28 de mayo de 2009

EL MAESTRO Y SUS CORREOS

La verdad es que me emocionan ese tipo de e-mail. Provienen de amigos pescadores, maestros de pesca internacional de reconocido prestigio y sabiduría que me incluyen en sus programas de mensajería y me tienen al corriente de sus capturas añadiéndoles un tono literario de sensibilidad y belleza lejano a cualquier rutina.

Cada semana, cada día, espero esas palabras de amor y confraternización oceánica con un fervor solo comparable al enamorado que espera carta de su cielo humano particular. El sentimiento adquiere velocidad y brotan endorfinas de placer cuando alguien al que sabes luz y guía, alguien al que consideras sabio con mayúsculas dedica unos minutos de su preciado tiempo a embellecer tu privada existencia con letras que trascienden lo sublime y elevan tu conciencia a un escalón de empatía natural nunca experimentado.

Hoy volvió a ocurrir, volví a abrir el correo y estaban sus letras. Omito el nombre de mi amigo por respeto y derecho a la privacidad, pero ya que tengo la oportunidad, me gustaría compartir su mensaje con ustedes, lectores de este humilde blog y posibilitar que sientan lo que yo siento y experimenten las sensaciones que yo experimento.

Algo tan cotidiano como una captura, un simple pez que atajó nuestro señuelo se convierte en la psiquis y redacción del genio en un fragmento de literatura romántica digno de los más grandes.

Estimados amigos pescadores:


Un instante en el tiempo, un golpe seco que se percibe en la caña y el sonido estridente, alarma del carrete Shimano Tyrnos, se llenan los sentidos, existe velocidad impresionante, la línea cortando el cristal del agua marina.

Una sensación de estar vivo, de ser libre, de poder realizar lo que más le gusta al pescador de caña y carrete, un señuelo escogido Rapala X Rap 14 armado con poderosos anzuelos VMC siempre brindan ese nivel de confianza que se necesita al pescar en aguas azules.

Un recuerdo imborrable, sueños de pesca realizados, el elusivo pez de los mares acudió a la cita y yo estuve presente para pescar al velocista de los mares.”

No tengo palabras. La magia del escrito actúa como conjuro psicosomático que se transfiere a mi yo físico. El vello púbico se me eriza y el impulso se me desacelera, tengo un nudo en los riñones y un escalofrío me recorre la bilis. Con cada relectura, la congoja me secuestra el ánimo y arrastro mis pasos en un congojeo tropezón digno de vender cupones. Cada frase, cada palabra, posee una semántica aprehendida que trasciende nuestra realidad corporal y se desdobla como realidad espiritual en un viaje a la libertad cognitiva del alma infinita….”la línea cortando el cristal del agua marina” dice el maestro. Inconscientemente empiezo a desdoblarme. Sigo sin poder articular palabrotas. Los términos justos y sentidos me envuelven en un caparazón de sentimientos que transitan de la intima aprehensión (lágrima) a la felicidad más pura (pura risa), y de nuevo a la felicidad más pura (pura risa). Ahora, el nudo de los riñones presiona más intensamente y se manifiesta en la cintura provocando espasmos respiratorios. La congoja comienza el desdoblamiento del alma hacía delante a la vez que los brazos se envuelven en la cintura. Sí, noto como si me desdoblara, como si me partiera. En definitiva, me parto.

Hay mentes en este mundo que son indispensables. Mi amigo el maestro posee una de ellas.

En fin, como a menudo escribe por estas piedras el humorista gráfico canario Morgan; “DitoseaDios

1 comentario:

juan jose dijo...

Por un instante fruncí el ceño en ignorante compresión de tan alados pensamientos.
Y cuanto más estrambótico me resultaba tu loa inspirada, mas renuente a comprender la literalidad de tus requiebros.

¡Leñe! Que se trata del Mario. ¡Ah! comprendí.

Y la risa y la carcajada vinieron a desbrozar mis arrugas, a estirar mi sien, y de nuevo recordé que sin sarcasmo, sin revueltas de risa contenida el camino es mucho más largo…

Gracias…de nuevo.