12 de abril de 2010

ESCOPLOS, BOCINEGROS, CUERNOS Y VIEJAS


Contraviniendo tendencias personales, en las últimas salidas a jigging vengo utilizando con especial regularidad, jigs cuya característica principal es contener el peso en la parte trasera. Señuelos que recuerdan a una pera de plomo con brillantes acabados y que lejos de lo que personalmente pensaba son bastante efectivos trabajados en tirones cortos y rápidos.

En modelos más o menos diversos siempre ha habido algún jig de este tipo en mi estuche, pero la afición seria a su uso - en realidad siempre los ví como un plomo de colores sin más virtud que la de llegar rápido al fondo - me ha abordado luego de comprobar la particular eficacia del Haoli Slim and Long, que tiende al peso culón y comenzar a utilizar el Mura jig recibiendo todo tipo de picadas y querencias.

Ahora me he hecho con un nuevo modelo de escoplo (despectivamente siempre les llamamos así), el Rocket 200 de Jigging Master en colores plata y plata azulado. Un señuelo que con 200 gramos de peso y todos los brillos del mundo - creo que el asunto de los reflejos es básico en este tipo de jigs – fue probado durante las 5 horas de jigging del pasado sábado logrando darle el pego a un loquillo y a un bonito bocinegro al que la velocidad, más que confundirle, le asoció mortalmente con el tocino.

De momento, parece que pescan y reciben más picadas que cualquier otro. El porque, mejor no me lo pregunten, pues yo no se darlo aunque intuyo que mucho tiene que ver la relación jigjerking.

Cambiando de tema, he de decir que después de tiempo sin practicarla, hemos vuelto a recuperar una pesquería legendaria; la pesca de la vieja con espigueta o cuerno de cabra. No hay señuelos artificiales, pero las peculiaridades del pez y las vicisitudes que rodean su pesca mediante el método referido son de una belleza y sensibilidad tal, que la convierten en algo personalmente adictivo y gratificante.

Seguimos con el lance ligero y las maneras del jigging, pero de manera silenciosa pensamos prestarle más dedicación en el futuro a la vieja y sus componendas. No habrá publicidad sobre tales acontecimientos, a menos en abierto. Estas 7 líneas se autodestruiran en 6 entradas.


3 comentarios:

Y digo yo dijo...

Que ricas sancochaditas:) sin más.

Definitivamente tengo que darme un salto para la redonda de finde porque lo que es por aquí o ando despistado o no se yo:(

¿Ya tienes la 15lb?

UNO DE TANTOS dijo...

No, aún no tengo la 15 Lb. Aún no le ha llegado al proveedor.
Actualmente pesco la mayor parte del tiempo con la Shimano Blue Rose y me lo paso....

Las viejas son una de esas cosas que atan al terruño. Un manjar en cualquiera de sus variantes gastronómicas, tanto en jareas como frescas, bien sea sancochadas (caldo de viejas), a la espalda, en pastel o simplemente fritas (cuando son pequeñas). Eso sí, yo soy de la escuela de los que no la escaman.
Si me animo, igual monto un sitio para hablar de ellas y su pesca. que Para una cosa que aún nos proporciona arraigo...

Femés Elvira, dijo...

Como me a gustado esta entrada...
Precisamente esta tarde he llegado de La Graciosa de pescar viejas...
Poco spinning en dos dias de estancia, estaba la mar como un plato y trasparente como un espejo, por lo que las viejas han sido el mayor pasatiempo.

Además de mantener una tradición con la caña fija y el cuerno de cabra, es una gozada pescarlas a boya con una caña de spinning...los sentidos se agudizan tanto como con los señuelos, y verlas luchar y correr por el veril con una caña ligera lo hace muy entretenido.

Mario, ¿escamarlas? Se desembuchan y lísto, pero¿las has probado sacandoles los filetes y rebozándolas? Con unas papas arrugadas y una salsa marinera estan de escándalo.

Tendremos que dedicar una entrada a las exquisiteces de la gastronomía canaria...jejej