22 de noviembre de 2008

UN DÍA ESPECIAL. 1ª PARTE (EL ANTES)


Sí juzgan que no hay mucho sentido común en lo que leen, les advierto que el que alguna vez he podido tener, desapareció anoche a las 24:00 H.
¿Por qué?: porque hoy es uno de esos dos días al año en que el futbol, siempre presente en la vida del que suscribe, altera la rutina de estas 7 piedras apartadas de casi todo lo que no es un océano inmenso y atronador. Hoy es el derby futbolístico canario. El U.D. Las Palmas –Tenerife. Uno de los dos partidos del año. Canariones contra chicharreros. Capital contra capital, endogamía contra endogamía. Mañana, y por unos cuantos días, el que haya perdido (los empates se valorarán según las circunstancias del mismo) será un poco menos, tendrá menos razón y mirará para otro lado cuando sus ojos encuentren algún simbolo de la isla de enfrente. Pero ojo, hoy no soy un salvaje ignorante y fanático capaz de cualquier cosa. Hoy como desde chinijo soy amarillo hasta el tuétano, y como cada fin de semana andaré comiendo uñas, vociferando, amagando saltos o gritando los únicos goles que de verdad me importan algo y me pueden volver subjetivo. Sin violencia, sin extraviar los papeles, pero con toda la pasión y fervor que ocasiones como estas procuran en una sociedad archipiélagica ombliguista y tendente a magnificar sus acontecimientos regionales. Hoy, ¾ de ciudad merendará Tropical en los bares de turno. Yo seré uno de ellos. El precio abusivo de las entradas no da opción de ir hasta el estadio de Gran Canaria (lo siento matusalen por el epíteto, pero oficialmente se llama así) y el partido (menudo papelón para la Televisión Autonómica Cateta) solo se da en cerrado por el Plus. Hoy insultaré bajito y para los adentros a todo blanquiazul que se interponga entre la U.D y la victoria. Viraré la fotografía de Anaga que tengo en el salón y compraré 4 kilos de calabacines para jartarme a reafirmar mi idiosincracia insular llamándolos precisamente eso, calabacines y no bubangos como en la provincia del oeste. Hoy el pleito regional, el equilibrio de la Autonomía y todas esas chorradas pseudopolíticas, me la replanfinfan. Hoy soy un medio cafre que como más de medio archipiélago, solo piensa en majarle el bizcocho a los de la Santa Cruz. Esta tarde hay que ganar y cualquier otra cosa (los empates se valorarán según las circunstancias del mismo) no serán sino cascaras de lapa amarga.
Arriba d´ellos.

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