30 de noviembre de 2009

NOVIEMBRE SARNOSO

Ya Aparecerán

Esas son las dos palabras que más repetimos desde hace algunas semanas.

En lo que a jigging y el sector nororiental de Gran Canaria incumbe, desde que paso el frenesí peto, las cosas permanecen en un estado de calma chicha que aburre y desanima. No hay medregales, ni sierras, ni bicúas, ni bocinegros, ni jureles, ni samas que no sean las pequeñas tallas que circulan por los sebadales de cotas someras. Las rupturas de pendiente en la isobata de los 100 están despobladas de depredadores mayores y solo algún pequeño loquillo, enciende de uvas a brevas el piloto verde del optimismo.

¿Por qué?. No lo sabemos. Conjeturamos, imaginamos e intuimos cosas, pero el porque del ahora no, es algo que escapa a nuestro conocimiento.

La temporada pasada (buena cosecha) las cosas empezaron a ir bien un poco más adelante, cuando el fin de año estaba en puertas, tras unos rebosos apocalipticos y en medio de una dinámica invernal manifiesta. Por consiguiente, es a  ese pasado reciente al que amarramos nuestra esperanza. Al cambio de estación, a la disminución paulatina de la temperatura del agua. En fin, apostamos por el invierno que llega como tiempo idóneo para las picadas, las capturas y la diversión. Esperemos que así sea. Ya aparecerán.

En lo que concierne al spinning de píe en tierra, las noticias no son mucho mejores. Tras un verano que nos fue extrañamente prolífico, el otoño ha ido apagando el entretenimiento y reduciendo la actividad de los peces. Los sierras han desaparecido, el pejerrey es el pez del vez en cuando, las bicúas de kilo y algo se limitan a los momentos de menos luz y del resto de propicios no tenemos noticias. Aún es tiempo de agujas y su presencia nos engolosina el animo pensando en dorados o medregales, pero la cosa anda floja y las idas al veril de este tiempo son más que nunca ejercicios de oxigenación yodada y liberación de alma y mente. Si siempre el pez fue lo de menos, en esta época el acerto toma significado literal. Ya aparecerán.

Los casuales

La anécdota que hace de paréntesis a la rutina del jigging bolo la puso el pasado fin de semana una criatura curiosa que jamás habíamos capturado en la modalidad de jigging. Una coraza con pico que siente curiosidad por todo lo que le rodea y no se corta un pelo a la hora de aplicar paletas a carne, plástico, goma, madera o metal. Les juro que no venía recogiendo lentorro, ni bailoteando el jig sobre el fondo en plan pirking. Ni siquiera tenía pulpitos o flecos recubriendo los anzuelos. Andaba haciendo short jerking de manual con un Hooker Anatahan 150 azul-rosa cuando de repente algo se colgó, comenzó a pesar y apareció en la banda aferrado con cabezonería a la tija de un anzuelo Owner del 10. Un gallo, un ballesta (Balistes carolinensis).

En lo que a lance se refiere lo único destacable es la insignificante captura de un esporádico en edad de crecer. Andaba el animalito patrullando su veril con forma de media luna, cuando un jig blanco – chartreause le atrabanco el paso en el último metro y medio. Como quiera que la voluntad de los abades no es de piedra y a nadie le amarga un dulce, paso lo que tenía que pasar. Dos cabezazos más tarde la Byron lo cambio de medio y antes de un minuto el pequeñajo ya posaba con servidor frente a un charco limpio y fresco. Tras dos rápidas retrateras, fue retornado a su medio  con cariño deseando que la experiencia paranormal y el  puntazo del Eagle Claw no le pasaran demasiada factura.

En definitiva, tiempo de escasez. De momento nos quedamos con el yodo, el aire libre, la contemplación natural y todo eso. Por lo que a mi respecta, tengo tantas ganas de pescar como siempre. Además, como dicen muchos paisanos isleños de pocas luces “¿Que va a hacer uno?, vale más ir a pescar que quedarse en el bar del barrio molestando”.


