12 de mayo de 2010

CLARO, FALTABA JACOBO


Y que conste que yo no tenía previsto pescar en la tarde de ayer. La culpa la tuvo la lluvia de medianías bajas que suspendió los practica deportiva de la tarde, el hecho de que al tal Jacobo le anularan sus deberes de curro vespertino, su insistencia en ir a ese lugar que tanto le gusta y la bajona sobrevenida a mis ánimos de negación.

Y al final, pasa lo que pasa. Cuando el destino hila tanto es porque reserva algo.

Y se lo tenía reservado al de los Realejos.

Le tenía reservado un Pejerrey de 4-5 Kg con un minnow top gama de Shimano. Una gran picada casi en superficie, una buena pelea y una emocionante captura.

Servidor quedo para hacer fotos, para que otro pejerrey le sustrajera un jig de pluma amarillo-azul y para casi conseguir una bicúa mediana con el dichoso Adagio 125 de Duel.

Las imágenes ilustran el lance y comentan por si solas la entrada.

La burrada de levantar un animal de ese porte con la caña se explica por el deseo de retornarlo sin daño al medio tras la fugaz sesión fotográfica. El lugar no es apto para varar y la única solución viable sería el bichero.

El bichero lo tenemos, pero en nuestros protocolos de pesca queda relegado casi exclusivamente al cobro de bicuas grandes y sierras, peces destinados el 90% de los casos a la gastronomía familiar. El resto de animales, caso de este pejerrey de ayer, por pena o por disgusto culinario regresan vivitos y coleando al agua salada al que pertenecen.

Respecto a ese lance de levantamiento, debo decir que lo protagoniza, como no, una de esas cañas chicle (en este caso dicho con admiración) de Shimano. Una Shimano Beast Master 300 acción 20-50 que hace tiempo perteneció a este que escribe.

No es la primera vez que veo a cañas de este modelo realizar proezas parecidas. No es lo correcto, ni lo recomendable, pero si asumes las posibles consecuencias fatales y tienes claro que si hace Crack la culpa será exclusivamente tuya, adelante con los faroles. Las probabilidades de fracaso son siempre más elevadas, pero cuando cuadra, el éxito sabe a gloria.

Pues eso, que el nortinerfeño tenía predestinado encontrarse con un buen pejerrey a la caida de la tarde de ayer y no pudo librarse. Las circunstancias le enredaron el camino hasta ponerlo en disposición.

Buen lance y buen peje.

2 comentarios:

Y digo yo dijo...

Posí es como aquello de "donde menos te lo esperas salta el Pejerrey" o era la Liebre?? bueno es igual, hay que estar en el sitio y saber hacer como se ha hecho, congratuleishons...

snak-web dijo...

Buen lance, buen peje y muy buen reportaje... :D me ha gustado mucho y felicito a mi vecino por esa captura y suelta, la verdad es que hay pocas personas que practican el captura y suelta en la mar y cada día me alegro mas al ver que poco a poco nos vamos concienciando en que el mar es un recurso que se agota y queremos ver a nuestros hijos practicar este fabuloso deporte. Seguir asi un blog muy bonito.