25 de enero de 2010

EL JIGGING DEL SÁBADO


Sede insular de SA PESCA (Sarnosos Anónimos). Lunes 25 enero de 2010, 10:30 h.

- Hola, mi amigo Felipe me llama Mariao, y creo que soy sarnoso.

Aplausos, todos a coro; ¡hola Mariao!. Bienvenido.

Un señor mayor que lleva una gorra de Willianson y un pequeño Benthos como pin, toma la palabra.

- Hola Mariao, siéntete cómodo, podrías contarnos tu experiencia, seguro que es muy interesante y aleccionadora para todos.

- Bueno, vale, les resumiré porque me he decidido a venir y porque creo que soy sarnoso.

- Muy bien compañero, te escuchamos.

- La verdad es que no afirmo que soy sarnoso, solamente creo que lo soy porque llevo unas 6 o 7 salidas sin pegar nada que de verdad merezca la pena y la tendencia general de esta temporada invernal es que no lo haga, o que en ocasión de buenas picadas, el peje termine desanzuelándose o no clavando. He leído sobre el tema, he consultado estadísticas, he reflexionado mucho y creo que existen indicios para pensar que puedo ser sarnoso. La verdad es que el año no parece demasiado propicio en lo que a pesca de depredadores de fondo se refiere, pero mi compañero u ocasionalmente mis compañeros de pesca, a menudo logran pelear y capturar algún buen pez que les mantiene el ánimo menos pesimista y algo más sereno.

- Bien, eso que dices es bastante valiente y el primer paso que todos hemos tenido que dar de cara a afrontar nuestro problema. No todas las personas tienen la fuerza y el coraje de reconocer en público su condición sarnosa y su deseo de mejora. Continua por favor.

- Bueno, la verdad es que no recuerdo bien cuando empezó la sarna, pero yo creo que fue en el período navideño; ya se sabe, hay más tiempo libre, la meteorología del oeste deja poco viento, buena mar y uno puede rellenar los ratos libres con las mañas del subir y bajar señuelos. Creo que en todo ese tiempo solamente logré una samita a jigging ligero y desde ese día, nada reseñable. Mi compañero por su parte ha logrado 3 o 4 loquillos grandes, esporádicos, salteados en el tiempo, pero que entran dentro de la normalidad de un invierno malo para nuestra técnica de pesca.

Interviene un señor mayor que mientras escucha, desenreda entretenido un bajo de volantín, aunque en realidad es un ovillo indescifrable de anzuelos y nylóns.

- Tienes la sarna mi niño, eso es sarna seguro. Perdón, perdón, lo primero es presentarse que luego Momo se cabrea. Hola Mariao. Me llamo Domingo y soy sarnoso.

- Como dijo el señor Momo (señalando al hombre de la gorra de Willianson), gracias por compartir tu experiencia.

- Mira, yo creo que tienes la sarna. A mi me pasa lo mismo.

- A mi eso del yingin no me gusta. Uno ya esta viejo y pa esa pesca hay que trabajar mucho. Yo voy como se ha ido siempre, a saifias, cabrillas, algún chamorrillo, brequitas…Yo voy a liña, ahí mismo, a los tableros esos, a 20-30 metros, sin caminar mucho…Pero llevo ya un tiempo que es que no cojo ni pa tapar el culo del balde. El otro día cogí dos saifios recortaditos y se acabo, y mira que le estoy poniendo el 90 en los comederos y comederos cortitos…Eso es sarna, y aunque cojas dos pejes de vez en cuando, eso no es normal, eso es sarna. Pero no pasa nada, eso se quita seguro.

- Hola Domingo. Sí, yo creo que es sarna, y estuve a punto de venir antes, pero hace algunos sábados, un amanecer en el norte, con el pescado activo por aberrunte de agua, logré sacar una negrita y un loquillo. Pensé que la cosa mejoraba y que todo volvía a la normalidad, pero este fin de semana, con un fenómeno parecido en el que el pescado se volvió loco ante la llegada de un frente lluvioso y la caída de presión barométrica, en la segunda o tercera deriva tranque un bicho que se me solto a media agua y luego tuve dos o tres picadas que no clavaron, por su parte, mi compi, con dos picadas logro un jurel de unos 4 Kg...

- ¿Y tu pescas igual que él?.

Interrumpe desde el rincón sin presentarse, un chándal blanco de marca del que sobresalen nerviosas una manos enjoyadas en dorado.

