9 de febrero de 2009

DE "FRENA GARETES" Y MEDREGALES


El ancla de capa

Nunca había recaido del todo en las bondades de los artilugios frena barcos. Me refiero a los anclas de capa que retardan y frenan los garetes cuando pescamos a jigging y el quedarnos sobre la piedra, la pared o la barranquera es cuestión de bicho o bolo. Se lo había visto usar al maestro Nono en Fuerteventura y alguien, me cuenta a menudo, que una vez en un fin de semana tan milagrosamente bueno en pesca como sobrante de alisios, la gran bolsa de lona fue uno de los elementos determinantes para conseguir lo conseguido.
Ayer, pescando con José y Antonio una mañana de largas olas de leva y brisa noreste comprobé la efectividad del "frena derivas". Te permite llegar mucho más vertical al fondo y andar más tiempo sobre el pastel. Además, lejos de las composiciones mentales que me había hecho acerca de su preparación y despliegue, la maniobra resulta bastante sencilla y rápida, tanto a la hora de largarlo como a la hora de izarlo. En momentos de animales proclives a la verticalidad y el poco ángulo, lo recomiendo fervorosamente. Y no trabajo en El Kilo. Que conste.

Seriola rivoliana (negrita)

Llegaron por época de Reyes Magos con la piel pálida y ese aspecto de limpieza metálica que distingue a los recién llegados. Apenas un mes después, el bronceado de la piedra y los colores de la tierra submarina ya se advierte en los que suben a ver la isla aérea.
No se observan grandes concentraciones y su dispersión parece ocupar los recovecos de siempre; caídas, barranquillos, bajas y demás relieve. Son astutos, nerviosos, desconfiados, caprichosos, y correlones. Les va el brillo, cazar a mitad de columna y el toc toc más que las grandes zancadas.
Su presencia inmediata se intuye en base a los inexplicables y escasamente científicos sentidos de cada cual, las cuadraturas de las mareas y las lecturas de la sonda. Ayer fueron olfateados nada más silenciar motores. La segunda subida ya fue en modo pelea.


15 libras en el Boga Grip. Luego el sierra de casi siempre. Un estándar de 3 kilos que aterrizo en la bañera escupiendo fulas 3 colas y que sirvió para reafirmar la veneración y gratitud de Antonio y un servidor por la especie y su laxa valencia ecológica.
Lo demás, lo humano, se convirtió en un rato más de salud, con gente sana, divertida y apasionada de una manera de pescar. Gente que a veces se marea, pero que siempre aguanta. Todos cosecha anterior a 1985.
Que siga.

2 comentarios:

Rafael dijo...

Y tanto que funciona oiga!
Que haría yo sin mi ancla de capa en el kayak? que con poca brisa que se presente comienza el baile de trompos...
Bonito peje, parece que no pierdes el pulso ;)
Saludos

Nicola Zingarelli dijo...

Vete a trabajar de vez en cuando jodío.... yo allí apuntando posts de fotos y tu pescandop, pedazo mamón descerebrado. Ya ni me llamas cuando sacas una negrita, solo cuando quieres regalos y , mimos.... esto no puede seguir así, lo dejamos, me voy pa' Maldivas :-)