7 de febrero de 2010

¿SARNA?, ¿QUÉ SARNA?


Tras estrechar la mano bendecida de Caña Cortada (mano de santo a lo que se ve), sobrevivir a la borrasca y llorar amarga y publicamente la mala racha de mi jigging, el túnel se ha iluminado al final regalándome dos días de capturas que me permiten elevar la autoestima pesquera y recobrar la confianza extraviada.

Una de esas capturas ocurrió entre semana, en una tarde de poco viento noreste y nula marea. Se trató de un loquillo (término en cuarentena) que rebasaba los 3,5 Kg y no pudo resistirse a las danzas puntiagudas de un Slide Thuster 200 de Smith ex rosa plata y veterano de Andaman.

La otra captura fue hoy mismo. Esta mañana, en un amanecer calmo de polvo sahariano en suspensión.

La corneta del cambio de marea ya había sonado y en el aire se respiraba el advenimiento de una picada inmediata.

Apenas un amago de chupadita y dos garetes no muy largos después, una picada franca, bruta, contundente, me pone el corazón en un puño. Un zapatazo de aupa que escandalizo a la pequeña Shimano Blue Rose. Un animal que cuando fue consciente del engaño hizo trabajar duro al Accurate, empujando de tal manera que las opiniones de a bordo tenían que ver más con negritas de dos digitos que con el ubicuo y extraordinario medregal más común. Pero no, la cosa no era negra ni tenía antifaz. La cosa resultó ser un extraordinario loquillo (término en cuarentena) que sobrepasó los 11 Kg de peso. Loquillo de aguas profundas (136 metros de nada) y avanzadilla deseable de mayor y más entretenidas jornadas.

Y eso es todo. Luego, rolo la dirección del viento, se intensifico el flujo que nos llegaba del norte y los peces entraron en uno de esos indecifrables períodos de autismo depredador.

Luego nos piramos al muelle, a sacarle otras lascas a uno de estos domingos carnavaleros de febrero.

Advertencia: Cuidadín estos días con las orillas abiertas al norte. El Atlántico parece querer atravesar la isla de parte a parte y ningún lance vale el más mínimo susto. Las imágenes lo dejan claro.

Coming Soon: volveré a meterme con los medregales. Hay una inquietud o duda ictiológica que me gustaría reflexionar.

Maldita falta de tiempo.

2 comentarios:

Femés Elvira, dijo...

Estába claro que esa racha prónto iba a cambiar a mejor.
Preciosos esos loquillos Mario, la segunda fóto está muy guapa.
Saludos.

Y digo yo dijo...

La racha no ha pasado, se la ha pasado a.... que es distinto (como el perro de Manolito) jeje

Yo se que usted a último remedio hace uso del refranero antes que de la oración y de ahí su llanto a diestro y siniestro, y como el que no llora no mama al fianl ha terminado usted mam...cogiendo un peje.

Cierto el NW no está para bromas en los riscos.