27 de noviembre de 2009

¡Y DALE!. OTRO BORRADOR DE NUEVA LEY CANARIA DE PESCA

Vuelve como vuelven los cometas, cada X tiempo. Y como siempre, vuelve la escandalera y la alarma y la movilización de fenicia y las quejas de los pescadores de concurso y la desinformación general y la tergiversación plena y catastrófica. 

Ha salido a luz pública el proyecto de ley de Pesca que la Consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias 9ª legislatura de subrealismo y endogamia ha tenido a bien proponer al Parlamento para su aprobación y entrada en vigor en fechas del próximo año 2010.

¿Y?

Pues nada, eso, otra ley que sustituye no se sabe muy bien por que ni con que motivación a otra ley anterior. Otra ley que suponiendo que su finalidad sea regular la actividad de la pesca garantizando el sostenimiento de los recursos marinos y la salubridad de los ecosistemas costeros insulares, olvida que el asunto no es tan simple y que son muchos los factores y agentes implicados y otra ley que aparece cargando el grueso de las restricciones y prohibiciones sobre los pescadores recreativos al tiempo que otorga carta blanca y mar llana a cofradías y profesionales.

Ya cansa repetir que el menguado de especies piscicolas y la degradación de biotopos y ecosistemas es responsabilidad de la pesca recreativa en un tanto por ciento bastante inferior al que procuran la incontrolada y egoísta pesca profesional, el furtivismo, los impactos derivados de la acuicultura, la urbanización de la línea de costa y los vertidos urbanos e industriales.

Personalmente, el borrador, anteproyecto o proyecto de ley, me deja algo indiferente. La pesca que practico no se ve afectada de manera reseñable. El jigging sigue en el limbo de no saberse muy bien que es, nunca he pretendido pescar con dos cañas a la vez, todo pescado inferior a 3 Kg suele ir de vuelta al agua y los sierras que pesan  4, siempre los cojo de uno en uno.

En cualquier caso, la ley esta redactada y pensada por alguien que no ha visto el mar ni por la tele.

Alguien que desconoce que un amplio porcentaje de los señuelos artificiales viene armado con anzuelos triples.

Alguien que no se entera de que la remonición de callaos en la franja intermareal con el fin de capturar jacas para pescar la vieja, aparte de cumplir con la liturgia de una técnica de pesca repleta de tradición y etnografía, se vería bastante reducida controlando simplemente la recolección masiva con fines de almacenaje y venta.

Alguien que cree que 3 millas son 50 metros y que cualquier embarcación recreativa esta capacitada para llevar a bordo uno de los telescopios del Roque de los Muchachos con el fin de advertir que aquel bulto que aparece y desaparece 5 km más allá es un atunero artesanal en faena y no el balandro de un niño pijo.

Alguien para el que el surfcasting de competición no existe.

En definitiva, alguien que no sabe o no quiere darse cuenta que todos esos “no se podrá” y “queda prohibido” no son sino inutilidades incapaces por si solas de resolver los males del mar canario, de sus fondos y la extracción de sus recursos ictios.

Si de verdad se quieren crear de una vez por todas las bases de sostenibilidad, regulación y preservación del mar canario y su producción piscícola hay que provocar y convocar el encuentro de todos los agentes que de una u otra manera están relacionados con él. Científicos, administraciones, instituciones y empresas con interesés litorales, cofradías de pescadores, asociaciones de pescadores recreativos o deportivos, clubes de buceo, clubes de pesca, etc, etc…

Los científicos deberían ser los que nos trazaran el punto de partida y la hoja de ruta. Ellos están facultados para elaborar el diagnóstico que nos permita a todos los demás  saber  a que nos enfrentamos y cual es el valor de su gravedad. A partir de ahí, habría que sentarse a hablar, exponer, discutir y fabricar un cuerpo normativo serio y actualizado que sirva y comprometa a todos por igual. De la misma manera, habría que garantizar los medios materiales que permitieran hacer cumplir la normativa. Lo contrario, estimo que son más huidas hacia delante e incomprensibles concesiones a los llorones victimistas de siempre.

Post Data

Una de las cuestiones que según he podido ver y escuchar más alarma al paisanaje pescador es lo de la famosa veda que limita la pesca a dos días por semana. Jueves y Domingo según no se quien.