- Sí, yo pesco igual que él, e incluso a veces más fino y casi con los mismos jigs, y hago el mismo short jerking y mis cañas son las de siempre y los hilos también.

- Precisamente, en esta última pesca, buscando variar algo y descansar un poco de los equipos de Bait Cast, me lleve una pequeña caña Génesis y el Penn Spinfisher 8500, pero nada, ya conté lo que ocurrió. Bueno, y eso sin tener en cuenta las agujetas que me han quedado en los hombros de jiggear profundo con equipos de spinning.

- Ok, ok. Bah, tranquilo, eso se pasa. Lo mío es peor coleguita, que encima de no pode pescar ahora tengo que pagar 2.000 euros de multa a los cabrones estos.

Alguien chita, el hombre de la gorra de Willianson se remueve en su asiento y agrava el gesto reprochando el insulto. El del chándal advierte el hocicón e intenta recoger trapo explicando su cabreo.

- Chacho, si es que es verdad. Si es que no me dejan pesca, cuando no es una cosa es otra; primero la mosca con el Halcón este, el de los Mercurys, que se me rompió el motor, se lo lleve y me dijo que la culpa era mía por estar tol día pescando en la chata (aguas fecales) de la Avenida Marítima. Que por lo visto había una compresa tapando el filtro de la gasofa. Y ahora los de la patrullera, que si el titulín, que si el seguro. Chacho, si siempre les digo que se me quedan los papeles en el chozo (casa). ¿Qué quieren?, que se me mojen. Chacho es que van a por mi, si es sarna esta…

No me apetece contar de otra manera la pesca del pasado fin de semana. Quédense con un jurel, uno. Para José, como no. Un jurel de esos incomprensibles y caprichosos, precediendo a lluvia y entrándole como casi siempre a una especie de sardina metálica brillante y azulita. Un jurel para José y sarna negra, monumental y continuada para servidor.

En cualquier caso, no pasa nada. Se admite, se asume, se reconoce y se saldrá de ella como siempre, sin darte cuenta y sin tener ni puñetera idea del porque.

Para los que se obstruyen con algunos ramalazos excesivamente localistas del blog y no se enteran de la misa la mitad, tener la sarna, en el habla canaria más coloquial se identifica con tener mala suerte, caer en desgracia o estar ajado, Una saifia es una mojarra (Diplodus vulgaris) y el chacho es la abreviatura de muchacho y entre otras muchas maneras se utiliza como el flaco argentino o el picha gaditano.

7 comentarios:

Y digo yo dijo...

Llora, llora ahora que no recuerdas el verano que pasaste.

Chacho te me estás juntando con gente rara...¿Dónde está Jay?

Que te vengas, que no te lo de repito más veces, busca la marea, chupa el deo pá los vientos y avisa con tiempo...mira que a mi me hace falta también y ando buscando una escusa, un culpable o varios.

juan jose dijo...

¡Oñe Mariao! Yo también estuve yendo a sesiones de esas…pero la verdad no me acuerdo si era para quitar la sarna negra u otra cosa negra.

No hagas caso a lo que te dicen. Llega un dia en que la caña pesa. Pesa y empuja. Y no se suelta, y además sube y sigue pegando. Entonces sientes que los hombros se expanden, y las arrugas se quitan. Te sale una luz por la boca, y ¡puf! la sarna se ha ido.

Lo malo es que a las pocas semanas, vuelve a picarte el codo, y de nuevo está ahí….la muy….

medregal dijo...

Al próximo que ponga una foto deforme engañosa de pejes petudos por el efecto del ojo de pez (que se ve que hay que amortizarlo) le meto un troyano enculador vía ADSL. Por favor.

UNO DE TANTOS dijo...

Perretoso el Medregal. Jeje.
Otro sarnoso que no va reuniones.

Saldré pronto, lo presiento. Jaja.
Si no, habrá mucha literatura de autoayuda en este blog.

Y digo yo dijo...

Estoy con Medregal, plataforma en contra del "ojete de pez" YA, jeje

Tamaragua dijo...

...Jajaja!.... eso es sarna y es pa´ toa la vida...

Un saludo!!

Victor dijo...

Si ya lo dice el blog, pero claro, que pesque el de al lao y no mua, duele, digóoó que si duele¡¡

Además, es muy contagioso y se suele recaer.

Ya nos contaras si en tierras del macho de la Gamba, la sarna sigue siendo negra.