9 de enero de 2009

...MIRA COMO BEBEN LOS PLASTAS EN EL RÍO...

Desde hace algún tiempo venía presintiendo que esa perreta ritual de pasarse el día bebiendo agua no tenía demasiada lógica. Desde siempre, mis consejeros plastas (todos tenemos 3 o 4) me han fustigado con su retahíla de reproches y recomendaciones acerca de mi poca afición a beber agua por beber agua. Me refiero a la paranoia de esa peña que se pasa el día aconsejando a todo Cristo que hay que inflarse diariamente la barriga con el liquido elemento porque si no andas poco a poco trepando al nicho. Compañeros, familiares y amigos con el insípido bebedero a mano que te machacan con preguntitas como; ¿tu no bebes agua nunca? o te acomplejan públicamente con aquello de; ¡Mariao se puede pasar un día sin beber agua! para a continuación aseverar concienzudamente; hay que tomar dos litros de agua al día, es lo mejor para estar sano y lo que recomiendan todos lo médicos.
Agua, agua, agua. Pues no, solo bebo agua cuando me lo pide el cuerpo y no soy uno de esos fanáticos que se pasan el día acarreando botellitas de mineral water e irrigándose las vísceras.
¿Y saben quien me da el argumento para la rebelión definitiva?. Un argumento simplón pero cargado de lógica que acerté a leer el otro día. El tal Txumari Alfaro, ese naturopata de la tele que quita arrugas, manchas y estrés a través de infusiones o restregándote un potaje de berros por el careto.
Poco más o menos dice el tipo, que habría que meter en el talego a todo el que recomienda beberse tres litros de H2O al día, que eso es incitar al suicidio. Que porque carajo tenemos que cargarnos el riñón sometiéndolo a trabajo extra. Que el agua hay que tomársela cuando uno tiene sed, que es lo que hacen los esquimales o los inocentes negritos salvajes de la sabana.
Dice este hombre que los animales, no beben más que cuando el cuerpo se lo pide, y es verdad, los jodios bichos al final viven lo que viven y la perra de mi novia (ojo, no mi novia perra, sino su animal de compañía, su mascota o sea su perra, joder que me lío y me la gano) solo bebe agua por la noche y ahí anda la muy prostituta, tan feliz y activa con sus 9 años de edad perruna sobre el lomo.
No, no bebo. Igual me muero mañana de un proceso de sequedad generalizada con el riñón convertido en jarea, pero prefiero la lógica que me imponen mis impulsos naturales que vivir según el decálogo del último convencionalismo gregario. Al final y a pesar de los esfuerzos por imponer credos, ni Bin Laden existe, ni los americanos estuvieron en la luna, ni el presente es como nos lo cuentan y el futuro como lo retratan. De momento y toco madera, no bebo más agua que la que me pide la sed. El tal Alfaro es mi sicario y detrás de él parapeto mi defensa.
Tu veras si te equivocas Txumari.

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