He leido el proyecto de Ley y NADA se dice de establecer una veda concreta ni mucho menos de restringirla a esos dos días. EL BORRADOR DE LA NUEVA LEY, TAL Y COMO HACE LA ACTUALMENTE EN VIGOR, lo que determina es que la Consejería competente, podrá establecer reglamentariamente, los horarios, calendarios y períodos de veda que considere oportunos. Sin referir fechas, horas o días.

El alboroto de gallinero a cuenta de la pesca en jueves y domingo me temo que es fruto de lo de siempre; de la media información, del hablar de oidas y de extrapolaciones alarmistas sin píes ni cabeza. Ni que las bicúas fueran perdices y hubieramos sustituido el Boga Grip por un podenco.

En fin. Eso es lo que me sale.

Y me aburro. 

20 de noviembre de 2009

MATAR UN PEZ LUNA. MENUDA PROEZA

http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=148207

http://www.laprovincia.es/deportes/2009/11/19/capturan-pez-107-kilos-palma/270129.html

A mi se me antoja como algo parecido a dispararle al monstruo del Lago Ness, hacer filetes de percherón con un unicornio, o arponear a Flipper. Es algo que carece de sentido y la más mínima dosis de sensibilidad.

Salvo que el tipo o los tipos sean unos advenedizos de champion league o unos triperos de vomito, el suceso es algo irracional, inconcebible e impropio de pescadores mínimamente conscientes y sabedores.

Matar a un pez luna. Cargarse un pez luna solo por el hecho de haberse pegado accidentalmente a tu pasivo anzuelo y haberte tenido una hora bombeando kilos.

Claro, es que era un concurso. ¡Uff!, ojo, cuidado. Con la iglesia hemos topado. Un concurso de pesca. Una decisiva competición de pesca a plomo (en Canarias me reservo la palabra surfcasting*) en la que esta en juego demostrar que muchacho es más hábil y merece el reconocimiento de la Aldea. Un certamen de campeonato que termina por dar lastimosa muerte a un animal de 107 kilos, manso, tímido, inofensivo, raro, bonachón e incomestible por mucho que digan. Un animal con una etología tan extraña y una fisonomía tan dificil y subrealista que cuando te lo tropiezas navegando lo primero que sientes es pena. Una especie protegida, que come medusas y plactón, un pez con una estructura ósea curiosísima y un cerebro de 4 gramos. Un bicho que conmueve y produce ternura.

¿Cómo se puede matar a un pez luna?, pues solo hay dos maneras; o bien porque eres un ignorante de fábula, o bien porque eres un matarife de cuidado. Cualquiera de las dos posibilidades no casan con lo que en el siglo XXI se debe demandar de un pescador recreativo. A estas alturas del partido, en nuestra sociedad de la información, la ignorancia no cabe. Lo siento, al menos a mi ya me prescribió la impunidad del cateto. Si eres tan mentalmente hábil para desarrollar materialmente lo que implica la palabra surfcasting* deberías de reservar un mínimo de espacio cerebral para almacenar el concepto conocer y discernir. Ah, lo siento, no sabía que era Bambi. Yo es que voy por el bosque y disparo. ¡Valiente Gilipollas!…..

Con lo fácil que hubiera sido remangarse los pantalones, meterse un fisco en el agua y disparar 3, 5 o 50 fotografías antes de volver a liberar al animal. Nadie podría decir que tu gesta no existió y todo el mundo pondría la misma cara de asombro y admiración. El pez luna seguiría deambulando por la marea con su cerebro diminuto, Carnaza 7, el panfleto especialista en incidentes y catastrofes le habría dado la misma luz pública a tu careto feliz, el club también habría ganado 107 a 0 el trascendental concurso de pesca y tu, Orzowei, habrías llegado a casa, habrías sacado el móvil y le habrías enseñado al chiquillo el pedazo de bicho que sacaste en la playa y que te otorga por un tiempo la categoría de principal cazador de la tribu. Le habrías dicho que después de pelearos, os fotografiastes juntos y a continuación, el animal volvió al océano para seguir su fascinante vida sin malos rollos ni agónicos traumas sobre la arena.

En fin, supongo que no se le pueden pedir peras a los aguacateros.

