin, rin RIIINNNNGGGG.- Jo.-

Tamaragua dijo...

"....jooo morenita joooo.....jooo morenita pintada.....que viene el macho y te come la carnada...."

Ahí en las occidentales se pesca mucho la pintada.... aqui no abunda tanto....se coje más la negra, el murión y el bogavante (Enchelycore anatina).... cosas de la temperatura del agua...

Un saludo y buena pesca!!

Anabel Coello dijo...

Qué bien contado. Y con todo lujo de detalles.

Aunque me quedé con las ganas de escuchar el llamado tradicional, como el que oí hace mucho tiempo en un programa de Senderos Isleños. Mis hijas no conocían nada del llamado de la morena, y andaba buscando un vídeo para que lo oyeran.

Saludos!