28 de mayo de 2010

JAY BUSCA EVANGELIZADOR. YO ME BORRO

Esta mañana, Jay ha aparecido alterado en mi mesa de oficina. venía histérico, nervioso, en plena ebullición. Llevaba una media armadura y una lanza, hablaba a voces del siglo XV y parecía envuelto en frenesí de batalla.

No se cuando escapó, pero el rato que anduvo por ahí no le sento muy bien a su ya de por sí atormentado carácter.

Saltó sobre la mesa riendo compulsivamente y gritando que algo era genial, que el surrealismo encontró otro manantial, que los jigs de bucktail estaban revolucionando el panorama pesquero insular y que daba lo mismo el porque y el con que medios, que las masas pescadoras habían tomado las orillas y que sierras, bicúas y pejerreys ya no tenían donde esconderse.

Enseguida entendí. Ya estamos otra vez con la misma matraquilla. Se pone a revolver en la red y se emociona con descubrimientos que luego pretende que yo le publicite.

Y entonces, me alargó un folio con una dirección web y un manuscrito dirigido a mi persona.

Dirección web

Y con esto le es informado que a causa del mucho desconocimiento que los dichos indígenas tienen, huyen y se apartan de la conversación y comunicación civilizada, por manera que aún siéndoles mostradas y explicadas las mañas y los quehaceres no quieren aprenderlas y andan vagabundos de razón y sentido de la decencia, siendo menesterosa la empresa para doctrinar y atraer a que se conviertan a nuestra fe pescadora. Mande dar esta mi carta en la dicha razón por la cual mando a vos, el dicho mi gobernador, que el día que esta carta viéredes en adelante compeláis y apremiéis a los dichos salvajes que traten y vieran las mañas de las personas normales de la dicha isla o el mar lejano, y trabajen en la buena imagen, y coger y sacar pescados sin ganar agravio alguno, más manden que sean bien y justamente tratados y pongan en los retratos la diligencia debida. Por ende, suplico a mi señor que así lo hagan y cumplan, y que este sea siempre su principal fin, enviando a las susodichas tierras indígenas, palabras probas y temerosas de Dios, doctas, instruidas y experimentadas, que enseñaran a los naturales la firmeza y rigor de las buenas costumbres pesqueras de nuestra corte, siendo en especial el favor de suprimir las endemoniadas músicas y los retratos afrentosos a la buena y sana virtud.”.

Ni le contesté. Apagué el ordenador, me marché a desayunar y allí lo dejé, con su sonrisa maliciosa y sus ojos inflamados de hijoputez.

Que te den por saco Jay, que luego quedo por malo que eres un malo. Llama a los de Survival International y explícales a ellos tu descubrimiento.

Yo me borro, y además, felicito y aplaudo el primitivismo de los colores patineta, la música insoportable, los anucios de concurso, las palabras blancas sobre fondo amarillo y las fotografías de sierras portergeist al tras luz del sol que entra por la ventana de la cocina.

Condolencias por la elegancia y el coeficiente.

4 comentarios:

Y digo yo dijo...

Sin palabras...se le cae a uno la moral a los crocs, buff

Femés Elvira, dijo...

Bahhh!!!
Pues si eso está de lo más hoy en día... muerte, muerte al de escamas!!! Y si te sácas un recuerdo con media cabeza colgando y la barriga abierta, mejor!!! Eso son evidencias de combate y guerra con el individuo!!!
La moral no es lo único que se me ha caido...

Si regalaran un bucktail por cada fóto o video de pescado devuelto...
Con tal panorama, lo del evangelizador está dificil compañero, hasta los curas se pelean...

cañacortada dijo...

La realidad que me toca vivir ahora me perturba a diario. A donde llegará esto. :(

Saludos.

Nicola Zingarelli dijo...

No me he enterdao de na'...será la edad :-)