Y seguro que tras leer esto, aparecerá alguien reprochándome hipocresía. Es que tu mucho rollo y tal y luego bien que matas medregales, petos y samas. Como si fuera lo mismo o el sentido de esta diatriba tuviera algo que ver con el conservacionismo, el captura y suelta o el captura y frie. Como si fuera lo mismo abatir tres perdices en Amurga que dispararle a un Gorila de Montaña en Uganda. Como si fuera lo mismo sensibilidad que ignorancia y sin razón.

Menuda proeza.

Lo dejo. Me cabrean estas cosas.

Que descanse en paz el puñetero pez luna.

* Para los dos periódicos citados al principio de la entrada, el término sajón surfcasting, se transcribe como “surcastin”. Asi, sin desbastar, sin comprobar la naturaleza del término ni su significado. Asi me lo contaron, asi me sono, asi lo escribo.

Asi nos luce el pelo.

17 de noviembre de 2009

BARRIDO (PANNING) EN EL ACUARIO


Durante la reciente excursión pesquera a tierras norteamericanas en busca del santo grial, léase atún rojo, dedicamos uno de los días de mala mar a visitar la ciudad de Boston y callejear por ella disparando fotos y flashes a todo lo que se movía o se nos antojaba como bello y recurrente.

Como quiera que nuestra enfermiza atracción por el mar y sus habitantes no conoce lugar ni circunstancia, nos colamos en el acuario para curiosear y proporcionar a la retina su casi diario y obligado atracón de peces.

La verdad es que el acuario de Boston no es gran cosa. Un estanque con graciosos pinguinos, peceras temáticas reflejando diversos ambientes y un tanque central redondo y grande en el que al margen de otras especies sobresalía un pequeño cardumen de Permits. Permits tan grandes y gordos como los que aparecen en los sueños de cualquier mosquero marino. Palometas del diámetro de una antena parabólica nadando incansable y rutinariamente en un círculo infinito e interminable.

Total, que nos pusimos a retratar acuario y peces con las vicisitudes que implican la falta de luz y los descontrolados reflejos del cristal.

En mi caso, con el gran angular en ristre, aplicando un ISO 1.600, colocando el Balance de blancos de un día nublado, confiando la acción luminaria a un Nikon SB600 esclavo (lo de esclavo esta dicho con guasa) y rebajando algo la velocidad de disparo, me entretuve en hacer panning siguiendo con el enfoque a los peces mientras apretaba el obturador. El resultado final es más curioso que bello y las instantáneas (sobre todo las de los permits) parecen más una acuarela que una fotografía. El trabajo de edición posterior solo ha modificado la exposición, el contraste y el balance de blancos. Lo demás es estricto fruto del entretenimiento del instante. Que conste.



12 de noviembre de 2009

PATUDOS DE NUEVA INGLATERRA. LOS NUEVOS AMIGOS Y LOS PECES GRANDES

Ese fue el brindis realizado por nuestro skipper y que en dos conceptos resume buena parte de lo acontecido durante una semana de pesca en la costa estadounidense de Nueva Inglaterra.

Los Nuevos Amigos, como no podía ser de otra forma, son gentes vinculadas directamente al círculo de la pesca deportiva. Algunos de tanto renombre como el dueño de Robert Lures, o tan míticos y entrañables como el señor (con mayúsculas) Kilsong, experto jigger de New Jersey especialista en atunes y demás toneles con aletas. El resto de amigos, pueden verse retratados en la tan particular y divertida personalidad italo- americana de Dom, el agresivo, locuaz y profesional skipper de Rhode Island que durante tres jornadas maratonianas de pesca, nos guió entre broncas, gritos, carcajadas y pasión desbordada a la tarea que concierne directamente al segundo concepto de su brindis; los peces grandes. Los peces grandes y como lograr dárselas con queso, o mejor dicho, con plástico.

Los Peces Grandes. El porque de Nueva Inglaterra

Y es que desde hace unos cuantos años, los americanos, tan ejemplares en esos asuntos, han declarado estricta protección a uno de sus peces más grandes. Concretamente al atún rojo que pulula por aguas atlánticas. Para lograr tal fin. La administración ha colocado estrechos cupos de captura tanto a profesionales como deportivos. Resultado; Más atunes y más grandes. Más atunes reproduciéndose en el sur durante el invierno y más atunes y más grandes alimentándose en las aguas que rodean Cape Cod durante el verano y el otoño.

