10 de marzo de 2009

TARDE DE JIGGING MIXTO: MITAD DESENFOQUE ARTÍSTICO, MITAD MOVIMIENTO CREATIVO

A veces, cuando dentro de un barco que se mece en la calma chicha atlántica de una tarde de marzo, una torpe mano fotográfica acierta a combinar la prisa, la penumbra, un objetivo gran angular, un flash remoto en modo cortinilla trasera, una obturación en f 10,0 y una velocidad de disparo de 3 segundos, pueden quedar grabadas estampas tan extrañas como esta.


Mi amigo José sostiene para el albúm de la posteridad un loquillo de 5-6 Kg. tan poco estilizado como gordo y peleón que atacó en pandillita a la hora H del día D en una de esas paredes que marcan el veril isleño de los 100-150 metros.
Nada nuevo ni memorable, pero la foto tiene su no se que, ¿a qué sí?.

2 comentarios:

Nicola Zingarelli dijo...

El único problema es que el movimiento en el barco era demasiado y la imagen, a pesar de estar congelada en el final por el flash, ha salido demasiado movida. Sin embargo, ese resultado, en condiciones menos extremas, personalmente me encanta y no siempre logro reproducirlo, por las condiciones de extrema luz que hay en una embarcación en mar abierto. Intentalo de nuevo cuando vayas a pescar de tierra :-)

Abe dijo...

!Anda¡ yo pensaba que era algo hecho con alguna historia rara de esas que se traen entre manos con las cámaras, efectivamente a veces surgen cosas curiosas al hacer una foto, a mi me ha gustado esta en particular.