26 de julio de 2010

CORRUPCIÓN NO EN MIAMI. (SIN COLORES PASTEL PERO CON MUCHO PASTELEO)

Schamann no es Miami, ni para bien ni para mal, pero si hay algo que los pudiera relacionar, quizás serían las carreras de perros y el término corrupción; si bien, en el caso de mi barrio, la corruptela no alcanza para una serie fashion de televisión ni tiene a Don Johnson como protagonista. En el caso schamanero, la delincuencia es urbanística, los “protas” buenos son vecinos de edad avanzada y los malosos tienen bigotitos de caudillo y caciquismo facha  para regalar.

Pero vamos al turrón.
Lo de la corruptela urbanística del barrio más populoso de Ciudad Alta (Las Palmas de Gran Canaria) tiene su historia.
En Schamann, como en Miami, existe tradición de correr Galgos en recintos creados ex profeso para tales fines. Canódromos profesionales.
En la década de los 70, en el barrio de Schamann (LPGC) funcionaba un Canódromo profesional entre las calles Sor Simona y Obispo Romo. Un circuito con pequeño graderio y local de apuestas donde cada tarde, un rebaño de perros corría detrás de un conejo mecánico agarrado a un rail. Más de una tarde, recuerdo haber bajado con mi abuelo a “los Galgos”. El viejo se jugaba un par de duros a los perros y yo alcanzaba alguna golosina al tiempo que veía las carreras.
A principios de los años 80, una vez finiquitado el atletismo perruno, la parcela (+/- 20.000 m2) que acogía la instalación quedó abandonada y el desuso dio luz verde al deterioro y las malas hierbas.

Durante años, la propiedad del Canódromo intentó vender los terrenos al Ayuntamiento. Hubo cambio de dueños, intentos de expropiación, una subasta por reclamo de los antiguos trabajadores y un Plan General de Ordenación Urbana que en 1989 determina el uso deportivo como el único posible en la parcela.

Allá por 1995, tiempos duros del PP - Soria alcalde - se retoman las conversaciones para la compra del solar por parte del Ayuntamiento, pero no fructifican por falta de interés municipal.

Años más tarde, aparece en escena un intermediario llamado Inprocansa que compra la propiedad del Canódromo. ¿Qué ocurre entonces?, pues que entonces sí. Entonces el consistorio con bigotito decide acceder a la adquisición de los terrenos al tiempo que el Plan General, cataloga la parcela como de uso dotacional y condiciona su desarrollo a la firma de un convenio urbanístico entre el nuevo propietario y el AYTO, determinando además, que de esa parcela se puede desgajar una franja de terreno y destinarla a uso residencial. Esto último, sin tener en cuenta que a efectos de planeamiento supramunicipal toda el área se define como de edificabilidad agotada.


Siguieron adelante y en tiempos de Josefa (alcaldesa) firmaron un convenio que en cualquier diccionario urbanístico, en bruto y sin triturar, puede ejemplificar el concepto “pelotazo”.  El pago por la propiedad del canódromo a Inprocansa, implicaba cesión de suelo en distintos sectores de la ciudad, incluyendo por supuesto, la franja esa de terreno desgajada de la parcela del Canódromo y destinada a uso residencial.
Dos de esos terrenos, la franja famosa y otro ubicado en las cercanías del Hospital Negrín, son valorados por el consistorio en torno a los 2,5 millones y 3 millones de euros respectivamente.
Firmado el convenio urbanístico en 2002 y una vez transmitida la propiedad de los terrenos, el intermediario (Inprocansa), en apenas mes y medio, ejecuta el negocio del siglo, vendiendo a Realia Business S.A. los dos terrenos citados por la cantidad de 7,5 y 7 millones de euros. En total, el intermediario - Improcasa, urbacan, da lo mismo -  se embolsa de hoy para mañana unos 9 milones de euros mediante una operación de intermediación digna de aparecer en los manuales.

Y es en este momento de la pelicula cuando aparece Nuestro Sony Croquet particular. ¿Se acuerdan?, era el poli blanco guaperas de la serie Corrupción en Miami. El que luchaba contra el crimen organizado en un deportivo descapotable o a bordo de una motora de lujo.
Pero en Schamann el prota bueno no es un hombre, es una señora mayor, Mari Angeles y algo (no lo recuerdo), presidenta y portavoz de la Asociación de Vecinos Ciudad Alta (Avecalta), que al día siguiente de que Realia Business S.A. obtuviera los permisos municipales para construir dos Torres residenciales de 15 plantas en la franjita famosa desgajada del Canódromo, se presento en los juzgados y denunció todo el asunto argumentando irregularidades en la valoración del suelo que informo el convenio y la imposibilidad de construir los dos mamotretos en un área de edificabilidad agotada y condiciones paisajísticas no aptas.

En la recta final del cuento que les refiero, los tribunales le dan la razón a los vecinos al tiempo que Pepa concede licencia de construcción a Realia para ejecutar las denominadas Torres del Mar. Las sentencias declaran nulo el Plan Especial y supenden la licencia de obras, pero mientras se hacen firmes, Realia acelera las obras hasta terminar una de las Torres de 15 plantas.