En definitiva, que el porque tiene que ver con el hecho casi indiscutible de que las aguas de New England son a día de hoy el mejor destino planetario de cara a engañar un atún rojo mediante maniobras de spinning o jigging. Eso, para cualquier adicto a la pesca con señuelos en las modalidades citadas es demasiado atractivo.

Viaje, lugar y Pesca

Semana agradable y comodísima. La verdad es que estos viajes al primer mundo te liberan de problemas e inconvenientes. Incluso en esta ocasión, la tradicional paranoia Yankee por la seguridad, el registro de equipajes, el cacheo, el contraste de caretos y las mil y una preguntas quedo despachada en un entra y sale rutinario y celérico. Madrid – Bostón y de ahí a Plymouth, al sur, al abrigo de Cape Cod. Hotel a las afueras. Confortable, junto a una mega ferretería y un restaurante japonés que servía un sushi riquísimo. Luz solar desde las 5:30 a las 17:00 h. A las 20:00 en la cama, que a las 4:45 venía Dom con la Dusky Shark a bloquear la entrada del hotel disfrazado del capitán Ahab. Tres días de pesca y otros tantos de turismo en la preciosa y agradable ciudad de Bostón o en las añejas localidades costeras de Nueva Inglaterra.

Durante El Primer Día de Pesca, la marea solo era apta para hombres y similares. Mar de fondo y viento en proceso de amaine. A 25 nudos, saltamos de cresta en cresta para salvar las 15 millas que separan la rampa de varado (para esta gente un pantalán y un atraque son conceptos desconocidos) del área de pesca situada en torno al extenso StelWagon Bank, un lugar repleto de pájaros que nadan y atunes que vuelan. Dos aquí, tres más allá, una explosión junto a la popa y otro rebullicio al frente. At eleven. Siempre saltaban at eleven.

Ese era el escenario. Entumecidos por el frío y vestidos como para la campaña austral de la merluza, empiezan los lances. Cañas de popping pesado o específicas para atún, carretes coñazo Van Staal o Shimano Stella 10.000. 65-80 libras de cuerda detrás y bajos de 100 a 130 libras delante. Dom nos advierte de la poca efectividad de poppers y pencils en las últimas semanas y nos convida a utilizar paseantes hundidos o stickbaits. Y como no, el señuelo de moda no suele fallar. Mucho muñequeo y poca velocidad. Eso justamente fue lo que utilizó Nicola para colar un Sea Dog de Tattoo en la quijada de un bluefin tuna al segundo o tercer lance de la mañana del primer día. Entre bandazos, explosiones en superficie y vómitos con pasaporte italiano, al viejito Zingarelli apenas le bastaron un par de lances para timarle la vista a un rojo de 60-65 Kg que en acertada decisión y tras la clavada y primeras carreras paso a pelear un pollo local, evitándome, todo sea dicho, el cansado trance de tener que pasarme el resto de la semana paseando al transalpino como si fuera la Madre del Rey (RIP) y estuviéramos en los toros.

Ese primer día no hubo más acción. Algunas picadas fallidas, y frío regreso al embarcadero con el comienzo de la tarde.

El Segundo Día de Pesca nos recibió con el mejor mar de la semana. Ola escasa y brisa casi nula para recibir a Kilsong y Willie que desde New Jersey se sumaron a nuestra expedición. Ksong es punto y aparte. Un personaje distinto. Su educación, caballerosidad y buen talante conmueve y su manera de encarar la pesca y gestionarla hacen reflexionar por distinta y particular. Coincido con mi amigo Nicola en que es un grande. Me referiré a él en otro momento y en otro cajón. De momento, lo que quiero contar es que con caballerosidad y educación incluidas, el coreano de Nueva Jersey nos metió durante la mañana del segundo día un dos atunes a cero que podrían haber sido tres si no se le desanzuela otro clavado a jigging a la hora del mediodía. Por su parte, Dom, cumplió con su cuota personal enganchando otro que paso a pelear y embarcar Willie un rato después.

