28 de agosto de 2009

AGOSTO ATÍPICO


Si antes se me ocurre exponer eso de que el verano no es la temporada más idonea para pescar a spinning y que los animales se mantienen alejados de los veriles y secularmente inactivos, antes aparece la parada de los monstruos en pleno agosto para decirme una vez más que ni puñetera idea y que categorizar en este mundillo de la pesca es ser un cretino de tomo y lomo.

Y digo esto, porque desde hace un mes y algo, en muchas ensenadas y puntas norteñas de la prostituida isla de Gran Canaria, la acumulación de carnada cercana a la orilla esta motivando un período realmente prolífico en picadas y sucesos varios relacionados con el lanza y recoge señuelos artificiales.

Particularmente hacia tiempo que no veía tanto sierra patrullando veriles. Prácticamente no hay rato o jornada en la que uno no tenga encuentros con los fugaces bonitos de las rayas dorsales. Su velocidad y movilidad les hace entrar, cortar, comer y salir a todo meter hacía la otra punta. Siempre los había tenido por invernales pero es obvio que la acumulación de comida mueve la cadena de depredadores y como depredador, en Canarias, este animalito no tiene parangón en cuanto a cantidad y presencia.

Sierras, ¿símbolo de nuestro spinning?

Siempre repito lo mismo, merecen mayor consideración los sierritas. Hoy por hoy, para los enfermitos del spinning canario, estos peces constituyen la captura más común y distintiva. Diariamente, en cualquier época del año, en los lugares más diversos y a cualquier hora, uno puede lanzar un señuelo y tener el convencimiento de estar en disposición de pelearse con un bonito de 4 o 5 kilos con los píes establemente asentados en una roca que en ocasiones solo dista medio centenar de metros del coche o la terraza del domicilio.

Si los amigos cantábricos tienen la lubina y los chicos del Medi el palometón y la anjova, nosotros podríamos tener al sierrita como pez símbolo de nuestro spinning. No creo que exista lugar de la península donde sea posible pescarlos desde tierra con la cotidianidad y el porte que alcanzan en las orillas canarias. Sin embargo, el animal es tan impredecible, tan poco esquivo y tan poco selectivo en lo que a señuelos y manejo se refiere que quizás su pesca carezca del valor técnico que concita la pesca de otras especies en otros lugares.

Costa Frenesí

Estos últimos días hemos estado pescando profusamente desde tierra (el jigging descansa hasta nuevas calmas) y las cosas que hemos visto y nos han pasado motivan el sentido de esta entrada.

Hemos visitado muchos puntos calientes recorriendo de este a oeste la mitad norte de la isla. Y en todas partes han sucedido cosas. Aparte de los sierras, hemos visto negritas perseguiendo minnows y el amigo José incluso logro pelear una de 2-3 Kg que luego de reposar unos instantes en la piedra esperando su aprensión se zafo del bucktail y volvió por donde había venido. Hemos visto y tenido contacto con pejerreys como hacía tiempo no sucedía. Animales grandes y bichos de 2 a 7 Kg que te esperan emboscados a la vuelta de la espuma para tirarse en el último centímetro y empezar su repertorio de carreras, saltos y sacudidas de cabeza. Ni que decir tiene que en la mayor parte de los casos, logran sacarse el señuelo y dejarnos con un palmo de narices. Sin ir más lejos, un anochecer pasado, agotando el último lance y mientras levantaba un bucktail calamar blanco que a poco que el mar y los dientes lo respeten terminará siendo legendario, un pejerrey calculado en 5 o 6 Kg nos proporciono uno de los lances más bonitos y espectaculares de las últimas salidas. Por supuesto, después de unas cuantas carreras y saltos se alio con la cabeza plomada para sacarse el gancho y mandarnos a freir monas. Tenemos referencias absolutamente certeras de la captura de un barrilote (thunnus alalunga) de una media docena de kilos a escasos 30 metros de tierra firme con una boga viva como reclamo. Hemos presenciado peleas brutales de cañas Copesca contra jureles de 5 o 6 Kg y sabemos de samas grandes que se pirran en grupo por una boga delicadamente escachada (aplastada). En fin, un frenési depredador que no tiene muchos antecedentes con respecto a la estación y que parece augurar un otoño caliente con respecto al spinning nuestro de cada día.

María La Segunda

Obligado por las circunstancias de altura y mala mar, a veces hay que echar mano de señuelos con personalidad que puedan permanecer tiempo en el agua y no se desestabilicen al mínimo golpe de puntera o marea. Dentro de ese grupo, uno de mis preferidos es el María La Segunda en el tamaño de 15 cm. Una especie de panzer que vuela como un disparo, surca agua sin venirse arriba y aguanta twiching con la corrección e idoneidad que solo logran las cosas bien pensadas y ejecutadas. Un pedazo de plástico duro, resistente al machaque petreo que une a su fortaleza estructural un atrayente escandalo de bolitas interiores y un bastante correcto contoneo de flancos.

Estos días atrás los he vuelto a colocar en la canana y se los he puesto delante del hocico a sierras y compañía. Los resultados siempre son buenos y satisfactorios. Lástima que pierdan brillo con tanta facilidad y que los triples sean de pena.

En definitiva, seguimos con el spinning de piedra y vereda en un tiempo veraniego que no suponiamos tan productivo hace unos meses. Seguimos en lo posible resguardandonos de cazadores de ocasión y pescadores de manada.

Caminamos, recorremos, trepamos, saltamos, pescamos, fotografiamos y nos mojamos de rociones de mar por fuera, pero sobre todo, nos inundamos de mar por dentro practicando una actividad sencilla que al espíritu lo carga de paz y alegría. Ingredientes por otra parte, que tal y como me exponía esta mañana un ser adorable, parecen ser indispensables en las recetas diarias del continuar tirando sano.

* Neno y Pauhlo Correira. Les pido disculpas por haber eliminado sus comentarios. Pero tenía problemas con la entrada. No dejaba visualizar correctamente el blog. Tuve que eliminarla varias veces y rehacerla. Si existe alguna manera de salvar los comentarios ya realizados en ocasiones así, yo la desconozco. En cualquier caso, agradezco sus palabras, sus animos y la empatía. Gracias.


3 comentarios:

Neno... dijo...

Ya, seguro... No será que la vena del pitbull censurador, vuelve a bombear liquido...

Ya leistes mis palabras en el anterior comentario que se fué para los cerros de Úbeda, asi que no repito más que mi insana envidia.

Un abrazo.


Neno...

Abe dijo...

Coñe por fin he podido leer lo atípico de este agosto, aunque me mantines informado y rascado, pareciera que los animales han salido para la redonda huyendo de los rusos que bienen para aca en agosto, a ver cómo se presentan las calmas de septiembre. Hoy el que se ha portado es el viejito con cinco viejas de fundamento...comeremos vieja sancochá...ummm

pescaenkayak dijo...

Lo que me ha empujado a la práctica de esta afición es el cuidado de mi alma, la persecución de una paz inenarrable que solo los que nos enfrentamos al mar con una vara en la mano conocemos. Me alegro de que el pescado se acerque a vuestros veriles a pesar de la explosión de sombrillas y domingueros. Saludos.