25 de mayo de 2010

MAREJADA DE MADERA. MATRAQUILLAS DE PANTALÁN IV


Me gustó el titular de la noticia que ayer publicaba La Provincia. Marejada de Madera.

Viene a cuento de la arribada masiva de palos, troncos, ramas y matojos al perímetro oceánico insular. Hecho que desde hace algunas semanas tiene a la navegación menor metida en un brete y a patrones y marineros estirando el cuello en previsión del toletazo desfondador.

La verdad es que desde un principio nos llamó la atención tanto cadáver árboreo flotando a sus anchas. Y desde un principio quedó claro que no era mercancía perdida; la susodicha madera pelágica no presenta dos troncos iguales y la presencia de ramaje y follaje indican la ausencia de manufactura. Conjeturando en nuestras navegaciones, especulabamos con los restos de alguna avenida cercana. Pensabamos como hecho más probable en el material transportado por las carreras invernales de nuestros barrancos, sin imaginar ni tener en cuenta que en el Atlántico circulan unas cintas transportadoras de tal potencia, que en un par de meses te pueden poner frente a la avenida marítima un bosque Bretón enterito.

En cualquier caso, nunca tendremos la capacidad deductiva que tienen muchos de nuestros paisanos. Esa intuición y olfato elucubrador digno del mejor Sherlock Holmes. Eso sí, un olfato dislocado por la ignorancia, la imaginación exacerbada y el analfabetismo secular.

Ayer, cuando salía del curro diario y me encaminaba a recoger el coche, en el ascensor del aparcamiento escuché una conversación que tal y como recoge la noticia periodística que les enlazo arriba, colocaba al terremoto de Haíti como principal explicación al naufragio maderero.

- “Shiaaah, vaya historia con los troncos esos que hay flotando ahí fuera. El otro día casi parto la helice con un palo, es que si no te fijas bien casi ni los ves.

Yo lo que digo es de donde habra salido tanto palo y tanto tronco, eso lo tiene que traer la marea de donde quiera que es”.

- “Oh, ¿eso de donde va a sali?, eso viene de ahí de las islas esas del terremoto. Si hombre ¿cómo se llaman?, Tahiti o algo de eso. ¡Chacho!, eso barrió con todo y los aguajes y las corrientes en seguida lo meten aquí, yo he visto carteles y garrafas de gasoil flotando. Y hasta gente y animales tiene que haber, lo que pasa es que eso se deshace, pero las maderas y los palos, eso puede estar años en la mar. Aquí llega mucha porquería siempre, todo lo que se cae por ahí fuera aparece aquí, vete allá atrás a la Isleta o Bañaderos pa que veas”.

En fin, ustedes mismos. Piensen que a partir de ahora un terremoto combina los efectos devastadores del movimiento litosférico con una riada apocaliptica salida de la nada que arrasa árboles, objetos y todo lo que encuentra a su paso, ¿o es qué acaso cayeron al mar por efectos del temblor laderas enteras de bosque costero tropical?.

Eso, sin caer en la cuenta de que en Haíti el último árbol se debió extinguir a principios del siglo XX. Es más, yo creo que con 4 de los troncos que han aparecido en Mogán en las últimas semanas ya tendriamos toda su superficie boscosa cubierta.

¿Y las corrientes?, ¿y los aguajes*?, ¿Cúando cambiaron el sentido general de la marcha en el Atlántico?.

Total, que como siempre estoy atento y dispuesto a apuntar las matraquillas insulares más genuinas y surrealistas, la anote al llegar al coche y aquí la cuento. Me llamó la atención la noticia mañanera del periódico y el comprobar horas después como el intelecto popular me corroboraba en persona la teoría hatiana.

Ya saben, matraquillas de pantalán.

Y por supuesto, pueden estar seguros de que no será la última.

