27 de julio de 2009

NO HAY PEZ PEQUEÑO SINO EQUIPO SOBREDIMENSIONADO


Estos últimos días, sometidos por el régimen implacable de alisios y las vicisitudes de la temporada baja en lo que a pesca mayor se refiere, hemos acoplado nuestras maneras de pesca con señuelos a las circunstancias de lo más ligero y diminuto. Hemos visitado el jardín de infancia y nos hemos divertido capturando especies depredadoras de reducido tamaño y peso. Pequeños pejerreys, bicúas de a kilo, samitas de pluma, lagartos, sierritas en edad de crecer, chicharros, abaes peques, meritos, lubinas prófugas y vagabundas y algún etcétera sorpresivo.

Y nos lo hemos pasado pipa con los métodos más livianos del lance ligero. Con cañitas de 2´10 o 2´40 metros y carretillos tipo 1000 – 2500 cargado de líneas de 10 a 15 libras. Hemos hecho spinning embarcados, en profundidades de 5 a 12 metros, en torno a estructuras, puntas y fondos mixtos de arena y piedra. Manejando pequeños jigs de metal, paseantes, stickbaits, minnows enanos y cualquier cosilla análoga que se ajuste a las características de aguas someras abundantes en alimento pequeño.

La conclusión, es que si te adaptas y te ajustas al escenario y sus criaturas, la pesca sigue aportando las mismas sensaciones independientemente del tamaño del oponente.
En realidad vives con la misma excitación el ataque de un grupo de pejerreys de una cuarta que el de 6 negritas de 10 Kg. Todo es pesca e independientemente del trofeo, las acciones de búsqueda, de engaño y de captura siguen estando en el ABC de la diversión. Si encima, a ello unimos la permanentemente e intrínseca belleza y salud espiritual que proporcionan los ambientes marinos agradables, no hay razón para minusvalorar el tiqui – taca sutil y finesse.
Claro que siempre hay otros estados de conciencia para los que la pesca solo gira en torno al pez más grande posible o el complemento circunstancial de cantidad que sigue al verbo capturar. Allá cada cual.


Aclaro. En el jardín de infancia solo cabe el riguroso captura y suelta con todo aquello que no sean pelágicos costeros de edad madura tipo caballa, chicharro o similares. Lo contrario suena a miseria.

Aclaro. A los buitre webs que pescan de acecho cuadrando horizontes y fondos de imagen, estén tranquilos, que no somos tan gilipollas como para enseñarles el donde. A currar, a pensar, a explorar. A pescar.

Aclaro. Las fotos que acompañan esta entrada son las más potables y formalmente correctas. No están todos los peces que fueron, pero pescar, cuidar, soltar y fotografiar son demasiadas acciones como para lograr pleno. En tales circunstancias, siempre debe salir perjudicado el asunto de las retrateras. En cualquier caso, no hay fotografías gore, macarradas ni chupa chups.

4 comentarios:

Abe dijo...

La del chicharro está muy guapa, comprate unos caracortada de 10g son geniales.

Neno... dijo...

No estoy de acuerdo,
Y la última foto, en la que se encañona, metiendole una pistola en la boca a esa pobre samilla de pluma, denota agresividad, violencia y un comportamiento hostil...


Que divertido, que bonito, y que pena lo que mucha gente hace con esos pobre bichillos, que tristemente, algunos, ya dan la talla mínima legal establecida, para ser embolsados y aprovechados en un 10% de su peso... O quizás sale algo más de chichi con eso?

Mariao, te he mandado un paquetito bomba con algo que quiero que pruebes, bueno, tú no, los pececillos esos que teneis por allí.

Ale, a seguir la denominada racha. Y vete preparando y pensando eso de los pejes entrados en carnes que tenemos hablado.

Saludos.

Neno...

Rafael dijo...

Pues sí que es divertida ese tipo de pesca sí... claro que como bien dices, siempre que se use el equipo adecuado.

personalmente la descubrí el año pasado en tierras bimbaches, con especies como catalufas, rascacios, palometas, agujas, medregalitos (de no mas de una cuarta), abades micro, minibicudas...

Saludos
Rafa

nitocabreira dijo...

Buenas Mario, la pesca con señuelitos diminutos es realmente mas entretenida de lo que mucha gente piensa. Seguro que si muchos lo probaran, al final acabarian dedicando mas tiempo a ello.

En este ultimo viaje que estube en Lanzarote, dedicamos algunas jornadas a pescar los arenques(algunos de un gran tamaño) desde costa con micro vinilos y la verdad es que son bastantes batalladores.


Preciosas fotos Mario, como de costumbre.

Un saludo, Juan Luis López.