18 de marzo de 2010

NOSOTROS 1, INVIERNO 2010 0. OTRO QUE LLORA, OTRO QUE M…

Y encima me tuve que poner duro e intransigente. O vamos a esa marca, o me voy de orilla, que en estos días me resulta más bonito y relajado.

Dos horas de jigging vespertino. Mar en calma, no hace frio, ni calor. La redonda envuelta en la meteorología que le confiere reconocimiento planetario.

La navegación es rápida y limpia. En media hora estamos allí, en la marca que intuyo desde hace semanas. José aún duda, prefiere ir más al norte, pero yo cuento con mi convincente pesadez y el poco tiempo disponible.

Dejamos caer en la parte más profunda de la ladera. El garete es idoneo, nos hace subir la pendiente. La sonda marca vida desde el fondo al primer cuarto.

Yo bajo un Mura Jig de 200 gramos color plata, uno de los tres jigs que me he llevado. 3 jigs combinando los colores nacionales de medregalandia; rosa, plata y blanco. José por su parte, coteja todo el estuche y se tira a un Long Blade mediano de Hart en color sardina.

Estoy convencido que habrá picada y pez. Pez de tamaño reseñable.

Gareteamos sin anclaje a poca velocidad. Agotamos 4 o 5 derivas sin más resultado que un par de chupaditas livianas. El pez llegará, digo para mis adentros, estoy convencido.

Y llegó. A media hora del final, el compañero ese de pesca que lleva mes y medio llorando el mal cuajo de este invierno cabrón, ese que lleva dos días jurando en hebreo porque un jurel le ganó el último pulso orillero, ese que no ceja en el empeño y al que no le contamina el desanimo, se queda pleiteando contra un animal que le ha sorprendido a media agua con una tímida y poco contundente picada. Pensamos en loquillo y encima no parece demasiado lustroso, me dedico a fotografiar y le dejo a José el embarque del animal. Cuando llega, hace lo que hacen las samas, alejarse y abollarse. Pero no es sama común, es sama de ley, guachinanga, dentón. Un precioso dentón de 6 kilos y medio. Otro esporádico. Uno de esos espáridos que suelen capturarse un par de veces cada año en lugares muy concretos y específicos.

Ahora ya el invierno es menos cabrón, el jurel aquel queda perdonado y supongo que servidor contará con más poder de convicción cuando se encapriche con ir pescar en la marca de marras.

Hoy, esta tarde, nosotros 1, invierno 2010 0.

Justo y suficiente.

3 comentarios:

Marco dijo...

bonito ejemplar......

Y digo yo dijo...

La veterania es un grado, hagase respetar carajo.....:)

Efrén dijo...

Que guapo dentón, seguro que a partir de ahora te harán más caso jeje...
Saludos.