* En el argot marinero popular de esta isla (desconozco si se puede extrapolar a otros lugares), la palabra aguaje es mágica, genuina, definitoria. Nuestros paisanos de ribera la implican y aplican a todas las contingencias relacionadas con el mar, las mareas, los peces, la navegación e incluso los misterios de la vida. Con ella tapan desconocimiento y resuelven conjeturas. Lo mismo sirve para explicar el porque la cabrilla negra no comió el sábado que para resolver la muerte de Lady Di.

¡Eso es por los aguajes tan grandes! suelen decir.

7 comentarios:

Nono dijo...

Y los cocodrilos, no aparecen cocodrilos.

Y digo yo dijo...

Cooo..coco muchos, drilos los justitos :):) ¿Ooh, es que ustede no han oido hablar del mar de los sargazos?...si hombre de donde vienen los sargos grandes....

¿Ande te metes Patrón? mira que tengo que estrenar niña nueva a ver si me das un toque en alguna salida con Giovani.

Marco dijo...

El octavo continente de partículas flotantes de plástico y residuos ubicado en el Pacifico abarca ya dos veces el tamaño de Texas…. The Pacific Garbage Patch…. Se habla que ya se está formando uno en el Atlántico…..


http://www.disinfo.com/2010/03/are-there-really-continents-of-floating-garbage/

http://upcoming.current.com/search?q=The+8th+continent%3A+Pacific+Ocean+garbage+patch

UNO DE TANTOS dijo...

Interesantes enlaces Marco. Gracias.
Había leído algo sobre el tema pero no tenía ni idea de que fuera de tales dimensiones.
Mira por donde, ayer, pescando con Jacobo, cuando salíamos de un lugar a trasmano y muy poco frecuentado, nos tropezamos con el reguero de basura de un pescador generador de asco, de esos que tanto abundan. No había un solo desecho 3 Km a la redonda, pero justo alrededor del lugar en el que aquel animal poso su trasero aparecían 3 metros cuadrados de envoltorios de palmeras de chocolate, botellas plásticas vacías, latas de refresco, bolsas plásticas repletas de pan putrefacto, hilos, nylons, plomos y varios trapos malolientes.
Más arriba, en unas grutas, descubrimos escondido unos plásticos enormes y un balde para preparar engodo. Le recogimos toda la basura en el cubo y lo volvimos a colocar en su sitio.
No pudimos llevarla, íbamos cargados y encima el pateo es grande.
La sensación de rabia, asco y repulsión que me producen escenas como esta es tal, que rezo lo que no se con tal de no tropezarme con uno de estos humanos genera mierda. No se que haría.

Y digo yo dijo...

Otra imagen de revolver tripas es ver un barco con mar en calma absoluta, total, inexistente, al que le acompaña una bandeja de corcho blanca flotando a su vera…evidentemente es la bandeja de los chipirones que ha arrojado por la banda.

Sabía de la isla de los plásticos, las corrientes los han ido juntando, hace poco hubo un documental en la tv y es impresionante la de mierda que anda flotando por el mar.

Cabello dijo...

Ya hacia algún tiempo que venia viendo "madeira",perdón,madera y troncos por el sur y el norte de la isla.

No seria disparatado pensar en la riada de Madeira.

De los cerdos con cañas,un tronco es lo que deberían pegar en cada lance...

Saludos

Roballiza dijo...

Aquí en Asturias este finde teníamos para regalar troncos.. arboles enteros, pero aquí es normal, que tras días muy lluviosos como los que hemos tenido y estamos teniendo saliendo en los telediarios, los grandes ríos nos regalen madera como para parar un tren o un petrolero. Hasta coches tenemos esta vez varados en la arena de algunas playas.

De los cerdos embarcados aquí también abundan y las lanchas dejan su rastro de botas rotas, monos, latas y bidones de gasoil y aceite, las cajas de pescado rotas, las redes muertas, las botellitas de los palangres, ahora toooodo son botellitas de agua por todos lados.

Saludos