Cambian las tornas políticas y la derecha moderada (PSOE) desembarca en el AYTO. Se encuentran el paquete del Canódromo despachado, y sobre sus cabezas, un hacha en forma de Indemnización millonaria a la promotora inmobiliaria que aparentemente, sin tener nada que ver, compró para construir  y vender, obtuvo licencias y ahora se ve compuesta y sin novia.
La última palabra, la actual, la tiene el Tribunal Supremo. Ahí se decidirá el partido. Nadie ve una salida que no sea declarar la ilegalidad de todo el asunto, condenar a los culpables y que la piqueta desarme la torrecita de los eggs en un hecho paradigmático y sin precedentes en la Canarias metropolitana. Indemnizar a Realia Business es la ruina, pero no nos engañemos, en caso de producirse tal deselance y salvo sorpresa condenatoria, ni el del bigotito, ni Josefita, ni ninguno de los mayordomos a su servicio experimentarán frio o calor. Al menos, mientras tal y como dijo el alcalde actual no hace mucho tiempo, los políticos no respondan a sus ilegalidades con el propio patrimonio.
Estaremos atentos.



Que Hacer con la Torre. La Solución de Jay

Se le ocurrió el otro día en uno de sus ataques. Apareció frente a mi mesa y me dijo que ya lo tenía, que se le habia ocurrido la solución al asunto del Canódromo, que me la iba a escribir.

¿Y si se aprovecha la torre ya construida del Canódromo para hacer eso mismo, un canódromo, pero en vertical?.
los perros en vez de dar vueltas a un circuito tras una liebre mecánica, subirían escaleras detrás de un gato a pilas adosado al pasamanos. No se fagocita más territorio y el arretranco urbanístico ya construido tendría un fin útil.
¿Acaso no hay una prueba atlética para seres humanos consistente en corretearse de abajo a arriba el Empire State de Nueva York?.

En el rellano de cada piso se podrían instalar localidades de asiento y las viviendas podrían acoger servicio de cantina, restaurantes, ventanillas de apuestas y tiendas de merchandaising. En el piso 10 un palco para autoridades con circuito cerrado de televisión y terraza orientada al Barranquillo donde Pepa pueda acudir con pamela los domingos de carreras y semanué amarrar negocietes jugando al subastao con los amigos.
Los beneficios en la explotación del chiringo deportivo y las apuestas lo llevaría Realia, por supuesto, y a la señora Mari Ángeles se le podría nombrar encargada de la instalación y depositaria de la ancestral tradición schamanera de las carreras de perros.
Seguro que cuando se sienta directora del canódromo, encargada de escalera y gerente del ladrerio, afloja su animus litigandi, rebaja la intensidad de la matraquilla y retira las denuncias.
Incluso se podría solicitar el reconocimiento internacional de la FIDEGUA (Federación Internacional de Escaleras de Galgos Urbanos Amateurs) como institución precursora de una nueva disciplina deportiva.

En fin, se que puede sonar estrambótico, pero se trata de intentar ahorrarnos el escarnio de la piqueta empolvando Ciudad Alta, darle salida al limbo urbanístico que supone la Torre ya construida, atajar la sed de sangre de Avecalta y de paso, dotar a la Gala Drag del Carnaval de un espectáculo hermano (carreras de perros por escaleras)  que le descentralize singularidad y extravagancia.
Lo digo más que nada por aportar una salida y calmar el avispero. Ya saben, aquí paz, en el cielo gloria y en Miami, la Stefan, o sea, Gloria también.

4 comentarios:

Marco dijo...

Mario,

buen post relatando la historia del pelotazo schamanero...., pero queria consultarte cual es la postura actual del ayuntamiento? Por que estan a punto de romper el PSOE y Compromiso? Se que es por el Canodromo, pero la prensa no es clara. Saavedra se niega a pagar la indemnizacion a Realia, y quizas dejarla a seguir adelante? Supongo que la contruccion no tiene demasiadas garantias, ya que se hizo a prisa y corriendo. Por otro lado, he leido que la torre no se va a poder destruir mientras las depossitos de fuel de la zona esten tan cerca..... Vaya marron toda esta historia. Vaya pelotazo.....

UNO DE TANTOS dijo...

Marco, el AYTO, en el Plan General, actualmente contempla la ordenación del Cánodromo con Las Torres residenciales. Lo hace yo creo que de manera adecuada, pues aún, el asunto esta pendiente de la sentencia final del Supremo.
La indemnización a Realia en caso de no poder construir llevaría a la corporación a la ruina.
Lo de Nardi es oportunismo y algo de demagogia. Ella tiene un partido, Compromiso que se unió al grupo de gobierno socialista en el Ayuntamiento tras las últimas elecciones. Ahora se acercan elecciones de nuevo y claro, ella para concurrir con su partido, tiene que romper el pacto actual. Aprovecha este tema, le cuadra y encima queda ante los vecinos como Robin Hood.
La verdad es que sin tratar de salvar a nadie hay que estar en el pellejo de los que mandan actualmente en el AYTO. Heredando lo que han heredado.

capitow dijo...

fueerte mamoneo cristiano....

fincachipude dijo...

Supongo que es muy jodido para quien sea "asumir" los errores de otros... pero ¿es mejor "cerrar" los ojos?, o ¿es que hay males menores en esto de la corrupción?.
¿Qué significa la ruina para un Ayuntamiento...?. No lo entiendo demasiado. Al fin y al cabo seguimos manteniéndolo los contribuyentes y siempre estará "papá cabildo", "papá gobierno canario", "papá estado"... es decir los contribuyentes para continuar pagando los errores de los demás...
¿no?
Gracias Mario por tu valentía.
Inma