En lo que a este que escribe respecta, se deduce que a esas alturas estaba ya con la sarna colgando de las orejas. Una tímida picada por la mañana y se acabo. Ni un puñetero atún gustaba de mis arretrancos. Total, que ante la amenaza de sarna total, por la tarde me la jugué y decidí apurar mis opciones poniendo un pequeño stickbait pensado para peces más pequeños y blandos. El hecho es que en un momento determinado lo lancé 40 metros más atrás de la popa, justo donde Dom me acababa de señalar la explosión de un atún. La primera recogida fue infructuosa, pero repetí el lance y a las siguientes dos o tres vueltas de manivela una impresionante picada me coloca un blue fin al otro lado de la línea. Carreras, colocación de arnés y bombeo tranquilo y controlado hasta la vertical del barco. Ahí empieza otra pelea, mejor dicho, empieza la pelea. En 10 minutos una punzada se apodera de mis riñones y amenaza con bloquearme física y mentalmente. Apenas faltan un par de metros, pero el animal se resiste a subir. Un poco más, ya casi esta. Dom agarra el bajo, no podemos subir el atún, hay que soltarlo, estamos fuera del cupo diario de capturas y aquí la normativa se sigue a rajatabla. Un cabezazo nos ahorra el trance de la liberación. El Stickbait aguanto lo justo. De pronto, se parte la varilla interior del señuelo y el pez se marcha con la única huella de un grueso triple ST66 sin muerte dentro del hocico. Las fotografías con el pez y el pose trofeo quedan para una próxima vez. Y creo que hasta me alegré, pues era tal mi bloqueo lumbar y mis ganas de aflojar tensión, que en aquellos minutos precedentes al final de la jornada permanecí sentado, intentando coger resuello mientras cotejaba la amenaza que suponía volver a lanzar y entrar de lleno en la posibilidad de enganchar otra locomotora. En aquel momento, con la espalda arqueada hacía atrás como una gimnasta al final de su ejercicio, decidí no tentar a la suerte, saque la cámara de la mochila y me dedique a hacer fotos al tiempo que deje a mi animo procesar lentamente la experiencia de haber sentido en carne propia lo que supone, aún en 40 metros de profundidad, la pelea con el pez más potente del mar. Un prodigio de la hidrodinámica oceánica del que confieso he quedado prendido. Una preciosidad de animal y un lance que me queda en la mente para los restos. Mi primer patudo. Un big patudo de Cape Cod.

El Tercer Día de Pesca transcurrió en jornada de sábado. Un sábado que amaneció helado y continuó helado hasta la hora del mediodía. Una mañana que a lo lejos y por la cantidad de pájaros parecía augurar jaleo y que al final quedo en una inapetencia túnida total por los señuelos de superficie y un fugaz rato de actividad sumergida a la hora del mediodía. Un barco amigo dio aviso de andar peleando un par de atunes a jigging. Nos colamos en su alrededor y dejamos caer metales. Dom tuvo una picada, se veían gruesos tacos rojos en la sonda suspendidos a media agua. De repente me da por pensar, se me enciende una neurona y opto por quitar el jig corto y amarrar lo más largo y afilado que tengo en el estuche. Y no era demasiado. Lo más lustroso solo resultó ser un Zero Dropper 200 mitad sardina, mitad flúor. Lo solté en busca de fondo, pero no tuvo tiempo de llegar. A mitad de camino, algo empieza a darle golpecitos. Cierro, cacheteo y la reacción que me llega desde abajo es un violentísimo tirón seguido de un principio de carrera. Vuelvo a cachetear, se repite el tirón del sótano con más ferocidad si cabe y de pronto, crash. Reventón. El trenzado cede en el nudo del Bimini y el furgón huye llevándose los últimos 6 metros de mi equipo.

Me fastidio el incidente, y tal y como hizo Dom que contempló la escena y para otra cosa no, pero para el grito y la locuacidad es un hacha, no pude reprimir un sonoro exabrupto que de manera irreverente anunciaba defecaciones cochinas sobre la divinidad de turno (perdonen los creyentes). Sí, ya se yayito, no se puede esperar otra cosa de un 50 libras del todo a cien.

