2 de octubre de 2008

UNA MAÑANA ENTRETENIDA


El domingo pasado la Cofradía se quedo coja. El “chesne” no obtuvo los permisos correspondientes y se perdió la marea.
El plan B se llama GESAP, el barco del loco, que a saber es cabinado, autovaciante e insumergible, aunque no estoy seguro de ninguna de esas características. La cabina es una hura de pardelas, al autovaciante no le veo tapón por ningún lado y lo de insumergible esta por ver, bueno, mejor por no ver, que nunca se sabe.
Lo cierto es que a las 7 de la mañana (a las menos cuarto ya estaba recibiendo un inquietante “¿No vas a dir al final o qué?”) quedamos en el pantalán base para perpetrar una mañana de jigging en el extremo nororiental de la todavía isla de Gran Canaria (lo siento don José).
El día, como dicen los viejillos en Arinaga o el Castillo, estaba para vender solares; mar llana, ligerísima brisa y un amanecer despejado y luminoso como pocos. De entrada recurrimos a lo más heavy. Lo más profundo a disposición con circunstancia de piedra, pared o caída. El talud de la isla al norte de la Isleta. Fondos duros, una ladera prominente con escalón terminal y barranquillo asociado que se sitúa en torno a los 120-180 metros de profundidad. Palabras mayores.
Yo saco el florete que es la Shimano Blue Rose 555S para carrete convencional y le acoplo el accuratte 197N cargado de Power Pro de 30 libras y un bajo fluor de Duel del 60. Lo hago con la esperanza de que el Atlántico sea compasivo y el garete nos deje subir y bajar con estricta verticalidad un buen rato. Empiezo con un Zero dropper de 200 gramos rosa fluor. Al poco, picada en bajada, tensión, cabezazo y suelta. Miro a mi espalda y el loco esta trabajando algo que pesa, corre, afloja, viene, se va, cabecea y al final traza circunferencias en torno al barco. Sierra, sierra a 150 metros de profundidad (menuda valencia ecológica). Le faltan gramos para los 5 kilos. Le ayudo con el embarque y le tiro tres o cuatro horribles fotos con el 10 mm de Sigma. Seguimos.
Machacamos el lugar sabedores que no hay muchos días al año en que la ausencia de deriva te permita llegar sobrado a los 170 metros de fondo. Agotamos dos o tres derivas en media hora larga. Quito el Zero Dropper y engancho un Drift Tune de Hots de 200 gramos y color plata. Empieza el baile. Coincidiendo con la media marea subiendo empiezan las picadas de nuevo. A mi me trancan en carrera cerca del fondo, sacan hilo, cabecean y a media pelea se desanzuela. Felipón tiene más fortuna y casi al unísono empieza a pelear un bicho que tiene todos los nadares de un Espárido mayor. Bocinegro grande, 4 kilos y algo. El loco se frota las manos al tiempo que se le caen las babas. Un 2-0 preocupante ante el que no puedo hacer otra cosa que seguir confiando en mí, en mis maneras y en mi equipo.
Me agarro a la convicción de que el señor Hiramatsu invento la hidrodinámica del Drift Tune para días como estos. Al poco, dos violentas picadas muy cercanas al fondo, la primera se salda con otro desanzuelado entre cabezazos, carreras e intentos de bombeo, la segunda contó con más cacheteo de la cuenta y resulto una pelea más que entretenida con otro Espárido mayor pero bastante esporádico y localizado. Un dentón que declaró en el Boga Grip las 12 libras justas. Acababa de salvar el bolo y encima con una de esas piezas que se convierten en diferentes y gratificantes para el recuerdo, la foto, y la cocina.
Tras ese último pleito y después de la sesión fotográfica, acabo la principal punta de actividad de la mañana, apareció algo de deriva, más barcos en las proximidades y decidimos rodar con El GESAP buscando otras opciones en menos profundidad.
Y acertamos, porque Felipón, con un señuelo que por feo no lo querría para mí ni regalado, pego el que iba a ser el último pez del día, otro bocinegro, esta vez más pequeño y menos beligerante que su predecesor.
Y colorín colorado…….A partir de ese momento, llegamos a la conclusión de la misa del día ya estaba dicha. Los de las escamas ya no andaban por la labor, el mediodía llamaba al estomago y sin necesidad de decirlo nuestras mentes rumiaban que no era mala opción retirarse con un resto de gusanillo en el cuerpo. En definitiva, tras dos pequeñas bajadas en un limpio cercano a puerto, desarmamos cañas y aparejos y pusimos rumbo a casita, que allí, como dice el dicho gran canario, nada pesa.
Total: un día de tiempo esplendido que deparó un buen rato de pesca, con 7 u 8 picadas en apenas dos horas. Algo que tal y como están las cosas en esta isla sobreutilizada por tierra, mar y aire, es digno de tener en cuenta.


