26 de mayo de 2009

¿ESTAS DESPRECIANDO A LOS SIERRITAS?

La pregunta la formula el Guillermo Tell de Sataute cada vez que alguien le rebaja valor al peje y aunque en el fondo la cuestión no sea más que un chascarrillo coñón de cofradía, el tono de advertencia y amonestación cala de inmediato sobre el despreciador para recordarle lo que sería de la pesca con señuelos artificiales en esta insula atlántica sin la generosa concurrencia y voracidad de los bonitos de las rayas dorsales.

Hay que reconocer que a estos animales túnidos habría que hacerles un homenaje y nombrarlos simbolo del curricaneo insular. Por abundancia, por deportividad y porque sin ellos, con la regresión del pejerrey y su confiamiento a rincones traspuestos, la actual trilogía de nuestro spinning quedaría aniquilada por un monotema de bicúas interrumpido de uvas a brevas por algún demersal glotón o el pelágico de temporada y lotería.

El sierra como en virtud de su dentición siempre se le ha llamado en Canarias a lo que en otros circulos se denomina bonito atlántico, Little tuna o simplemente bonito es hoy por hoy el rival más agradecido y relevante del spinning costero y el salva bolos de esos farragosos y duros días de jigging. Ni que decir tiene que su pesca gana en emoción y genera mayores endorfinas cuando intervienen las mañas del lance y el suceso nos coge con el píe en tierra. Entonces, la diversión se dispara y la afición encuentra proteinas con las que fintar las hambrunas que provocan la escasez de picadas y los habituales palos de la puteada orilla.

A mi, si me dieran a elegir un animal de compañía, elegiría a un sierra. Un túnido menor que lo mismo arma escandalo en profundidades playeras de 1 metro que aparece pintando de taquitos rojos la ruptura de pendiente submarina insular en la isobata de los 160. Un bicho presente todo el año que parece poseer el don de la ubicuidad y le mete el diente a todo tipo de señuelos. Peces plenamente adaptados a la oceanografía insular. Sarda sarda, sierra, el atún de los pobres. ¿Como carajo vamos a despreciarlo?.

El ejemplar de la fotografía estiró el Boga Grip hasta los 5,5 Kg y fue capturado el pasado viernes con los modos del deep jigging a 140 metros de profundidad. Se dejo engañar por las evoluciones de un Slide Thuster 200 rosa – azul de Smith y como siempre ocurre, fiel a su instinto, fue el Dr. Jekyll y se dejo venir hasta que la luz y las siluetas lo enrabietaron y convirtieron en el Mr. Hyde que corre, muerde, acelera, se cruza, saca hilo y dobla el blank más allá de lo esperado.

La retratera, más que potable para la circunstancias de mar y luz, fue tomada en modo manual f 2.5 y en condiciones de crepusculo con una focal corta de Sigma. Ayudó a darle luz un flash SB-600 situado en un lateral en modo TTL - 0.7. El enfoque y el momento de disparo corrieron a cargo del amigo José. A día de hoy y a falta de confirmación (de esta me la gano) un nuevo caso de sarna negra.

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