25 de octubre de 2009

MÁS RENTA DE LA PROPICIA

Eso fue lo que sacamos ayer del mar. Más diversión, entretenimiento y capturas de lo que el viento y las olas eran capaces de permitir.

2 metros de ola con viento nordeste flojo-moderado dificultan la navegación en el primer cuadrante de la isla. Aventurarte a girar la Isleta en circunstancias así, es aparte de temerario, un coñazo de campeonato. Navegar forzadamente a 3 nudos entre una marea desordenada por el puzzle de bajas y las corrientes punta de isla puede llegar a ser insoportable y practicar jigging en tal tesitura, una pesadez que tiene al excesivo garete como enemigo número 1. En esa tesitura marítima, ayer optamos por quedarnos en las praderas de posidonias externas al puerto, quemando el mono entre garetes que de vez en vez, te obsequian con algún esparido mayor o algún sierrita viajero.

Pero los viajeros no erán túnidos ni tenían rayas, los viajeros parecían centellas amarillas y reciben el nombre de dorado, un cardumen de dorados pequeños que en varias ocasiones subieron detrás de nuestros jigs, manteniéndose en los alrededores del barco y propiciando en los primeros momentos (luego aprenden y advierten que nuestros equipos son desproporcionados a su tamaño) unas cuantas capturas que entretienen y hacen pasar el rato.


En lo que respecta al asunto esparido, al final y como casi siempre ocurre, un ejemplar se dejo ver por la bañera. Un buen bocinegro, 2,5 – 3 Kg, engañado por el amigo José con uno de esos cortos y simples jigs de Yo-Zuri. Un trozo de plomo holografiado con ademanes de azulejo que recibe el nombre de Blanquita.

Por lo demás, como anécdotas a comentar menciono el hueso de animal de cuatro patas y tierra firme que el bocinegro tenía en el estomago (no quiero saber ni hacer conjeturas sobre su procedencia) y la última teoría que el grupo de sesudos científicos radicado en el Muelle Deportivo de las Palmas posee acerca de la sama y su etología. “Ahora con estos tiempos de mar de fondo, la sama se levanta y come a media agua, tu no ves que en el fondo, los aguajes revuelven la arena, les entra en las agallas y se asfixian”. Todo esto, dicho con jactancia, erudicción y un botellín. Ustedes mismos.

2 comentarios:

juan jose dijo...

"Ahora con estos tiempos de mar de fondo"

Son tiempos de Zapateros, Aguirres, Obamas y Zarcozyes, como antes de Pericles, Nerones, Austrias, y Borbones...

"la sama se levanta y come a media agua, "


A media agua, o donde nos dejen, que el caso es poder comer, y seguir creyendo que anhelamos nuestro navegar.

"tu no ves que en el fondo, los aguajes revuelven la arena, les entra en las agallas y se asfixian”.


Pues que yo sepa, sigo viviendo en el fondo, y si no me ahogo es porque tan acostumbrado estamos a los estiércoles, escoriales, y escasos estipendios, que el solo respirar alienta la Vida...


Gracias por transmitir la sabiduría popular, que es la menos sabia de las ciencias...

Abe dijo...

Alimentando los pejes con esas cosas no me extraña la cantida de pesca que tienen, pues ya se sabe que en las ciudades grandes de ese tipo de pasto hay mucho y claro donde hay pasto están las Samas y lo que se tercie. TRAMPOSOSSS, jeje