El Light jigging

No se trata de practicar jigging ligero porque sí. Se trata de ajustar las posibilidades pesqueras a lo que más comodidad y diversión pueda ofrecernos.
Mi isla, al igual que las demás (exceptuando quizás al Hierro), nos da la oportunidad durante todo el año de capturar peces cuyo rango de peso se sitúa el 90% de los casos entre los 2 y los 10-12 kg.
En tal tesitura, no es necesario emplear equipos que sean capaces de parar el ferry de Armas. Vale, siempre estarán los que me digan que hay que estar preparados para el Apocalipsis. Para el animal de 50 kilogramos que ponga todo a prueba y nos deje con un equipo ligero por sombrero. ¿Pero cuando ocurren estas cosas?. ¿Una vez al año?, ¿una vez en la vida?. La presencia de los peces de 50 kilos (fundamentalmente medregales, no nos engañemos) puede ser prevista en base a estacionalidad, lugares y evidencias de su captura. Basta tener previsto otro equipo adaptado a ellos y asunto resuelto.
Particularmente, ahora, en mis días de jigging me acompañan dos equipos. Uno es el que referí anteriormente. Una Lamiglas 30 libras o una Shimano Blue Rose 555S para señuelos de hasta 210-220 gramos, acoplada a un Accuratte 197N cargado con unos 300 metros de línea de 30 libras. El otro es una caña 50 libras de la serie Tropical jigging de Lamiglas con un carrete Accuratte Boss 665NN y 300 y pico metros de trenzado de 65 libras.
De esta manera, estoy en disposición de hacer frente a días de fuerte deriva, mucha profundidad o lugares donde la presencia del “animal” sea frecuente y posible en muchas épocas del año y al mismo tiempo, disfrutar y divertirme mediante el empleo de equipos más ligeros contra el denominador común de capturas: samas, bocinegros, sierras, barracudas y medregales de tamaño pequeño o mediano.

El Drift Tune de Hots
El Drift Tune es un hierro más bien corto, plano por una cara y ligeramente cóncavo por la otra, tiene el peso distribuido hacia la mitad y los acabados son buenos, con una holografía concienzuda y abigarrada que no se deshace a la primera mordida.
Es un jig que se trabaja muy cómodo con equipos ligeros y no tolera bien la corriente ni las derivas grandes. Está pensado para aguas calmas y provocar a los depredadores más resabiados en función de su pronunciado sliding lateral. Yo lo utilizo en la versión 200 gramos (difícil de conseguir) y con él, en el color plata, he obtenido muchas satisfacciones haciéndolo brincar con un jerking corto y pausado cerca del fondo. Samas y bocinegros en disposición de atacar, no se resisten.
Cuidadín con los anzuelos que le incorporamos. No tolera bien los ganchos muy abiertos que se le encajan en el cuerpo. En este sentido, van bien, los Tuna Max del 6/0 o los Sidden Fisherman del 11.

Fotografía y pesca

Cada vez tengo más claro que pescar y fotografiar al mismo tiempo, son cosas difíciles de conjugar con igualdad de eficacia.
Si observan las fotografías de este escrito, verán que son como mínimo, composiciones forzadas. Y es que las circunstancias mandan y una Reflex Digital merece un mínimo de tiempo para la composición y el disparo.
Si algunos de tus compis de pesca son adictos al foto express y se estresan cuando el proceso de tomar las fotos pasa de los 10 segundos, si además hay que contar con el coñazo que resulta mantener ilesa tu cámara en barcos fundamentalmente abiertos, si tienes que intentar no sacar en la escena más arretrancos de los necesarios en un lugar que por otra parte esta cargadito de ellos y si para colmo de males, debes regatear los caprichosos contrastes de luces y sombras que tanto artefacto colgante y sobrepuesto crean en la escena. Los resultados se pueden imaginar.
Hay que reconocer que samas y bocinegros son peces bastante fotogénicos para retratar con un gran angular, pero creo que Felipón nunca terminó el modulo de poses y encima maneja el Boga Grip como si fuera un azadón.
Total, fotos malas y precipitadas. Después de algunos retoques de luminosidad y varios recortes, las más potables son las que acompañan a este escrito. Otra vez será, pero hay que empezar a plantearse más rigurosidad o más simplicidad. Cualquier opción excepto este limbo fotográfico que me cabrea e irrita.
Toy cabreado con las fotos.

5 comentarios:

Igueste dijo...

Mariquita, no publiques estas cosas con el fin de semana tan próximo y encima con pronostico de viento.

Esta bien esto de su blog, por lo menos estamos debidamente informados de las andadas de la mítica cofradía del sur.

El relato, en su línea, no ha perdido Ud. su capacidad literaria.

Recuerdos para todas.

Saludos.

hechelon_rafa dijo...

Uno no se cansa de leerte tio ;)

Para la próxima creo que deberíamos ir pensando en hacerme de la plantilla, de suplente pero bueno. Tengo unos cuantos bucktail molones para Felipe jaja... además si hay que pararse con la reflex se hace, se mide el reflejo blanco de la cubierta del barco y se hacen los ajustes pertinentes para que no quemen la foto.

Saludos :)

Nicola Zingarelli dijo...

Una verdad como un templo, pescar y hacer foto al mismo tiempo resulta incompatible. Pasé estos días en aguas majorerars con la obligación de pescar para la caja tonta y al final, se nota en mis fotos, el arte la dejé de lado.
Siempre más me acecha la tentación de que algo sobra en mi equipaje, y desd luego no es la Nikon :-)

ciao

medregal dijo...

No sé si será un efecto visual pero me parece que Felipe está mucho más flaco.
Felicidades por tu blog y no te olvides de los amigos

jose rodriguez dijo...

cabinada?, autobaciante?, insumergible?, tengo esta embarcacion y yo tambien me hago esa pregunta. Ese domingo yo tambien sali solo buscando por esos veriles, tenga cuidado con el equipo light, yo pegue animal y me dejo muy rascado.

saludos