6 de diciembre de 2009

FALTAN PECES Y SOBRA MAL TIEMPO. SOLUCIÓN: LIGHT JIGGING

En la fachada septentrional de la isla de Gran Canaria, a la ausencia de actividad ictia de las últimas semanas se añade un persistente viento y una incomoda mar de fondo. Por seguridad y confort, no podemos salir más allá de la bahía capitalina, renunciando obligatoriamente a nuestro jigging natural en las batimetricas de la centena, para adoptar otro, mucho más somero, que tiene pequeños manchones de piedra y cascajo como oasis donde tratar de engañar peces con equipos más livianos y sutiles.

Y en mi caso, la sutileza suele ser radical. Caña Shimano Nexave 210 10-30 del Decathlon, carrete Shimano Stradic 2500 con trenza de 12 libras y bajo de fluorocarbono de 25 mm.

Con equipos así, ni que decir tiene que una Seriola dumerili de 50 kilos se encarna en un loquillo de kilo y medio y cualquier picada esparida, por pequeña que sea proporciona una emoción de infarto.

Y no digamos nada, si  como hoy en la mañana, contraviniendo todo lo planeado, el lance se va  a los 90 metros de profundidad y utiliza un jig que sobrepasa con creces el rango de acción de la caña. En tales circunstancias, la vara pasa a ser goma elástica, el carretito se vacia hasta el metal en cada bajada y a uno le invade la extraña sensación de que la picada es inminente y el agarrarse los machos un ejercicio inevitable.

En definitiva, que esta mañana, cuando el loquillo de las imágenes se colgo allá abajo, por un momento sentí la misma emoción y liberé la misma adrenalina que cuando hace un mes, aquel patudo de Cape Cod se agarró a mi caña de spinning.

Sí. Hoy las carreras del medregal pequeñajo me hicieron difrutar de lo lindo y los minutos de bombeo tira y afloja me volvieron a cofirmar que en lo que a pesca se refiere, la mayoría de las veces no hay pez pequeño sino equipo sobredimensionado.


Por  lo  demás, hay que señalar que José logró una samita con mañas igualmente livianas y que servidor se siente sucio y señalado por la culpa al haber engañado a un pez utilizando los supercheros y tan de moda pulpitos cubre anzuelos. En mi descarga debo decir que la culpa no fue mia, la culpa es de José. Era su jig y su montaje. Yo por ahora resisto y sigo sin traicionar mi masculinidad. (Guiño y risas). 

2 comentarios:

Abe dijo...

Pués hoy no e le hecho caso y en vez de ir a pintar y dar lija prefería seguir el consejo del amigo Sar-Dian y con la pequeña Ilicium y su Stradic 2500FI partí para zona de lobas, donde una bonita Lubina de unos 2,5k me ha alegrado la mañana con retratera incluida hecha por un esntusiasmado Irlandés que enseguida ha venido a mi vera con una sonrisa de oreja a oreja; "¿Steeped Bass? Nice fish" y más cosas que no fuei capaz de entender, salvo que era aficionado y mañana por la mañana vendría con su "rod", jeje, que tengas suerte guiri.

Cuidado que con ir muy light que produce adicción y resulta extresante. ¿O me va a decir que no suda en cada brega temiendo una rotura?

Ciao

Nicola Zingarelli dijo...

Yo creo que le hace falta una Tropic Pro de 15lb, vamos que un pescador de su porte no puede ir por allí utilizando semejante arretrancos.....