4 de noviembre de 2008

A TONTAS Y A LOCAS. LA SEMANA CUALQUIERA DE UN PAÍS DE MIERDA

Una semana cualquiera en un país de mierda tiene como ingredientes humanos fundamentales a una dama de postín con menos luces que un barco pirata, que no se entera de la misa la mitad y vive un perpetuo cuento de hadas medieval y a una junta letras trastornada, astuta, ambiciosa, víbora y fanática que ve en las conversaciones con la torpe un filón económico y mediático para colocarse en posiciones de primera plana.
¿Y a costa de que?, a costa de agitar el rancio avispero de la ética y moral del país de mierda en cuestión – ética y moral costosamente forjada en siglos de ignorancia, miedo y fanatismo religioso - con uno de los asuntos más encontrados del sentir nacional clásico: los homosexuales y su inclusión de pleno derecho en la estructura familiar de la sociedad.
¿Y como es el asunto?. Pues muy sencillo, resulta que la nonna tonta de postín le ha dicho a la loca junta letras que si por ejemplo, dos recios tipos de bigote que trabajan en el muelle descargando contenedores se casan no se puede considerar matrimonio, que eso va contra la ley natural y el orden natural de las cosas. Manda cojones.
O sea, lo natural es que usted tenga catorce perros, 50 coches, 20 motos, 3 aviones, 2 helicopteros, vacaciones perpetuas y un latifundio por casa sin que nadie sepa muy bien porque. Por la cara vamos. Eso es lo natural. Eso o aguantar el que su marido le ponga los tarros con la primera cabaretera jamona que se le ponga a tiro de pene. O que su niño tenga que amenazar con la extinción del chiringuito familiar para librarse de la media naranja impuesta, eso es lo natural.
Y claro, la otra, la loca, la tarada, la receptora del mensaje de la tonta. La pequeña cabezona de la secta, ve la jugada de lejos y sin mojarse un pelo aprovecha para meterle a la lerda el gol del siglo y hacerse el noviembre mágico en todas las verdulerías televisivas que repletas de locazas y pencas cacarean la polémica con tratamiento de problema de estado.
Por último, para cerrar el reparto, en medio de la escandalera, como siempre, tenemos a los adulones de corte. Fachillas del montón con muchos años de peloteo, hipocresía y falsedad repitiendo aquello de que grande es esta mujer y que persona más majestuosamente majestuosa y cuanta majestad y cuanto majestuosismo sabio y si ella lo dice es verdad y patati y patata que de esta José Mari, aunque los lametones de trasero nos pudran la lengua veras como nos colocamos en el top ten de la estima Real.

Esos son los actores principales de una semana cualquiera en un país de mierda.

Al margen de todos ellos, manipulados y con sus opiniones formadas en base a los cacaraqueos de locazas, pencas y adulones de corte, preocupados por si van a poder pagar el Renault Megan de su hijo Jonathan o de que a la niña no le entre fiebre a raíz de instalarse aquel piercing en el clítoris, están los que mantienen el barco a flote. Los más de 40 millones de remeros a los que en realidad y en el fondo les importa un pimiento que los padres de Kevin, el amiguito de guardería de su hija, se llamen Paco y Pilar, vayan a misa diaria y practiquen el decálogo católico de la buena ley natural o sean Manolo y Julián y se morreen en cueros por la Gran Vía el día del orgullo Gay.
En fin, esto es lo más trascendente que se cuece una semana cualquiera en un país de mierda. Una nación que camina y prospera a tontas y a locas.

3 comentarios:

juan jose dijo...

¡Ay el mes de los muertos!

Rápido, ágil, incisivo, pero…

- Desataste la vena libertaria que cualquier hijo de la piel de toro (estirada hasta las bolas colgantes- supongo que será la parte de piel que te pilla allá abajo-) destila cuando se harta de pagar facturas, y ver como se escurre su hálito existencial por el desagüe de las jornadas de trabajo. (Neutro)
- Y además, expones en un mismo escaparate artículos incompatibles entre sí. En política se llama demagogia. Si visito cualquier barriada pobre de mi ciudad, también yo maldigo a los ricos y sus oropeles. Pero la fotografía de toda mi vida no es poniendo los regalos de Reyes Magos. Eso es una fantasía, y puede que mezquina, pero es vida, y no de la parte deleznable.(Contra)
- Pero qué bien te quedaste cuando lo escribiste… y algo de utilidad seguro que tiene, incluso para mí.Sospecho que en el fondo de la cuestión, la razón no te es ajena: solo si amas. Si realmente amas, haz lo que quieras.(A favor)

Uno de tantos. dijo...

Pues sí, estoy de acuerdo contigo. Es demagogo en dosis superlativa, pero creo que también es razonable. Y la legitimidad que le cuelgas a través del amor, me lo convierte en fundamental. Gracias por el apunte.
En cualquier caso, lo escrito no tiene razón de hartazgo vital, ni de coyuntura personal adversa, simplemente es impulso ante la ignorancia de unos y el abuso mediático de otros.
Además, ¿sabes qué es lo mejor de todo?, que con él he logrado atrapar un comentario de una mente inteligente y enriquecedora. Hoy he ganado una empatía de 5 estrellas y eso amigo Juan José, tal y como esta el cuadro, no tiene precio.

tonigreco dijo...

Hola Maestro
Felicidades por el blog, siempre me gusto su verbo, arte y gracia le definen.

Saludos y buena proa.