Domenico Petrarca. 100% Particular, 100% Profesional

Yo ya lo he incluido junto a Miguel Gamito, Victor “Nono” y Peter Rhan, dentro de la lista de mis skippers de cabecera.

Dom, como abreviadamente todos le llaman, es un apasionado de su trabajo, un chiflado de la pesca que quiere ir a pescar más horas que tu, que sigue berreando con locuacidad exagerada cada atún que salta en superficie y que no escatima tiempo, millas y esfuerzo en buscar y conseguir la pesca diaria. Un tipo que aún sumergida la cabeza en agua no para de hablar. Que maldice, te abronca, se ríe, canta y cuenta asombrosas anécdotas de pesca mientras jura que de elegir una sola modalidad y un solo pez a pescar se quedaría sin duda con el calamar.

Así es Dom, un tipo sencillo y accesible, divertido, mundano y 100% profesional. Yo siempre he medido el valor de guías y skippers en base a dos cuestiones principales. La sabiduría náutica y pesquera que desprenden y la seguridad material y física que despliegan en sus actos. Dom roza el 10 en los dos aspectos.

En definitiva, seguiré comentando impresiones del viaje a Cape Cod y la sin parangón pesca del Bluefin tuna en sus aguas. De momento aquí queda lo que aconteció.

Me quedo con mis picadas y mi pelea. Con la visión de peces grandes como furgonetas saltando a diestro y siniestro, con el hecho inédito hasta ahora de practicar spinning embutido en ropa ártica, con el tufillo a paz, modernidad y civismo que desprende la ciudad de Bostón, con las buenas compañías y las nuevas experiencias. En lo que a pesca se refiere, he experimentado sensaciones nuevas, he reforzado algunas convicciones y me he enamorado de un pez. He terminado de darme cuenta que estamos muy lejos de saber los porqués de la mayoría de las cosas relacionadas con este mundillo. Aunque tal vez y pensándolo bien tampoco haría falta saberlas. Quizás solo haya que ir a pescar.

Ir a pescar.

Como hace Kilsong.

7 de noviembre de 2009

DESDE CAPE COD. APUNTES DE REPORT Y AGRADECIMIENTO

En la semana que entra contare con mas detalle, pero si a alguien le gusta el frio mas que el calor, adora los lugares civilizados, los consola central, las mega ferreterias, los huevos con baicon para desayunar y piensa como yo que al carajo con los perros y que el mejor amigo del hombre no puede ser otra cosa que un atun de banco de mas de 50 Kg, que se apunte Cape Cod y la costa yankee de Nueva Inglaterra como lugar por el que darse una vuelta despues del verano con las varas de animar artificiales.
Yo aun estoy por alli, con el yayo italiano (su actitud no me deja alternativa, pongan risas) pescando blue fin tuna con ropa de esquiar.
De momento avanzo que el resultado no es malo. Por aqui, en esta epoca, o pegas el animal o haces un bolo como un casa de grande. Todo o nada. Nosotros hemos pegado el animal un par de veces cada uno con resultado de empate. Una vez ganaron ellos, otra nosotros.
En proximos dias me extiendo, lo prometo.

- Respecto al enlace al foro de Pescamediterraneo que pone Raul en su comentario de la entrada anterior. Gracias a todos por los halagos. A algunos los conozco personalmente, a otros los conozco por sus letras. De verdad, gracias. Como digo en una de las declaraciones de intencion de este blog, la razon de este espacio virtual de comunicacion no es otra que la de fabricar empatias. Cada una que se logra es un triunfo. Si provienen de gente inteligente que siempre han sabido discernir y separar cascara, fruto, ficcion y vida real, la ganancia se multiplica por dos y crean el compromiso de seguir buscando tiempo y ganas para mantenernos en conexion.

- Escribo desde un ordenador que golpea con ferocidad el castellano escrito. Perdonen la falta de acentos y la omision alla donde existiera de nuestra querida letra n y su cumbrera rayita horizontal. Pronto volveremos a la normalidad de nuestro idioma matriz.