7 de octubre de 2009

CRÓNICA DE LOS ÚLTIMOS LANCES

Hoy a estas horas, tendría que estar sobre una consola central persiguiendo Northen Blue fin Tuna en las aguas que rodean Cape Cod. Hoy, a estas horas, estoy en casa, frente al ordenador arrastrando las penurias físicas que derivan de un malvado y traicionero  virus estomacal. En cualquier caso, afortunadamente no es esa la razón que abortó la aventura de pesca norteamericana. El destino escribe recto en renglones torcidos y el angel de la guarda arregló el asunto para que el mal tiempo pospusiera el viaje unas semanas y un servidor no muriera de vomitos y diarrea cruzando el Atlántico a 11.000 píes de altura.

En fin, que como ando preso de mi pasajera enfermedad y el mar no es sino una mancha azul que se ve lejana, no me desligo totalmente del hobbie y aprovecho para actualizar el blog con los últimos sucedidos en materia pesquera, que aún siendo poco siempre cuenta con algo que mostrar y compartir.

DEFINICIONES. PETO: UNO DE LOS COMPONENTES INDISOLUBLES DEL AGUA DE MAR

En este tiempo, si recibes una llamada o un sms de un amigo que esta haciendo jigging, el motivo se llama peto.

El otro día: 11:45 AM. Ring, ring, ring: Felipe Móvil.

      -       ¡Looooco, lo pegueeee!

-       Lo pegaste, ¿qué pegaste?.

-       El petardo loco, lo pegué. Chacho tiene 20 kilos por lo menos, casi no lo echo arriba.

-       ¿A jigging?

-      A jigging loco. Con el calabaza medio encendio todo machucao que a ti no te gustaba. Se engancho por fuera el cabr…..Sabes, me comio, le di y se metio asi como debajo del barco para ver si no lo veia…..ya me marcho que ya no puedo coge más pescao que los de la patrullera me estan acechando….lo pegue loco, deja que se lo diga al chesne, se va a queda rascao……Jojojojojojo.


Hoy. 10:30 AM. Mensaje multimedia. José Rodríguez. Un peto yace sobre la bañera. 

Long Blade 300. Anzuelo trasero Muro 10/0. Enganchado por la comisura de la cizalla. El trancón más efectivo. Más de 20 kilos.

Hay que ver como ha venido este año el túnido peculiar. No hay lugar ni marca donde uno no se los tropiece, a veces como siluetas fugaces, a veces como inconfundibles rastros en la pantalla de la sonda, a veces como corte sorpresivo y siempre como captura repleta de incertidumbre.

El otro día, después de una infructuosa y decepcionante mañana de jigging, a mediodía y mientras nos trasladabamos de zona de pesca, los compis cayeron en las insipidas y somniferas artes del curricán. A mitad de trayecto, en el bostezo número 15 sono la flauta. Inevitablemente un peto. Un peto de 25-30 Kg que dio una lucha barbara y posó para la posteridad en brazos de los dos amigos.

ARAÑAS. TU MIEDO ES INVERSAMENTE PROPORCIONAL AL SUYO

Trachinus radiatus.

Cuando prendes una y la ves asomar, los pelos se te ponen de punta y la mueca de fastidio es inevitable. La palabra que se apodera de la escena es cuidado, nadie quiere verla cerca y mucho menos rebotando sobre la bañera. Uno de los compis acerca un recipiente a ser posible con tapa y allí es depositada. Sacudiendo el leader sin abrir el contenedor, el anzuelo grande del assist suele desprenderse y finiquitar el incidente. Esa es la escenificación de tu miedo. Miedo a un pinchazo demoledor que acarrea fiebre, hinchazón y dolores espantosos.

Sin embargo, su miedo hacia ti no existe. Apostadas sobre el fondo alrededor de bolas de carnada, en ambientes que mezclan cascajo y arena no dudan en dispararse 20 o 30 metros hacía arriba con el objeto de dar caza a tu señuelo. Y curioso, lejos de lo que pudiera parecer su pesca no es más fácil usando señuelos pequeños. No, lo suyo es codicia y les va el long jig llamativo y brillante. Señuelos de 20 y pico centímetros son parados en seco a media agua por animales que en las últimas semanas y por varias ocasiones han rebasado el kilo y medio de peso. Bichos de carne excelente. Tersa y con sabor. Cortándoles la cabeza en diagonal desde la base de la última espina eliminaremos los peligros de la ponzoña. Los dos filetes a la plancha o simplemente fritos son deliciosos.

PEJERREY. ESQUIVO Y CONFINADO

De un tiempo a esta parte, parecen confinados a lugares concretos de la geografía costera insular. Se dejan ver muy de cuando en cuando y siempre en el momento de la marea más propicia. Se apunta a que la traiña costera que busca sardinas con la justificación de obtención de  carnada, acaba con los ejemplares minitalla y de ahí la regresión. Lo cierto es que un pez que debería de ser habitual como captura de spinning e incluso jigging, cada vez resulta más dificil de encontrar y engañar. El de la fotografía que acompaña fue engañado a la hora de la marea, de su marea, en 30 metros de fondo por un Hooker Anatahan 150 gris brillante. Pesó apenas 3,5 Kg y posiblemente acompañaba a un grupo de congéneres en correría cazadora.

Sus peleas llenas de carreras, saltos y sacudidas se disfrutan plenamente con equipos de jigging proporcionados a las características del animal y el tamaño de los ejemplares. En definitiva y por rareza, una captura sorpresiva y agradable.

Pues eso. Esas son las últimas noticias. De momento, aquí continuo convaleciente y con el servicio Peto alertas activado. Espero volver pronto al veril, la otra salud ya empieza a necesitarlo.

2 comentarios:

Abe dijo...

Que feos son los petoardos de curri, jeje

"Dendeluego, y yo ahsiendote sufrir de espalda y brasos, con el boss capturándote asín y asao con sus teleobjetivos, flases y ojos de pes"

El Taz nunca defrauda, ya hacia tiempo sin noticias de sus correrías, bueno es saber que ya sabe como es la patrullera, dile que hacen controles de alcoholemia....y lo hundes, jaja

Pues nada ahora toca recuperarse, lo malo es que el boss estará listo y te hará sufrir, CHIQUILLOOO

Nono dijo...

Desde luego, ni haciéndolo ralito, deja usted los petos, dejen pasar algo, los de aquí también somos seres humanos. No ve que estamos a dos velas.
Que se mejore