19 de julio de 2010

BANDAMA, EL GRAN VOLCÁN

Ordenando mi pequeña librería, la otra tarde, recaí en el libro “Bandama, El Gran Volcán”, de los doctores Alex Hansen y Claudio Moreno. Al abrirlo y recorrer páginas, caí en la cuenta del tiempo que hacía que no me daba un paseo por el Monte y me acercaba a la Caldera.


Continué el ojeo y me detuve en el apartado concerniente a geocronología para acordarme de algo que hace no mucho tiempo provocó revuelo y llamó la atención: Bandama es según las últimas dataciones y estudios, el episódio eruptivo más reciente de la isla de Gran Canaria.
Parece ser que el radiocarbón ha confirmado lo que algunos científicos inquietos ya intuían desde hacía tiempo. La  génesis tremebunda y catastrófica de Bandama se encuadra dentro de periodos históricos o protohistóricos. Más o menos 1.980 años hace. O sea, en plena era de cristianos, año treinta y pico después de la entelequia. Con la isla de Canaria - aún no era grande - poblada por agropastores aborígenes que tuvieron que fliparlo en colorines cuando aquella fuerza sobrenatural que llevaba un més rugiendo y escupiendo fuego, se salió definitivamente de madre y el petardazo sepultó bajo toneladas de picón y cenizas los quintos pinos de Jinámar y Telde.

Aquella tarde, con el libro enfrentado a los ojos, me apateció acercarme al volcán.


Hacia tiempo, años, que no descendía a la Caldera.
Ayer, por fin le dí el día libre a la orla costera, agarré mi Nikon y me acerque al Monte.

Subí al pico, bajé a la Caldera. Visité el volcán doble en toda su extensión y desvié mi recorrido hasta la Cueva de los Canarios, para refrescar la fotografía del peculiar asentamiento prehispánico.

Me alegró comprobar que de modo general la conservación por lo que a la interferencia humana se refiere sigue siendo buena. Agustinito, el último habitante del colosal agujero, pone toda su voluntad en ello, y la Ley Canaria de Espacios Naturales Protegidos, preserva el espacio - normativamente al menos - de usos  poco adecuados o recomendables.


Con el Dedo de Dios convertido en muñon, un cuarto de isla quemada no hace mucho y las Dunas de Maspalomás asfixiadas de muerte, esta isla no anda sobrada de simbolos naturales saludables. Bandama, la Caldera  y el Pico es uno de ellos y probablemente sus repercusiones naturales, paisajísticas y culturales merezcan más atención y promoción como espacio natural diferenciado.


A todo el que sea medianamente sensible y entienda el campo como un ejercicio de salud para cuerpo y alma y no como otro lugar para beber comer, gritar y joder, le recomiendo el paseo. Esta a 15 minutos de la ciudad, es facilmente abarcable y contiene casi todas las características naturales y culturales de la comarca noreste de la isla.


Y si alguien quiere conocer de antemano el lugar, guiarse dentro de él o encontrarle pausada explicación posterior, que se haga con el libro “Bandama, El Gran Volcán”, editado por la Consejería de Medio Ambiente y Agua del Cabildo Insular de Gran Canaria. Esta dirigido, escrito en algunas partes y coordinado por dos de la personas de este planeta que más saben sobre Bandama.
Merece el placer (pena no hay), lo aseguro.

4 comentarios:

Y digo yo dijo...

Usted mirando historia prehispánica y yo mirando al Sr Otzi este finde, aunque lo mío fuera virtualmente.

Echo de menos la cámara de D Claudio arrodillado haciendo fotos a lo que para mi es "una flor" y para él, si le preguntas, pueden ser cinco o seis páginas de libro.

A demás es coautor de mi logo :)

Marco dijo...

Mario, anadiria tambien la Fortaleza de Ansite, como lugar aun preservado. Recuerdo que antes de mudarme de las islas, solia ir mucho por esos barrancos y cuevas, y tiene una magia especial.....

Buen post. Ahora, que estoy por la isla, y sintiendo este seco calor, es un gran merito aventurarse a tal ''paseo''...

saludos

Nicola Zingarelli dijo...

Si no fueras tan vago, hubieras ido con el trípode y buscando el amanecer o el atardecer. Un par de filtros de los que me mangonéas y a hacer fotos como diós manda. Que pena que tanto talento se haya juntado en un ser tan huevón :-)

UNO DE TANTOS dijo...

Por alusiones:

Marco, sin duda que Ansite, la fortaleza es otro lugar referente, y hay algunos más desperdigados por nuestra depauperada geografía. El calor apretaba este fin de semana, pero el alisio se encargaba de poner el contrapunto de frescor.

Yayito. Lo de huevón...sin comentarios.
Ya me lo cobraré. Como tu sabes.