6 de febrero de 2009

CANARIAS 7. ¿NUEVO TABLOIDE?

Desde hace algún tiempo, parece que Canarias tiene un “tabloide” al más puro estilo de los panfletos tremendistas británicos. Le falta el formato, pero cumple todas las premisas de un periódico sensacionalista y amarillo que hace sangre de la sangre y se reboza en la tragedia y la catástrofe. Hasta ahora nunca había valido todo. La ética, siempre tan proclive a ser prostituida, se mantenía anclada a ese pizco de raciocinio que supuestamente debería alejarnos de la barbarie.
En cambio, desde hace unas cuantas lunas, la línea editorial es otra y lo que se lleva, aparte de la imprescindible manipulación y tergiversación política interesada, es alarmar y envilecer. ¿De qué manera?, pues a través de la exhibición textual y sobre todo fotográfica de lo más duro de nuestros sucedidos y lo más gore de nuestros accidentes. Nada de omitir lo más escabroso ni ser delicado o tratar con tacto sangres, testimonios, personalidades, escenarios, rostros y motivaciones. Nada de eso. No se recorta nada de lo más vil y monstruoso. Se sirve en primera página y con todo lujo de detalles.
Ejemplos en los últimos tiempos hay muchos. La tragedia aérea de barajas y la publicación de listas, nombres y rostros de fallecidos, las imágenes de varios inmigrantes flotando ahogados en el fondo de una patera, el asesinato de una niña asiatica en el Muelle Grande, y de ultimas, las fotografías en primera página de los monstruos que asesinaron a un adolescente en Santa Catalina, el juicio por la desgarradora muerte de un bebe presuntamente víctima de malos tratos o el suicidio carcelario de un supuesto violador. Y todo vale para contarlo. En especial lo más escabroso, lo más humanamente desagradable, la muerte, el dolor, el dramatismo más espeluznante. Cada vez es más raro el día en el que en el taxi, en un semáforo, o en el revistero de un Kiosco, no se te cuele en la vista imágenes del horror más cercano y vecinal. Testimonios desgarradores, escenas mácabras con el horror a escala real y rostros de víctimas y verdugos en un acto de regodeo y exhibición cien por cien asqueroso. La finalidad, por un lado la de siempre, vender periódicos a partir de titulares sensacionalistas e imágenes impactantes, pero quizás detrás también haya otros fines mucho más maquiavélicos y malvados. ¿Qué les parece lo de sembrar miedo, inquietud, alarma, alerta o cualquier cosa que indique que Canarias es un infierno de inseguridad y maldad y por tanto se pueda justificar la necesidad de más policía, más tutela pública y más legislación que recorte libertades?. ¿Y por qué no envilecernos un poquito?. Convertirnos en justicieros, en vengadores, fabricar nuestra rabia y azuzarla. Se trataría de decirnos subliminalmente que nos andemos con ojo, que no nos movamos, que no nos fiemos, que no amemos, que no seamos compasivos ni seres sociales, que podemos ser la próxima víctima. Luego ya les haremos ver que nosotros somos los garantes de su seguridad, los que velamos por su integridad física y los que invertimos en su paz vital arbitrando la jungla diaria. Pues sí, la verdad es que me cuadra más en la lógica política e ideológica de la caciquil derecha nacionalista que arrasa la región desde hace décadas.

En fin, ese es el nuevo tabloide. Algo que una vez fue un periódico.

Y esa es la papilla que nos dan para desayunar, miedo y bilis. Luego, por la tarde noche para narcotizar y estupidizar tenemos las papanatadas de en “Clave de Ja” o “La Gala” (madre mía, que programa). Ahí es donde Willy el corto, al frente del otro rejo manipulador se gana el sueldazo de encargado.
Que asco, que rabia y que miedo. Sí, miedo. Otro miedo. Igual de dañino, menos paralizante y mucho más descorazonador.

2 comentarios:

juan jose dijo...

Les digo a los mios que sean amplios de miras, que viajen, que traten...pero yo cada vez dimito de mas cosas, y situaciones. Lo siento, pero no compro periódicos, ni los leo en la red; no escucho telediarios ni veo TV; he dimitido del cine, el de aquí y el de allá. Me conformo con algunos minutos de radio, y con la cultura que no sea inmediata, ni de moda. Vivo cada vez menos el directo.

El periodismo se ha convertido en barata mercadería, y por demás dañina. Las excepciones ya no me justifican tragar tanta miseria. Dimití, y no creo que vuelva.

Ante fue la política.

Abe dijo...

Los medios, el medio, nunca juestifican el fin, cuanto más wayominadas, perdón, cuantas más tonterias se hacen o se dicen, más mejor eres......tururú