18 de enero de 2010

HAITÍ. DESASTRE ANTINATURAL. LA PARANOIA DE MI AMIGO

A propósito del catastrófico terremoto que ha asolado Haití, debo hacer constar en mi cuaderno público y virtual algo que un amigo coñazo me transmitió el otro día envuelto en rabia y agitación. Mi amigo, que suele aparecer en los momentos menos pensados, es un enfermo mental que sospecha permanentemente, un paranoico sin tratamiento, un ser incorrecto, dañino y desagradable. La otra mañana, al día siguiente del terremoto haitiano, mientras me acicalaba frente al espejo, apareció rebosando desconfianza esquizoide para exponerme su versión de la catástrofe, amenazándome de paso, con hacer públicos mis pesqueros secretos y la nueva y revolucionaria técnica atrapa loquillos si no veía publicado en este blog su parecer.

Total: yo, que sueño pavores de sudor frío ante la posibilidad de una invasión masiva y litoral de “mi gente” y manejo con secretismo rayano en la obsesión la complicadísima pesca a jigging del loquillo parejo, claudico a sus exigencias y expreso en mi blog su paranoica, esquizofrénica y disparatada versión de la catástrofe caribeña.

Ahora le toco a Haití. Primero fue el Tsunami del sudeste asiático y luego el huracán Katrina donde los negros pobres de USA. Alguien ha descubierto una nueva arma y la utiliza a su antojo con el fin de conducir el devenir del planeta, de la política, de la economía y de la geoestrategia. Alguien tiene una máquina que permite fabricar desastres naturales, una máquina capaz de confeccionar terremotos con epicentros siempre localizados a 10 Km de profundidad y ondas sísmicas que como en Haití, se desplazan en trasmisiones inverosímiles y poco frecuentes.

Haití es uno de esos países prescindibles y sin embargo apetecibles para montar una base de operaciones caribeña frente a Venezuela y Cuba. Un país donde el estado llevaba tiempo en quiebra.

Devastándolo - el ser humano importa un carajo – una ocupación invasora puede ser fácilmente disfrazada como ayuda humanitaria ineludible, la reconstrucción asegura beneficios hipermillonarios y la anarquía social de la desesperación garantiza la obligada presencia militar de los de siempre.

El aparatejo funciona a pleno rendimiento, siempre en el tercer mundo, en lugares que no importan. Luego no hay sino que esperar a que la imagen global transmita el drama humano y social, que desate el inocente sentimiento de solidaridad planetario y propicie la coartada perfecta para vestirse de bombero, de médico, de arquitecto, de ingeniero y sacar réditos de toda la contingencia”.

En fin Jay, maldito chantajista. Aquí dejo reflejada tu opinión. Espero que tu psiquis conspiranoide deje un día de darme la tabarra y pueda vivir sin el miedo a encontrarte. En mala hora te lleve a aquel pesquero secreto, en mala hora te enseñe a pescar loquillos grandes.

Perdonen la locura y el extravío de la reflexión, pero de una u otra manera, todos andamos cogidos por los testículos. Todos tenemos un compromiso que nos obliga y yo lo tengo con este ser avieso y detestable, pensador de lo impensable y sostén de lo insostenible. Son las cosas de mi amigo Jay. Sus disparates.

Por cierto, también me dijo Jay que les recomendara un libro. Dice que no tiene desperdicio.

Se llama “LA DOCTRINA DEL SHOCK” y es de la escritora canadiense Naomi Klein.

Ustedes sabrán. Por lo que a mi respecta, hoy ya no quiero pensar otra cosa que no sea apurar la huida, alcanzar la caída y concentrarme en la picada de algún loquillo grande. En definitiva, robarle un par de horas a la muerte. (Hermano Juanjo dixit).


4 comentarios:

juan jose dijo...

No te equivoques, Jay tiene razón en todo menos en lo de la maquinita bélica, la cual probablemente existe pero no se ha usado, esta vez. Y no se ha usado, porque hay otra máquina que es mucho más efectiva. En el caso de Haití se han precipitado los acontecimientos por el terremoto, pero tarde o temprano la invasión se hubiese justificado ante la televisión-global-que se apuntala-en prensa-y-dominicales. Haití tiene su futuro escrito, el mismo que otras islas caribeñas. Incluso Cuba lo tiene, aunque para esta isla van a tener que sacar la maquinita…

No te quedes mucho tiempo a solas con Jay que te va a complicar la vida.

Y digo yo dijo...

Cambia de espejo.

Femés Elvira, dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Femés Elvira, dijo...

Jay Presidente!, Jay Presidente!
Paranoia surreal, pero no incierta. Siempre son los mísmos, en los mísmos lugares y en las mísmas circustancias. ¿Tendrán de verdad la maquinita???